viernes, 25 de marzo de 2011

Seminario en Florida


Nos enteramos por nuestra reciente comunicación con el Padre Anthony Cekada de la construcción de un Seminario Católico fiel a la Verdadera Religión Católica en Florida: el Seminario de la Santísima Trinidad. Este proyecto, que está avanzado necesita de nuestra ayuda y oraciones.

Desde el año 2005 se ha construido el edificio siguiendo el viejo estilo de las misiones española. Ya hay cerca de 40 habitaciones que dan a un patio común, con un pasillo abovedado en torno a un patio central. EL Seminario cuenta con una biblioteca de más de 10.000 libros, aulas, sala de recreación, comedor, cocina, lavandería, áreas de servicios y una pequeña capilla. Junto a él, se ha levantado una hermosa Iglesia de estilo romano.

El Padre Anthony Cekada responde


Desde hace unas semanas estoy armando una serie de artículos destinados a tratar el tema de las "congregaciones tradicionalistas" y la formación del clero católico fiel a la tradición (lo que no significa "Tradicionalista" necesariamente como algunos quieren creer).

Para ello decidí enviar a varios sacerdotes católicos dos preguntas. Estas son:


a) ¿Cree usted que en el presente estado en que se encuentra la Iglesia Católica, la mejor manera de resistir a la Iglesia Conciliar son las grandes "congregaciones tradicionalistas" (SSPV, SSPC, CMRI) o en cambio, el trabajo de pequeñas congregaciones y sacerdotes que trabajan de manera individual?


b) ¿Piensa usted que los seminarios continuan siendo la mejor manera de educar a los sacerdotes? ¿Es posible utilizar otro modelo (de educación)?



Nuestro muy querido sacerdote, el Padre Anthony Cekada ha tenido a bien a ser uno de los primeros en responder a estas preguntas, casi inmediatamente a nuestro e-mail, señal de su buena predisposición a este humilde servidor.

A continuación transcribo la respuesta que me envió.

¡Desde ya Mil gracias por sus palabras Padre Cekada!



1) ¿Cree usted que en el presente estado en que se encuentra la Iglesia Católica, la mejor manera de resistir a la Iglesia Conciliar son las grandes "congregaciones tradicionalistas" (SSPV, SSPC, CMRI) o en cambio, el trabajo de pequeñas congregaciones y sacerdotes que trabajan de manera individual?

Dear Mr. Raúl Miguel

Nunca le dí mucha importancia al asunto. Creo que esto depende de si los sacerdotes siguen los principios teológicos correctos o no, lo que en el caso de la SSPX y muchos sacerdotes independientes -y en menor medida la SSPV- no lo hacen.

El principal peligro que representa una gran organización, en mi opinión, es que tiende convierte en un fin en sí mismo, y no en un medio para preservar la fe en la cara de la apostasía generalizada. Este ha sido el caso de la FSSPX.


2) ¿Piensa usted que los seminarios continuan siendo la mejor manera de educar a los sacerdotes? ¿Es posible utilizar otro modelo (de educación)?


Usted puede encontrar mis reflexiones sobre lo importante de la formación en un seminario en un extenso artículo que escribí hace algunos años, "Sin formación y sin el tridentino".



Estoy escribiendo esto, por cierto, desde nuestro seminario en Florida donde estoy haciendo mi mensual "La semana de enseñanza." Tenemos tres de sus sacerdotes argentinos aquí: P. Desposito Nicolás, el Padre. German Fliess (recién ordenado) y el seminarista Jorge Bosco. Otro trabaja con nosotros en Phoenix. Todos son inteligentes, devotos, celoso y muy bien equilibrado. Gracias por sus amables palabra amable.

Le deseo una bendita Cuaresma!


En Xto, Fr. Anthony Cekada

miércoles, 23 de marzo de 2011

Monseñor Williamson sobre el terremoto de Japón


Monseñor Richard Williamson publicó en su Blog la siguiente reflección sobre el reciente acontecimiento que ha conmocionado al mundo. Transcribo literalmente sus palabras y prometo una pronta traducción del escrito del obispo británico de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.


ELEISON COMMENTS CXCII (March 19, 2011) : WHY SUFFERING ?

The latest dramatic shifting of tectonic plates off the east coast of Japan, causing both inland the biggest earthquake Japan has known for many years and along its eastern coast an absolutely devastating tidal wave, must be raising in many minds the classic question : if God exists, if he is all-powerful and all-good, how can he possibly allow so much human suffering ? The classic answer is not too difficult in theory, at any rate when one is not suffering oneself ! -- Firstly, suffering is often a punishment for sin. God does exist, sin does offend him. Sin takes souls to Hell whereas God created them for Heaven. If suffering on earth will put a brake on sin and help souls to choose Heaven, then God, who is certainly in command of the tectonic plates, can without difficulty use them to punish sin. Then were the Japanese people especially sinful ? Our Lord himself tells us not to ask that question, but rather to think of our own sins

martes, 22 de marzo de 2011

La visión de San Francisco


Quiero dejarles el siguiente texto, que corresponde a un discurso que diera San Francisco de Asís a sus discípulos poco antes de morir. En el mismo el anuncia varios acontecimientos que ocurrirían en la Iglesia. En el sitio web de donde lo obtuvimos, ustedes podrán ver además las páginas escaneadas del libro donde fueron extraídas.

La coincidencia entre los acontecimientos que San Fracisco describió y lo que ocurrió en la Iglesia tras la muerte de Pío XII es contundente.





El tiempo se acerca rápidamente en el que habrá grandes pruebas y
tribulaciones, perplejidades y disensiones, tanto espirituales como temporales,
que abundan, la caridad de muchos se enfriará, y la malicia de los impíos se
incrementará.

Los demonios tendrá un poder extraño, la pureza
inmaculada de nuestra Orden, y de los demás, será mucho más oculta que habrá muy
pocos los cristianos que obedezcan al verdadero Sumo Pontífice y la Iglesia con
un corazón leal y perfección de la caridad . En el momento de esta tribulación
un hombre, no canónicamente elegido, será elevado al Pontificado, que, por su
astucia, se esforzará por atraer a muchos en el error y la muerte
.

A continuación, los escándalos se multiplican, la Orden se
dividió , y muchos otros serán destruidos por completo, porque van a consentir
error en lugar de oponerse a ella.

No será tal diversidad de
opiniones y el cisma entre el pueblo, los religiosos y el clero , que, si
aquellos días no fuesen acortados, según las palabras del Evangelio, aun a los
escogidos serían inducidos a error, si no se especialmente guiada, en medio de
la confusión tan grande, por la inmensa misericordia de Dios.

Entonces nuestra Regla y la forma de vida será violenta oposición de
algunos, y terribles pruebas vendrá sobre nosotros. Que se encuentran Los fieles
recibirán la corona de la vida, pero ¡ay de aquellos que, confiando únicamente
en su Orden, se caer en la tibieza, porque no será capaz de soportar las
tentaciones permitido para la prueba de los elegidos .

Los que conservan
su fervor y se adhieren a la virtud con el amor y el celo por la verdad, van a
sufrir lesiones y, persecuciones como rebeldes y cismáticos, porque sus
perseguidores, empujado por los malos espíritus, se dice que están prestando un
gran servicio a Dios mediante la destrucción de hombres tan pestilente de la faz
de la tierra. pero el Señor va a ser el refugio de los afligidos, y salvar a
todos los que confían en él. Y para ser como su jefe, [Cristo] ellos, los
elegidos , actuará con confianza, y por su muerte va a comprar por sí mismos la
vida eterna; elegir obedecer a Dios antes que a los hombres, ellos temen nada, y
ellos prefieren morir antes que consentir a la falsedad y la perfidia.

Algunos predicadores mantendrá silencio sobre la verdad, y otros lo
pisoteen con sus pies y lo niegan. La santidad de la vida se llevará a cabo en
la burla, incluso por aquellos que la profesan hacia el exterior, porque en
aquellos días Jesús Cristo enviará una ellas no verdadero pastor, sino un
destructor.

miércoles, 16 de marzo de 2011

El llamado de Dios

Artículo del Rvdo. P. Benedict Hughes, CMRI


Amados en Cristo, sin duda que hoy existe en la Iglesia remanente una necesidad crítica por las vocaciones: por sacerdotes, monjes y monjas que trabajen con las almas, que ayuden en la salvación de almas mediante sus vidas de dedicación. ¡Cuánto no necesitamos sacerdotes que lleven la misa y los sacramentos por todo el país y otros sitios! ¡Hay muchísimas almas que rara vez ven a un sacerdote, almas que esperan escuchar la palabra de Dios, escuchar que se les predique la verdad! Sacerdotes que —como decimos en nuestras oraciones para las vocaciones— «estarán ante el altar y predicarán la Palabra de Dios; monjes que asistirán a los sacerdotes y reproducirán en sí mismos la humildad de Cristo». ...Religiosos que posibilitarán a los sacerdotes cumplir con sus obligaciones, cuidando de otras tareas para las cuales ellos no tienen tiempo. Los monjes son compañeros, ayudantes de los sacerdotes. Ellos ganan gracias para las almas con sus vidas de humildad. Un monje tiene un papel oculto, un rol en el cual puede hacer caer muchas gracias del cielo.
Finalmente, y especialmente, necesitamos más monjas «para enseñar a los jóvenes y cuidar a los enfermos...» ¿Podremos llegar acaso a comprender el valor y la importancia de la instrucción religiosa de los niños? En nuestra comunidad tenemos la bendición y el beneficio de tener escuelas católicas, pero hay católicos tradicionalistas por todo el país que no tienen escuela. Muchos de ellos incluso tienen dificultades para proporcionar a sus hijos la catequesis los fines de semana, pues solo disponen de un sacerdote viajero, y no hay monja que pueda ayudarle. ¡Cuánto necesitamos de religiosos para desempeñar estas varias tareas y lograr la salvación de las almas!
Me gustaría hablarles esta mañana sobre las enseñanzas de la Iglesia en lo concerniente a las vocaciones. Primero, ¿qué es una vocación? La palabra vocación viene de una palabra latina que significa “llamar”. Es un llamado de Dios para servirlo más perfectamente. ¿Recuerdan la historia en el Evangelio de un joven rico que fue con nuestro Señor un día y preguntó qué debía hacer para entrar al reino del cielo? Cristo le dijo que observara los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, honra a tu padre y a tu madre, no hurtarás, etc. El jóven contestó: «Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me hace falta?» El Evangelio nos dice que nuestro Señor lo miró con amor, y luego dijo: «Si quieres ser perfecto, ve, y vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y sígueme». Nuestro Señor lo estaba invitando a la dedicación total de la vida religiosa.
Podríamos decir que la primer comunidad religiosa fue el colegio apostólico, los doce apóstoles. Ellos vivieron con nuestro Señor, dejaron a sus familias —pues muchos estaban casados—, abandonaron todos sus bienes materiales, se dedicaron completamente a nuestro divino Señor y así formaron una pequeña comunidad religiosa. Los apóstoles habían respondido al llamado.
Es importante recordar, sin embargo, que una vocación no siempre llega de la misma forma que le llegó a los apóstoles, caso en el que nuestro Señor les llamó de palabra mientras ellos andaban pescando o remendando sus redes. Por lo general, una vocación religiosa no es una manifestación extraordinaria, aunque sí lo fue, quizá, para algunos santos. No nos engañemos pensando que habrá una voz en la noche, una aparición, o alguna otra experiencia mística en la cual Dios manifieste su llamado. Por regla general, ese no es el caso.
Existen dos tipos de vocaciones. La primera es la vocación general. Nuestro Señor extendió la invitación a todos los hombres: «Si alguno quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame». «Si alguno viniere en pos de mí...» Esa es la invitación general. Pero luego está la vocación más particular dada a ciertos individuos a quien Dios llama específicamente.
¿Cómo invita Dios a la vida religiosa? Normalmente hay una atracción interior, o al menos un deseo; pero más que eso, hay una decisión por parte del individuo basada en la comprensión de que la vida religiosa —o el sacerdocio— es una vida más perfecta.
Es importante que no nos engañemos pensando que siempre debe haber un sentimiento o una experiencia religiosa. De hecho, a principios de 1900 hubo un fuerte debate sobre el tema. Hasta entonces, la mayoría de los escritores espirituales colocaban el elemento esencial del llamado divino en una atracción interior hacia la vida privilegiada. Ellos pensaban que si el deseo de ser religioso o sacerdote estaba ausente, entonces no había vocación real. Esta teoría de la voz interior era muy común hasta la primera parte de este siglo, cuando un sacerdote francés, Canon Lahitton, enseñó lo contrario.
Según Canon Lahitton, lo que la vieja teoría llamaba vocación era meramente una sensibilidad a la gracia actual que ilumina la mente, le muestra la belleza del estado sacerdotal y fortalece el corazón, sosteniéndolo en los sacrificios requeridos para la consecución de la sublime meta. La vocación, entonces, no es de adentro, sino de afuera.
En términos prácticos, esto significa que no necesitamos buscar niños con vocaciones, sino candidatos para las vocaciones, esto es, niños cuya piedad y disposición general, dan promesa de ser dignos del gran don concedido en el momento de la ordenación. El único requisito es una inteción correcta y la salud y gracia que proporcione una esperanza bien fundada de que el candidato desempeñará concienzudamente su vocación sacerdotal.
En otras palabras, esto significa que aunque una persona no sienta una atracción, puede entrar a la vida religiosa o a un seminario y perseverar, cooperar con la gracia, y proseguir a tomar sus votos o hacerse sacerdote. En ese caso, habría sido aprobado por su superior. Por otro lado, un individuo puede tener el deseo o la atracción de hacerse religioso o sacerdote; entra luego a la vida religiosa, y después de un tiempo sus superiores le aconsejan que no tiene una vocación, que no tiene las cualidades necesarias, y, por tanto, no puede hacerse sacerdote o religioso. No podemos, por ello, poner demasiada confianza en la atracción hacia la vida religiosa.
El libro escrito por este sacerdote francés, a principios del siglo XX, ocasionó una tomernta de protestas por parte de los teólogos. De hecho, hubo una fuerte tentativa por ponerlo en el Índice de libros prohibidos. El papa san Pío X, sin embargo, intervino personalmente y creó una comisión de cardenales para examinar la cuestión. La comisión decidió en favor del libro y el Santo Padre confirmó la decisión, con la cual insinuaba una aprobación definitiva de la doctrina enseñada en el libro concerniente a las vocaciones. La moraleja de la historia es no confiarse mucho en los sentimientos, las atracciones interiores, las emociones, etc. La vocación es, por el contrario, una decisión intelectual por la cual un joven o una jovencita dan su vida a Dios.
Los jóvenes que creen que Dios está llamándolos a su servicio deben fomentar esa vocación, pues no va a ocurrir de repente. Deben orar para que a su vocación le siga la gracia, para saber con certeza cuál es la voluntad de Dios y, cuando estén seguros de su llamado, y haya tiempo y oportunidad para seguirla, no deben retardarse. San Alfonso dice que el diablo tentará a una persona que sabe que es llamada por Dios para posponerla por un día, y luego por otro, y luego por una semana, un mes, un año, y ya para entonces la vocación se perdió. Dios se llevó la vocación, o mejor dicho, se llevó la gracia que la seguiría. Así pues, no se retarden si son llamados por Dios.
Me gustaría hablar por unos minutos sobre la vida religiosa en particular. La vida religiosa es la forma de vida más perfecta: de ello no puede haber duda. Es la enseñanza de la Iglesia. Seguir a Cristo, imitarle, esa es la vida más sublime. Los votos quitan los tres principales obstáculos para nuestra salvación. Uno de ellos es la codicia o avaricia; otro es la concupiscencia, la batalla contra la carne; y el tercero es el orgullo. Estos son los tres obstáculos principales para nuestra salvación, pero los votos directamente los neutralizan. El voto de la pobreza, con el que un religioso entrega el control de las propiedades, ataca la tendencia a la avaricia o codicia. En ese sentido conquista su naturaleza caída. Por el voto de la castidad, supera y controla la concupiscencia. Por el voto de la obediencia, somete su orgullo. Esto no significa que elimina completamente estas tendencias, pero los votos son un medio para este fin.
El religioso, al tomar estos votos, comprende enteramente sus acciones. La ley eclesiástica requiere que los superiores estén seguros de que el novicio comprenda completamente lo que se pide de él. De lo contrario, los votos ni siquiera serían considerados válidos. El religioso sabe lo que hace y lo hace por voluntad propia por el amor a Dios.
Algunas personas se concentran mucho en el sentido negativo: «Vas a abandonar esto o aquello: ¿como puedes hacer eso?» Bueno pues, sin la gracia de Dios, no seríamos capaces. Aquí debemos subrayar el amor de Dios: un religioso lo entrega todo por el amor de Dios. Miren este aspecto positivo. Un religioso tiene, en cierto sentido, una vida más llena a causa de sus votos. Cuando una joven se hace monja, abandona la maternidad en el sentido natural, pero se convierte en madre de muchos hijos, de todos los niños a quienes enseña, de todas las almas a quienes se convierte en madre espiritual. Ella tiene ahora una familia más grande que si se hubiera hecho una madre natural. Un sacerdote también abandona el matrimonio y la oportunidad de tener sus propios hijos; pero él también tiene muchos hijos espirituales. Como ven, debemos considerar los aspectos positivos de una vida religiosa, no solamente lo que uno tiene que abandonar.
He escuhado a gente decir: «no creo que los sacerdotes y religiosos puedan realmente ser castos». Ellos, por supuesto, no están considerando la gracia de Dios. La gracia de Dios hace posible aquéllo que sería imposible para la naturaleza.
Desde luego, el mayor obstáculo para la vocación es el egoísmo. Todos somos egoístas hasta cierto punto, pero un joven o una jovencita que es llamada para el servicio de Dios frecuentemente tiene que enfrentarse a una verdadera batalla. La razón es que al yo no le gusta la idea de entregar su libertad. Queremos ser capaces de controlar nuestras propias vidas, eso es normal. Al hacerse religioso, la persona entrega esa libertad. Es por eso que la obediencia es el mayor sacrificio de todos, porque por ella entrega el derecho de hacer su propia voluntad y se somete en cambio a su superior.
Es triste ver como muchas vocaciones se pierden. Los jovencitos, cuando tienen diez, once o doce años, a menudo están ansiosos por hacerse sacerdotes y hablan de ello sin vergüenza. Saben que Dios les está llamando; desean hacerse sacerdotes. Pero cuando llegan a la adolescencia, el mundo y sus placeres les atrae, y el yo se rebela a la idea de perderlo todo. De ahí que muchas vocaciones se pierdan. Es por eso que los jóvenes que tienen vocaciones deben protegerlas; deben evitar las ocasiones de pecado y los peligros para su vocación; deben orar por la gracia para seguir el llamado cuando el tiempo sea el correcto.
¿Podremos acaso llegar comprender la importancia, el valor y la belleza de una vocación al sacerdocio? Si un joven fue al seminario por ocho o diez años, y estudió duro —aun a costa de su salud— pero fue ordenado para que pudiera ofrecer una sola misa antes de morir, todo habría valido la pena —todos los sacrificios que sus padres hicieron, todas las luchas involucradas— sólo para una misa. Estar ante el altar y llamar a Dios al altar, renovar el Sacrificio de Jesucristo, el Hijo de Dios, para su Padre celestial: todo habría valido la pena. Que un sacerdote perdone un solo pecado en el confesionario, que convierta a una sola alma con sus palabras, que ayude a una sola alma con sus consejos espirituales y sus sermones: todo habría valido la pena.
Los niños que son llamados al sacerdocio, cuando sienten esa lucha entre el egoísmo y el llamado de Dios, deberían pensar en su responsabilidad de salvar almas. Deberían pensar: «Si rechazo este llamado, ¿qué les pasará a todas esas almas que Dios habría salvado por mi ministerio si yo no estoy ahí para darles los sacramentos, para escuchar sus confesiones y para predicarles? Si rechazo el llamado de Dios, puede él escoger a otro, pero nadie puede hacer exactamente lo que él quería que yo hiciera». Cada individuo, hasta cierto grado, es irreemplazable en este sentido. Sobre esto deberían reflexionar los jóvenes.
Recuerden: las vocaciones conciernen a todos los católicos. Si eres un joven o una joven llamado al estado de matrimonio, puedes pensar que no necesitas preocuparte por las vocaciones. Pero sí. Pues, ¿quién va a bendecir tu matrimonio, bautizar y educar a tus hijos? Piensa en la necesidad de las vocaciones. Nosotros, como miembros de la Iglesia, debemos estar preocupados por su bienestar. No debemos ser tan egoístas y tan cerrados de mente que nuestra única preocupación sea salvar nuestras propias almas. ¿Qué hay de todas las millones de personas que caminan hoy en la oscuridad? ¿Qué hay de todas esas gentes que desean un sacerdote para proporcionarles los sacramentos? Todos debemos hacer nuestra parte orando para que haya vocaciones y por el bienestar de las almas y de la santa madre Iglesia.
Los padres deberían considerarlo un honor tener llamado a uno de sus hijos a la vida religiosa. Algunas veces es difícil para los padres, sienten que están perdiendo a un hijo o hija. Pero comparen eso con la angustia que experimentan algunos padres al preocuparse por la persona con quien su hijo o hija se va casar, por las dificultades que éstos tienen en mantener un trabajo en el mundo, por querer criar a sus hijos o nietos como católicos en estos tiempos difíciles, etc., etc. Los padres, repito, deberían considerarlo como uno tremendo honor y deberían orar por esa bendición.
Nuestros sacerdotes usan un libro instructivo para los jóvenes que se preparan para el matrimonio, se titula Pláticas sencillas sobre el matrimonio. En este libro el autor declara que a pesar de no ser doctrina de la Iglesia, es creencia piadosa que si en una familia hay un miembro religioso, y persevera en esa vocación, a todos los miembros de esa familia se les dan las gracias necesarias para la salvación de sus almas. Se les darán gracias únicas a fin de que la familia entera se reúna en el cielo. Repito, aunque no sea una doctrina de la Iglesia, no hay duda de que se les dará muchas bendiciones a la familia que tiene a un miembro en la vida religiosa.
Hay un hermoso ejemplo en la vida de la madre del Cardenal Vaughn, quien vivió en el siglo XIX. Esta mujer iba temprano a misa todas las mañanas y regresaba a la iglesia por las tardes para hacer una hora sagrada ante el Santísimo Sacramento. De las cinco hijas que tenía, todas se hicieron monjas; de sus ocho hijos, seis se volvieron sacerdotes. De esos seis, uno de los sacerdotes llegó a cardenal, otro a obispo, y todavía otro se hizo un famoso predicador jesuita. Los otros dos también entraron a los seminarios, pero descubrieron que no tenían las vocaciones, y después contrajeron matrimonio y tuvieron hijos, muchos de los cuales terminaron como religiosos. Esa mujer, a través de su profunda vida de oración, rezó todos los días por las vocaciones, y mereció aquellas tremendas gracias. ¡Imaginad su recompensa en el cielo por haber efectuado esas vocaciones y por las almas que ellas salvaron!
Incluso una sola vocación se compra por el precio de muchas oraciones. Los padres deberían orar diario por esa bendición. Por un lado, no deben impedir o desanimar a sus hijos a seguir su vocación. Por el otro, no deben forzar a un hijo o hija a la vida religiosa si no se sienten llamados a ella. En cambio, los padres deberían simplemente crear el ambiente apropiado en sus hogares y luego dejar que la gracia de Dios haga su trabajo. Deben asegurarse de que no haya ocasiones de pecado, de que haya orden y disciplina, que se viva la fe, y luego orar para que Dios saque una vocación de ese hogar. Oren, como dijo Nuestro Señor, «para que el Señor de la cosecha mande obreros a su viña».
Ahora me dirigiré a los jóvenes concurrentes, que necesitan saber lo que Dios quiere de ellos. Deben orar para conocer la voluntad de Dios, y una vez convencidos de ella —ya sea contraer matrimonio, permanecer soltero, o dedicar vuestra vida a Dios como religioso o sacerdote— deben orar para que la gracia fluya a través de ella. Deben buscar el consejo de un sacerdote con respecto a esta decisión, la más importante de su vida entera. Es la decisión más importante que jamás harán.
Jóvenes que se sienten llamados a la vida religiosa, al servicio de Dios como sacerdotes, monjes o monjas: no permitan que un temor al fracaso los desvíe. Algunas veces los jóvenes piensan: «¿qué pasará si entro al seminario, permanezco por un tiempo, y luego me voy porque no es mi vocación? La gente me subestimará y seré un fracaso». No se desvíen por este temor. Antes del Vaticano II, había ordinariamente un alto grado de atrición con respecto a las vocaciones. Frecuentemente, menos del 50 por ciento de los ingresados al seminario salían como sacerdotes. Uno puede sentirse llamado por Dios, y aún así ser aconsejado por sus superiores que no tiene una vocación. Ciertamente no es motivo de vergüenza entrar a la vida religiosa o al seminario, y luego saber que uno no está llamado a ese estado de vida.
Los escritores espirituales algunas veces hablan de lo que ellos llaman una vocación temporal. Una persona puede realmente creerse llamada por Dios; entra a la vida religiosa, pero después de un año, se vuelve manifiesto a los superiores y al sujeto que no está llamado. Dios, sin embargo, llevó esa persona a la vida religiosa por un tiempo. Allí la persona aprendió sobre la vida espiritual, estableció buenos hábitos, una vida de oración buena, y luego regresó al mundo mejor preparado. No teman al fracaso, pero tampoco teman a la vocación.
¿Piensas que los religiosos son tristes? ¿Piensas que los sacerdotes son miserables? Santa Teresa dijo que no hay tal cosa como un santo desdichado. Los santos fueron los seres humanos más felices. Si van a la vida religiosa y conocen religiosos que viven su vocación, los encontrarán felices, no tristes. No teman, pues, la vocación religiosa. Por otro lado, no teman seguir una vocación. Los jóvenes llamados por Dios pero que no perseveran hasta el final nunca serán felices, pues sabrán por el resto de sus vidas que no cumplieron los deseos de Dios. No importa lo que hagan con sus vidas, algo estará faltando; algo no estará del todo correcto. Si desean ser felices en este mundo y en el próximo, busquen siempre hacer la santa voluntad de Dios, especialmente en esta la decisión más importante de su vida.
Sobre todo, necesitamos vocaciones de gran dedicación: es mejor tener pocos sólidos y fervientes, que muchos indiferentes y tibios. Oremos por las vocaciones, por jovencitos y jovencitas dedicados a cumplir las necesidades de la Iglesia. Hoy se necesitan las vocaciones. Por supuesto, se toma tiempo para la formación y el entrenamiento, ya sea que se trate de un joven que va para sacerdote, o una joven que va a ser monja. Pero la necesidad por las vocaciones es crítica.
En conclusión, me gustaría leerles una pequeña oración, un pequeño poema, escrito por una niñita hace algunos años. La oración parece ser un resumen apropiado de estos pensamientos sobre la vida religiosa: “Oh Dios —decía— te agradezco por todas las monjas, sacerdotes y monjes. Te agradezco por todos los maestros y profesoras en la escuela. Te agradezco por todos los misioneros que van por el mundo. Y Dios, ¿podrías por favor hacer más de estas buenas gentes? Y si ellas dicen que no, por favor pregúntame a mí. Amén».

lunes, 14 de marzo de 2011

Dr. LIC I.CANOT,Th.D.DD: el obispo trucado.

Antes del Concilio Vaticano II muy pocos se habrían atrevido a entrar en cisma, muchos menos a fundar Iglesias particulares. El caso de los veterocatólicos parecía servir de ejemplo: un grupo de intelectuales católicos, arguyendo antecedentes históricos e imbuidos por el modernismo habían conseguido consagrar obispos sirviéndose de la Iglesia Jansenista de Holanda para, al poco tiempo, contaminarla con el modernismo. El veterocatolicismo, que pareció por un momento ser una alternativa a la Iglesia Católica Romana, y seguramente una “vía de escape” de los modernistas terminó estallando en un sinfín de pequeñas iglesias, cuyos obispos se pelearon entre sí, cayendo algunos en el ecumenismo más vacío, volviéndose hacia formas protestantes otros, y hubo quienes cayeron en la teosofía.
En el Siglo XX, el Padre Michel Collin fundó los “Apostoles del Amor infinito” en Francia en 1935, y el 28 de abril en plena Misa dijo haber sido consagrado por Cristo obispo. Las reprimendas sobre el sacerdote aparicionista no se hicieron esperar, y el derrotero de su historia y como llegó a ser el Primer Antipapa del Siglo XX ya fue contada en Sursum Corda. El caso marginal del Antipapa Clemente XV y su sucesor Gregorio XVII de Canadá (no confundir con su par español) nos muestra el temor que existía en muchas personas por apostatar de la Iglesia Católica, única Iglesia Verdadera. Pero, el mundo moderno, la proliferación del ecumenismo y la nueva eclesiología, sobre todo alentada por el entonces cardenal Ratzinger) han permitido que, desde la década de 1970 proliferaran las pequeñas iglesias independientes, ultramodernsts la mayoría, “conservadoras” unas pocas, pero todas cismáticas.
El Anglicanismo ha sido también victima de esto, especialmente desde la ruptura entre los “conservadores” y los “liberales”, siendo los primeros los iniciadores del llamado “Movimiento de continuación” y que proliferan hasta en España y Latinoamerica. Esta ruptura del anglicanismo, unida a la increíble cantidad de obispos veterocatóilcos dispuestos a consagrar a cualquiera que se preste para ello, ha dado lugar a una mixtura. Iglesias que se dicen anglicanas sin serlo, La razón parece simple, no es que estas “Iglesias Anglicanas” independientes estén manteniendo la tradición de la Iglesia de Inglaterra, sino que se trata de comunidades fundadas por obispos independientes (Episcopi vagantes).
Un ejemplo de ello es el que nos da la “Iglesia Anglo-Católica”, también llamada “Iglesia Catolica Apostólica Anglicana Anglo-Católica” y en algún lugar “Iglesia Anglicana Católica de Centroamerica”. Su líder es el elusivo, pero muy afecto a los montajes fotográficos el “Dr. +Lic. Canot Th D. DD” que ostenta el titulo de “Obispo Primado/Presidente”. Bueno, vamos a por él.
Llegamos a saber de su existencia por un comentario , nada grato que realizara sobre nosotros en Radio Cristiandad, por una entrada que nuestros amigos re-publicaron y que causó bastante jaleo. Recientemente supimos que este “obispo” gusta de participar en varios foros, especialmente dedicado a darse a conocer y enel día de ayer, a causa de nuestro insomnio pudimos leer a las tres de la madrugada un e-mail pidiendo información. Así que aquí va nuestra breve investigación sobre el dicho “Obispo” de la Iglesia Anglo-Católica.





Primero nos llama la atención no encontrar su nombre, solamente esa acumulación de títulos de posgrado, superpuestos y que, sinceramente le sacan más credibilidad. En primer lugar, porque cualquiera que haya realizado un posgrado sabe que no se puede hacer “amalgama” de títulos. Es decir, esta señor Canot usa el titulo Doctor y Licenciado al mismo tiempo, cuando en el caso hispanohablante (especialmente en América Latina) la norma es colocar el ultimo título, verbigracia "Dr. Alonso", "Lic. Giménez", "Prof. Estrada", "Mag. Amado". No sólo rompe las normas la acumulación de títulos sino que además se toma como pedantería en el mundo académico (algo que de por sí allí ya es grande). En segundo lugar, luego de su nombre agrega títulos propios del mundo anglosajón y según la nominación de esas tierras. Allí nos hace saber que tiene un Doctorado en filosofía y en Divinidad. Ahora bien, quien sabe del mundo académico conoce que la notación correcta sería, por ejemplo “Ignacio Alonso Ph D.” o “Carlos Fuentes MA”, no toda esa larga lista. Finalmente queda por agregar esto, el no nos indica donde obtuvo sus títulos, algo que se suele colocar a veces en los currículos o en alguna firma, pero siempre con cuidado o mesura. Como me decía un profesor de mi carrera de grado “un académico soberbio se tolera y se acepta, un académico pedante se gana el desprecio de sus pares”.
Igualmente hoy en día no es difícil obtener grados académicos por poco dinero, y más con Internet. En efecto, el Obispo Lubega Leonard tiene un Ph D de la Therapon University, la cual solo existe en Internet y no es una institución acreditada, por lo que ninguna universidad reconoce su titulatura (los “dioploma mills” e incluso acarrear problemas legales .


Esto es poco cuando vemos la increíble galería de imágenes, una de las cuales está junto con el Papa Ratzinger/Benedicto XVI, foto trucada si la hay y que no escapa a nadie el montaje tan burdo y tonto.


Además, el “Obispo” Canot (cuyo linaje apostólico es tan claro y válido como el que podría tener mi abuela) dice que su Iglesia de Rito Latino dice respetar y considerar al Papa como Vicario de Cristo, empero se erige una jurisdicción autónoma e independiente del que considera el Papa, en abierta contradicción con el Concilio Vaticano (El Primero y Único) que dice aceptar. Como tantos obispos independientes, este señor confunde la jurisdicción ordinaria (es decir aquella que delega el Papa) con la supletoria (la que delega al Iglesia por necesidad de las almas, como en las misiones, sede vacante o una situación confusa donde no se sabe si el Papa es Papa o un usurpador). Pero como hereje que es, el “Obispo” Canot no tiene ni jurisdicción ordinaria (los herejes están depuestos y además Ratzinger, por más hereje modernista que sea jamás entregaría una diócesis a este personaje) y mucho menos supletoria (por su propia herejía y la invalidez de sus ordenes).

Finalmente debemos señalar que este Señor dice ser rector de una Universidad, la Universidad Apostólica San Juan o St. John's Apostolic University, la cual parece heredera de la St John’s Lutheran University (fundada por el mismo Canot, diciendonos bastante de sus antecedentes religiosos). Se muestra el ilustre obispo, tan adornado de títulos en otro fotomontaje con los "decanos de su universidad.


Sin embargo de las afirmaciones del “Obispo” Canot no cuenta con ningún registro ni acreditación en los Estados Unidos, ni del gobierno federal ni de ninguno de los Estados que conforman el país del norte. Más aún, quien estas líneas escribe ha tratado de comunciarse al teléfono que conseguimos, obteniendo negativas de que ese numero no corresponde a ninguna universidad (¡¡¡Pobre el que nos atendió por diez veces consecutivas!!!).
¿Qué es entonces el Señor Canot, un falso obispo, primado y presidente de una Iglesia que no existe más que en su imaginación, con un seminario y una universidad también ficticia cuyo único objetivo, además de alimentar su megalomanía, es el de recaudar fondos.

domingo, 13 de marzo de 2011

Terremoto y Tsunami en Japón: la obra de los hombres y la Obra de Dios

Pocos países se ponen como ejemplo de crecimiento como el caso Japonés. En efecto, un país agrícola y de campesinos se convirtió, ya en la primera mitad del Siglo XX en una potencia económica y armamentística única, gobernada por el Sinto, el Emperador-Dios, al cual sus súbditos no podían ni mirar a la cara. Luego de la Segunda Guerra Mundial, Japón era un país destruido y que había sufrido el bombardeo nuclear. La que en otrora era la potencia más orgullosa y cuyos súbditos se creían seres superiores, descendientes de Dioses y destinados a dominar sobre la faz de la tierra y esclavizar a todos los demás pueblos, era solamente ruina humeante.
La Guerra Fría, el peligro del avance del comunismo y la necesidad de un aliado incondicional motivaron a los Estados Unidos a reconstruir al Japón. Y vaya si Japón creció… más aún de lo que sus “protectores” occidentales hubieran querido y esperado, al punto incluso de superarlos. Japón se había convertido en la mayor potencia mundial a nivel tecnológico que podía existir. Hasta hace unos días, nadie dudaba de la “fuerza de Japón”, de la ideonidad de su pueblo, de la superioridad de su tecnología y todos sus avances, así como de sus altos estándares de vida.
Empero, en tan solo unos minutos todo eso se vino abajo. Un terremoto terrible seguido por un maremoto o tsunami arrastró las “Glorias” del Japón al océano.
Todas esas obras de las que se enorgullecían los Japoneses y que admiraban a millones de personas eran obras del mundo, obras hechas por los hombres. Pero no cualesquier hombres, sino aquellos que especialmente estaban alejados de Dios, muchos de los cuales en su vida habían siquiera oído el nombre del Salvador y otros que, voluntariamente rechazaron, como sus padres a los misioneros. Japón, tierra pagana y alejada del Creador es una muestra de lo vacuas que son las obras de los hombres y su finitud

Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, la concuspicencia de los ojos y el orgullo de la vida no provienen del Padre, sino que procede del mundo (I Jn II:16)

¿Y a quien buscaron los hombres en las últimas horas? No a Dios, como lo demuestra la cantidad de video o fotos que quieren ver un ovni allí donde había un helicóptero. Ellos no entendieron que fue Dios, en su inmenso poder el que hizo temblar la tierra y el mar arrastrar esas obras que procedían del mundo llevando a millones al abismo. Porque ¿Quién puede negar que Dios de haber querido hubiera detenido el terremoto? ¿Quién puede negar que el mismo no es una señal de Dios, de lo colmada que está la copa de la Ira? ¿Ac aso no es Dios quien controla la naturaleza? ¿No es acaso el Señor el dueño de la vida? Oímos a los “líderes” de las religiones pseudo-cristianas decir “oramos por los muertos”. ¿Qué oración es válida por aquellos que estaban condenados por ser negadores del Dios verdadero? ¿Acaso somos más compasivos que Dios?
No, quienes murieron siendo paganos e infieles son la prueba de la justicia de Dios. Empero con aquellos (pocos) que estaban en estado de gracia, que habían renacido del agua y del espíritu (Juan III, 6) y que estaban en la Verdad, que es el mismo Cristo , mostró la grandeza de su misericordia.
Oremos para encontrarnos entre los predestinados.

Las tentaciones del Desierto


La cuaresma se ha iniciado con el miércoles de ceniza, se trata de uno de los periodos más importantes del calendario litúrgico. Luego del Bautismo de Nuestro Señor, éste va al desierto donde se abstuvo de cualquier alimento por cuarenta días, y agregan los evangelistas “pasados los cuales "tuvo hambre” (Cfr. Lc IV, 1-12).
La tentación de Jesucristo es quizás uno de los pasajes más conocidos del nuevo testamento. En él no sólo vemos la confirmación del Ministerio del Salvador, su enfrentamiento con el Enemigo del Género Humano, Satanás, sino, y sobre todo una enseñanza que debemos mantener sobre la tentación y el pecado de los hombres, pero sobre todo lo que los hombres le pedimos a Dios.
Analicemos cada una de las tentaciones. En la primera vino algo muy simple, el Demonio le dice a nuestro señor que convierta unas piedras en pan con el objeto de satisfacer su propia hambre. Dice, Mateo IV: 3



Y acercándose el tentador, le dijo “si eres hijo de Dios di que estas piedras se
conviertan en pan”

El demonio apela a dos cosas: el hambre (necesidad física) y también la demostración del poder de Cristo. Recordemos que Nuestro Señor va al desierto luego de su bautismo, cuando se abrieron los cielos y se oyó la voz del Padre que decía “Este es mi hijo”. Satanás, el tentador exige de esa manera una prueba. Pero ¿Cuántas veces nosotros hemos “exigido” a Dios un milagro? ¿Cuántas veces confundimos (no con inocencia) entregarnos a la misericordia con reclamarle cosas a Dios? ¿Acaso no sabe Dios que es lo que necesitamos y las conoce desde antes que las pidamos (Mt VI, 9)? Ahora bien, al apelar a la necesidad física, el Demonio acusa a la naturaleza humana, un deseo de la carne, pero Cristo, que es Dios lo rechaza y le increpa:


Escrito está “No solo de pan vive el hombre, sino de toda la palabra
que sale de la boca de Dios”. (Mt IV, 4)
Recordemos lo que nos dice el Apostol Amado en su primera carta:


Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, la concuspicencia de
los ojos y el orgullo de la vida no provienen del Padre, sino que procede del
mundo (I Jn II:16).

De la misma manera, Jesucristo rechazó el dolor físico cuando fue flagelado. El desprecio que debemos sentir de la carne, y de esta vida mortal, deseando entregarla para la Gloria de Dios y su obra se ven de manifiesto en el primer rechazo que hace del Tentador el Salvador.
La segunda tentación consistía en llevar a Cristo al pináculo del Templo para que desde allí se dejara caer:


Si eres hijo de Dios, échate de aquí abajo, pues está escrito “a sus angeles
encargará que te tomen en sus manos para que no tropiece tu pié con ninguna
piedra”.

¿Había acaso alguna manera más “impresionante” para que Cristo se manifestara a los judíos? ¿No era ese un milagro que, seguramente hasta el mismo Caifás aceptaría? ¿Cuántas veces los judíos exigieron a Jesús un “signo” visible para que demostrase si era o no el Mesías esperado? Pero no es esto lo único que vemos en la acción del Tentador, al contrario, vemos su argucia: el manejo de la escrituras. Pensemos hoy en día en lo sprotestantes que hacen alarde e sus conocimientos sobre capítulos y versículos de la Biblia, pero solo la saben para confirmar su perdición, a travez de interpretaciones torcidas y tendenciosas a fin de confundir a los que ya estaban fuera del camino y que, están dispuestos a “pedir milagros” y “signos” al Creador. ¿No es ese el triste espectáculo que vemos en los grupos pentecostales? ¿No es eso lo que vemos en los “curas carismáticos” que gustan de grandes celebraciones con centenares de personas que van a “ver” milagros como si se tratara de un espectáculo? ¿Y cual es la respuesta de Jesucristo, el Hijo de Dios Vivo?


También está escrito “No tentarás al Señor, tu Dios”.
La tercera de las tentaciones es la referida a los reinos de este mundo. Satanás le dice a Jesus, luego de mostrarle todos los reinos de la Tierra


Todo esto te daré si te postras para adorarme.

Le ofrece todo a cambio de la idolatría, le ofrece todos los honores, todos los principados, solo a cambio de una cosa: “si te postras a adorarme”. Él, que era la Verdad debía de arrodillarse ante el Padre de la Mentira, el que había venido para rescatar a los suyos, debía postrarse ante el Enemigo del Género Humano. Entonces, Cristo expulsó al Demonio:


Apartate, Satanás, porque escrito está: “Adorarás al Señor, tu Dios, y solo
a él darás culto”.
¿Cuántas veces los hombres se postran ante el maligno siguiendo sus deseos y olvidan a Dios? ¿Cuántas veces se renuncia a la Vida Eterna por lo inmediato y lo sensible? ¿No vemos, incluso hoy en día a quienes han rechazado a la Iglesia Verdadera para correr tras los “honores” del mundo? ¿No vemos al que se sienta en la Silla de Pedro esparcir la mentira para agradar a los oído del mundo y así ser recibido por los gobernantes de esta tierra, en vez de condenar sus errores y luchar por la Verdad, que es el mismo Cristo?
Cristo pudo rechazar las tentaciones del Demonio porque él es Hombre y Dios, es decir, es perfecto. Su naturaleza humana no es idéntica a la nuestra. En efecto, Jesús fue preservado del pecado, como dice San Pablo, del pecado original, el cual es la raíz de todos nuestros males. El corazón del hombre ordinario está inclinado al mal, escucha al Demonio y sigue sus obras si no es rescatado por Dios por medio de su gracia, pues como dijo San Agustín, nada bueno puede el hombre por sí, si no es por Dios. Nosotros, entonces, debemos mantenernos en estado de Gracia para poder vencer las tentaciones que Satanás va poniendo en nuestro camino, y recordar, que ni las necesidades ni los deseos de la carne, ni lo espectacular y frívolo, y mucho menos las ambiciones de poder y gloria pueden ser mayores que la Obra y el Plan de Dios.
Oremos al Señor para que en esta cuaresma, podamos crecer en la Gracia y edificar nuestro espíritu, para que nuestro cuerpo sea Templo y contarnos así entre los elegidos que verán a Dios cara a cara en la Eternidad.

Misa Católica en San Isidro


Difundo la siguiente noticia que me llegara por e-mail:


Con motivo de cumplirse el próximo Lunes 14 de Marzo un nuevo aniversario de la muerte del Restaurador de las Leyes, Brigadier Gral. Don Juan Manuel de Rosas y rogando por Nuestra amada Patria, se oficiará una Misa en la Capilla Ntra. Sra. de Fátima.
La Santa Misa será a las 19:00 hs, del próximo Lunes 14 del corriente mes. La Capilla Nuestra Señora de Fátima está ubicada en la Calle Rodríguez Peña 125 entre las calles Italia y Tres Sargentos, esto es a la altura de Santa Fe 2000, Martínez, partido de San Isidro.Los colectivos que los acercan son: 60 (alto y o bajo, cualquiera de ellos) 203(por Maipú cualquiera de ellos), 365(por Maipú, cualquiera de ellos), 314(para en la esquina), 343(cualquiera de ellos)

viernes, 4 de marzo de 2011

Apoteósis del Anticristo

Hoy cuando revisé mi correo electrónico encontré un e-mail de nuestro amigo Antonio, quien nos remitiera esta traducción de un texto publicado en la Contra Reforma Católica. La traducción es de Antonio, quien en un verdadero apostolado ha decidido usar su tiempo para que a todos les pueda llegar el artículo que aquí les presentamos.


APOTEOSIS DEL ANTICRISTO

Traducción de Antonio (¡Que Dios lo Bendiga!)
El abate de Nantes presentó una denuncia contra el papa Juan Pablo II, en vida de éste. La denuncia era "contra nuestro hermano en la fe Karol Wojtyla por herejía, cisma y escándalo". Las razones de esta queja se exponen en el libro de acusación "entregado a la Santa Sede, 13 de mayo de 1983, dirigido a "nuestro Santo Padre el Papa Juan Pablo II, por la gracia de Dios y la ley de la Iglesia, juez supremo de todos los fieles de Cristo". "Esto se hizo en conformidad con el Canon 212, 221 y 1417 del Código de Derecho Canónico". Sin embargo, las autoridades se negaron a examinar e incluso a dar acuse de recibo del escrito.

Obviamente, si las acusaciones eran objetivamente falsas, infundadas o insostenibles, la "beatificación" de Juan Pablo II, programada para el 01 de mayo 2011, pondría fin a la controversia, de manera indirecta.

Pero en la catastrófica situación actual de la Iglesia, los hechos y las estadísticas confirman diariamente el pronóstico y el análisis presentado en Roma en 1983, así como también lo confirman, las consecuencias ya entonces previsibles de los errores doctrinales recriminados a Juan Pablo II por el abate de Nantes. Por ello no es posible considerar la dicha beatificación de otro modo que como un abuso de poder, un golpe mediático, una monstruosidad constituída por los eventos que dentro de unas pocas semanas revivirán la atmósfera de la época de Juan Pablo II en las grandes celebraciones jaleadas por la asistencia de inmensas masas populares, reunidas tanto en los jubileos como en las solemnes beatificaciones, que durante los veinticinco años de su pontificado, han jalonado los fines de semana de la Ciudad Eterna "( La Croix, del Lunes, 17 de enero 2011). Pero que fueron, sin embargo, sin ningún provecho para la Iglesia, cuyo fin es la salvación de las almas.

En la pequeña capilla de San Sebastián, en la nave lateral derecha de la nave de la basílica de San Pedro en Roma, ante el altar central, los obreros andan por estas fechas muy afanados. Es que el tiempo pasa: todo debe estar listo para recibir en un par de semanas, los restos del Papa polaco... No de otra manera, los obreros también se afanaban en la Plaza Roja, en otras épocas, en el montaje del mausoleo de Lenin ...

Nuestro Señor nos advirtió: " Se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, que harán grandes señalesy prodigios que engañarán, a ser posible, aun a los escogidos". (Mt 24, 24-25). Por esa razón, la Iglesia siempre ha considerado que el examen doctrinal de los escritos de un "siervo de Dios " era la primera condición para la validez de su beatificación. El reconocimiento de un milagro sólo interviene para confirmar la decisión ya establecida sobre la fe y otras virtudes en grado heroico. El examen de las enseñanzas de Juan Pablo II - ¿pero lo ha habido? - ha ignorado las acusaciones del abate de Nantes, reunidas por nosotros los Hermanitos y Hermanitas del Sagrado Corazón, en un memorando que se entregó el 6 de agosto de 2005, a los postuladores de la causa de Juan Pablo II, y que por supuesto quedó sin respuesta ( ha resucitado N º 38, septiembre de 2005, p. 5-20).

Si estamos equivocados, deberían decinoslo alto y claro!

El mundo celebra con gusto "una beatificación fuera de lo normal de un Papa excepcional" ( La Croix , 17 de enero). Fuera de la regla de la fe, nadie puede agradar a Dios. ¿Pero cómo declarar beato a un hombre que no tuvo la fe católica?

Por ello, debido a que la integridad de la fe católica está en cuestión y es gravemente atacada, se pone a las almas en peligro de condenación, de manera grave e incluso aterradora, ...incluso para los jueces y para las partes que se personan en este juicio.

¿Cómo un Papa que ha gozado de una "fama de santidad" aparentemente universal, podría haber dejado la Iglesia en un estado de "ruina" sin precedentes? El escándalo de la pedofilia es el signo más evidente, como también la crisis del Instituto de los Legionarios de Cristo, cuyo fundador, el P. Marcial Maciel disfrutó hasta el final de la amistad y la confianza del pretendido beato.

Las causas de esta asombrosa ceguera se pueden resumir en una simple proposición: Juan Pablo II TENÍA FE EL HOMBRE . Esto dio lugar a una desviación de la esperanza cristiana, en él mismo y en las multitudes que lo vitoreaban en pro de la utopía de un mundo nuevo aquí abajo, causando así un enfriamiento trágico de la virtud de la caridad en la Iglesia.

Un superior religioso de Roma observó a propósito del asunto del P. Marcial Maciel lo siguiente: " Nunca un fundador religioso llegó a tal hondura de perversión. Pero como el carisma de una congregación se basa siempre en la persona de su fundador, ¿cómo podría reconstruirse ella sobre unos cimientos tan pervertidos? "( La Croix de Lunes, 04 de enero 2011).

Podemos aplicar estas palabras a toda la Iglesia, "gran ciudad medio en ruinas", reducida a este estado en el reinado, durante un cuarto de siglo, de un Papa al que el abate de Nantes, acusó de traicionar a Cristo y de convertir Roma en la sede del Anticristo, pero sin recibir ningun mentís de la autoridad ni tampoco la refutación de ningún teólogo.

EL CULTO DEL HOMBRE

Continuamente, Juan Pablo II no dejó de predicar su "FE EN EL HOMBRE " hasta el punto de sustituir con ella la Fe en Jesucristo. Por ejemplo, comentando la respuesta de Jesús a Pilato "Sí, yo soy Rey. Yo nací y vine al mundo para dar testimonio de la Verdad. Quien es seguidor de la Verdad escucha mi voz"; JPII dice: "Cristo es rey en el sentido de que, en su testimonio de la verdad se manifiesta la "realeza " de cada ser humano, como expresión del carácter trascendente de la persona. Esta es la exacta tradición de la iglesia"`[C’est cela l’héritage propre de l’Église] . ("No tengais miedo , diálogo con André Frossard" , 1982, p. 225)

Pero nosotros, decimos que esta afirmación es la reivindicación propia del Anticristo. Ya que contradice formalmente la Fe católica de que la verdad de que da testimonio Nuestro Señor Jesucristo se refiere a Dios su Padre y a El mismo que tienen una única, sagrada, inviolable e inaccesible Santidad, es decir, se refiere a su propia "trascendencia" como Hijo único de Dios, Rey del universo y Salvador de todos los hombres.

La Segunda Persona de la Santísima Trinidad, el Hijo de Dios hecho hombre, objeto de nuestra fe, es reemplazada, por parte de Juan PabloII, por la dignidad trascendente de la persona humana, lo que, según él, constituye su realeza. Es un tema constante en el pensamiento de Karol Wojtyla. Ya había despojado de su realeza a Nuestro Señor Jesucristo en el retiro predicado ante Pablo VI en 1976: " El oficio real de Cristo, no consiste en ejercer la autoridad sobre los demás, sino que consiste en manifestar la realeza del hombre. Esta realeza se inscribe en la naturaleza humana, en la estructura íntima de la persona" . (Signo de contradicción , p. 176)

El hacer de cada hombre un rey, lleva a ignorar la relación de amor y gracia que Cristo quiere establecer con cada persona humana, al llamarla a entrar en la Iglesia Católica. Según Juan Pablo II, Jesús no tanto quiere ganar almas singulares, cada una con su especial vocación, sino que por su Encarnación el Hijo de Dios, de alguna manera, se ha unido con cada hombre ". Al citar, a cada paso, la declaración del Concilio Vaticano II (Gaudium et Spes 22, 2), en la Encíclica Redemptor Hominis, Juan Pablo II cita la frase introducida por él mismo en el esquema conciliar siendo arzobismo de Cracovia.

Se buscaría en vano el fundamento esta doctrina en la Sagrada Escritura o en los Padres de la Iglesia! La ausencia de condiciones para la unión de todos con Cristo lleva a afirmar esta unión en todos los hombres, independientemente de su religión.

En Redemptor hominis, Juan Pablo II trató de dar una base bíblica para esta afirmación, que es el núcleo de esta encíclica, recordando " la incisiva expresión de San Juan en el prólogo de su Evangelio: " La Palabra dio a los hombres el poder de llegar a ser hijos de Dios '. " ¿ A quienes? A todos los hombres, por el mero hecho de la Encarnación, repitió el Papa cuatro veces, ¡falsificando el texto inspirado! De hecho, la cita completa de San Juan es: "A todos los que le recibieron les dio el poder de hacerse hijos de Dios, aquellos que creen en su nombre" (Jn 1, 12), es decir aquellos que creen íntimamente en su origen y en su misión [de Cristo, N.del traductor] , son "los que nacieron, no de sangre ni de voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre sino de Dios . "(Jn 1, 12)

Juan Pablo II confunde la naturaleza y la gracia, la vida humana y la vida divina, "al estar ambas, de alguna manera,unidas, según él, en todos y para siempre, como él afirma inequívocamente en el número 14 de la Encíclica: «Cristo está, de alguna manera, unido al hombre, todo hombre, sin excepción alguna, incluso si no es consciente de ello o no lo quiera."

Esta NATURALIZACIÓN DE LO SOBRENATURAL ha dominado todo el pontificado de Juan Pablo II. Ello le llevó a organizar el "encuentro interreligioso de oración universal, de ayuno y de marcha silenciosa por la paz mundial", el 27 de octubre de 1986 en Asís.

El Papa Benedicto XVI, quiere celebrar el veinticinco aniversario de este evento yendo él mismo, en octubre, en peregrinación a la ciudad de San Francisco, invitando a unirse a esta caminata a nuestros hermanos cristianos de diferentes credos, a los representantes de las tradiciones religiosas del mundo (¡sic!) e, incluso, a todos los hombres de buena voluntad, con la intención de "hacer memoria de este gesto histórico querido por mi predecesor, y renovar así el compromiso solemne de los creyentes de cualquier religión para vivir su fe religiosa como un servicio a la causa de la paz. ¡Quien está en camino hacia Dios no puede dejar de transmitir paz, quien construye la paz no puede dejar de acercarse a Dios¡." (Angelus sábado 1 de enero de 2011)

Estas palabras son una reiteración de las de Juan Pablo II que el abate de Nantes considera "equivocada, ofensiva para Dios vivo y verdadero, de quien no está permitido burlarse! Ofensivas también para Su "Hijo, Cristo, Jesús, el Jesús de la historia y de la Iglesia, crucificado por los Judios, rechazado por los musulmanes, despreciado por los budistas, ignorado por los paganos! y ofensivas también para Su Espíritu Santo, Espíritu de la Verdad y Amor puro, del amor fraterno y del perdón, solamente conservado únicamente en y por el cristianismo[la Iglesia, N.del traductor], aunque esto les pese a los soñadores mundialistas

"Pero todo eso es malo y hace mal a millones de almas, muchísimas de las cuales han ganado, secretamente, por su fe y caridad, convertirse en templos del Espíritu Santo y miembros invisibles del Cuerpo Místico de Cristo. Porque tantos elogios engañosos a la oración talmúdica, islámica o sintoísta, y al yoga o zen, a la pipa de la paz del Gran Manitou, o a la adoración del "ligam" (lo escribo en hindi por respeto a mis lectoras), o a la serpiente, o al Sol o al Fuego ... tantos falsos elogios a los representantes, conscientes e informados, de todas las falsas religiones del mundo, laboran en contra de la predicación del Evangelio de la liberación que traería la salvación de cientos de millones de personas afortunadas y la santificación de miles de ellos, una vez justificados, hambrientos de la Eucaristía, del culto de la Virgen y de los santos y de todos los tesoros, ignorados por ellos, de la Revelación divina, de los sacramentos de la Iglesia, del orden de la sociedad cristiana y de sus virtudes propias !

"¡Cuan culpable y miserable y qué cómplice de Satanás es un Papa que habla con un lenguaje propio de una cosmovisión tan falsa y engañosa, tan propia en verdad del ANTICRISTO ! "(RCA N º 230, febrero de 1987, p. 10)
Hermano Bruno de Jesús


Febrero de 2011

Ayudar a nuestros sacerdotes

La situación económica nunca se ha mostrado más adversa que en los ultimos años, tal como lo vemos día a día en las calles, lo sabemos por nuestros bolsillos y también, cuando deseamos un análisis más profundo podemos recurrir al sitio web del FMI o del Banco Mundial. Como mi interés además de la Historia de la Iglesia está en la Historia Económica analicé recientemente los niveles de pobreza e ingreso per cápita en los últimos 50 años en Argentina. Realmente estamos en uno de los peores momentos de nuestra historia nacional, lo cual se entiende tanto por el contexto mundial como por los desaaciertos economicos del actual gobierno. Ojo, como le dije hoy por e-mail a un economista amigo, podriamos estar peor si no fuera que estamos aislados del mundo, especialmente de los mercados de crédito.
Pero no es precisamente sobre estas cuestiones (agenas a Sursum Corda, Blog de Espiritualidad) que estoy redactando esta entrada, sino porque en estos momentos de crisis es cuando nuestros sacerdotes, todos los sacerdotes de la Resistencia Católica están, justamente, requiriendo nuestra ayuda y colaboración.
Así, por ejemplo, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X pone en sus boletines y sitio web el número de su cuenta bancaria, a fin de que los benefactores puedan realizar los correspondientes depósitos que se ven en el mamntenimiento de los sacerdotes y seminaristas.
Desde ayer (Deo Gratias) nuestros amigos de la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia habilitaron un sistema de donación on-line basado en PayPal.
Ayudemos a nuestros sacerdotes, con una pequeña contribución y con nuestras oraciones, para que la Obra de Dios prosiga en la tierra.