miércoles, 1 de octubre de 2014

Reacciones ante la Misa Negra de Oklahoma

Tomado de InfoRies.

Cientos de católicos en Oklahoma [fieles de la Iglesia Conciliar] respondieron con una hora de adoración eucarística, procesiones y oraciones ante una “misa negra” realizada el pasado 21 de septiembre en Oklahoma (Estados Unidos), según informa ACI. Durante la celebración de la Hora Santa, en la iglesia de San Francisco de Asís, el Arzobispo [de la Iglesia Conciliar] de Oklahoma City, mons. Paul Coakle, indicó que “estamos reunidos como testigos de la esperanza en un tiempo en la que la oscuridad parece estar ganando terreno, tanto aquí como alrededor del mundo”.

“¡Sabemos que Cristo es victorioso! Él ha vencido a Satanás. Él ha destruido el reino del pecado y el poder de la muerte a través de su Santa Cruz y su gloriosa Resurrección”, afirmó. A unos 3 kilómetros de distancia, algunas horas más tarde del mismo domingo, cientos de católicos llegaron a los exteriores del Salón Musical del Centro Cívico de Oklahoma City para manifestarse contra la “misa negra”.

Algunos llevaron crucifijos y otros imágenes de la Virgen María. También se pudo apreciar diversos carteles con la frase “Yo creo en la Santa Iglesia Católica”. Estefani Martínez, una de las manifestantes, lamentó en declaraciones a la televisión local News 9 que algunos “adoren al demonio en lugar de Dios”.

El grupo ocultista Dakhma de Angra Mainyu programó una “misa negra” en el salón musical administrado por la ciudad. Una misa negra es una ceremonia sacrílega que invoca a Satanás y se burla de la Misa católica. Involucra la profanación de la Eucaristía, generalmente tras robar una Hostia consagrada de una iglesia católica, y la usa en un ritual profano y sexual.

Adam Daniels, que organizó el evento, aseguró tener en su posesión una Hostia consagrada que le habría sido enviada por correo por un amigo. Sin embargo, el pasado 21 de agosto, su abogado entregó la presunta Hostia a un sacerdote de la arquidiócesis de Oklahoma City, después de que fuera denunciado por robo.

Fueron 100 entradas las que se vendieron para la “misa negra”, a la que finalmente asistieron sólo 42 personas. El coste de cada una era de 15 dólares. El rito satánico comenzó a las 7:00 p.m. (hora local), con tres músicos y Daniels vestido con una túnica negra, quien aseguró que su propósito era destruir el temor por la Iglesia Católica, según informó News 9.

Horas antes, en la iglesia de San Francisco de Asís, Mons. Paul Coakley alertó de que la “misa negra” requiere “corromper y profanar la Eucaristía”, porque “los satanistas, y su amo, saben quién está presente”. “Ellos reconocen la Presencia Real del Señor Jesús, no para adorarlo, sino solo para burlarse y despreciar con odio”, dijo.

“No estamos aquí, sin embargo, para protestar”, añadió. “Pongamos a un lado, por el momento, nuestra indignación. Estamos aquí para alabar y adorar. Estamos aquí para dar gracias por los dones de nuestra fe y el tesoro invaluable de la presencia permanente del Señor con nosotros en el Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre”.

Mons. Coakley dijo que los católicos se reúnen ante Jesucristo en el Santísimo Sacramento “para escuchar su Santa Palabra y abrirse a las inspiraciones de su Espíritu, para que así nos volvamos más fieles y testigos auténticos de su amor y misericordia en medio de nuestra familia humana, quebrada y sufriente”. El prelado y muchos otros católicos participaron en una procesión eucarística después de la Hora Santa.

Por su parte, el obispo de Tulsa, mons. Edward Slattery, presidió una procesión eucarística y una exposición del Santísimo Sacramento en la Catedral de la Sagrada Familia como reparación por el acto satánico. “Estamos haciendo esto para fortalecer la fe de nuestra gente, y para darles una oportunidad de reaccionar en una forma muy positiva al anuncio de la misa negra”, dijo el Prelado.

Mons. Slattery señaló que “ésta es una forma de ejercer su fe y una oportunidad para rezar juntos en una reacción a lo que realmente es una maldición y blasfemia porque creemos que el Sagrado Sacramento es Dios mismo”. El obispo dijo que los organizadores de la “misa negra” en realidad “abrazan el mal y la ira y la venganza, mientras que los católicos predican el amor de Dios a la humanidad. Perdón, amor, misericordia y paz”. “Contrarrestamos el odio con el perdón, con el amor y mostrando lo que es bello”, dijo.

Michael Ortega, un católico que participó en el evento en Tulsa, dijo al Tulsa World que asistió “debido al amor y apoyo de mi Iglesia, y el amor y devoción que tengo por Nuestro Señor Jesucristo”

División de las siete Iglesias del Apocalipsis

Tomado del blog amigo En Gloria y Majestad.


División de las Siete Iglesias del Apocalipsis

Sabido es que el Apocalipsis está estructurado en base al número siete. Aquí solamente nos proponemos mostrar un septenario dentro de otro septenario, a saber, indicar cómo las mismas cartas están, a su vez, divididas en siete partes cada una.
No daremos aquí la exégesis de las siete Iglesias sino tan solo mostraremos su división septenaria, absteniéndonos de mayores comentarios al respecto.


I) Éfeso

1) Destinatario.

1. Al Ángel de la Iglesia en Éfeso escribe.


2) Título de Cristo.

1. El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que camina en medio de los siete candelabros, los dorados


3) Alabanzas.

2. Sé las obras de ti y el trabajo y la perseverancia de tí, y que no puedes soportar a los malos y que has probado a los que se dicen apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos.
3. Y tienes perseverancia y padeciste por mi Nombre y no has desfallecido.
6. Pero esto tienes: que odias las obras de los Nicolaítas, que yo también odio.


4) Reprehensiones.

4. Pero tengo contra ti que tu amor, el primero, has dejado.


5) Exhortaciones-Amenazas

5. Recuerda, pues, de dónde has caído y arrepiéntete y haz las primeras obras; si no, vengo a ti, y moveré tu candelabro de su lugar, a menos que te arrepientas.


6) Conclusión.

7. El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias


7) Promesa.

7. Al vencedor le daré a comer del Leño de la vida que está en el Paraíso de Dios”.


II) Esmirna

1) Destinatario.

8. Al Ángel de la Iglesia en Esmirna escribe.


2) Título de Cristo.

8. El primero y el último, que fue muerto y vivió.


3) Alabanzas.

Sé la tribulación tuya y la pobreza -pero eres rico-, y la blasfemia de los que se dicen ser judíos y no son sino sinagoga de Satanás.


4) Reprehensiones.

No hay


5) Exhortaciones (Amenazas no hay).

10. No temas lo que vas a padecer. He aquí que el diablo va a meter a algunos de vosotros en la cárcel para que seáis probados y tendréis tribulación de diez días. Se fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida.


6) Conclusión.

11. El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias


7) Promesa.

11. El vencedor no será dañado por la muerte, la segunda.


III) Pérgamo

1) Destinatario.

12. Al ángel de la Iglesia en Pérgamo escribe.


2) Título de Cristo.

12. El que tiene la espada, la de dos filos, la aguda:


3) Alabanzas.

13. Sé dónde habitas: donde está el trono de Satanás; y retienes mi nombre y no has negado mi fe, ni aún en los días en que Antipas, el testigo mío, el fiel a mí, fue muerto entre vosotros donde habita Satanás.


4) Reprehensiones.

14. Pero tengo contra ti algunas cosas, porque tienes allí quienes sostienen la doctrina de Balaam, el que enseñaba a Balac a poner escándalo ante los hijos de Israel, para que comiesen de lo sacrificado a los ídolos y cometiesen fornicación.
15. Así tienes también a quienes sostienen la doctrina de los Nicolaítas de igual manera.


5) Exhortaciones-Amenazas.

16. Arrepiéntete, pues; si no, vengo a ti pronto y pelearé contra ellos con la espada de mi boca.


6) Conclusión.

17. El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias


7) Promesa.

17. Al vencedor le daré del maná del escondido, y le daré una piedrita blanca, y en la piedrita un nombre nuevo escrito que nadie sabe sino el que recibe.


IV) Tiatira

1) Destinatario.

18. Al Ángel de la Iglesia en Tiatira escribe


2) Título de Cristo.

18. El Hijo de Dios, el que tiene sus ojos como llamas de fuego y sus pies como bronce bruñido.


3) Alabanzas.

19. Sé las obras tuyas y tu amor y tu fe y tu ministerio y tu perseverancia; y tus obras, las postreras, superiores a las primeras.


4) Reprehensiones.

20. Pero tengo contra ti que dejas hacer a la mujer Jezabel, la que se dice profetisa y enseña y engaña a mis siervos para que cometan fornicación y coman de lo sacrificado a los ídolos.


5) Exhortaciones-Amenazas.

21. Y le he dado a ella tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación.
22. He aquí que a ella la arrojo en cama y a los que adulteren con ella, (los arrojo) en grande tribulación, si no se arrepienten de las obras de ella.
23. Y mataré sus hijos con peste, y conocerán todas las Iglesias que Yo soy el que escudriño riñones y corazones y daré a cada uno de vosotros según vuestras obras.
24. A vosotros digo, a los demás que estáis en Tiatira, cuantos no tenéis esta doctrina, que no habéis conocido "las profundidades de Satanás", como dicen: no echo sobre vosotros otra carga
25 sino la que tenéis: manteneos firmes hasta que venga.


6) Promesa.

26. Y al vencedor, esto es, al que guardare hasta el fin mis obras, le daré autoridad sobre las naciones,
27 y las destruirá con vara de hierro, cual vasos de cerámica serán quebradas
28 como Yo también recibí de mi Padre y le daré la estrella, la matutina.


7) Conclusión.

El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias


V) Sardes

1) Destinatario.

al Ángel de la Iglesia en Sardes escribe


2) Título de Cristo.

1. El que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas


3) Alabanzas.

No hay


4) Reprehensiones.

1. Sé tus obras, que nombre tienes que vives y estás muerto.


5) Exhortaciones-Amenazas.

2. Hazte vigilante y confirma los demás (nombres) que quedan, que estaban a punto de morir; porque no he hallado tus obras completas delante de mi Dios.
3. Recuerda, pues, cómo recibiste y oíste y guárdalo, y arrepiéntete. Si no velas vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.
4. Pero tienes pocos nombres en Sardes que no han manchado sus vestidos y andarán conmigo de blanco, porque son dignos[1].


6) Conclusión.

6. El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias


7) Promesa.

5. El vencedor será vestido así, con vestiduras blancas y no borraré su nombre del libro de la vida y confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles.


VI) Filadelfia


1) Destinatario.

7. Y al ángel de la Iglesia en Filadelfia escribe


2) Título de Cristo.

7. Estas cosas dice el Santo, el Veraz, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie cerrará, y que cierra y nadie abre.


3) Alabanzas.

8. Sé tus obras: he aquí que he puesto delante de ti una puerta abierta, que nadie puede cerrar, porque tienes poco poder y has guardado mi palabra y no has negado mi Nombre.
9. He aquí que (te) doy (algunos) de la Sinagoga de Satanás, que dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí que haré que ellos vengan y se postren delante de tus pies y conozcan que Yo te amé.
10. Porque has guardado la palabra de la perseverancia mía, Yo también te guardaré de la hora de la prueba, la que ha de venir sobre todo el mundo habitado, para probar a los habitantes de la tierra.


4) Reprehensiones.

No hay.


5) Exhortaciones-Amenazas.

11. Vengo pronto; mantén firme lo que tienes para que nadie tome tu corona.


6) Conclusión.

13. El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias


7) Promesa.

12. Al vencedor lo haré columna en el templo de mi Dios y no saldrá más y escribiré sobre él el nombre de mi Dios y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la que desciende del cielo viniendo de mi Dios y el nombre mío, el nuevo.


VII) Laodicea


1) Destinatario.

14. Al ángel de la Iglesia en Laodicea escribe


2) Título de Cristo.

14. Estas cosas dice el Amén, el testigo, el fiel y veraz, el principio de la creación de Dios.


3) Alabanzas.

No hay.


4) Reprehensiones.

15. Sé tus obras, que no eres ni frío ni hirviente. ¡Ojalá fueras frío o hirviente!


5) Exhortaciones-Amenazas.

16. Así, porque eres tibio, y ni hirviente ni frío, estoy por vomitarte de mi boca.
17. Pues dices: “Yo soy rico, me he enriquecido, de nada tengo necesidad”, y no sabes que tú eres el desdichado y miserable y pobre y ciego y desnudo.
18. Te aconsejo que compres de Mí oro acrisolado por el fuego, para que te enriquezcas y vestidos blancos, para que te vistas y no aparezca la vergüenza de tu desnudez y colirio para ungir tus ojos, para que veas.
19. Yo reprendo y castigo a los que amo. Ten, pues, ardor y conviértete.
20. He aquí que estoy a la puerta y golpeo. Si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo.


6) Conclusión.

22. El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias


7) Promesa.

21. Al vencedor le daré sentarse conmigo en mi trono, así como Yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.





[1] Esto no parece ser una alabanza ya que siempre se alaba o reprenden las obras y no las personas, razón por la cual esto debe mirarse como un consuelo o exhortación. En Laodicea, donde tampoco hay alabanzas, sin embargo hay quienes son "amados" por Jesús (III, 19).

martes, 30 de septiembre de 2014

Todo parece estar igual

Al toparme con la carta que reproduzco a continuación, pensé que estaba leyendo algo actual, cuando en realidad era un texto del 14 de marzo de 1979. Se trata de un texto en el cual John C. Cummings explicaba porqué razones se alejaba de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. No esgrime aquí el acuerdismo, ni tampoco el filosedevacantismo de los (por entonces) superiores de Estados Unidos, sino las actitudes de estos presbítero que, lamentablemente, en nada cambiaron.
Los lectores del blog amigo Pristrina Liturgica verán que todo sigue exactamente igual respecto a Monseñor Kelly, Dolan, Sanbor, etc. Los fieles de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, verán también que pocos cambios hubo desde la década de 1970 al presente. Los fieles de Argentina, podremos observar como las actitudes de los (ahora) ex miembros de la FSSPX coinciden, dolorosamente , con las que John C. Cummings describe para los, aún entonces, superiores de la FSSPX.
Un texto que muestra una triste realidad, que parece ser, una enfermedad entre los "tradicionalistas". Agradezco a Ludovicus la traducción al español. Al final del artículo se encuentra el texto en inglés.



¿Por qué ya no Apoyo a la Sociedad de San Pío X?

Hace unos meses hice una decisión importante. Discontinué todas las contribuciones a la oficina de Nueva York de la Sociedad de San Pío X y rompí mi promesa de apoyo al Seminario Sociedad en Michigan. Para un católico tradicionalista como yo, esto era una gran decisión. Yo estaba cortando a sabiendas la ayuda a la única orden católica con sede en América que me asegura la continuación de los sacerdotes para dispensar los sacramentos de acuerdo con los antiguos ritos de la Iglesia. . . Debo mostrar mi desacuerdo con la rama oficial estadounidense de la Sociedad, y que puedo hacer mejor esta por un boicot financiero.
Esta semana, cuando la canasta de la colecta se acercó a nuestra capilla local, yo no aporté nada. Yo sé cuales son mis obligaciones como católico. No tomé esta acción a la ligera. Mis razones son las siguientes:

Mis contribuciones se están desperdiciando por la mala gestión y la mala inversión. Estoy escandalizado por los sacerdotes jóvenes que compran mansiones costosas y que viven como playboys en casas palaciegas (la finca Woolworth, Oyster Bay, Nueva York), mientras que no hay esfuerzo que se realiza para proporcionar un lugar adecuado para el culto propio de Dios. Dos sacerdotes comparten un palacio principesco con cocineros, sirvientes, secretarios, etc, mientras se nos dice que no hay fondos suficientes para comprar o construir una iglesia. Estos sacerdotes son dueños de no uno, sino dos de estas fincas en Long Island. El gasto de mantener un edificio tan muy superior a la que está disponible. Esta compra imprudente ha dado lugar a costosas demandas. La ubicación en una zona de la élite de Nueva York, se ha traducido en la transformación de toda una comunidad en contra de nuestro movimiento, y hecho "a los enemigos de los católicos y no católicos que habrían sido de otro modo simpático, si no real, los partidarios.
Estoy consternado por la trama secreta del reverendo Clarence Kelly de utilizar la ayuda de organizaciones del frente comunista de izquierda a presentar una demanda contra la ciudad de Oyster Bay con el fin de ejercer presión sobre los funcionarios de la ciudad y para obligarla a la sumisión. Este plan, según rector del seminario, el Padre Donald Sanborn, está en proceso de ser actualizado. Estos católicos tradicionales son tan leales que no dudan en colaborar con Satanás y cooperar con el enemigo cuando les conviene.
Estoy cansado de ser alimentado con  sermones orientados políticamente y tener que oír a la multitud de conspiraciones que están en mi contra. Y si bien no estoy en desacuerdo con la filosofía de la John Birch Society, sí espero Iglesia centrada, filosofía católica de sacerdotes. No me gusta que mis donaciones se utilizan para volar sacerdotes a los mítines políticos en Colorado (o cualquier otro lugar).
Me canso de sacerdotes jóvenes arrogantes que nos miran con desdén, que nos dicen que no nos tienen que dar razones para sus acciones porque "somos sacerdotes". No me gusta que señalen desde el púlpito a la gente para la corrección pública. ¡No me gusta que se les diga que para lo único que sirvo es para poner mi donación en la canasta, mantener la boca cerrada, y no hacer preguntas!
Es sorprendente que a los fieles se les niegue los sacramentos debido a un conflicto de personalidad con un sacerdote.
Es un escándalo también, cuando no se les permite a los fieles a asistir a la misa en un día de precepto dominical o Santo porque se les prohíbe hacerlo por el orden de. un arrogante, egoísta superior. Esto es precisamente lo que ocurrió en la capilla de Virginia cuando el padre Hodgson no se le permitió celebrar la misa dominical. ¿No es esto un abuso de autoridad? ¿No es esto exactamente igual que el Novus Ordo?
Me opongo a que los hábitos sociales extravagantes de estos sacerdotes que frecuentan restaurantes de primera categoría, se entregan a los vinos y licores caros importados alto nivel de vida y, y pavonearse con ropa a medida.
Me opongo a los hábitos de consumo excesivos de nuestros sacerdotes que se han visto embriagado en público. Las fiestas de cerveza en poder del rector del seminario en Michigan con el se:mminariazis (¿?) son bien conocidos entre la congregación allí. Me da asco escuchar el rector del seminario constantemente hablando de la homosexualidad y el oído de la forma en que sospecha que entre todos los estudiantes allí. ¿No es de extrañar que el lugar está vacío y que los estudiantes abandonan a tasas tan alarmantes?
No me gusta ir a la casa en Oyster Bay y tres veces de cada cuatro tener que enfrentarme con el hermano del superior de distrito, quien está a cargo de las cosas allí, y que está en un perpetuo estado de embriaguez . No me gusta lo que me llame por teléfono en la misma condición despotricar contra y lenguaje soez en mí.
Me opongo a los altos salarios que se pagan a estos sacerdotes, junto con la lluvia, y todos los demás extras. A cada uno se le paga de doscientos a trescientos dólares por mes.
No puedo justificar Rev. Dan Dolan decirnos constantemente desde el púlpito, en privado, y en letras, que el Papa es un Judio sucio o que él es el anti-Cristo. Muchos de nosotros no nos gusta tener a la persona y el cargo del Papa atacado día tras día, sin fin. Sobre todo cuando hay prueba de que alguna vez se ofreció para apoyar sus teorías extrañas. Hemos perdido cientos de nuevos miembros a causa de sus acciones imprudentes. P. Dolan (y otros sacerdotes de la Sociedad) nunca aceptarán el Papa, cualquier Papa, porque son muy ocupado haciendo sus propias cosas. Ellos están ocupados instalando monumentos a sí mismos a costa de los católicos tradicionales de América, cruzaron el límite y están haciendo lo mismo que los modernistas y liberales.
Nunca hay un mes, una semana, no, ni siquiera un día que pase que no estamos agobiados por el dinero. Cartas semanales, los duplicados de Nueva York y Michigan llegan constantemente. Cada carta contiene una variedad de sobres para los fondos. El boletín informativo de la Sociedad se llama Por vosotros y por muchos, pero la mayoría lo llaman Por vosotros y para el dinero (For You and For Many). El dinero se ha convertido en un Dios, con el único objeto de la existencia de la Sociedad y su distrito superior. ¡Los constantes escándalos causados por precios increíbles ($ 250.00 por persona) para banquetes! Además, el alquiler de instalaciones costosas para las reuniones donde se paga sólo por el nombre.
Algunos sacerdotes dejan muy claro que si no eres rico, que no quieren tener nada que ver contigo. Servicios y sacramentos son vendidos o dados de acuerdo a la capacidad de uno para contribuir financieramente. Aquellos que son pobres son ignorados.
Cartas a la sede de la Sociedad nunca son contestadas y las llamadas telefónicas nunca se devuelven. Padre Bolduc en Texas es el único sacerdote de quien alguna vez puedo obtener una respuesta. En la escuela de Nueva York, los niños se vuelven contra sus padres. Los padres que tienen dificultades con los sacerdotes están sujetos a que sus hijos acosados ​​en la escuela o los niños se ven obligados a abandonar.
El Padre Dolan afirma abiertamente que el seminario de Econe no educa correctamente y que no entrenar a sus sacerdotes. Sin embargo, él es un producto de ese mismo seminario. El P. Sanborn y el P. Cekada declaran abiertamente que el seminario en Suiza es liberal y controlado por los rebeldes franceses,
Los reciente gastos innecesarios de miles de dólares mensuales en anuncios de una publicación titulada La Sociedad Católica Romana en las publicaciones de líneas aéreas, donde las imágenes de San Pío X comparten las mismas páginas con historias vulgares, chistes sucios, y añade que representa desnuda o parcialmente desnuda hombres y mujeres. Si la Sociedad de San Pío X puede permitirse miles cada mes para hacer publicidad de una revista teológica en una revista de vuelo de una aerolínea, entonces no necesitan mi pequeño donativo  de cien dólares al mes.
Aquellos que visiten Armada verán en su recorrido por las habitaciones, supuestas obras de arte (no deseado en su mayor parte) que fueron comprados por miles de dólares para decorar el seminario. Enormes sumas de dinero se gastan en un capricho. Una señora, con conocimientos en el arte, que vio el "arte", dijo que consistía mayormente de copias y reproducciones baratas, y fue tergiversada en gran medida, al no tener valor alguno.
Yo podría, por supuesto, seguir, la lista es interminable ... Ya es suficiente.

John C. Cummings


Exorcismo contra Satanás y los ángeles apóstatas

Tomado de Miles Christi. Nota: las imágenes no corresponden a las del artículo original.


En Octubre 13 de 1884, el Papa León XIII, experimento una visión horrible. Después de celebrar la Eucaristía, estaba consultando sobre ciertos temas con sus cardenales en la capilla privada del Vaticano cuando de pronto se detuvo al pie del altar y quedo sumido en una realidad que solo el veía. Su rostro tenia expresión de horror y de impacto. Se fue palideciendo. Algo muy duro había visto. De repente, se incorporo, levanto su mano como saludando y se fue a su estudio privado. Lo siguieron y le preguntaron: “¿Que le sucede su Santidad? ¿Se siente mal?”
 
El respondió: “¡Oh, que imágenes tan terribles se me han permitido ver y escuchar!”, y se encerró en su oficina.
   
¿Qué vio León XIII? “Vi demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz de Satanás desafiando a Dios, diciendo que el podía destruir la Iglesia y llevar todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás pidió permiso a Dios de tener 100 años para poder influenciar al mundo como nunca antes había podido hacerlo”. A las peticiones del diablo, el Señor le respondió: “se te dará el tiempo y el poder”.
 
También León XIII pudo comprender que si el demonio no lograba cumplir su propósito en el tiempo permitido, sufriría una derrota humillante. Vio a San Miguel Arcángel aparecer y lanzar a Satanás con sus legiones en el abismo del infierno.
 
Impactado profundamente por lo que había oído, el Papa León XIII compuso la siguiente Oración a San Miguel (que también es una profecía) y ordenó que se rezara después de las Misas Ordinarias [no dominicales] como medida de protección para la Iglesia contra los ataques del infierno.




In nómine Patris, et Fílii, † et Spíitus Sancti. Amen.
 
Ps. LXVII
Exsúrgat Deus, et dissipéntur inimici ejus, et fúgiant qui odérunt eum, a fácie ejus. Sicut déficit fumus, deficiant: sicut fluit cera a fácie ignis, sic péreant peccatóres a fácie Dei.
   
Ps. XXXIV
Júdica Dómine nocéntes me; expúgna impugnántes me. Confundántur et revereántur quaeréntes ánimam meam. Avertántur retrórsum et confundántur, cogitántes míhi mála. Fíant táamquam púlvis ante fáciem vénti: et Ángelus Dómini coárctans eos. Fiat via illórum ténebrae, et lúbricum: et Ángelus Dómini pérsequens eos. Quóniam grátis abscondérunt míhi intéritum láquei sui: supervácue exprobravérunt ánimam meam. Véniat illi láqueus quem ignórat; et cáptio quam abscóndit, aprehéndat eum: et in láqueum cádat in ipsum. Ánima áutem mea exsultábit in Dómino: et delectábitur super salutári suo.
Glória Pátri, et Fílio, et Spirítui Sancto. Sícut érat in princípio et nunc et semper, et in saécula saéculórum. Amen. 
   
PRECATIO AD SANCTUM MICHAELEM ARCHÁNGELUM

Prínceps gloriosíssime coeléstis milítiae, sancte Míchael Archángele, defénde nos in praélio et colluctatióne, quae nobis est advérsus príncipes et potestátes, advérsus múndi rectóres tenebrárum hárum, contra spirituália nequítiae, in coeléstibus (Ephesios VI).Véni in auxílium hóminum; quos Deus creávit inexterminábiles, et ad imáginem similitúdinis suae fécit, et a tyránnide diáboli emit prétio mágno (Sapientiae II, I Corinthios VI) .
  
Proeliáre hódie cum beatórum Angelórum exércitu proélia Dómini, sícut pugnásti ólim contra dúcem supérbiae lucíferum et ángelus éjus apostáticos; et non valuérunt, néque lócus invéntus est eórum ámplius in caélo. Sed projéctus est dráco ílle mágnus, sérpens antíquus, qui vocátur diábolus et sátanas, qui sedúcit univérsum órbem; et projéctus est in térram, et ángeli éjus cum íllo míssi sunt (Apocalypsis II).
   
En antíquus inimícus et homicída veheménter eréctus est. Transfigurátus in ángelum lúcis, cum tóta malignórum spirítuum catérva láte círcuit et invádit térram, ut in ea déleat nómen Dei et Christi éjus, animásque ad aetérnae glóriae corónam destinátas furétur, máctet ac pérdat in sempitérnum intéritum.
Vírus nequítiae suae, támquam flúmen immundíssimum, dráco maléficus transfúndit in hómines depravátos ménte et corrúptos córde; spíritum mendácii, impietátis et blasphémiae; halitúmque mortíferum luxúriae, vitiórum ómnium et iniquitátum.
  
Ecclésiam, Ágni immaculáti spónsam, vaférrimi hóstes replevérunt amaritudínibus, inebriárunt absínthio; ad ómnia desiderabília éjus ímpias misérunt mánus. Úbi sédes beatíssimi Pétri et Cáthedra veritátis ad lúcem géntium constitúta est, ibi thrónum posuérunt abominatiónis et impietátis suae; ut percússo Pastóre, et grégem dispérdere váleant. 

  
Adésto ítaquae, Dux invictíssime, pópulo Dei contra irrumpéntes spiritáles nequítias, et fac victóriam. Te custódem et patrónum sáncta venerátur Ecclésia; te gloriátur defensóre advérsus terréstrium et infernórum nefárias potestátes; tíbi trádidit Dóminus ánimas redemptórum in supérna felicitáte locándas. Deprecáre Deum pácis, ut cónterat sátanam sub pédibus nóstris, ne últra váleat captívos tenére hómines, et Ecclésiae nocére. Óffer nóstras préces in conspéctu Altíssimi, ut cíto antícipent nos misericórdiae Dómini, et apprehéndas dracónem serpéntem antíquum, qui est diábolus et sátanas, ac ligátum míttas in abýssum, ut non sedúcat ámplius géntes (Apocalypsi XX).
    
Hinc tuo confísi praesídio ac tutéla sácri ministérii nostri auctoritáte [si fuerit laicus, vel clericus qui órdinem exorcistátus nondum suscépit, dicat: sácra Sánctae Mátris Ecclésiae auctoritáte], ad infestatiónes diabólicae fráudis repelléndas in nómine Jésu Chrísti Dei et Dómini nóstri fidéntes et secúri agrédimur.
  
V. Ecce Crucem Dómini: fúgite, partes advérsæ.
R. Vícit Leo de tríbu Júda, rádix Dávid.
   

V. Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos. 
R. Quemádmodum sperávimus in te.
  
V. Dómine, exaúdi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
  
[si fuerit saltem diáconus subjungat:
V. Dóminus vobíscum.
R. Et cum spíritu tuo.]
  
ORÉMUS
Deus, et Páter Dómini nóstri Jesu Christi, invocámus nómen sánctum tuum, et clemántiam tuam súpplices expóscimus: ut per intercessiónem immaculátae semper Vírginis Dei Genitrícis Maríae, beáti Michaélis Archángeli, beáti Jóseph ejúsdem beátae Vírginis Sponsi, beatórum Apostolórum Pétri et Páuli et ómnium Sanctórum, advérsus sátanam, omnésque álios immúndos spíritus, qui ad nocéndum humáno géneri animásque perdéndas pervagántur in múndo, nóbis auxílium praestáre dignéris. Per eúmdem Chrístum Dóminum nóstrum. Amen.
  
EXORCISMUS

Exorcizámus te, ómnis immúnde spíritus, ómnis satánic potéstas, ómnis infernális adversárii, ómnis légio, ómnis congregátio et sécta diabólica, in nómine et virtúte Dómini nóstri Jésu † Chrísti, eradicáre et effugáre a Dei Ecclésia, ab animábus ad imáginem Dei cónditis ac pretióso divíni Ágni sánguine redémptis . Non últra áudeas, sérpens callidíssime, decípere humánum génus, Dei Ecclésiam pérsequi, ac Dei eléctos excútere et cribráre sicut tríticum . Ímperat tíbi Deus altíssimus , cui in mágna tua supérbia te símile habéri ádhuc praesúmis; qui ómnes hóminess vult sálvos fíeri, et ad agnitiónem veritátis veníre (II Timoteum II).

Ímperat tíbi Déus Pater  ; ímperat tíbi Deus Fílius  ; ímperat tíbi Déus Spíritus Sánctus . Ímperat tíbi majéstas Chrísti, aetérnum Dei Vérbum cáro factum , qui pro salúte géneris nóstri tua invídia pérditi, humiliávit semetípsum fáctus obédiens úsque ad mórtem (Philipensis II); qui Ecclésiam súam aedificávit súpra fírmam pétram, et pórtas ínferi advérsus eam númquam esse praevalitúras edíxit, cum ea ipse permansúrus ómnibus diébus úsque ad consummatiónem saéculi (Matheum XXVIII).
  
Ímperat tíbi sacraméntum Crúcis , omniúmque christiánae fídei Mysteriórum virtus . Ímperat tibi excélsa Dei Génitrix Virgo María , quae superbíssimum cáput tuum a prímo instánti immaculátae suae conceptiónis in sua humilitáte contrívit. Ímperat tíbi fídes sanctórum Apostolórum Pétri et Páuli, et ceterórum Apostolórum . Ímperat tíbi Mártyrum sánguis, ac pia Sanctórum et Sanctárum ómnium intercéssio .
     
Érgo, dráco maledícte et ómnis légio diabólica, adjurámus te per Déum † vívum, per Déum † vérum, per Déum † sánctum, per Déum qui sic diléxit múndum, ut Fílium suum unigénitum dáret, ut ómnis qui crédit in eum non péreat, sed hábeat vítam aetérnam (Iohannes III): céssa decípere humánas creatúras, eísque aetérnae perditiónis venénum propináre: désine Ecclésiae nocére et éjus libertáti láqueros injícere. Váde sátana, invéntor et magíster ómnis falláciae, hóstis humánae salútis. Da lócum Chrísto, in quo níhil invenísti de opéribus tuis; da lócum Ecclésia Uni, Sanctae, Cathólicae, et Apostólicae, quam Chrístus ípse acquisívit sánguine suo. Humiliáre sub poténti mánu Dei; contremísce et éffuge, invocáto a nóbis sáncto et terríbili nominé Jésu, quem ínferi trémunt, cui Virtútes caelórum et Potestátes et Dominatiónes subjéctae sunt, quem Chérubim et Séraphim indeféssis vócibus láudant, dicéntes: Sánctus, Sanctus, Sanctus Dóminus Déus Sábaoth.

V. Dómine, exaúdi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.

[si fuerit saltem diáconus subjúngat:
V. Dóminus vobíscum.
R. Et cum spíritu tuo.]

ORÉMUS
Deus cæli, Deus terræ, Deus Angelórum, Deus Archangelórum, Deus Patriarchárum, Deus Prophetárum, Deus Apostolórum, Deus Mártyrum, Deus Confessórum, Deus Virginum, Deus qui potestátem habes donáre vitam post mortem, réquiem post labórem: quia non est Deus præter te, nec esse potest nisi tu, créator ómnium visibílium et invisibílium, cujus regni non erit finis: humíliter majestati glóriæ tuæ suplicámus, ut ab omni infernálium spirítuum potestáte, láqueo deceptióne et nequítia nos poténter liberáre, et incólumes custodíre dignéris. Per Christum Dóminum nostrum. Amen.
  
V. Ab insídiis diáboli,
R. Líbera nos, Dómine.
   
V. Ut Ecclésiam tuam secúra tíbi fácias libertáte servíre,
R. Te rogámus, áudi nos.
  
V. Ut inimícos sánctae Ecclésiae humiliáre dignéris,
R. Te rogámus, áudi nos.
     
Et aspergátur locus aqua benedícta
  
EXORCISMO CONTRA SATANÁS Y LOS ÁNGELES APÓSTATAS
   
En el Nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.
  
Salmo 67.
Levántese Dios y sean dispersados sus enemigos y huyan de su presencia los que le odian. Como se disipa el humo se disipen ellos, como, se derrite la cera ante el fuego, así perecerán los impíos ante Dios.
  
Salmo 34.
Señor, pelea contra los que me atacan; combate a los que luchan contra mí. Sufran una derrota y queden avergonzados los que me persiguen a muerte. Vuelvan la espalda llenos de oprobio los que maquinan mi perdición. Sean como polvo frente al viento cuando el Ángel del Señor los desbarate. Sea su camino oscuro y resbaladizo, cuando el Ángel del Señor los persiga. Porque sin motivo me tendieron redes de muerte, sin razón me abrieron trampas mortales. Que les sorprenda un desastre imprevisto, que los enrede la red que para mí escondieron; que caigan en la misma trampa que me abrieron. Mi alma se alegra con el Señor y gozará de su salvación.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
   
SÚPLICA A SAN MIGUEL ARCÁNGEL

Gloriosísimo príncipe de la milicia celestial, Arcángel San Miguel, defiéndenos en la lucha que mantenemos combatiendo “contra los principados y potestades, contra los caudillos de este mundo tenebroso, contra los espíritus malignos esparcidos por los aires” (Ef. 6, 12). Ven en auxilio de los hombres que Dios creó incorruptibles a su imagen y semejanza (Sap. 2, 23), y a tan “alto precio rescatados” (I Cor. 6, 20) de la tiranía del demonio.
     
Con las huestes de los ángeles buenos pelea hoy los combates del Señor, como antaño luchaste contra Lucifer, corifeo de la soberbia y contra sus ángeles apóstalas. Ellos no pudieron vencer, y perdieron su lugar en el Cielo. “Fue precipitado el gran dragón, la antigua serpiente el denominado diablo y Satanás, el seductor del universo: fue precipitado a la tierra y con él fueron arrojados sus ángeles” (Apoc. 12,.8-9).
   
He aquí que el antiguo enemigo y homicida se ha erguido con vehemencia. Disfrazado de “ángel de luz” (II Cor. 11, 14) con la escolta de todos los espíritus malignos rodea e invade la tierra entera, y se instala en todo lugar, con el designio de borrar allí el nombre de Dios y de su Cristo, de arrebatar las almas destinadas a la corona de la gloria eterna, de destruirlas y perderlas para siempre. Como el más inmundo torrente, el maligno dragón derramó sobre los hombres de mente depravada y corrompido corazón, el veneno de su maldad: el espíritu de la mentira, de la impiedad y de la blasfemia; el letal soplo de la lujuria, de todos los vicios e iniquidades.
     
Los más taimados enemigos han llenado de amargura a la Iglesia, esposa del Cordero Inmaculado, le han dado a beber ajenjo, han puesto sus manos impías sobre todo lo que para Ella es más querido. Donde fueron establecidas la Sede de San Pedro y la Cátedra de la Verdad como luz para las naciones, ellos han erigido el trono de la abominación de la impiedad, de suerte que, golpeado el Pastor, pueda dispersarse la grey. Oh invencible adalid, ayuda al pueblo de Dios contra la perversidad de los espíritus que le atacan y dale la victoria.
      
La Iglesia te venera como su guardián y patrono, se gloría que eres su defensor contra los poderes nocivos terrenales e infernales; Dios te confió las almas de los redimidos para colocarlos en el estado de la suprema felicidad. Ruega al Dios de la paz que aplaste al demonio bajo nuestros pies, para que ya no pueda retener cautivos a los hombres y dañar a tu Iglesia. Ofrece nuestras oraciones al Altísimo, para que cuanto antes desciendan sobre nosotros las misericordias del Señor (Salmo 78, 8), y sujeta al dragón, la antigua serpiente, que es el diablo y Satanás, y, una vez encadenado, precipítalo en el abismo, para que nunca jamás pueda seducir a las naciones (Apoc. 20).
       
Después de esto, confiados en tu protección y patrocinio, con la sagrada autoridad de nuestro ministerio [si se es laico, o aún no se ha recibido la orden del Exorcistado, se dice: con la sagrada autoridad de la Santa Madre Iglesia], nos disponemos a rechazar la peste de los fraudes diabólicos, confiados y seguros en el Nombre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor.
     
V. He aquí la Cruz del Señor, huid poderes enemigos.
R. Ha vencido el León de la tribu de Judá, la raíz de David.
  
V. Señor, que tu misericordia venga sobre nosotros.
R. Como lo esperamos de Ti.
   
V. Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a Ti nuestro clamor.
   
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu. (Sólo si es un sacerdote)

   
OREMOS
Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, invocamos tu santo Nombre y suplicantes imploramos tu clemencia, para que, por la intercesión de la Inmaculada siempre Virgen María Madre de Dios, del Arcángel San Miguel, de San José Esposo de la Santísima Virgen, de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de todos los Santos, te dignes prestarnos tu auxilio contra Satanás y todos los demás espíritus inmundos que vagan por el mundo para dañar al género humano y para la perdición de las almas. Amén.
  
EXORCISMO 
Te exorcizamos todo espíritu maligno, poder satánico, ataque del infernal adversario, legión, concentración y secta diabólica, en el nombre y virtud de Nuestro Señor Jesucristo , para que salgas y huyas de la Iglesia de Dios, de las almas creadas a imagen de Dios y redimidas por la preciosa Sangre † del Divino Cordero. En adelante no oses, perfidísima serpiente, engañar al género humano, perseguir a la Iglesia de Dios, zarandear a los elegidos y cribarlos como el trigo . Te lo manda Dios Altísimo  , a quien en tu insolente soberbia aún pretendes asemejarte, “el cual quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (II Tim. 2).
     
Te lo manda Dios † Padre, te lo manda Dios † Hijo, te lo manda Dios † Espíritu Santo. Te lo manda la majestad de Cristo, el Verbo eterno de Dios hecho hombre, quien para salvar a la estirpe perdida por tu envidia, “se humilló a sí mismo hecho obediente hasta la muerte” (Fil. 2); el cual edificó su Iglesia sobre roca firme, y reveló que los “poderes del infierno nunca prevalecerían contra ella, Él mismo había de permanecer con ella todos los días hasta el fin de los tiempos” (Mat. 28, 20).
     
Te lo manda el santo signo de la Cruz † y la virtud de todos los Misterios de la fe cristiana . Te lo manda la excelsa Madre de Dios, la Virgen María , quien con su humildad desde el primer instante de su Inmaculada Concepción aplastó tu orgullosa cabeza. Te lo manda la fe de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de los demás Apóstoles. Te lo manda la sangre de los mártires y la piadosa intercesión de todos los Santos y Santas .
  
Por tanto, maldito dragón y toda legión diabólica, te conjuramos por Dios † vivo, por Dios † verdadero, por Dios † santo, que “de tal modo amó al mundo que entregó a su unigénito Hijo, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que viva la vida eterna” (Juan 3); cesa de engañar a las criaturas humanas y deja de suministrarles el veneno de la eterna perdición; deja de dañar a la Iglesia y de poner trabas a su libertad. Huye Satanás, inventor y maestro de toda falacia, enemigo de la salvación de los hombres. Retrocede ante Cristo, en quien nada has hallado semejante a tus obras. Retrocede ante la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica, la que el mismo Cristo adquirió con su Sangre. Humíllate bajo la poderosa mano de Dios. Tiembla y huye, al ser invocado por nosotros el santo y terrible Nombre de Jesús, ante el que se estremecen los infiernos, a quien están sometidas las Virtudes de los cielos, las Potestades y las Dominaciones; a quien los Querubines y Serafines alaban con incesantes voces diciendo: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios de los Ejércitos.
    
V. Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue a Ti mi clamor.
   
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu. (Sólo si es un sacerdote)
   
OREMOS 
Dios del Cielo y de la tierra, Dios de los Ángeles, Dios de los Arcángeles, Dios de los Patriarcas, Dios de los Profetas, Dios de los Apóstoles, Dios de los Mártires, Dios de los Confesores, Dios de las Vírgenes, Dios que tienes el poder de dar la vida después de la muerte, el descanso después del trabajo, porque no hay otro Dios fuera de Ti, ni puede haber otros sino Tú mismo, Creador de todo lo visible y lo invisible, cuyo reino no tendrá fin: humildemente te suplicamos que tu gloriosa Majestad se digne libramos eficazmente y guardamos sanos de todo poder, lazo, mentira y maldad de los espíritus infernales. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.
  
V. De las asechanzas del demonio.
R. Líbranos, Señor.
   
V. Haz que tu Iglesia te sirva con segura libertad.
R. Te rogamos, óyenos.
  
V. Dígnate humillar a los enemigos de tu Iglesia.
R. Te rogamos, óyenos.

(Se rocía con agua bendita el lugar y a los presentes).

lunes, 29 de septiembre de 2014

San Miguel Arcángel





Sancte Michael Archangele,
defende nos in proelio;
contra nequitiam et insidias diaboli esto praesidium.
Imperet illi Deus, supplices deprecamur:
tuque, Princeps militiae Caelestis,
satanam aliosque spiritus malignos,
qui ad perditionem animarum pervagantur in mundo,
divina virtute in infernum detrude.
Amen.

domingo, 28 de septiembre de 2014

San Wenceslao de Bohemia

SAN WENCESLAO  († 938)
Por Mariano Waloreck


San Wenceslao es hijo de Vratislao, prudente, fervoroso y bondadoso príncipe cristiano, y de Drahomira, una princesa de genio fuerte, cruel y pérfido, de la pagana familia de Stodoronow, en Lutecia.

 La dualidad de este matrimonio: cristiano-pagano tuvo mucha trascendencia en la vida del santo duque. El joven príncipe vio, pues, en el seno de su familia, los efectos de la lucha de una religión mixta; más tarde tuvo que enfrentarse con la misma en la vida de su propia nación. El problema se presentó más agudo cuando junto a las rivalidades religiosas se unieron los conflictos políticos.

 Aunque las primeras semillas de la fe católica la recibieron los bohemios de Bizancio, sin embargo, la magna labor misionera fue fruto de los misioneros occidentales, y precisamente de los alemanes. Este hecho originó, primero, las competencias de los ritos: eslavo con el romano, y más tarde, el influjo de los alemanes en la vida pública de los bohemios.

 Como efecto en contrario, surgió entonces, la rebelión pagana, la persecución de los cristianos, acaudillada por Drahomira; la conspiración de Boleslavia y, finalmente, el funesto plan del martirio de San Wenceslao.

 El panorama de aquella época era, por tanto, muy difícil y muy obscuro.

 Para superar todas estas dificultades, el bien de la nación y de las misiones católicas exigían un príncipe ágil, prudente y santo.

 Fue San Wenceslao quien mejor respondía a estas exigencias.

 Dirigido por su abuela, Santa Ludmila, se mostró inteligente, dócil y con una extraordinaria inclinación a todo lo bueno. Más tarde, ya en el Colegio de los Nobles, bajo la dirección de un sabio maestro, estas virtudes brillaron aún más en el joven alumno. Intelectualmente se distinguía por su ingenio; espiritualmente, por su pureza de costumbres; por la devoción a Cristo en el Santísimo Sacramento y por su filial afecto a la Virgen Santísima. Mas la singular veneración que profesaba a la Virgen le hizo sentir un extremado amor a la pureza. Virtud que pareció ser la nota más sublime de su carácter. A pesar de vivir este ambiente de santidad, Wenceslao no se olvidó de adquirir también las cualidades de un señor futuro soberano de Bohemia.

 En 925, tres años después de la repentina muerte de Vratislao, Wenceslao, considerándose preparado para el gobierno de su patria, dio un golpe de Estado y eliminó de la regencia a su madre pagana. Con ella eliminó también la lucha sin cuartel contra los cristianos y todos los privilegios que conquistaron, en aquellos tiempos, los paganos. Termina con las crueldades y salvajismo de aquellos idólatras y comienza una época de verdadera paz y labor constructiva.

 Como señal externa de nuevo gobierno, Wenceslao hace un apoteósico traslado de las reliquias de su abuela, Santa Ludmila, a la catedral de Praga. Elige con gran cuidado a sus ministros y jefes militares y comienza una intensa labor de propagación de la fe.

 En todo este ambiente es él mismo quien con su ejemplo realiza los altos ideales de Cristo.

 Cumple exactamente con la ley de Dios y practica fervorosamente las virtudes cristianas. Lleva una vida casi monacal; consagra horas en fervorosas oraciones y en mortificaciones; defiende a los oprimidos; ayuda con generosidad a los pobres; facilita la libertad a los cautivos y presos, etc. En todo el país organiza una política más humanitaria, elimina torturas y prohíbe la horca. Se puede decir que entre los soberanos fue el único que profesara una fe tan eficiente, caridad tan ardiente y virtudes tan escogidas.

 Su culto a la sagrada Eucaristía no paraba en una mera veneración, sino que trascendía a los más pequeños detalles, como sembrar el trigo destinado al pan eucarístico y estrujar con sus mismas manos los racimos de uva que darían el vino para el santo sacrificio. Descalzo visitaba en noches frías y de nieve las iglesias para adorar al Santísimo.

 Una devoción no menos fervorosa a la Virgen Santísima le llevó a entregarse a Ella en voto de castidad para toda su vida.

 Todo este modo de vivir —sin duda de verdadera santidad— causaba gran admiración tanto en Bohemia como en otras cortes soberanas de Europa; comúnmente le llamaban "el santo príncipe".

 Nada entonces de extraño es que en torno de esta vida naciera el maravilloso misterio de muchas leyendas. Estas fueron inmortalizadas por el historiador checo Pekarz. He aquí dos de ellas:

 Drahomira, envidiando el florecimiento del cristianismo y el pacífico reinado de Wenceslao, suscitó a una guerra cruel contra él al vecino príncipe de Gurima, Radislao.

 Radislao, en verdad, invadió a Bohemia, y a su paso sembró el pánico y la muerte. La guerra fue para todos una gran sorpresa. Wenceslao, sin embargo, quedó tranquilo, pues, como un verdadero seguidor de Cristo, no quería se derramase la sangre de los inocentes. Mandó, por tanto, una embajada para averiguar las causas de la invasión. Radislao, considerando la postura del duque como prueba de flaqueza, exigió como condición de paz la entrega total de Bohemia.

 Estas circunstancias reclamaban una justa defensa de la patria. Wenceslao la preparó rápidamente y salió al encuentro de los invasores. Cuando se vieron los dos ejércitos, el duque, antes de empezar la batalla, pidió una entrevista personal con Radislao. Fiel a su fe católica persuadió a Radislao de que como la guerra es cosa de los dos, ellos debían de resolver el litigio, y con esto invitó al invasor a un combate particular hasta la victoria. Radislao, seguro de su éxito, aceptó el duelo y salió contra el santo duque armado como Goliat. Wenceslao, por el contrario, la victoria la ponía en manos de Dios, y en nombre de Él dio la señal del combate. Se disponía Radislao a disparar su dardo, cuando de repente vio delante a dos ángeles y oyó una voz: "No le tires". Momentos después, horrorizado, dejó sus armas y fue a postrarse a los pies de Wenceslao, pidiendo perdón y aceptando todas las condiciones de paz.

 La celestial intervención en favor del duque de Bohemia se repitió de nuevo durante la dicta de Worms, convocada por el emperador Otón I. Un día Wenceslao, por oír dos misas, llegó tarde a la asamblea. El emperador y los príncipes consideraron esta falta como una gran desatención. Acordaron entonces demostrar su enojo. Sin embargo, cuando apareció Wenceslao todos le recibieron con los debidos honores, incluso el mismo emperador, pues todos vieron con el mayor asombro que el duque de Bohemia entraba en la sala acompañado de ángeles, portando delante de él una gran cruz de oro.

 La santidad de Wenceslao ganaba estima común. Sin embargo, la llama del odio se mantenía viva en el pagano corazón de Drahomira. Es más, existía también otra persona que meditaba cómo destituir y privar del trono al rey de Praga. Era su hermano menor, Boleslao.

 La ocasión no tardó en presentarse. Con motivo del nacimiento de un hijo suyo, Boleslao organizó grandes fiestas e invitó a Boleslavia a su hermano Wenceslao. El santo duque aceptó esta invitación y acudió a Boleslavia, donde fue recibido con todos los honores reales. Sin embargo, estas galas fueron una falsedad creada por su hermano. En medio de la alegría reinante, cuando Wenceslao, durante la noche, se dirigía a la próxima iglesia para su acostumbrada adoración, Boleslao le agredió, y violando el sagrado derecho de hospitalidad, junto con sus ayudantes, dio muerte a su indefenso y egregio huésped.

 El martirio ocurrió el 28 de septiembre de 938.

 Bohemia se llenó de dolor.

 Los asesinos, después de un corto tiempo de júbilo, pronto recibieron su merecido castigo. Tanto Drahomira como Boleslao tuvieron una muerte miserable.

 San Wenceslao quedó proclamado Patrono de todos los países de la corona de los bohemios.

 El culto aumentaba constantemente, llegando, en los siglos XI y XII, su efigie a adornar el ducado, la moneda de Bohemia. Bajo la bandera de San Wenceslao lucha el ejército y con la invocación del Santo se desarrolla la labor nacional. En el siglo XIII nace el himno "Svaty Vaclave, vevodo cesek zeme...". y en la época de Juan Hus, el himno súplica. "Tú eres el soberano de estas tierras, San Wenceslao; no nos abandones..."

 La devoción es común, y las múltiples iglesias, como también los muchísimos monumentos dedicados al santo duque, testimonian el vivo amor hacia él de los checos. El monumento más bello, obra del profesor Mysblek, adorna la mejor plaza de Praga.

 San Wenceslao, ayer como hoy, reina en Checoslovaquia.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Devoción al Corazón inmaculado de María

Por Dom Prospero Gueranguer


La devoción al Corazón Inmaculado de María es tan antigua como el cristianismo. El Espíritu Santo nos lo enseñó por San Lucas, el evangelista de la infancia del Salvador: "María guardaba todas estas palabras, y las meditaba en su Corazón... Y la Madre de Jesús guardaba todas estas cosas en su corazón"[1]. Tal es el origen de esta devoción que, andando el tiempo, excitaría a los fieles a dar a María el honor y el amor que se la deben. Las perfecciones de éste Corazón las han cantado los mayores Doctores de la Iglesia: San Ambrosio, San Agustín, San Juan Crisóstomo, San León, San Bernardo, San Buenaventura, San Bernardino de Sena, las dos grandes monjas Santa Gertrudis y Santa Mectildis... pero en el siglo XVII, San Juan Eudes, "padre, doctor y apóstol del culto del Sagrado Corazón" [2], antes lo fue del purísimo Corazón de María, y del dominio de la piedad privada, lo introdujo en la Liturgia católica.

OBJETO DE ESTA DEVOCIÓN. — El objeto de esta devoción él mismo nos lo ha dicho: "En el corazón santísimo de la predilecta Madre de Dios, pretendemos y deseamos sobre todo reverenciar y honrar la facultad y capacidad de amor, tanto natural como sobrenatural, que existe en esa Madre de amor y que ella empleó toda en amar a Dios y al prójimo. La palabra corazón significa el corazón material y corporal que llevamos en nuestro pecho, órgano y símbolo del amor; también se toma por la memoria y por el entendimiento, con el cual hacemos la meditación, y por la voluntad, que es la raíz del bien y del mal, y por la cima más alta del alma por la cual practicamos la contemplación; en una palabra, por todo lo interior del hombre. No excluímos ninguno de estos sentidos; mas hablando del Corazón de la Madre de Dios, lo que principalmente queremos y deseamos, es reverenciar y honrar todo el amor y toda la caridad que ella tuvo para con Dios y para con nosotros"[3]

Ahora bien, nada hay más dulce para un niño que honrar a su madre y pensar en el amor de que ha sido objeto. San Bernardo, al hablar del Corazón de Jesús, nos ha dicho: "Su corazón está conmigo. Cristo es mi cabeza; y ¿cómo no va a ser mío todo lo que pertenece a mi cabeza? Los ojos de mi cabeza corporal me pertenecen en sentido propio; de igual modo, este corazón espiritual es mi corazón. Con razón puedo llamarle mío. Y yo poseo mi corazón con Jesús"[4]. Otro tanto podemos decir del Corazón de María. Una madre es toda para su hijo; sus bienes, su amor, hasta su vida le pertenecen: un hijo puede siempre contar con el corazón de su madre.

Todos somos hijos de la Santísima Virgen. Nos acogió en su seno a una con Jesús el día de la Encarnación. Nos dió a luz en el dolor del Calvario, y nos ama en proporción con lo que le hemos costado. Lo que más quiere es Jesús, y a ese le ofreció por nosotros al Padre, dando su fiat para la inmolación y entregándole para nosotros; ¿cómo no le iba a imitar dándose ella también?

CONFIANZA EN EL CORAZÓN INMACULADO. — La Virgen nos repite las palabras de Jesús: "Venid a mí todos y yo os aliviaré..." Nos sonríe y nos llama como en Lourdes, y no hay nadie que pueda pretextar su indignidad para quedarse a distancia. El Corazón de María que fue Sede de la Sabiduría y durante nueve meses morada del Verbo encarnado, ese corazón que formó al mismo Corazón de Jesús y le enseñó la misericordia para con los hombres, ese corazón que siempre latió al unísono del Corazón de Jesús y que fue adornado por El de los dones más preciosos de la gracia, ese Corazón maternal es por excelencia el refugio de los pobres pecadores. Y por esto precisamente fue hecho inmaculado. Nunca corrió por él sino sangre purísima, la sangre que tenía que dar a Jesús para derramarla por nuestra salvación. Este Corazón es el depositario y el custodio de las gracias que el Señor conquistó con su muerte, y sabemos que Dios nunca dispensó una gracia a nadie ni la dispensará sin que pase por las manos y el Corazón de la que es tesorera y dispensadora de todos sus dones. Finalmente, este Corazón se nos dió con el de Jesús, "no sólo para ser nuestro modelo, sino también para ser nuestro corazón, de modo que, siendo miembros de Jesús e hijos de María no tengamos más que un corazón con nuestra Cabeza y nuestra divina Madre y que hagamos todas nuestras acciones con el Corazón de Jesús y de María"[5].

Y ¡cómo pueden los hombres, al darse más y más cuenta de lo que deben a su Madre, no creerse obligados a mostrarle su agradecimiento y su amor! Si Nuestra Señora nos dió su Corazón, ¿no es justo que nosotros le demos el nuestro para que ella le purifique, le santifique y en él establezca el reino de Dios y se lo entregue a Jesús, y que se le demos por una consagración completa y perfecta de nosotros mismos, como aconsejan los Santos y especialmente San Griñón de Monfort?

CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN INMACULADO.—Pero, si la consagración de un alma individual a María, le acarrea las más grandes gracias, ¿qué frutos deberemos esperar de una consagración de todo el género humano hecha por el Sumo Pontífice? La Virgen misma se dignó anunciar que esto la agradaría. Y, por eso, el 8 de diciembre de 1942, Su Santidad Pío XII, respondiendo con júbilo al deseo de Nuestra Señora de Fátima, lleno de confianza en la mediación universal de la Reina de la Paz, consagró solemnemente al género humano al Inmaculado Corazón de María. Todas las naciones católicas se unieron al supremo Pastor.

MISA

La fiesta del Corazón Inmaculado de María se concedió a muchas diócesis y a casi todas las Congregaciones religiosas y se celebraba en fechas distintas. Su Santidad Pío XII la extendió a la Iglesia universal y la fijó en el día de la Octava de la Asunción, cuyo dogma definió después en 1950. El Introito es una invitación a acercarse a este Corazón como a un trono donde seremos enriquecidos con la gracia, que la Santísima Virgen recibió en abundancia colmada no sólo para ella sino para todo el género humano.

INTROITO

Lleguémonos confiadamente al trono de la gracia, a fln de alcanzar misericordia y hallar gracia para auxilio oportuno. — Salmo: Brota de mi corazón una palabra buena: dedico mis obras al Rey. f. Gloria al Padre... Lleguémonos.

La Liturgia celebra a María como al "Santuario del Espíritu Santo, Sacrarium Spiritus Sancti." Su Concepción inmaculada preparaba a María para ser la morada más digna del Espíritu Santo. Este Espíritu, al habitar en ella, la colmó de la gracia santificante, de las virtudes teologales y morales y de sus siete dones. Tal santidad hacía vivir a María según el corazón de Dios: ojalá podamos participar de su santidad para vivir según su corazón y también conforme al Corazón de Dios.

COLECTA

Omnipotente y sempiterno Dios, que preparaste en el Corazón de la bienaventurada Virgen María una morada digna del Espíritu Santo: concédenos propicio, que los que celebramos devotamente la festividad de este mismo inmaculado Corazón, podamos vivir según el tuyo. Por Nuestro Señor Jesucristo.

La Epístola es la misma que la de la Vigilia de la Asunción. Los versículos del Gradual y del Aleluya, como también los del Ofertorio, son la acción de gracias de María al Señor, que la colmó de tantos beneficios.

GRADUAL

Se alegrará mi corazón con tu socorro: cantaré al Señor que me ha dado tantos bienes y entonaré salmos al nombre del Señor Altísimo. V. Se acordarán de tu nombre, Señor, de generación en generación; por lo cual los pueblos te alabarán eternamente.

Aleluya, aleluya. V. Mi alma engrandece al Señor: y mi espíritu se regocija en Dios, mi Salvador. Aleluya.

EVANGELIO

Continuación del santo Evangelio según San Juan (Jn„ XIX, 25-27). En aquel tiempo: Estaban junto a la Cruz de Jesús su Madre, María de Cleofás y María Magdalena. Viendo, pues, Jesús a su Madre y al discípulo a quien amaba, que estaba allí, dijo a su Madre: ¡Mujer, he ahí a tu hijo! Luego dijo al discípulo: ¡He ahí a tu Madre! Y desde aquella hora el discípulo la recibió por suya.

La maternidad de Nuestra Señora data de la Encarnación , pero en el Calvario es donde fue solemnemente proclamada por Jesús agonizante. Darnos su Madre, vale tanto como darnos la mayor prueba de su amor; además, aceptar María ser nuestra Madre, era lo mismo que manifestarnos toda la ternura y misericordia que encerraba su corazón. Nunca se sintió María tan Madre como en el momento en que vió sufrir y morir a su Hijo, y le oyó que nos confiaba, que nos entregaba a ella. La Virgen aceptó entonces sin ninguna dificultad el profesar el afecto que tuvo a Jesús durante su vida, no sólo a San Juan, sino a todos nosotros, a los verdugos de su Hijo, a todos aquellos que fueron causa de su muerte.

Y, cuando el centurión se acercó a traspasar el Corazón de Jesús, ya difunto, la espada que antaño predijo el anciano Simeón penetró en el alma, en el Corazón de María y abrió una herida que, como la del Salvador, no se cerraría ya...

OFERTORIO

Mi espíritu se regocijó en Dios, mi Salvador: porgue ha hecho en mí grandes cosas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.

El Corazón de María, por no ser más que pureza y santidad, continuamente unido al foco de la divina caridad que es Dios, estaba también todo ardiendo en amor. Este Corazón está siempre lleno de vida, siempre ardiendo en el mismo amor: mereceremos abrasarnos en el mismo fuego acercándonos a él imitando sus virtudes.

SECRETA

Al ofrecer, oh Señor, a tu Majestad el Cordero inmaculado, te suplicamos que encienda en nuestros corazones aquel fuego divino que inflamó el Corazón del la bienaventurada Virgen María. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

La Antífona de la Comunión vuelve a tomar las palabras del Evangelio. Ahora que hemos recibido el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, ¡ojalá tengamos también "con nosotros", como el Apóstol, es decir, en nuestro pensamiento, en nuestro corazón, en nuestra vida, a la que nos dió Jesús por Madre!

COMUNION

Dijo Jesús a su Madre: ¡Mujer, he ahí a tu hijo!. Luego dijo al discípulo: ¡He ahí a tu madre! Y desde aquella hora el discípulo la recibió por suya.

La Poscomunión contiene lo que tenemos que pedir al terminar la Octava de la Asunción: hemos festejado con veneración al Corazón amante de nuestra gloriosa Madre subida al cielo. Sabemos que es poderosa para con el Corazón de Dios y que ama a todos sus hijos; confiemos en su mediación, en su intercesión, y Dios, a ruegos suyos, nos librará de los peligros de la vida presente y nos guiará al cielo para alabar allí eternamente a la que con Jesús nos mereció la salvación.

POSCOMUNION

Alimentados con los divinos dones, te rogamos, Señor, humildemente que, por la intercesión de la bienaventurada Virgen María, de cuyo inmaculado Corazón hemos celebrado devotamente la fiesta, libres de los peligros presentes, consigamos los goces de la vida eterna. Por Nuestro Señor Jesucristo.

SÚPLICA AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA. — "¡Oh Madre admirable, qué cosas tan grandes y gloriosas tenemos que pensar y decir de ti y de tu bondadoso corazón! Si los oráculos del Espíritu Santo dicen tan alto que eres un abismo de milagros, de seguro que no se equivoca el que diga que tu Corazón es un mundo de maravillas. Porque ¿no ha sido la humildad de tu Corazón la que te ha levantado al trono más alto de gloria y de grandeza a que una pura criatura puede llegar? ¿No es la humildad, la pureza y el amor de tu Corazón la que te ha hecho digna de ser Madre de Dios y la que te ha enriquecido con todas las perfecciones, prerrogativas y grandezas propias de tan sublime dignidad? Por todo ello, miro, saludo y venero a tu Corazón virginal como a un mar de gracia, como a un miiagro de amor, como a un espejo de caridad, como a un abismo de humildad, como al trono de ia misericordia, como al imperio de la divina voluntad, como al santuario del amor divino, como al objeto primero del amor de la Santísima Trinidad[6]

Abre, abre, oh Madre de misericordia, la puerta de tu Corazón benignísimo a las oraciones que te dirigimos con suspiros y gemidos. No rechazas ni tienes asco al pecador, por muy corrompido que se halle en pecados, si suspira hacia ti y si implora tu intercesión con un corazón contrito y penitente[7].

Sea siempre bendito, oh María, tu nobilísimo Corazón, adornado de todos los dones de la Sabiduría divina, e inflamado en ardores de caridad. Sea bendito ese Corazón en el que meditaste y guardaste con tanta fidelidad y cuidado los sagrados misterios de Nuestra Redención, para revelárnoslos en el momento oportuno. Para ti la alabanza, para ti el amor, oh Corazón amantísimo; a ti el honor, a ti la gloria de parte de todas las criaturas, por los siglos de los siglos. Amén"[8].