martes, 31 de marzo de 2009

Predestinación y gracia

En un artículo breve, sencillo y directo, el Padre Basilio Méramo redactó un excelente estudio sobre la doctrina Tradicional y Católica sobre la Predestinación y la Gracia, contestando además las objeciones (y herejías) de modernos y antiguos.
Un artículo imperdible.

Domingo Báñez (1528-1604)

Reproducimos a continuación la biografía de uno de los más grandes teólogos católicos de todos los tiempos, gran defensor de la enseñanza tradicional sobrela gracia y la preestinación.





Insigne escolástico español y campeón del tomismo, ve la luz por vez primera en Valladolid el 29 de febrero del año bisiesto de 1528. Hijo de Juan Báñez de Artazubiaga (Mondragón) y de Francisca López Paldón, sus primeros años discurren en Valladolid. En 1540 se traslada, junto con su familia, a Medina del Campo, donde aprende las primeras letras latinas. En octubre de 1542, cumplidos ya los quince, Báñez se encamina hacia Salamanca para cursar Artes en su Universidad. En la primavera de 1546 ingresa en el convento de San Esteban de Salamanca, centro por aquel entonces de rigurosísima observancia y prestigiado por la presencia entre sus muros de dos de las más excelsas luminarias que ha conocido la teología católica: Francisco de Vitoria y Domingo de Soto. Al año siguiente, Báñez profesa votos religiosos y toma el hábito de Santo Domingo. A pesar de haber completado los estudios de Artes en la Universidad de Salamanca, los frailes dominicos de San Esteban, según era preceptivo entre ellos, obligan a Báñez a cursar otro año de Artes antes de comenzar sus estudios teológicos, a los que Báñez consagra sus esfuerzos entre los años 1548 y 1552 bajo magisterio de doctores como Melchor Cano y Pedro de Sotomayor.


En 1552, con 24 años de edad, comienza su carrera docente, enseñando Artes durante tres años en el convento de San Esteban. Entre 1555 y 1561, Domingo Báñez profesa la Teología como lector, tras lo cual recibe el grado de la presentatura o licenciamiento de la orden. De este modo, Báñez fue «presentado», esto es, se admitió su título en el Capítulo provincial celebrado en Piedrahita en abril de 1561. El Capítulo general celebrado en mayo del mismo año confirmó su presentatura. De Salamanca el Padre Báñez pasaría a continuar su labor docente a la recién creada Universidad de Ávila, establecida en el convento dominico de Santo Tomás. En esta ciudad Báñez oirá en confesión a Santa Teresa, a la que también ayuda y asesora en sus proyectos reformadores. En enero de 1565 el Padre Báñez marcha a Sigüenza, para graduarse en su Universidad de bachiller, licenciado y doctor en Teología. Tras fracasar en su oposición a la cátedra de prima de Teología de la Universidad de Alcalá, que acababa de dejar vacante Mancio del Corpus Christi, vuelve a Ávila. Dos años más tarde, en 1567, pasa al convento de Santo Tomás de Alcalá. En 1569 el Capítulo provincial celebrado en Valladolid designa a Báñez rector del Colegio de Santo Tomás de Ávila, donde sólo permanecerá un año, ya que en 1570 vuelve al convento de San Esteban de Salamanca, donde permanece hasta 1573. De ahí pasa al Colegio de San Gregorio de Valladolid, donde ejercerá el cargo de rector.
En 1576 se ve sometido a investigación por parte del tribunal de la Inquisición debido a razones disciplinares. Las sospechas inquisitoriales debilitaron el ánimo y la salud del Padre Báñez, pese a lo cual, todavía tuvo fuerzas para opositar a la cátedra salmanticense de Durando, toda vez que su anterior titular, Bartolomé de Medina, había pasado a ocupar la cátedra de prima de Teología. En esta ocasión Báñez triunfó sobre su oponente, convirtiéndose así en catedrático con cuarenta y nueve años. Durante cuatro años se ocupará de la cátedra de Durando, pero comentando la 2-2ae de la Suma teológica de Santo Tomás, lo que dará lugar a sus Decissiones de iure et iustitia. También por estos años Báñez trabaja en la reforma gregoriana del calendario. Pero tras la muerte, en 1580, de Bartolomé de Medina, que detentaba la cátedra más prestigiosa de la Universidad de Salamanca, la cátedra de prima de Teología, Báñez se presenta y gana por oposición dicha cátedra, en la que profesará hasta 1599.
Durante estos años publica sus obras principales, entre las que cabe destacar sus comentarios escolásticos a la Suma teológica de Santo Tomás. También en esta época Báñez sufre nuevo proceso inquisitorial, después de que fray Luis de León denunciase que algunas afirmaciones de Báñez sobre la eucaristía sabían al error de Lutero. Pero tampoco en esta ocasión Báñez resultó condenado. Y tal era su prestigio por estos años que se ganó la confianza del propio Felipe II. Finalmente, su salud sufrió grandes quebrantos a causa de la gran contienda que estaba librando con los molinistas (ver Luis de Molina) a propósito de las materias de gracia y predestinación, en la conocida como polémica de auxiliis. Por este motivo, Báñez se jubiló en 1599, retirándose a morir al convento de San Andrés en Medina del Campo, donde expiraría el 22 de octubre de 1604, sin llegar a conocer si el pontífice romano en su veredicto final se habría de mostrar favorable a sus tesis o, por el contrario, a las de Molina.

lunes, 30 de marzo de 2009

Ecclesia Dei y ritualismo en la Iglesia Conciliar



La Carta Apostólica “Ecclesia Dei” (cuyo efecto canónico actual, luego del decreto de Ratzinger/Benedicto XVI es relativo aunque absolutamente nula e inválida) fue un documento de “magisterio” de Juan Pablo II por medio del cual, el Papa de la Iglesia Conciliar (Neo-Modernista y Neo-Protestante) excomulgó a Monseñor Marcel Lefebvre, Monseñor De Castro Mayer, y a los obispos por estos ordenados: Mons. Richard Williamson, Mons. Bernard Fellay, Mons. Bernard Tissier de Mallerais y Mons. Alfonso de Galarreta. Estas consagraciones tenían como objetivo, según el mismísimo Monseñor Marcel Lefebvre perpetuar el verdadero sacerdocio católico, para lo cual hacen falta obispos. Monseñor Lefebvre no lo expresó públicamente aquella vez, pero mantenía importantísimas sospechas sobre la invalidez del nuevo rito de consagraciones episcopales que la Iglesia Conciliar utiliza desde que fuera publicado por Montini/Pablo VI.
Con el Motu Proprio Ecclesia Dei Juan Pablo II condenó la Tradición Católica. Es evidente que esta excomunión fue inválida: nadie puede excomulgar a alguien por mantenerse en la Fe de siempre, antes bien, podemos repetir las palabras de Monseñor Lefebvre cuando reflexionó sobre sus suspensión a divinis:



Que la iglesia conciliar es una iglesia cismática, porque rompe con lo que
la Iglesia Católica que siempre fuera. Tiene sus nuevos dogmas, su nuevo
sacerdocio, sus nuevas instituciones, su nuevo culto, todo condenado ya por la
Iglesia en muchos documentos oficiales y definitivos.
“Esta Iglesia
Conciliar es cismática, porque ha tomado como base para su actualización
principios que se oponen a los de la Iglesia Católica, tales como un nuevo
concepto de la Misa expresado en los números 5 del Prefacio (decreto) al Missale
Romanum y 7 de su primer capítulo, los cuales confiere a la asamblea un rol
sacerdotal que no puede ejercer; de igual manera el derecho natural — es decir,
divino — de cada persona y de cada grupo de personas a la libertad religiosa.
“Este derecho a la libertad religiosa es blasfemo, porque atribuye a Dios
propósitos que destruyen Su Majestad, Su Gloria, Su Reinado. Este derecho
implica libertad de conciencia, libertad de pensamiento, y todas las libertades
Masónicas.
“La Iglesia que afirma tales errores es por completo cismática y
hereje. Esta Iglesia Conciliar no es, por lo tanto, Católica. En la medida en
que el Papa, los obispos, sacerdotes o fieles se adhieran a esta nueva Iglesia,
se separan ellos mismo de la Iglesia Católica”.




Que los problemas del Vaticano II y de las consagraciones de Monseñor Lefebvre no fueron meramente liturgicas, sino teológicas lo reconoció el heresiarca cuando dijo:





Quisiera, además, llamar la atención de los teólogos y de otros expertos en
ciencias eclesiásticas, para que también se sientan interpelados por las
circunstancias presentes. En efecto, las amplias y profundas enseñanzas del
Concilio Vaticano II requieren un nuevo empeño de profundización, en el que se
clarifique plenamente la continuidad del Concilio con la Tradición, sobre todo
en los puntos doctrinales que, quizá por su novedad, aún no han sido bien
comprendidos por algunos sectores de la Iglesia.



Pero como modernista, sostuvo que la Fe era alago subjetivo… un sentimiento interno que nos movía a estar ligados a una “tradición”


A todos esos fieles católicos que se sienten vinculados a algunas
precedentes formas litúrgicas y disciplinares de la tradición latina, deseo
también manifestar mi voluntad - a la que pido que se asocie la voluntad de los
obispos y de todos los que desarrollan el ministerio pastoral en la Iglesia - de
facilitar su vuelta a la comunión eclesial a través de las medidas necesarias
para garantizar el respeto de sus justas aspiraciones.



Y también:



además, se habrá de respetar en todas partes, la sensibilidad de todos
aquellos que se sienten unidos a la tradición litúrgica latina, por medio de una
amplia y generosa aplicación de las normas emanadas hace algún tiempo por la
Sede Apostólica, para el uso del Misal Romano según la edición típica de
1962



Con la excomunión a Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Mayer (así como de los cuatro obispos de la Fraternidad) se inició el Proyecto de la High Church Conciliar del Vaticano II por medio de una “comisión”:




con la tarea de colaborar con los obispos, con los dicasterios de la Curia
Romana y con los ambientes interesados, para facilitar la plena comunión
eclesial de los sacerdotes, seminaristas, comunidades, religiosos o religiosas,
que hasta ahora estaban ligados de distintas formas a la Fraternidad fundada por
le arzobispo Lefebvre y que deseen permanecer unidos al Sucesor de Pedro en la
Iglesia católica, conservando sus tradiciones espirituales y litúrgicas, según
el protocolo firmado el pasado 5 de mayo por el cardenal Ratzinger y por el
arzobispo Lefebvre.

De esta manera se inició la tendencia que hoy parece triunfar bajo el gobierno del heresiarca Joseph Ratzinger: el plan anglicano de las dos Iglesias, una Iglesia Baja conciliar y “evangelica” con el Novus Ordo como ritual litúrgico y una Iglesia Alta o tradicionalista con la Misa Tridentina como “rito extraordinario”´y la falsa "restauración" que el hegeliano Benedicto XVI denomina "hermeneutica de la continuidad".

Propaganda Católica a los links

Cuando informé sobre el Blog amigo Propaganda Católica pensé que había dejado un enlace en la sección de links de Sursum Corda. ¡Valla sorpresa cuando me di cuenta de que ahí no estaba!
Como ustedes saben, la sección de links de este blog contiene a aquellos sitios que fervientemente recomendamos, y Propaganda Católica es uno de ellos.
¡Apoyemos al apostolado de nuestros verdaderos hermanos en la Fe!

miércoles, 25 de marzo de 2009

Monseñor George Cantor y la Église Sainte Marie



Hace muy poco hemos subido una entrada sobre el problema de los “Viejo Católicos”. Como dijimos, muchos católicos desprevenidos pueden llegar a caer en estas “micro-iglesias” de buena fe y asistir a servicios no-católicos dados incluso, por hombres que no poseen válidas ordenes. En el escrito del Padre Anthony Cekada que recomendábamos se señala muy bien como salvo en Europa, es muy difícil que estos sacerdotes (y obispos) posean realmente válidas ordenes. La Iglesia Católica admite la validez sacramental de los veterocatólicos europeos sólo bajo ciertas circunstancias (hoy cada vez menos desde la escandalosa “ordenación” de la Dra. Angela Berlis), porque ellos han mantenido documentación que asegura las ordenaciones en sus archivos.
Pero además de estas iglesias pseudo-tradicionales, existen otras cuyas ordenes no se remontan a los Obispos Veterocatólicos de Holanda, sino a “otros” disidentes (herejes y/o cismáticos) como es el caso de la Église Sainte Marie que se autoproclama desde su sitio web “Parroquia sin fronteras”.
En efecto, ellos celebran el Rito de San Pío V pero en vernáculo (francés), las mujeres pueden asistir con pantalones y la cabeza descubierta, tienen “acólitas”, se proclaman contrarios al integrismo (eso es evidente), está integrada al Consejo Ecuménico de Iglesias, mantienen excelentes relaciones con la herética Comunidad de Taizé, admiten a los divorciados y vueltos a casar en la comunión, ordenan hombres casados (el celibato es farisaico según ellos) y un largo etcétera que cobra sentido en cuanto comprendemos el “objetivo pastoral”: una pastoral adaptada a cada situación particular… es decir la “Iglesia a medida”.
¿Cómo surgió esta secta no-católica? Todo se remonta a Maurice Adolphe Georges Cantor, un sacerdote benedictino ordenado en mayo de 1948 que sólo dos años después abandonó el monasterio y la Iglesia en 1964, aquel año él había tomado contacto con la “Sainte Église Catholique Gallicane Autocephale”, en la cual es consagrado obispo por Charles Irénée Maria Joseph Comte de Poncellin d'Eschevannes (personas con el nombre tan largo…). Tomó entonces la terrible práctica de los “Obispos Vagantes” de las consagraciones múltiples (una sucesión casi infinita de consagraciones sub-conditione a fin de validar sus ordenes) y en 1966 Louis Jean Marie Valentin Fournié de la Église Catholique Gallicane lo re-consagró, haciendo lo propio meses después Hugh George de Willmott Newman de la Catholic Apostolic Church and Catholicate of the West. Pero la Historia está lejos de concluir aquí. La Iglesia Santa María necesitaba una prueba “irrefutable” de su validez sacramental y fue otro clérigo católico renegado quien se la dará: Monseñor Mario Renato Cornejo-Radavero quien fuera Obispo Auxiliar de la Archidiócesis de Lima bajo la autoridad del “conservador” Monseñor Juan Landázuri-Ricketts hasta que en 1969, tras un viaje a Buenos Aires escapó con la hija de un Policía Federal. Al año siguiente, casado (por civil, naturalmente) se incorporó a la Iglesia Santa María tras la nueva y última consagración episcopal sub-conditione de Maurice Adolphe Georges Cantor el 7 de abril de 1970. Desde entonces ha vivido allí, colaborando en todo con esta secta cuya definición eclesiológica está basada en la “Dominus Iesus”.
Nuevamente: la Iglesia a medida, la Iglesia del “hágalo usted mismo” y que mal interpreta (a propósito) aquella frase “Dios es amor” y no recuerda lo que dice Nuestro Señor:






El que recibe mis preceptos y los guarda, ése es el que me ama; el que me
ama a mí será amado de mi padre, y yo le amaré y me manifestaré a él...Si alguno
me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará y vendremos a él y en él
haremos morada. El que no me ama no guarda mis palabras; y la palabra que oís no es mía, sino del Padre que me ha enviado (Jn XIV, 21, 23-24).

Oración a Cristo Rey




¡Oh Jesús! Te reconozco por Rey Universal.

Todo cuanto ha sido hecho Tú lo has creado.

Ejerce sobre mí todos tus derechos.

Renuevo las promesas de mi bautismo, renunciado a Satanás, a sus seducciones y a sus obras; y prometo vivir como buen cristiano.

Muy especialmente me comprometo a procurar, según mis medios, el triunfo de los derechos de Dios y de tu Iglesia.

Divino Corazón de Jesús, te ofrezco mis pobres obras para conseguir que todos los corazones reconozcan tu sagrada realeza, y para que así se establezca en todo el mundo el Reino de tu Paz.

Propaganda Católica


Espero que todos los amigos de la Tradición que se han comunicado conmigo sepan disculpar el destiempo con el cual las novedades que nos envían son puestas en línea. Quiero ahora mencionar que Patricio Dowling nos envió un e-mail en el cual informaba sobre su blog Propaganda Católica, naturalmente muy interesante y enel cual se encunetra el famoso texto del R.P. Rama Coomaswaramy "La Destruccion de la Tradicion Cristiana", el cual ya me fue enviado por e-mail y que ustedes pueden descargar haciendo click aquí.

Propaganda Católica es en sí un sitio que excede la mera publiación de textos de cultura y dcotrina cristiana, en efecto como dicen los administradores:




Somos un grupo de católicos, sacerdotes y laicos, que en Argentina y
otros países de Hispanoamérica deseamos con toda nuestra alma vivir el espíritu
tradicional de nuestra Santa Fe Católica, que la misma sea conocida y propagada
por todo el mundo, y guiados por su magisterio secular cumplir con el precepto
que Nuestro Señor dio a sus discípulos “ID y predicad a toda criatura Quien
creyere y se bautizare se salvará; quien no creyere ni se bautizare se
condenará."


Recomiendo la visita de este blog que además nos da la posibilidad de recibir por correo las novedades que son publicadas.

Argentina celebra la vida

¡Buenas noticias! El Padre Mauricio de la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia nos envía este interesante reporte:

Numerosas instituciones y movimientos del país llevarán a cabo actividades con motivo de celebrarse hoy -en coincidencia con la solemnidad de la Anunciación del Señor- el Día del Niño por Nacer. El Decreto 1406/98, que estableció este día, declara entre los fundamentos que “la vida, el mayor de los dones, tiene un valor inviolable y una dignidad irrepetible” y que “el derecho a la vida no es una cuestión de ideología, ni de religión, sino una emanación de la naturaleza humana”. Se eligió el 25 de marzo porque ese día fue concebido Jesús, cuyo nacimiento es el “más celebrado en el mundo por cristianos y no cristianos”.
Los miembros de la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia, ofrecerán hoy el Santo Rosario y el Santo Sacrificio de la Misa para que nuestra Nación sea librada de las leyes antivida que el gobierno apátrida de turno junto a los enemigos de Dios están planeando imponer.

Enrique Angelelli, Obispo Montonero

El Novus Ordo Missae oficiado por el Obispo Enrique Angelelli. Vease la bandera de Montoneros en el fondo... ¿Que decia San Pio X de los Revolucionarios? "Los verdaderos amigos del pueblo son los tradicionalistas, no los revolucionarios".

Imagen tomada de El Refugio.

martes, 24 de marzo de 2009

El Refugio, Blog anti-modernista

Hace ya algunos días recibí un correo electrónico informandome de un nuevo blog Antimodernista: El Refugio. Se trata de un sitio muy completo e inteligente de política, religión y con muestras del buen arte. En El Refugio encontramos ademas un texto muy interesante sobre acontecimientos dolorosos de la Historia Reciente de nuestra querida Argentina y que muchos parecen querer hacer olvidar.
Un sitio para visitar, leer y aprender.
R.

viernes, 20 de marzo de 2009

San Patricio y el Vaticano II

Presentamos a continuación una muy inteligente carta pastoral de Monseñor Mark A. Pivarunas CMRI con motivo de la festividad de San Patricio en el año 2007.


Contraste: El Celo Misionero de San Patricio y el Espíritu del Vaticano II
por el Obispo Mark A. Pivarunas, CMRI


Fiesta de San Patricio
Marzo 17, 2000


Amados en Cristo,
Entre los misioneros más grandes jamás criado en la única verdadera religión revelada por Dios Todopoderoso, fue el santo y celoso San Patricio, patrón de Irlanda. Comisionado por el Papa San Celestino I, en el año 432 d.C., San Patricio viajó a Irlanda con la espada de dos filos de la Palabra de Dios, no sólo para derribar la falsa religión del Druidismo, el cual había esclavizado y cegado al pueblo de esa isla, sino también para edificar la única verdadera Fe del Dios Trino. Es muy bien sabido que San Patricio utilizó un trébol de tres hojas para ilustrar bellamente la doctrina de la Santísima Trinidad.
Tan notable era su fe, tan activa y poderosa era la gracia de Dios en él, alcanzada por medio de una vida de oración ferviente y penitencia austera, que San Patricio implantó firmemente la verdadera fe en Irlanda y convirtió a toda la población al catolicismo.
¿Por qué es tan importante que consideremos esto ahora? Porque la iglesia conciliar (la post-Vaticano II, la dizque Iglesia Católica moderna) ha redefinido lo que siempre ha sido misión de la Iglesia. Ya no es necesario trabajar activamente por la conversión de los pueblos de otras religiones a la única verdadera religión revelada por Dios.
Ahora, en el espíritu del Vaticano II, la nueva “misión” de la iglesia conciliar se limita a promover lo “bueno” que supuestamente se encuentra en estas falsas religiones. Cuán frecuente en los últimos 35 años hemos leído cómo la moderna jerarquía ha reiterado los principios heréticos de la Declaración Nostra Aetate, y su decreto Dignitatis Humanae, del Vaticano II.
Qué contradictorias y absurdas son estas falsas enseñanzas del Vaticano II a la luz del verdadero y católico espíritu misionero de San Patricio, quien trabajó activamente para convertir al pueblo de Irlanda del druidismo al catolicismo.
¿Habría ido san Patricio a Irlanda a derrochar alabanzas a la falsa religión druida? No, él fue a abolir sus falsas creencias y prácticas y a combatir directamente los encantamientos diabólicos de los sacerdotes druidas.
Este espíritu misionero de San Patricio no refleja el espíritu del Vaticano II en su relación con las religiones no cristianas de hoy.
En la declaración Nostra Aetate, no leemos sino puras alabanzas para estas falsas religiones que ni reconocen ni adoran al único verdadero Dios:




“Así, en el Hinduismo los hombres investigan el misterio divino y lo
expresan mediante la inagotable fecundidad de los mitos y con los penetrantes
esfuerzos de la filosofía, y buscan la liberación de las angustias de nuestra
condición mediante las modalidades de la vida ascética, a través de profunda
meditación, o bien buscando refugio en Dios con amor y confianza”.


¿Cómo pueden los hindús “buscar refugio en Dios con amor y confianza” cuando reconocen varios dioses representados en las diferentes formas de la creación? De acuerdo al hinduísmo, el mundo, y todo su contenido, incluyendo el hombre, es dios. Entre las muchas divinidades hindús, existen tres de notable importancia — Brahma, el creador, Vishnú, el preservador; y Shiva, el destructor. Los hindús adoran a varios animales como dioses. Las vacas son las más sagradas, pero también rinden culto a los monos, a las víboras y otros animales.
¿En verdad los hindús están “buscando refugio en Dios con amor y confianza”?
Continuemos con Nostrae Aetate:



“En el Budismo, según sus varias formas, se reconoce la insuficiencia radical de
este mundo mudable y se enseña el camino por el que los hombres, con espíritu
devoto y confiado pueden adquirir el estado de perfecta liberación o la suprema
iluminación, por sus propios esfuerzos apoyados con el auxilio superior”.

¿Qué es este estado de “perfecta liberación” o “suprema iluminación”? El budismo es una religión de superación personal sin referencia a dioses.
Después de su reconocimiento del hinduísmo y el budismo, la declaración del Vaticano II sumariamente reconoce todas las otras religiones del mundo:



“De la misma forma, las demás religiones... se esfuerzan por responder a
las incansables búsquedas del corazón humano mediante la proposición de
“caminos”, consistentes en enseñanzas, reglas de vida, y ceremonias
sagradas”.

Habiendo así derrochado alabanzas a las falsas religiones del Oriente (que desafortunadamente adoran falsos dioses contra el primer Mandamiento del verdadero Dios), la iglesia moderna afirma expresamente el principio más contradictorio:



“La Iglesia católica no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de
santo y verdadero”.

“La Iglesia, por consiguiente, exhorta a sus hijos a que, con prudencia y
caridad, mediante el diálogo y colaboración con los adeptos de otras religiones,
dando testimonio de la fe y la vida cristiana, reconozcan, guarden y promuevan
aquellos bienes espirituales y morales, así como los valores socio-culturales
que en ellos existen”.


¿Cómo pueden los católicos, en testimonio a la única verdadera fe, reconocer, preservar y promover los supuestos bienes morales y espirituales en las religiones del mundo, las cuales adoran falsos dioses y frecuentemente practican rituales inmorales y degradantes?
¿Acaso fue San Patricio a Irlanda con el único propósito de reconocer, preservar y promover los “bienes morales y espirituales” entre los druidas? ¿Habría sido Irlanda convertida al catolicismo si el gran San Patricio hubiera llegado a ese país en el espíritu del Vaticano II?
El tema de “reconocer, preservar y promover los bienes morales y espirituales” de estas falsas religiones fue recientemente reiterado por Juan Pablo II en su Catequesis Semillas de Verdad en las Religiones del Mundo (sept. 1998):



“El Espíritu Santo no sólo está presente en otras religiones a través de las
auténticas expresiones de oración, ‘La presencia y actividad del Espíritu’ como
escribí en la carta encíclica Redemptoris Missio, ‘afecta no sólo a individuos
sino también a la sociedad y la historia, a pueblos, culturas y religiones’”.

Qué diametralmente opuesto a este tema es la enseñanza del Papa Pío XI en su encíclica Mortalium Animos:



“Por tanto, es evidente que ninguna religión puede ser verdadera, salvo la que
descansa sobre la revelación de Dios, revelación comenzada desde el mismo
principio, continuada bajo la Ley Antigua, y llevada a terminación por
Jesucristo mismo bajo la Nueva.
“¿Cometeremos la iniquidad de sufrir la
verdad, la verdad revelada por Dios, poniéndola en tela de juicio? Pues
ciertamente es una cuestión de defender la verdad revelada. Jesucristo envió a
sus Apóstoles a todo el mundo para declarar la Fe y el Evangelio a toda nación,
y para salvarlos del error. Él quizo que el Espíritu Santo primero les enseñáse
toda verdad. ¿Se ha vuelto esto ininteligible en la Iglesia de quien Dios mismo
es el Gobernante y Guardián?
“Nuestro Redentor claramente dijo que su
Evangelio estaba dirigido no sólo para la época apostólica, sino para todos los
tiempos. ¿Pudo, entonces, el objeto de la fe haberse hecho tan opaco e incierto
en el proceso del tiempo, que ahora debamos tolerar opiniones contradictorias?
Si esto fuese así, tendríamos luego que admitir que el descenso del Espíritu
Santo sbore los Apóstoles, la morada perpetua del mismo Espíritu en la Iglesia,
mejor dicho, la misma predicación de Jesucristo, perdieron hace siglos su
eficacia y valor? Afirmar esto sería blasfemia”.


San Patricio, convencido de la verdadera misión de la Iglesia Católica de “enseñar a todas las naciones toda las cosas que Cristo mandó” (Mt. 28:19) y de que “el que creyere y fuere bautizado será salvo y el que no creyere será condenado” (Marcos 16:16), continuó orando, predicando y sacrificándose en la obra de la conversión de Irlanda.
En nuestro contraste del espírtu misionero de San Patricio y el espíritu del Vaticano II, podemos además considerar el decreto Dignitatis Humanae:
De acuerdo a Dignitatis Humanae, todos los hombres tienen derecho a la libertad religiosa. Y esto continúa existiendo



“...aún en los que no cumplen su obligación de buscar la verdad y de
adherirse a ella”.
Además, este decreto dice:

“Los cuerpos religiosos también tienen el derecho de no ser impedidos en su
testimonio y enseñanza pública de su fe, ya sea por palabra oral o
escrita”.

“Además, dentro del significado de la libertad religiosa se incluye que a
los cuerpos religiosos no se les prohiba el libremente emprender la tarea de
mostrar el valor especial de su doctrina en lo que concierne a la organización
de la sociedad y a la inspiración de la actividad humana entera.”


Después de la conversión de Irlanda al Catolicismo, ¿habría permitido San Patricio, en el espíritu del Vaticano II, la libertad religiosa a los sacerdotes druidas? ¿Habría San Patricio exhortado a los líderes de este país católico a conceder libertad a los sacerdotes druidas, a “no ser impedidos en su testimonio y enseñanza pública de su fe”?
No, San Patricio nunca habría inculcado el indiferentismo religioso de Dignitatis Humanae en un falso espíritu de caridad hacia los practicante del druidismo.
Y la razón para esto es que el indiferentismo religioso que permea el decreto conciliar de Dignitatis Humanae siempre fue condenado por la Iglesia a través de los siglos.
El Papa Pío IX en su Sílabo de Errores condenó las siguientes proposiciones:



15. “Todo hombre es libre de abrazar y profesar aquella religión que, guiado por
la luz de la razón, considere ser verdadera”.
77. “Hoy día ya no es
conveniente que la religión católica se considere como la única religión del
estado a exlusión de todas las demás formas de culto”.
78. “Por tanto, ha
sido sabiamente decidido por ley, en algunas naciones católicas, que las
personas que llegan a residir ahí podrán disfrutar del ejercicio público de su
propio culto particular”.


Cuando Dignitatis Humanae se integró en las leyes civiles de las naciones católicas, después del Vaticano II, los errores de las religiones falsas se esparcieron como hierba mala y, como resultado directo, ocasionó una tremenda pérdida de fe.
Pero la desolación espiritual del Vaticano II y de la iglesia conciliar no termina ahí. Como aplicación práctica y como culminación real de su indiferentismo religioso y ecumenismo falso, la iglesia conciliar ha repetidas veces organizado asambleas inter-religosas en las cuales se anima a las varias religiones del mundo a orar a sus falsos dioses por la paz mundial. La más infame y blasfema de estas reuniones inter-religosas se celebró en 1986 en las que una vez fueron iglesias católicas de Asís.
Una vez más, en contraste, ¿habría invitado San Patricio a los sacerdotes druidas a las iglesias católicas de Irlanda y, en un espíritu de falso ecumenismo, animádoles a practicar su falso culto? ¡Ciertamente que no! San Patricio estaba firmemente arraigado en la verdadera fe y en su creencia en el Primer Mandamiento de Dios — “Yo soy el Señor tu Dios; no tendrás dioses ajenos delante de mí”.
El fruto del falso ecumenismo es nada menos que el indiferentismo religioso: la errónea creencia de que todas las religiones son más o menos buenas y dignas de alabanza. Esto constituye una negación a la existencia de una sola verdadera religióm revelada por Dios.
La mayor tragedia de nuestros tiempos es que la iglesia conciliar continúa la devastación espiritual del rebaño de Cristo, y lo hace, desafortunadamente, en el nombre de la Iglesia Católica.
Además de todo lo que hemos considerado acerca de esta iglesia conciliar, sería más importante que atendamos brevemente el tema del verdadero Martín Lutero y sus enseñanzas heréticas a la luz del reciente “Acuerdo Católico-Luterano”.
Para que no haya confusión alguna sobre las razones de porqué la Iglesia Católica excomulgó a Lutero y condenó sus enseñanzas heréticas, consideremos algunos de sus escritos.
Martín Lutero enseñó:



“Sed un pecador y pecad osadamente, pero creed y regocijaos en Cristo aún más
osadamente, pues él es victorioso sobre el pecado, la muerte y el mundo. En
tanto estemos aquí [en este mundo] tenemos que pecar . . . Es suficiente que por
las riquezas de la gloria de Dios hayamos llegado a conocer al Cordero que quita
los pecados del mundo. Ningún pecado nos podrá separar del Cordero, aunque
cometamos fornicación y asesinato mil veces al día” (WA vol. 2, p. 372; Cartas
I, Las Obras de Lutero, edición norteamericana, vol. 48, p. 282).

Además, Lutero de modo blasfemo afirmó que hasta nuestro Divino Salvador era culpable de pecado:



“Cristo cometió adulterio primeramente con la mujer junto al pozo, de quien
San Juan nos habla. ¿No decían todos los que estaban a su alrededor: ’Qué estaba
haciendo con ella’? En segundo lugar, con María Magdalena, y en tercero con la
mujer sorprendida en adulterio, a quien él despidió tan ligeramente. Por tanto,
aún Cristo, que era tan recto, tenía que haber sido culpable de fornicación
antes de morir” (Conversaciones de Mesa, WA, vol. 2, no. 1472, abril 7 - mayo1
1532).

¿Se podrá todavía cuestionar el porqué Martín Lutero fue condenado como hereje y excomulgado de la única verdadera Iglesia establecida por Jesucristo hace unos mil quinientos años antes de él?

En contraste a Martín Lutero, Nuestro Divino Señor, Jesucriso nos enseña:



“Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos” (Mt.
19:17).

“Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el
camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque
estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los
que la hallan” (Mt. 7:13-14).

“No puede el árbol bueno dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos
buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego” (Mt.
7:18-19).

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos,
sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán
en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre
echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les
declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” (Mt.
7:21-23).


S. Santiago nos dice en su epístola:



“La fe sin las obras está muerta” (Santiago 2:17-20).


El Concilio de Trento no fue ambiguo cuando declaró infaliblemente:



Canon XVIII. Si alguno dijere que los mandamientos de Dios son, aún para el
que está justificado y constituído en la gracia, imposibles de guardar: que sea
anatema.

Canon XIX. Si alguno dijere que únicamente la fe es mandada en el
Evangelio; que las demás cosas son indiferentes, ni mandadas ni prohibidas, sino
libres; o que los Diez Mandamientos de ninguna manera corresponden a los
cristianos: que sea anatema.

Canon XX. Si alguno dijere que el hombre justificado... no está obligado a
observar los Mandamientos de Dios y de la Iglesia, sino sólo creerlas; y si en
verdad el Evangelio fuera una mera y absoluta promesa de la vida eterna, sin la
condición de observar los mandamientos: que sea anatema

Recurramos a la intercesión del glorioso patrono de Irlanda, San Patricio. ¡Que nos pueda él inspirar con un amor y celo por nuestra preciosa fe católica!

In Christo Jesu et Maria Immaculata,
Rvmo. † Mark A Pivarunas, CMRI

miércoles, 18 de marzo de 2009

A Cristo Crucificado






No me mueve, mi Dios, para quererte

el cielo que me tienes prometido,

ni me mueve el infierno tan temido

para dejar por eso de ofenderte.


¡Tú me mueves, Señor! Muéveme el verte

clavado en una cruz y escarnecido;

muéveme ver tu cuerpo tan herido;

muévenme tus afrentas y tu muerte.


Muévenme en fin, tu amor, y en tal manera

que aunque no hubiera cielo, yo te amara,

y aunque no hubiera infierno, te temiera.


No me tienes que dar porque te quiera,

pues aunque lo que espero no esperara,

lo mismo que te quiero te quisiera


Anónimo español - Siglo XVI

Cuidado con los Viejo-Católicos

Hace pocos días atrás, mientras mantenía correspondencia con un católico que vive en los Estados Unidos, le comenté la anécdota de una muy querída amiga que había viajado a Estados Unidos. La historia es más o menos así:

Era domingo y estaba en Rhode Island, siendo las 10:15 de la mañana pasó por una Iglesia y vio las puertas abiertas, en su interior se estaba celebrando la Santa Misa. Como es Católica y estaba buscando una capilla para escuchar la Misa y vestía de recato ingresó, en la puerta una amable señorita le prestó una mantilla. No había mucha gente así que no le fue muy difícil encontrar un lugar donde sentarse (algo que lamentablemente no es poco frecuente que pase en una Iglesia de la Resistencia...)

La Misa estaba siendo celebrada por un obispo con cara de bonachón y bigote. Ella siguió puntillosamente toda la ceremonia hasta que cayó en cuenta que el obispo tenía un solideo de color rojo. Inmediatamente se dio cuenta que había algo "extraño" en el lugar más allá de que toda la ceremonia seguía el rito tridentino. Luego de la Misa se aproximó a hablar con alguien y le preguntó quien era el "cardenal" (el solideo rojo es propio de los cardenales, mientras que los obispos usan uno púrpura). Le contestaron que no era ningún cardenal, sino el “Arzobispo Metropolitano” ¿de que? Pues de la Catholic Apostolic National Church, tras lo cual se fue del lugar. Indagando se enteró de que varios católicos tradicionalistas asistían a aquella Iglesia porque era la única que daba la Misa en Latín, según ellos sabían.
¿Es esto algo poco común? Lamentablemente no. Y si nos ponemos a indagar, más de un católico desprevenido puede ingresar a un templo con apariencia católica-tradicional (altar contra la pared, imágenes de los santos, mujeres con mantilla, sacerdotes y monaguillos con las sotanas correspondientes) y estar realmente frente a una ceremonia viejocatólica/veterocatólica (en el mejor de los casos) o anglicana (doblemente inválida).

¿Quienes son los viejo-católicos o veterocatólicos? Muchos los conocen por su nombre en Inglés: Old Catholic Church. Son un grupo cismático que ha entroncado su historia con la Iglesia Jansenista de Holanda, de la cual derivan sus ordenes. Su origen se remonta a 1870 por medio de la famosa "Declaración de Utrech" por la cual un grupo de modernistas teólogos e historiadores de origen germano se opusieron al Dogma de Infalibilidad Papal del Concilio General del Vaticano. En muy poco tiempo la nueva secta se alejó enormemente de la catolicidad: primero se eliminó el celibato administrativo (una norma jurídica tradicional, pero meramente jurídica, se puede pretextar), luego se proscribió el culto latino, se rechazó el Canon Tridentino de las Sagradas Escrituras y se optó por el usado por los protestantes que tuvieron injerencia en la Convención de Munich (particularmente los anglicanos con quienes firmaron un acuerdo de "intercomunión")... fueron los más activos propagadores del ecumenismo y opositores a la teología tradicional, tanto que muchos de los pocos jansenistas que aún quedaban se escandalizaron y formaron sus propias Iglesias Viejo-Católicas.

La irresponsabilidad que caracterizó sus consagraciones episcopales llevó a que en solo vente años hubiera decenas de "Iglesias Viejo-Católicas" algunas teosóficas, otras gnósticas, algunas "nacionales" (antes que surgiera el movimiento iniciado por Monseñor Carlos Duarte-Costa)... de hecho el primer antipapa del Siglo XX, Michel Collin alias Clemente XV fue consagrado obispo por Cyprien Dangé, Obispo de la Iglesia Católica Liberal.

Hay que tener cuidado... por eso quisiera recomendarles el excelente artículo de nuestro sacerdote amigo el Padre Anthony Cekada A WARNING ON THE OLD CATHOLICS: FALSE BISHOPS, FALSE CHURCHES. Un texto interesante, explicativo y con una interesante introducción histórica.

lunes, 16 de marzo de 2009

Our Lady of the Snow


Queridos amigos:

He recibido con gran alegría un e-mail de un católico que vive en Estados Unidos. En su sentida carta uno puede darse la idea de lo que es vivir siendo minoría en un país que nos hace sentir "minoría".

Me cuenta el bueno de Federico que en la Iglesia a la cual él asiste se llama Our Lady of the Snow, y está relacionada con la Congregación María Reina Inmaculada. El teléfono de contacto es 303-425-7051. Todos los miercoles a las 7:30 pm se reunen a rezar el rosario en Español. La comunidad latina (fuertemente católica y gracias a Dios cada vez más volcada a la Tradición) está poco a poco creciendo. Tengamos en nuestras oraciones a nuestros hermanos católicos latinos en Estados Unidos que tantas dificultades tienen.

¡Gracias Federico por los datos y un abrazo desde Buenos Aires!

miércoles, 11 de marzo de 2009

Visitas inesperadas



No es por alarde, pero siempre me gusta saber desde donde la gente visita Sursum Corda. Por eso instalé el Cluster Map que para ello es algo más que una herramienta interesante. Como algunos ya saben solamente se cuentan aqui las visitas desde noviembre del 2008 porque antes no conociamos esta hermosa herramienta.

Quiero antes que nada agradecer a la gente que nos visita, sobre todo a los compatriotas de Argentina, los hermanos de Mexico, Paraguay y Colombia, Chile y por supuesto Brasil, donde están nuestros amigos del Coetus Internationalis Fidelium. También hay que mencionar muy especialmente a nuestra siempre Católica Madre Patria, la hermosa España (con 594 visitas) y desde ya a los amigos de Estados Unidos, Perú, Venezuela e Italia.

Pero hubo dos países que me sorprendieron que figuren aquí, uno de ellos es Israel... y el otro la Ciudad del Vaticano... Pregunta ¿Es para estar contento o tener miedo?

INteresante artículo del Dr. Thomas Droleskey

Pocos autores contemporáneos tienen la "garra" del Dr. Thomas Droleskey, quien escribiera hace tiempo ya "¿Que diría León XIV", un texto que pronto traduciré y subiré a Sursum Corda. Sus escritos son publicados en su sitio web Christ or Chaos y realmente son muy profundos e interesantes, abaranco desde la espiritrualidad tradicional hasta la crisis de la Iglesia en estos tiempos de "Apostasía (¿silenciosa o publica y manifiesta?)" de la jerarquía de la Iglesia.
Los recientes sucesos entre la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y Benedicto XVI/Ratzinger hicieron correr varios litros de tinta, así como desgastaron más de un teclado...
En el artículo que aquí presentamos el Dr. Droleskey se pregunta sobre el camino que ha tomado Su Excelencia Mons. Bernard Fellay quien, como indica en la introducción de su nuevo artículo señala como, según el actual superior de la FSSPX no importa si el Novus Ordo es o no válido, si eran o no modernistas quienes lo confeccionaron y publicaron. ¿Estamos ante una claudicación de los valores defendidos por la Fraternidad? ¿Acaso estamos a un paso de un Nuevo Instituto Cristo Rey y pronto veremos como desde el púlpito, los sacerdotes fieles y católicos proclaman la riqueza de los "misterios luminosos"?
¿Hay que conceder? ¿tenemos que ceder algo? ¿hay que negociar? ¿Pueden los católicos negociar algo con los herejes? ¿Estamos hablando de la misma jerarquía a la que Monseñor Lefebvre tildó de anticristos?
Todos estos problemas (y otros más) son tomados por Thomas en su excelente artículo, al cual pueden acceder haciendo click aquí.

sábado, 7 de marzo de 2009

Anglicanos: Rowan Williams apoya a la homosexualidad


Las cosas marchan mal en la Comunión Anglicana. Cada día que pasa, los que en otrora se enorgullecían diciendo que “con la reforma lavamos nuestra cara” o que eran “una Iglesia Católica Reformada” viven cada vez en un mayor caos doctrinal y moral. No sólo están divididos por la “ordenación femenina” (doblemente inválida, toda vez que las ordenes anglicanas carecen de validez, como señalara Su Santidad León XIII en su momento) que provocó un cisma dentro del cisma anglicano y el florecimiento de centenares de “Iglesias Continuantes” (algunas más o menos ortodoxas, llegando incluso a revalidar sus ordenes recurriendo a los veterocatólicos o los ortodoxos orientales) cuyo nacimiento bien puede fijarse con la famosa “Afirmación de San Luis” y que van desde os más anglicanos (como la Anglican Catholic Church) a los que desean ingresar plenamente a la Iglesia Católica (como TAC), según el modelo de la Pastoral Provision de Juan Pablo II/Wojtyla.
Muchos anglicanos, conservadores sostenían aún esperanzas de una reorganización de su falsa religión cismática y herética, sin embargo, las duras críticas al “arzobispo” de Canterbury (un simple laico, casado y además masón) solo han echado más leña al fuego, llevando a que varias “diócesis” se declararan abiertamente en rebeldía, como es el caso de la del Cono Sur cuya sede está en Buenos Aires. En efecto, según Rowan Williams, arzobispo anglicano de Canterbury y jefe de la Comunión anglicana, las relaciones homosexuales son válidas, no atentan contra la naturaleza y además se comparan con el matrimonio. Los anglicanos que esperaban una crítica o una condena a las ordenaciones a los homosexuales declarados y abiertamente practicantes han recibido con esto un profundo golpe, una fuerte decepción que condujo al claro fortalecimiento del movimiento continuante… y gracias a Dios, cada vez hay más anglicanos que movidos por el escándalo, reconocen poco a poco todos los errores de la herejía y se vuelcan al catolicismo.

viernes, 6 de marzo de 2009

No estamos excomulgados...

El siguiente video es la elocuente defenza de Monseñor Marcel Lefebvre de las consagraciones lícitas y válidas de Ecônne, le guste a quien le guste... y se arrepienta quien se arrepienta.

Síntesis del análisis del Novus Ordo de Pablo VI


El siguiente texto lo hemos tomado del siotio web Stat Veritas y constituye un resúmen muy inteligente, justo y exacto sobre la "Reforma Litúrgica" promulgada durante el Pontificado de Pablo VI/Montini.




El análisis comparativo del nuevo rito obligará a comprobar que:



a) el centro gravitacional en la estructura de la misa ya no se ubica en el sacrificio sino en el banquete conmemorativo.


b) Se ha puesto en primer plano la presencia de Cristo en su Palabra y en su pueblo, relegando a un segundo plano la presencia de Cristo como sacerdote y como víctima.


c) La dimensión eucarística (de acción de gracias), como consecuencia, se pondrá delante de la finalidad satisfactoria (propiciación).


Como hemos señalado más arriba, la influencia de un falso ecumenismo en la liturgia ha promovido alteraciones, supresiones, reducciones y cambios en el "acento" de algunas expresiones, las que -en general- parecen dirigidas a no “herir” las creencias protestantes.
(La siguiente es la síntesis de las notas que hemos colocado en el Estudio comparativo. De esta manera el lector encontrará rápidamente el punto que le interese en particular con solo remitirse a la página que está indicada entre paréntesis)



1) El altar se “ha dado vuelta” versus populum (hacia el pueblo). Eliminación del salmo "Judica me" (Júzgame), con su referencia al altar de Dios" que evoca inmediatamente la idea de sacrificio.
2) Eliminación del doble Confiteor que señalaba claramente la distinción entre sacerdote y fieles al ser rezado primero por aquél y luego por éstos. El sacerdote ya no es más juez, testigo y mediador ante Dios.
3) Eliminación de la oración "Aufer a nobis" (Te suplicarnos, Señor). El sacerdote, haciendo explícita la finalidad propiciatoria del Sacrificio, mostraba su indignidad para celebrar el misterio. 4) Eliminación de la oración “Oramus Te Domine” (Rogámoste Señor) por la que también invocaba los méritos e intercesiones de los Santos Mártires.
5) Errónea traducción en el Gloria.
6) Errónea traducción en el Gloria que transforma en singular la referencia a los pecados del mundo.
7) Nueva organización de las lecturas para instrucción y edificación de la asamblea, subordinando el fin litúrgico al catequético. La función de lector se puede atribuir a un seglar.
8) Equívoca traducción en el Credo.
9) En el Credo, sugestivo cambio de acento sobre la relación entre Cristo y el poder temporal.
10) En el comienzo de la Liturgia Eucarística, la naturaleza misma de la oblación es deformada en un mero intercambio de dones entre Dios y el hombre. Este intercambio de dones se puede interpretar en sentido subjetivista, y no objetivo.
11) No se distingue entre la ofrenda que se realiza por el sacerdote, en cuanto representa la persona de Cristo, y la manera en que participan los fieles de esa ofrenda.
12) Eliminación de la oración "Suscipe, sancte Pater" (Recibe, oh Padre Santo) que manifestaba de forma patente el carácter sacrificial propiciatorio de la Misa.
13) Eliminación de la oración "Deus qui humanae" (Oh Dios...).
14) Equívoca afirmación sobre las condiciones de existencia de la huma­nidad de Cristo.
15) Eliminación de la oración propiciatoria "Offerimus tibi" (Ofrecémoste, Señor) que imploraba clemencia.
16) Cambio de acento en la traducción. No es lo mismo "presentar" que "ofrecer".
17) Eliminación de la oración "Ven¡, Sanctificator" (Ven, Santificador). Eliminación de genuflexiones y signos.
18) Eliminación de la oración "Suscipe, sancta Trinitas" (Recibe, Trinidad Santa).
19) Eliminación en la "presentación de las ofrendas" del clima sacrificial que caracteriza al ofertorio del rito revisado por San Pío V.
20) Error en la traducción del Sanctus.
21) COMIENZO DEL CANON. En él ya no está expresado de un modo explícito y claro la finalidad propiciatoria del Sacrificio. Eliminación de las oraciones “Te igitur” (Te pedimos) y “Memento Do­mine” (Acctérdate, Señor) en las otras tres oraciones eucarísticas.
22) Eliminación de la referencia a la "ortodoxia" de la fe de los católicos.
23) Eliminación de la referencia a la salvación de las almas .
24) Eliminación de la oración "Communicantes" (Unidos en la misma co­munión) en las tres Oraciones Eucarísticas nuevas (2, 3 y 4) que hacía referencia a los santos. No se habla de sus méritos. Eliminación de la palabra "siempre" en referencia a la virginidad perpetua de la Vir­gen María..
25) En la oración "Hanc igitur" (Te suplicamos, pues) eliminación de la palabra "aplacado" en referencia a la aceptación de la oblación por parte de Dios (O.E. 1). Oración eliminada en las tres Oraciones eu­carísticas nuevas (2, 3 y 4).
26) Eliminación de la oración "Quam oblationem" (La cual oblación) en las tres Oraciones eucarísticas nuevas (2, 3 y 4).
27) Formulación equívoca en la Oración Eucarística 3 que permite una interpretación afín a la idea protestante de la igualdad esencial entre el sacerdocio universal de los fieles y el sacerdocio jerárquico.
28) Eliminación de la referencia a la Omnipotencia del Padre.
29) Eliminación de la distinción entre el modo narrativo y el modo sa­cramental y afirmativo al pronunciar las palabras de la Consagración.
30) Eliminación de la primera genuflexión antes de presentar la Hostia a la adoración de los fieles.
31) Cambio en la traducción de las palabras “pro multis” de la Consa­gración. En vez de “por muchos” se traduce “por todos los hombres”.
32) Cambio en las palabras de la anamnesis que ponen el acento más en la “conmemoración” que en la “acción sacramental”.
33) Eliminación de las palabras “Mysterium Fidei”, que estaban colocadas en el centro de la Consagración.
34.) Inclusión de una aclamación que produce una nueva ambigüedad sobre la Presencia Real de Cristo en la Eucaristía.
35) Notoria omisión sobre la realidad del sacrificio e insistencia sobre el aspecto de “memorial” en todas las Oraciones Eucarísticas.
36) En la Oración Eucarística 3 se destaca el aspecto de la Misa como "me­morial de acción de gracias" por sobre el de sacrificio.
37) Eliminación (en la Oración Eucarística 2) de la referencia al rostro propicio y sereno de Dios al pedirle que se digne aceptar estos dones y reemplazo (en la Oración Eucarística 1) por el pedido para que mi re "con ojos de bondad" la ofrenda. En las Oraciones Eucarísticas 3 y 4 la mirada de Dios no es acompañada por ninguna referencia a la propiciación o a su bondad.
38) Eliminación de la referencia a los sacrificios figurativos del Antiguo Testamento en las Oraciones eucarísticas 2, 3 y 4.
39) Eliminación de toda referencia al altar en las Oraciones eucarísticas 2, 3 y 4.
40) En la Oración eucarística 2 se introduce una súplica por la unidad de neto sabor ecuménico.
41) Se reitera la omisión en la Oración eucarística 3 del “siempre” en re­ferencia a la virginidad de María.
42) Ambigüedad en la forma en que se pide por la reunión de “todos tus hijos dispersos por el mundo” en la O.E. 3.
43) Eliminación de la referencia implícita a las penas que sufren las al­mas del purgatorio.
44) En la Oración eucarística 4 se elimina la referencia a los pecadores y se endosa tal condición a toda la creación, en consonancia con la idea protestante de "corrupción total" de la naturaleza creada.
45) Eliminación de la referencia a “nuestras culpas”. Y esto solo en la Oración eucarística 1, debido a que en las Oraciones eucarísticas 2, 3 y 4 se ha eliminado la oración "Nobis quoque peccatoribus" (Tam bién a nosotros pecadores). FIN DEL CANON
46) Cambio en el Padrenuestro de la palabra “deuda” por “ofensa”.
47) Eliminación de la referencia a la Virgen y a los Santos en la oración “Libera nos” (Líbranos) y de la referencia a los males pasados.
48) Omisión en la traducción en lengua española de la referencia a la “bienaventuranza esperada”.
49) Clara copia del culto protestante al agregar la doxología “Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre, Señor”.
50) Tendencia subjetivista en las traducciones a la lengua española de la oración secreta sobre el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor.
51) Cambio en la traducción en singular para referirse a "el pecado del mundo", en consonancia con la postura protestante sobre la corrupción total de la creación.
52) Eliminación de la distinción entre sacerdote y fieles en la oración "Domine Jesu Christe" (Señor Jesucristo).
53) Error en la traducción en lengua española de la frase Beati qui ad cena Agni vocati sunt que elimina la referencia a la gloria eterna.
54) Eliminación de la referencia al alma del sacerdote en la oración se­creta cuando comulga la Hostia.
55) Idem cuando bebe del cáliz la Sangre de Cristo.
56) Eliminación de la referencia a la santificación personal y la vida eter­na cuando los fieles comulgan.
57) Eliminación de la oración "Placeat tibi" (Séate grato) que volvía a ha­cer referencia a la finalidad propiciatoria del sacrificio y expresaba asimismo la distinción: el sacerdote pide que el sacrificio ofrecido sea propiciatorio para él y para aquellos por quienes lo ha ofrecido.
58) Además podemos señalar:



  • Eliminación del último Evangelio y las oraciones ordenadas por León XIII, en coincidencia con la finalización de los ritos protestantes que terminan directamente con la bendición (pág. 94).

  • La referencia permanente que se hace en documentos eclesiásticos, in­troducciones de misales, etc., al Santo Sacrificio de la Misa como la “Cena del Señor”, “celebración eucarística”, “asamblea litúrgica”, “Santa Cena”, “Misterio Pascual”. “Comida eucarística”, términos perfecta­mente aceptables para las creencias protestantes.

  • Obviamente, la utilización masiva del idioma vernáculo, abusando de lo propuesto por el Concilio Vaticano II que, justamente en este punto dice (subrayados nuestros): "En las Misas celebradas con asistencia del pueblo, puede darse el lugar conveniente a la lengua verná­cula, principalmente en las lecturas y en la «Oración común» y según las circunstancias del lugar, también en las partes que corresponden al pueblo... Procúrese, sin embargo, que los fieles sean capaces también de recitar o cantar juntos en latín las partes del Ordinario de la Misa que les corresponde” (Constitución sobre la Sa­grada Liturgia, Sacrosanctum Concilium, N°54).

  • En la fórmula de la consagración se han agregado las mismas palabras que incorporara Lutero: "Qui pro vobis tradetur" en la consagración del pan y se han suprimido las mismas que suprimiera Lutero: "Myste­rium Fidei", en la consagración del vino (pág. 70).

  • La comunión bajo las dos especies para los fieles tiende también a es­fumar la distinción entre sacerdote y fieles, lo mismo que recibir la comunión en la mano.

Parece evidente que todas estas modificaciones tienen por objeto llegar a un Ordinario de la Misa que sea perfectamente ecuménico, es decir, que pueda ser utilizado por todas las confesiones cristianas indistintamente. Un teólogo protestante ha podido decir:


“Si se tiene en cuenta la decisiva evolución de la liturgia eucarística en
la iglesia Católica, la opción de substituir el Canon de la Misa por otras
plega­ rias eucarísticas, el borrar la idea de que la Misa es un sacrificio,
y la posibilidad de recibir la Comunión bajo las dos especies, entonces ya no
hay motivo para que las iglesias reformadas impidan a sus miembros asistir a la
Eucaristía en una iglesia católica”.“Las comunidades no católicas podrán
celebrar la Santa Cena con las mis­mas oraciones que la Iglesia Católica.
Teológicamente, es posible” (Herma­no Max Thurian, de la comunidad
protestante ecuménica de Taizé).

No en vano el principal agente de la reforma litúrgica, Mons.
Anni­bal Bugnini podía decir el 4 de enero de 1967 (como se ve, más de dos
años antes de la publicación del Nuevo Ordo Missae) [subrayados nuestros]:

“No se trata solamente de retocar una valiosa obra de arte sino, a
veces, de dar estructuras nuevas a ritos enteros. Se trata, en realidad, de una
restauración fundamental, diría casi de una refundición y, en ciertos puntos, de
una verdadera creación nueva” (Doc. Cath., N°1493, 7 de mayo de 1967).


Imposible ser más claro.
Augusto del Río “El drama litúrgico”

miércoles, 4 de marzo de 2009

Más sobre los adventistas del séptimo día


Lo siento. Ella no puede recibirle en este momento. Está en visión.

La Señora Ellen G. White, inventora de la secta anticatólica de los adventistas del septimo día... una imagen vale mas que mil palabras...

Blog de la Congregacion Obispo Alois Hudal


Siguiendo el blog de nuestros amigos In Diebus Illis, hemos podido dar con otro blog con material muy interesante sobre la Tradición Católica y la Santa Misa, el de la Congregacion Obispo Alois Hudal, cuya visitam también recomendamos. Queremos destacar el artículo del artículo titulado La Religión Verdadera.

El elocuente Don Nicolás


Nuestro amigo Leonardo ha subido en su blog nuevas entragas de los escolios de Don Nicolás Gomez Dávila, uno de los más grandes pensados latinoamericanos. Entre los últimos que puso en línea quisiera destacar uno en particular que nos muestra todo el significado de la Tradición, algo que aquí, en Sursum Corda defendemos.




La tradición es la suma de valores resultantes del proceso en que un
espíritu se engendra dentro de una continuidad histórica.