sábado, 30 de noviembre de 2013

Dominus Iesus y los elementos de la Iglesia

El amigo, lector y asiduo comentarista Claudio me remitió el siguiente artículo que versa sobre la Declaración Dominus Iesus. Considero que se trata de algo muy importante, especialmente porque sirve de justificativo a la nueva marea ecuménica de Bergoglio.
Buena lectura.


Dominus Iesus y los elementos de la Iglesia


En la declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe, “Dominus Iesus”, del 6 de agosto de 2000 se lee lo siguiente:

   “Con la expresión «subsitit in» el Concilio Vaticano II quiere ligar dos afirmaciones doctrinales: por un lado que la Iglesia de Cristo, no obstante las divisiones entre los cristianos, sigue existiendo plenamente sólo en la Iglesia católica, y por otro lado, que «fuera de su estructura visible pueden encontrarse muchos elementos de santificación y de verdad», ya sea en las Iglesias como en las Comunidaes eclesiales separadas de la Iglesia católica (56)”.

   El texto hace referencia a una nota (56) que es como sigue:

   “Es, por lo tanto, contraria al significado auténtico del texto conciliar la interpretación de quienes
deducen de la fórmula subsistit in la tesis según la cual la única Iglesia de Cristo podría también subsistir en otras iglesias cristianas. El Concilio había escogido la palabra «subsistit» precisamente para aclarar que existe una sola «subsistencia» de la verdadera Iglesia, mientras que fuera de su estructura visible existen sólo «elementa Ecclesiæ», los cuales —siendo elementos de la misma Iglesia— tienden y conducen a la Iglesia católica” (Cong. para la Doct. de la Fe, Notificación sobre el volumen “Iglesia: carisma y poder” del Padre Leonardo Boff, 11 de marzo de1985: AAS 77[1985] 756-762)[1].

   Estos textos no constituyen una enseñanza nueva. Es el núcleo mismo de la herejía conciliar
sobre el ecumenismo.

   En las comunidades cristianas separadas de la Iglesia Católica existen vestigios de la Iglesia Católica: por ejemplo, los protestantes conservan la Sagrada Escritura (con frecuencia más o menos
alterada), los cismáticos orientales (falsamente llamados “ortodoxos”) conservaron los sacramentos, etc.

   La primera operación de la “nueva teología” consistió en cambiar el vocabulario. El término "vestigios”, tradicionalmente utilizado para designar estas realidades pero reputado demasiado negativo porque conducía a pensar en “ruinas”, fue reemplazado por “elementos de la Iglesia”[2].

   Este cambio de palabras no es inocente. La palabra “vestigio” expresaba una verdad impor-
tante, a saber, que la realidad robada a la Iglesia Católica por la comunidad cristiana cesa de ser
una realidad viviente y se transforma en una “ruina”.

   Es verdad que la Sagrada Escritura santifica, si es leída en el sentido indicado por la Iglesia Católica;
es verdad que los sacramentos recibidos en comunión con la Iglesia Católica nos justifican, pero no sucede lo mismo cuando estas realidades están contenidas en una falsa religión. Por ejemplo, el bautismo recibido de un ministro protestante, suponiendo que sea válido, es de suyo un signo de que se acepta la herejía protestante. La participación activa a cualquier ceremonia de una comunidad herética o cismática es de suyo un distintivo de pertenencia a la herejía o al cisma: “La asistencia activa en las acciones litúrgicas comporta de suyo una cierta profesión de fe”[3]. La herejía conciliar no es en su fondo sino una forma de materialismo contemporáneo. Considera a la Iglesia como un emplasto de bloques, “de elementos”, como una especie de “artefacto” o de automóvil. Evidentemente, en semejante concepción los elementos son intercambiables y se podría construir una media-Iglesia tomando la mitad de los “elementos” de la Iglesia Católica, y el valor santificante de esta media-Iglesia sería la mitad menos que el de la Iglesia Católica. Cuando se dice que “el todo es la suma de sus partes” no se repara más que en el aspecto material de las cosas. En realidad, el todo es más que la suma de partes: tiene la forma (llamada alma en un ser vivo) que no se encuentra en las partes. Por eso el hombre es más que la suma de sus miembros y de sus órganos.

   Los elementos, al ser incluidos en el todo, son “informados” por esta forma (o alma) y reciben de ella una ordenación, una “especificación” que cambia completamente su naturaleza. En un veneno y en un alimento existen los mismos componentes (carbón, oxígeno, hidrógeno, etc.) pero no tienen el mismo efecto en aquel que los consume.

   La Iglesia es más que la suma de una cierta cantidad de elementos. Es una realidad viva, tiene alma (el Espíritu Santo), que depende de una cabeza que le comunica esta alma y esta vida. Fuera de la Iglesia estos “elementos” ni están vivos ni vivifican, e incluso pueden matar. San Beda el Venerable, en su “Comentario sobre la 1ª Carta de San Pedro”, expresa esta verdad de modo lapidario. Partiendo de la analogía hecha por San Pedro entre diluvio y bautismo, explica que las aguas bautismales no salvan a los que están fuera de la Iglesia sino, más bien, los condenan:

   “El hecho que el agua del diluvio no salve sino mate a los que están fuera del arca prefigura sin duda alguna que todo hereje, aunque posea el sacramento del bautismo, no se hunde en el infierno por otras aguas sino precisamente por aquellas que elevaron el arca hacia los cielos”[4].

   También se puede decir que un sistema que conserva más elementos de verdad es más peligroso que otro que tiene menos. Una silla con tres patas, apta para sostener, es más peligrosa que una silla de dos patas, sobre la cual a nadie le viene en mente sentarse46 [5]. Un billete muy bien imitado es más peligroso que uno que sea falso, fácilmente reconocible.

   Con razón se ha escrito que “el Islam es la religión que, habiendo conocido a Cristo, se niega a reconocerlo como Dios. Si es verdad que la peor forma de la mentira es aquella que, en apariencia, contradice menos la verdad, la mentira consistente en decir de Cristo lo más hermoso posible, salvo que es Dios, es la más execrable de todas”[6]. Por tanto, es falso pretender que el bautismo de suyo incorpora a Cristo y confiere una cierta comunión imperfecta con la Iglesia[7]. Es falso afirmar que el bautismo recibido en la herejía o en el cisma tiende a la adquisición de la plenitud de la vida de Cristo[8], y de modo general, que los “elementos de Iglesia” que se encuentren tienden y conducen a la Iglesia Católica[9]. Y también es falso decir que estas iglesias y comunidades separadas tienen un significado y un valor en el misterio de la salvación, y que el Espíritu de Cristo se sirve de ellas como medios de salvación"[10] .

   Sin duda que los vestigios de la Iglesia pueden santificar (por ejemplo, los sacramentos recibidos por un ortodoxo en ignorancia invencible) e incluso favorecer la incorporación a Cristo (por ejemplo, un bautismo válido recibido en el cisma o en la herejía por un niño, el cual pertenece a la Iglesia Católica hasta que no haga un acto personal de adhesión al cisma o a la herejía). Sin embargo, ello es accidental. Los actos religiosos practicados en la herejía o en el cisma suponen de suyo una participación en la herejía o en el cisma, salvo impedimento accidental por parte del sujeto (en los casos citados: ignorancia invencible o la tierna edad). Lo accidental puede acontecer con frecuencia: por ejemplo, es posible que en ciertas regiones muchos ortodoxos estén en ignorancia invencible. Pero no es menos cierto que no debe confundirse lo que es accidental con lo que se produce de suyo. De esta suerte, “la herejía conciliar” afirmada en los textos del Concilio es reafirmada treinta y cinco años después por el documento “Dominus Iesus”[11]. La Iglesia conciliar ha conservado algunos “vestigios” de la Iglesia Católica, pero le falta lo esencial: la “forma” católica, el alma, “el Espíritu de verdad” (San Juan 15, 26), que le haría enseñar la fe católica sin ambigüedad y, por ende, condenar los errores que ella enseña actualmente[12]. Pero para recibir este Espíritu de verdad, en lugar de perseguirla, debería volver a la Tradición.



***

NOTAS
[1] Para una exposición detallada sobre estos errores, consultar Fray Pierre-Marie O. P., “La unidad de la Iglesia”, en "La Tentation de l’œcuménisme”, Actas del IIIº congreso teológico de “Sí Sí No No”, abril 1998, Versalles, Publications du Courrier de Rome, 1999, pág. 7 y ss.

[2]  Cfr. F. Pierre-Marie O. P., “La unidad de la Iglesia”, en “La Tentation de l’œcumenisme”, p. 15, quien cita a Gustavo Thies, “Le Décret sur l’œcumenisme du deuxième concile du Vatican”, Paris, D. de Brouwer, 1966.

[3] Esquema sobre la Iglesia preparada en vistas al Vaticano II, publicado en las “Acta Synodalia Sacrosancti Concilii Œcumenici Vaticani II”, vol. 1, pars IV, Vaticano, 1971, pág. 12-91, § 54: “Assistentia activa in sacris liturgicis de se quodammodo professio fidei habenda est”.

[4] “Quod ergo aqua diluvii non salvavit extra arca positos, sed occidit, sine dubio praefigurabat omnem haereticum, licet habentem baptismatis sacramentum, non aliis, sed ipsis aquis ad inferna mergendum, quibus arca sublevatur ad cœlum” (S. Beda el Ven., “Com. sobre la Iª carta de S. Pedro (1 Pe. 3, 21)”, PL 93, col. 60.

[5] Respecto a este ejemplo (dado por Mons. de Castro Mayer) y el siguiente, consultar el artículo del P. Rifan “Ecumenismo y misión”, en “La Tentation de l’œcumenisme”, Versalles, 1999, p. 438. Ver también p. 444-445.

[6] Joseph Hours, “La conciencia cristiana ante el Islam”, “Itinéraires” 60, pág. 121.

[7] “Unitatis redintegratio” 3, error reafirmado en “Dominus Iesus”.

[8] “Unitatis redintegratio” 22, error reafirmado en “Dominus Iesus”.

[9] Nota 56 de “Dominus Iesus”. Es verdad que antes del Concilio muchos protestantes se convertían a la Iglesia Católica, lo cual ocurría por la ruina evidente de las confesiones protestantes y por la fuerza misionaria de la verdad católica, pero no de los “elementos de Iglesia”; de otro modo, carece de razón que este movimiento se haya detenido o que no se haya producido mucho antes.

[10] “Unitatis redintegratio” 3, error reafirmado en “Dominus Iesus”.

[11] Por aquí se comprende que no compartimos el análisis de Yves Chiron aparecido en “Alètheia” 4 (16, rue du Berry, 36250 Niherne) del 18 de octubre de 2000, págs. 3-5: “Antes que nada debe puntualizarse que esta declaración del 6 de agosto no ha sido publicada sino el martes 5 de septiembre, es decir diez días después de la beatificación de  Pío IX. Sin duda que no es una coincidencia. Ciertos comentaristas hostiles no se equivocaron en ver en él un «nuevo Syllabus». El Padre Claude Barthe, en un largo comentario aparecido en el nº 69 de la revista «Católica» (B. P.
246, 91162 Longjumeau Cedex) descubre otra coincidencia: el cincuentenario de la gran encíclica «Humani gene-ris» (12 de agosto de 1950). "La encíclica de Pío XII se dirigía toda ella, sin nombrarlos, contra los fautores de la «nueva teología» y algunas de sus enseñanzas. «Dominus Iesus» (sic) se dirige contra las tesis peligrosas en materia de teología de las religiones y las afirmaciones intempestivas a propósito del diálogo interreligioso y el diálogo ecuménico (…) "Sin entrar en un análisis detallado del documento, hay que evidenciar su intención formal: «corregir una mentalidad relativista que se difunde cada vez más». Sin volver a la antigua fórmula anatema sit, el Prefecto de la Congregación avanza con afirmaciones claras, cuyas fórmulas no lo son menos (…)
“Se puede abordar esta declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe (…) como una manifestación más de una de las tendencias majestuosas del pontificado, por algunos subestimado. Después del «Catecismo de la Iglesia Católica», «Donum Vitæ», «Ordinatio sacerdotalis» y «Fides et ratio», «Dominus Iesus» es un acto restaurador y clarificador”.

[12] Luego de regresar de un viaje a México hacia el año 1980, Monseñor Lefebvre contaba que había recibido la visita de un párroco de una gran parroquia de la ciudad de México. Había ido a decirle simplemente: “Monseñor: vengo a decirle que Usted ha conservado el Espíritu Santo. Nosotros tenemos las iglesias, pero el Espíritu Santo… ha desaparecido”.

jueves, 28 de noviembre de 2013

La misa de Paulo VI y sus antecedentes

LA MISA DE PAULO VI Y SUS ANTECEDENTES
La Iglesia Católica Liberal y su litúrgia.


Nota: Una versión anterior y muy reducida de éste artículo fue publicado en Sursum Corda. He revisado, corregido y ampliado en mucho el texto, al punto que creo que merecía incluso un nuevo título ya que se tratan otros temas, que escapaban al texto original


INTRODUCCIÓN

El denominado "movimiento sacramental independiente" o "catolicismo independiente" cobró una gran importancia a fines del siglo XX y comienzos del XXI especialmente por la masificación de Internet. La llamada “Red de redes” permitió como señala John Plummer un ethos que le es propio. Se puede asegurar que éste movimiento aparece con el movimiento veterocatólico en respuesta al Concilio Vaticano I. En aquel momento, los teólogos germanos contrarios al dogma de infalibilidad y jurisdicción universal del romano pontífice se unieron la iglesia jansenista de Holanda, que les confirió las ordenes sagradas. Ambos movimientos se fusionaron y tras un interesante crecimiento, el Arzobispo de Utrech perdió el control de las iglesias que iban surgiendo a medida que se consagraban nuevos obispos.
éstas iglesias se dieran a conocer, establecieran relaciones entre ellas, intercambiaran información y se produjera un proceso de identificación, la noción de que poseen rasgos en común, una historia, un trasfondo, un

El movimiento veterocatólico rápidamente permitió la liturgia en vernáculo, y algunos grupos, los más “avanzados” buscaban una “purificación litúrgica”, volviendo a la sencillez de los primeros siglos del cristianismo, liberándola de las cargas ritualísticas nacidas de la contrarreforma y volviéndola algo participativo y espiritual, una celebración alegre donde los fieles se encontraran ante la Mesa del Señor, algo que será retomado por Annibale Bugnini muchos años después. En parte como reacción a esto, Arnold Harris Mathew, quien fuera consagrado obispo por Gerardus Gul, para llevar el veterocatolicismo a Gran Bretaña, trabajó en The Old Catholic Missal & Ritual en 1909, que era una versión en inglés del Misal Tridentino, en vernáculo y con algunas “simplificaciones” . No pasó mucho a que el flamente obispo Arnold Mathew desarrolló tensiones respecto a sus superiores continentales. Ya en el Congreso Veterocatólico de 1909 advirtió que los obispos alemanes estaban proponiendo grandes modificaciones: supresión del nombre del Papa del cánon, alteraciones litúrgicas, eliminación de la confesión auricular, etc. Al año siguiente, Mathew rompió relaciones con Utrech, consagró varios obispos, fue electo arzobispo y en 1911 el Papa San Pío X lo excomulgó y condenó formalmente por medio de la carta apostólica Gravi Iamdiu Scandalo.

La necesidad de consagrar nuevos obispos y proveerse clérigos para su Iglesia, lo llevaron a ordenar sin mirar demasiado en cuestiones doctrinales. En la Inglaterra de comienzos de siglo XX, la Teosofía era muy fuerte y algunos clérigos bajo la obediencia de Mathew adherían al movimiento iniciado por Helena Blavatsky. Para 1918 la iglesia fundada por Mathew estaba en ruinas, pero sobre esas ruinas James Ingall Wedgwood y Charles Webster Leadbeater fundarían la Iglesia Católica Liberal, cuya doctrina y liturgia abordaremos, especialmente en sus conexiones con el Novus Ordo Missae. ¿Por qué abordar las similitudes litúrgicas entre el Novus Ordo promulgado por Montini/Palo VI y el Liberal Rite? Porque la liturgia representa una creencia, es la Lex orandi de una  lex credendi. La Misa Católica de San Pío V refleja de manera clara y simple la Fe Católica bimilenaria, mientras que el Novus Ordo y el Liberal Rite expresan una religión diferente, ecuménica, liberal, neo-protestante y modernista.


LOS FUNDADORES

Una fría mañana de marzo de 1883, James Ingall Wedgwood nacía en Londres. Recibió una educación clásica y de élite, siendo hijo de un importante académico y perteneciendo a una familia de la alta sociedad británica. Sus contactos familiares le ayudaron a ingresar en University College, Nottingham con la intención de estudiar química, empero se enroló en el clero anglicano. Para Wedgwood la química moderna había perdido el horizonte al haberse “materializado” y olvidar las raíces espirituales, místicas y mágicas. En otras palabras, el joven estaba interesado en la alquimia. En 1904, ya clérigo anglicano, conoce a Annie Besant y entusiasmado por sus conferencias se enrola en la Sociedad Teosófica, escalando posiciones rápidamente.

En 1913, James Wedgwood, miembro de la co-masonería descubre la Iglesia de Arnold Mathew y comienza una relación epistolar. En sus cartas el joven se pone a disposición del “fundador” del veterocatolicismo británico, también su nombre y apellido y la información de que pertenece a la Sociedad Teosófica. Si bien Mathew utilizará la afiliación teosófico-masónica contra Wedgwood años después, no consta que en aquellos primeros años le hubiera importado en lo más mínimo, de hecho confirió el bautismo sub condicione, la confirmación y las ordenes menores y el sacerdocio en pocos meses. En todo ese tiempo, sus actividades en la Teosofía y la Masonería no mermaron y en un viaje realizado en el año 1915 conoció a Charles Leadbeater. A su regreso entabla una relación amorosa homosexual con el obispo veterocatólico Frederick Samuel Willoughby, por lo que fueron suspendidos por Mathew. Fue entonces que el arzobispo decidió “poner orden” y exigió a sus clérigos abjurar a la teosofía. Nadie le escuchó, por lo que Mathew disolvió la Iglesia e intentó negociar con Roma. Frederick Willoughby decidió entonces consagrar a su amante el 13 de febrero de 1916 y Lugo funda la Iglesia Católica Liberal.

El otro personaje destacado en ésta historia fue Charles Webster Leadbeater. Nació el 16 de febrero de la Biblia, la astronomía, matemáticas, literatura medioeval, etc. Su interés por los temas religiosos  y un tío influyente le ayudaron para ser promovido como sacerdote anglicano. En aquel tiempo, muchos veían la incorporación al clero como una forma digna de vivir y estudiar.
1854 en Cheshire. Huérfano de padre a la edad de ocho años, a los doce su madre perdió todos sus ahorros al quebrar el banco en el cual los tenían depositados y con los que llevaban una vida modesta, pero digna. De muy joven realizó todo tipo de trabajos para mantenerse junto con su madre y empezó a cultivarse como autodidacta en temas tales como

Con el nuevo trabajo pudo dedicarse a sus estudios que se empezaron a centrar en el espiritismo y en 1883 conoció a Helena Petrovna Blavatsky, fundadora de la Sociedad Teosófica.  Al año siguiente viajó a la India donde entró en contacto con los "Maestros Ascendidos", desde entonces se encargará de dictar clases y viajar por Birmania, India, Nepal y otros países del Lejano Oriente. Incursionó en la astrología, la numerología y profundizó sus conocimientos como teósofo mientras su relación con Annie Besant se intensificó. No obstante, en 1906 su nombre aparece seriamente comprometido y la Sociedad plantea su expulsión: aparece la primera denuncia como pederasta. Ante las presiones de Olcott (esposo de la fundadora) y de Annie Besant decide renunciar. Los escritos de Leadbeater son muy elocuentes en su defensa sobre la experimentación sexual en general y la pedofilia en particular, la que consideraba algo completamente natural y provechoso.

A la muerte de Olcott en 1907 y la nominación de Annie Besant como presidente de la Sociedad Teosófica, consiguió ser readmitido, mudándose a Adyar. En 1909 descubre a un adolescente de 14 años Jiddu Krishnamurti a quien considera el "Instructor del Mundo", que habría de otorgar una nueva dispensación y se encarga de su cuidado. La relación tormentosa de Krishnamurti con Leadbeater duró hasta 1915, cuando el teósofo se trasladó a Australia. Cinco años mas tarde, el joven Krishnamurti escapó (literalmente) de la Sociedad Teosófica, repudió a Leadbeater y Annie Besant y se convirtió en un académico y conferenciante sobre religiones comparadas.

Es en Australia donde Leadbeater conoce a JJ Wedgwood, teósofo, miembro de la Co-Masonería y obispo fundador de la Iglesia Católica Liberal. Posteriormente, Leadbeater  es consagrado obispo e iniciado en la logia. Su personalidad se impuso a la Weddwood que lo nominó presidente de la ICL. Es entonces cuando, con su consagrante escriben una nueva liturgia para esa denominación, la cual aún está en vigencia, posteriormente redactó un libro en el cual la explica punto por punto, comparándola con la Misa Católica Romana, al que tituló "La ciencia de los sacramentos".

LA IGLESIA CATÓLICA LIBERAL, SU DOCTRINA.

La Iglesia Católica Liberal, más conocida por su nombre en inglés Liberal Catholic Church, es una iglesia católica independiente abierta a la teosofía, pero que no hace obligatoria a sus miembros la adscripción a la misma. De hecho, la Iglesia fundada por Wedgwood es anti-dogmática ya que ella sostiene que existe un conjunto de experiencias místicas comunes a todos los hombres en todas las culturas, las cuales se expresan de manera diferente por razones históricas y culturales, pero que son todas válidas en sí mismas. El católico liberal podrá profundizar en su espiritualidad si aprende de las otras corrientes espirituales, por lo que la teosofía y su estudio de las religiones antiguas será de inestimable ayuda.

Los siete sacramentos son mantenidos, pero los mismos adquieren un carácter esotérico para quienes los reciben como tales, en tanto exotérico para los demás. Lo principal, para la Iglesia Católica Liberal es la sucesión apostólica, ya que la misma es la garantía de la “catolicidad” y la continuidad eclesiástica e histórica con la Iglesia fundada por Cristo. En efecto, la eclesiología católica liberal  sostiene que Jesús no fue Cristo, sino un líder carismático que se convirtió en el Cristo, haciéndose un Maestro Ascendido. Posteriormente, los hombres olvidaron su mensaje esotérico y convirtieron a su enseñanza en una religión esotérica, estéril, fosilizada y literalista. El caso más extremo es la Iglesia Católica Romana. Para La ICL la Iglesia de Cristo se dividió y deformó en varias ramas, con doctrinas diferentes y muchas veces encontradas. No obstante, los que las hace católicas y las une a la Iglesia fundada por Jesús es el episcopado y el haber mantenido la eucaristía. Sólo aquellas iglesias dónde hay eucaristía y sucesión apostólica son verdaderamente católicas, las demás, son imperfectas, pero pueden descubrir la sacramentalidad.

Como podemos observar hay claras similitudes entre la Iglesia Conciliar y la Iglesia Católica Liberal: ambas sostienen la salvación fuera de la Iglesia. Para ambas, la Iglesia de Cristo no es la Iglesia Católica Romana, sino que existe algo que podria denominarse “catolicidad”, signado por la sucesión apostólica y la eucaristía válida. Son éstos dos elementos lo que hacen a una comunidad de fe, católica. El ecumenismo del Vaticano II y una eclesiología cuya similitud a la Dominus Iesus es evidente.



EL LIBERAL RITE Y EL NOVUS ORDO

Estas dos semblanzas biográficas nos presentaron a los creadores del Liberal Rite, la liturgia normativa de la Iglesia Católica Liberal, cuya doctrina analizamos brevemente. La misma fue compuesta en Australia y tomaron como base la Misa Católica Romana, traducida al vernáculo por el obispo veterocatólico Arnold Harris Mathews. Según los dos teósofos, la Divina liturgia Católica tenía dos inconvenientes graves: el primero era la imposibilidad de cualquier ecumenismo y el segundo, que la misma era la expresión clara y evidente de la Fe Católica Romana. Para ello se eliminaron todas las referencias al temor a Dios, la Ira del Señor, el purgatorio y el Infierno. Todas las referencias al pecado fueron suprimidas. Correspondió a Leadbeter la preparación de un texto que realizara una clara hermenéutica de la nueva liturgia en clave teosófica, el mismo se titula "La Ciencia de los Sacramentos".

El libro se abre con un capítulo cuyo título lo dice todo "Un nuevo concepto del culto externo". En él se re-define la Misa en clave hermenéutica, es decir, se propone una nueva interpretación sobre la naturaleza de Sacrificio Incruento, hermenéutica ésta que desdibuja la fe católica para fundirla en una liturgia ecuménica cuyo fin es poner en paz al mundo:

Cada vez que se celebra la ceremonia de la Eucaristía se transmite por su medio al mundo una oleada de paz y fortaleza cuyo efecto difícilmente se puede ponderar


La participación de los fieles también es ponderada como imprescindible:

Nunca insistiremos bastante en advertir que la inteligente cooperación de los fieles con el sacerdote es un valiosísimo factor de esta magna obra, porque al congregarse muchas personas que de corazón se adhieren al servicio puede efundirse copiosísimo caudal de energía y levantar una magnífica y eficaz forma de pensamiento para acumularla. Por lo general es muy difícil obtener este resultado porque la mayoría de los asistentes al servicio no están adiestrados en la concentración, y en consecuencia la acumuladora forma de pensamiento es ordinariamente una masa fragmentada y caótica en vez de un espléndido y orgánico conjunto.

La Música tiene un lugar privilegiado, no como en la Misa Tridentina, la cual sirve al Sacrificio, sino que al ser ésta, en la mente de Leadbeater una forma particularmente elevada de oración (lo mismo que pensaba Wojtyla/Juan Pablo II):

Hará bien el sacerdote en estimular en su congregación el estudio de la música de modo que gradualmente pueda él intensificar esta parte del servicio, dando conciertos de música Sinfónica, pero sin perder jamás la inestimable cooperación de su rebaño en los servicios de su iglesia.

Volvemos: es la congregación el centro del Liberal Rite, el mismo se compone para que la congregación pueda participar y cooperar con el sacerdote. Al igual que en el Novos Ordo, el sacerdote debe incluir al "pueblo de Dios" (frase común a ambas tradiciones litúrgicas) ya que sin él, la Misa no tiene sentido. Verbigracia:

Una vez ha conmovido la procesión el ánimo de los fieles, ayudándoles a unirse en emoción y pensamiento, el celebrante hace por medio del asperges un especial esfuerzo para eliminar de la iglesia todo pensamiento mundano.

Los fieles llegan, por medio de ésta liturgia a participar de la Divinidad, a ser Dios, porque Dios está en cada hombre, como se sostuvo en el Vaticano II. Leadbeater prosigue:

Cuando hablamos del auxilio del Señor, hemos de entender que nos es posible deducir de nuestro interior el poder divino, llamado comúnmente el poder de Dios, porque también nosotros somos Dios, porque fundamentalmente somos parte de El.

En el Liberal Rite, el Kyrie Eleison es mantenido, pero re-significado, veamos su particular interpretación:

La frase "Kyrie eleison" suele traducirse por "Señor, ten misericordia de nosotros'. Esta versión [la Tradicional] entraña la falsa e indigna idea de que Dios está enojado con nosotros y que debemos impetrar misericordia. Además, corre parejas con la servil actitud a que antes nos referimos diciendo que tan funesta es para la verdadera devoción.Ciertamente que el verbo griego eleeo es susceptible de aquel significado cuando se usa para expresar la petición de un preso a un juez; pero tiene otra acepción más natural según demuestra el uso que hacemos de la palabra inglesa eleemosynary que de dicho verbo griego se deriva y nos sugiere la idea de dar liberalmente, como limosna, por lo que fuera más propia traducción de la frase Kyrie eleison, la de "Señor, entrégate a nosotros" o bien "Señor, efúndete".

Esta "unión" con Dios, está muy lejos de lo que los trataditas y místicos estudiaron y comprendieron, se trata de una unión panteísta y ecuménica, donde el dios invocado no es el Dios Personal y Omnipotente, sino una deformación del νοῦς de los platónicos. A estar todo hombre unido a Dios, la confesión de los pecados se vuelve innecesaria: Dios ama, Dios es bueno y por lo tanto él todo lo perdona. El hombre está ya salvado y perdonado. El Liberal Rite elimina cualquier mención a los pecados y a la Justicia Divina, al purgatorio o al castigo de los pecadores en el infierno:

La confesión romana que dice: "pequé gravemente por mi culpa, por mi culpa, por mi gravísima culpa" [...] son exageradas y no expresan lo que en realidad siente una persona normal. Ningún individuo sano y razonable puede creer que es del todo malo, y al poner tales palabras en sus labios, o se le convierte en hipócrita o se le da un concepto enteramente equivocado de la naturaleza humana.Esta constante reiteración de la maldad del corazón humano surgió probablemente en la Iglesia primitiva como una reacción contra ciertos excesos que manchaban las civilizaciones en cuyo seno arraigó la nueva fe. Las más potentes civilizaciones con que hubo de tratar la nueva religión fueron la griega y la romana, y ambas eran sumamente cuerdas y razonables. Por ejemplo, los griegos tributaban culto a la belleza y estaban henchidos del gozo de la vida. Conocían muy bien la existencia de los planos superiores e inferiores, cielo y tierra, y decían que Dios había hecho tanto los superiores como los inferiores; y que mientras estamos en los inferiores debemos hacer cuanto de mejor nos quepa en ellos y obtener el mayor gozo posible de la vida. Naturalmente que según fueron decayendo estas antiguas y admirables civilizaciones, sobrevinieron excesos y en el cultivo de la belleza solió olvidarse la bondad.Tales excesos eran aborrecibles para los cristianos primitivos que al exaltar el ideal del ascetismo cayeron en el opuesto extremo de su modo de pensar y condenaron por maligno todo lo perteneciente al mundo y a la vida material. Tales exageraciones son nocivas e innecesarias [...].La finalidad de la confesión es desechar la actitud mental que nos aparta de Dios y substituirla por una abierta y receptiva condición del hombre entero, para que pueda penetrar la luz de Dios.

Y más adelante afirma como práctica normativa de la Iglesia Católica Liberal lo que ha venido a ser la costumbre del Novus Ordo:

En la Iglesia católica liberal, la confesión auricular es enteramente optativa y no se requiere como preliminar para recibir la Sagrada Comunión. No se estimula su práctica frecuente y sistemática, pues comprendemos que en tales condiciones la confesión detallada arriesga convertirse en rutina invalidando toda eficacia espiritual en la conducta del individuo. De ordinario, basta la confesión general en la Sagrada Eucaristía.

Alterada la noción de naturaleza humana, invertido el estado de naturaleza caída, corrompida la virtud de la Unión con Dios, la liturgia Liberal, al igual que el Novus Ordo se convierte en una reunión festiva. No hay pecado que perdonar, no hay porque realizar entonces el Sacrificio, la Misa es una celebración, un "sagrado misterio" de la Congregación con el Creador por la cual aquella le agradece a aquel los beneficios que ha recibido, un encuentro social de hermanos en la fe, pero nunca la Renovación del Sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo.

También el Evangelio es resignificado en el Liberal Rite, ya que la Teosofía no exige creer en la historicidad de las Sagradas Escrituras, como tampoco el Novus Ordo. El Evangelio se ha considerado siempre como la lectura más importante, por suponer que contiene las palabras del mismo Cristo o el relato de algún incidente de Su vida terrena. Desde este punto de vista, el libro en que estaba escrito fue rodeado de la mayor reverencia, y lo besaba e incensaba el lector acompañado de acólitos con cirios. Hoy sabemos con seguridad que históricamente no existen la mayoría de razones para este especial respeto; sabemos que en su mayor parte no son dichos libros obra de los autores a quienes se les atribuyen; que muchas de las palabras que en ellos se asignan a Cristo no las pronunció jamás; y en todo caso no fue la intención de los autores tomarlas como un relato de sucesos históricos, sino tan sólo como la representación alegórica de los magnos y eternos hechos del progreso humano, según también hicieron los antiguos en los dramáticos misterios.


A MODO DE CONCLUSIÓN


Tanto el Liberal Rite como el Novus Ordo niegan que la Iglesia Católica sea la única Iglesia Verdadera, o que la misma haya sido fundada por Nuestro Señor Jesucristo. Alteran el rito en virtud de las "nuevas corrientes espirituales y la situación del mundo"; se trata, ambas, de una liturgia abiertamente ecuménica, niega la presencia de Nuestro Señor Jesucristo y el carácter de sacrificio incruento, en efecto, la celebración es un intercambio de dones entre la comunidad y Dios. Se niega la comunión de los santos y la Unidad de la Iglesia en pos de otra unidad de carácter panteísta y teosófica. Toda conmemoración por los difuntos, especialmente por la Iglesia Purgante ha sido eliminada, como también cualquier mención de la Ira del Señor, la Justicia Divina o la Naturaleza corrupta del hombre tras la caída de los primeros Padres. Además de ello se eliminaron casi todas las genuflexiones, la purificación de los dedos del sacerdpte en el cáliz, la protección de los dedos del sacerdote a fin de que éste no toque nada profano tras la consagración; ni en el Novus Ordo ni en el Liberal Rite el celebrante se purifican los vasos y de igual manera se eliminan toda una serie de ornamentos y simbolismos (patena para el cáliz, dorado de los vasos sagrados, consagración del Altar, reliquia de los santos, manteles, etc). También, en virtud de un culto alejado del "obscurantismo" medioeval, en el Novus Ordo se elimina la mención a los milagros, como se hizo previamente en el Liberal Rite, esta desmitificación es acompañada por la alteración del estatus de los lectores, ya que en ambas liturgias son laicos y no ordenados, además, en el Liberal Rite se deja en claro que los textos sagrados no fueron redactados por quienes la Tradición y la Escritura afirman, sino que son composiciones humanas, en concordancia con la crítica modernista.

En ambas liturgias no es el sacerdote quien celebra, sino que éste con-celebra con el pueblo y para el pueblo. En efecto, el sacerdote de la Iglesia Católica Liberal, como su homónimo de la Iglesia Conciliar preside una asamblea donde la sacralidad ha sido remplazada por otra, sui generis que es contraria a la católica romana: las invocaciones a la divinidad y a los santos es meramente folklórica o tiene un sentido metafísico que, se advierte, no es menester que sea creído por quienes asisten. Finalmente, ambas liturgias puede ser rezadas por un ministro que no crea ni en la Santísima Trinidad, ni en la Encarnación de Nuestro Señor o siquiera en la existencia histórica de Jesucristo.
Como conclusión, tanto la el Novus Ordo Missae de Paulo VI como el Liberal Rite de Leadbeater nacieron y mueren en la herejía, son rituales inválidos y no católicos que satisfacen al hereje mas modernista.


Alabanzas de la Madre de Dios

El siguiente texto me fue remitido por el Licenciado Munilla, un amigo del católico México.


ALABANZAS DE LA MADRE DE DIOS
De la homilía 4 de san Cirilo de Alejandría
pronunciada en el Concilio de Éfeso


Tengo ante mis ojos la asamblea de los santos padres, que, llenos de gozo y fervor, han acudido aquí, respondiendo con prontitud a la invitación de la santa Madre de Dios, la siempre Virgen María. Este espectáculo ha trocado en gozo la gran tristeza que antes me oprimía. Vemos realizadas en esta reunión aquellas hermosas palabras de David, el salmista: Ved qué dulzura, qué delicia, convivir los hermanos unidos.

Te saludamos, santa y misteriosa Trinidad, que nos has convocado a todos nosotros en esta iglesia de santa María, Madre de Dios.

Te saludamos, María, Madre de Dios, tesoro digno de ser venerado por todo el orbe, lámpara inextinguible, corona de la virginidad, trono de la recta doctrina, templo indestructible, lugar propio de aquel que no puede ser contenido en lugar alguno, madre y virgen, por quien es llamado bendito, en los santos evangelios, el que viene en nombre del Señor.

Te saludamos, a ti, que encerraste en tu seno virginal a aquel que es inmenso e inabarcable; a ti, por quien la santa Trinidad es adorada y glorificada; por quien la cruz preciosa es celebrada y adorada en todo el orbe; por quien exulta el cielo; por quien se alegran los ángeles y arcángeles; por quien son puestos en fuga los demonios; por quien el diablo tentador cayó del cielo; por quien la criatura, caída en el pecado, es elevada al cielo; por quien toda la creación, sujeta a la insensatez de la idolatría, llega al conocimiento de la verdad; por quien los creyentes obtienen la gracia del bautismo y el aceite de la alegría; por quien han sido fundamentadas las Iglesias en todo el orbe de la tierra; por quien todos los hombres son llamados a la conversión.

Y ¿qué más diré? Por ti, el Hijo unigénito de Dios ha iluminado a los que vivían en tinieblas y en sombra de muerte; por ti, los profetas anunciaron las cosas futuras; por ti, los apóstoles predicaron la salvación a los gentiles; por ti, los muertos resucitan; por ti reinan los reyes, por la santísima Trinidad.

¿Quién habrá que sea capaz de cantar como es debido las alabanzas de María? Ella es madre y virgen a la vez; ¡qué cosa tan admirable! Es una maravilla que me llena de estupor. ¿Quién ha oído jamás decir que le esté prohibido al constructor habitar en el mismo templo que él ha construido? ¿Quién podrá tachar de ignominia el hecho de que la sirviente sea adoptada como madre?

Mirad: hoy todo el mundo se alegra; quiera Dios que todos nosotros reverenciemos y adoremos la unidad, que rindamos un culto impregnado de santo temor a la Trinidad indivisa, al celebrar, con nuestras alabanzas, a María siempre Virgen, el templo santo de Dios, y a su Hijo y esposo inmaculado: porque a él pertenece la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

El regreso de Sursum Corda

Fue una gran sorpresa para mí la cantidad de e-mails y mensajes que me llegaron de muchas personas a las que no conozco (ni conocía) preocupadas por la suspensión de Sursum Corda. Algunos incluso temían que el blog dejara de publicarse. Lo que ocurrió fue otra cosa: decidí suspender su publicación para revisar y reorganizar el contenido, las publicaciones, los comentarios y las etiquetas, cambiando un poco la estética de Sursum Corda. También decidí, luego de consultarlo con varias personas plantear una política de temas, artículos y comentarios a la que pienso ajustarme.

Quiero agradecerles a todos por las muestras de cariño, las oraciones y el apoyo que siempre han tenido para el humilde apostolado que es Sursum Corda, un proyecto que se inició un martes 22 de abril del año 2008, desde mi oficina. Recuerdo que había intentado un tiempo antes mantener un sitio web católico bajo el nombre de Augustinus, pero Geocities ya tenía sentencia de muerte y crear una página web e introducirla en un sitio costaba mucho más trabajo que un blog. Y así nació Sursum Corda.

El humilde objetivo era simplemente poner en internet

una publicación digital católica romana, destinada a la promoción de la verdadera fe católica, el Santo Sacrificio de la Misa y el reinado social de Nuestro Señor Jesucristo.

Se trata de un apostolado especial, en una época de grandes confusiones, siendo la primera la del mundo moderno:

Vivimos una época difícil: el hombre moderno enamorado de sí mismo y centrado en sus preocupaciones mundanas se ha alejado de Dios y de la religión, creando así su propia religión, ora en la ciencia, en el arte, ora en el hedonismo. Como cada cual crea “su” religión, tienen a ver la “religión” del otro como igualmente válida y tolerable, redundando así un clima de completo relativismo en el cual “todo vale lo mismo”.

Por eso, a medida que el blog fue creciendo los temas de filosofía, teología, liturgia e historia fueron ocupando más lugar ya que en en ciertos ambientes "tradicionalistas" es posible encontrar otras confusiones: el sectarismo y el culto a la ignorancia para así perpetuar liderazgos y vanidades.

Sursum Corda propone regresar a una fe católica íntegra, centrada en Nuestro Señor Jesucristo, una fe verdadera y por lo tanto completa,no  maquillada o disimulada. Una fe que nos permita construir nuestra vida interior, la cual según el gran teólogo R. Garrigou-Lagrange “consiste en dar oídos a la palabra de Dios y en vivir según ella”.

Realmente me alegra saber que éste espacio digital permitió que muchos descubrieran la fe católica o que la reforzaran, desconfiando de esa religiosidad simplista, de soluciones fáciles y rápidas, meramente ritualista y superficial cuyos frutos son escasos y muchas veces dolorosos. Hoy quiero repetir aquellas palabras con las que inauguré éste blog:

De esta manera es que Sursum Corda se plantea como un espacio para promover la Fe Católica, con el objeto de que podamos buscar a Dios en medio del ruido del mundo moderno, para ello tenemos que Elevar los corazones.

martes, 26 de noviembre de 2013

Sobre los comentarios

Es muy grato recibir tantos y tan buenos comentarios en el blog. Ciertos comentarios son tan buenos que me tomé el atrevimiento a colocarlos como entradas nuevas, para sí poder destacarlos. Lamentablemente desde el verano del año 2013 he tenido que iniciar la moderación de comentarios. La moderación se ha vuelto necesaria porque:

  • Algunas personas escriben para insultar o difamar a amigos y conocidos que forman parte de tal o cual grupo católico de la resistencia.
  • Algunas personas intentan introducir lineamientos heréticos disfrazándolos de "tradicionales".
  • Algunos promueven grupos no-católicos y pseudo-tradicionales.
  • Otros quieren colocar "cadenas" que si se "cortan" acarrean desgracias, algo completamente anticatólicos.
  • Finalmente, algunas personas luego de objetar artículos publicados insisten en sus objeciones repitiendo exactamente lo mismo, aún cuando ya se les explicó.

Los comentarios han permitido que el blog creciera y se convirtiera en un lugar para el debate teológico y canónico, algo que hoy, en la situación que vive la Iglesia Católica es muy necesario. Por eso, como siempre, los animo a leer y comentar los artículos de Sursum Corda, y por supuesto a enviar sus colaboraciones al e-mail sursumcordablog@hotmail.com.
Todo comentario que mantenga las normas básicas de la educación será publicado, ahora, aquellos que contengan groserías serán rechazados. Tratemos de mantener, entre todos un nivel de educación y espiritualidad católica.


lunes, 25 de noviembre de 2013

Anuncio importante


En los últimos días estuve con serios problemas de conexión, por lo que los comentarios enviados fueron aprobados desde mi celular. Lamentablemente me di cuenta que muchos no salieron y eso generó importantes reclamos, especialmente de un señor que dice ser "el único arzobispo válido"*.

Hubo varios reclamos de Ernesto, un lector que suele dejar comentarios muy interesantes y que hizo una propuesta muy recomendable para luchar por la unidad. Yo pensé poner ese comentario como una entrada nueva, de hecho. Lamentablemente, algunas de las cosas que él planteo como dudas (en sí, yo las interpreté como objeciones) ya habían sido tratadas con anterioridad, pero me pareció muy grosero pedirle que revisara el historial de Sursum Corda.

También, los seguidores de Juan José Squetino me reclamaron que no publicara sus comentarios, algunos realmente irreproducibles. Quiero recordar a los lectores (y algunos de nuestros comentaristas ya lo hicieron notar) que la Fundación San Vicente Ferrer bloquea casi todos los comentarios críticos o que planteen preguntas sobre su accionar. Yo eso lo comprendo, lo que no comprendo es que me critiquen o amenacen (incluso con insultos) por no publicar algunas barbaridades. El cielo es testigo hasta que punto se dio lugar aquí al "Señor Raúl de México", es decir, Raúl Rodriguez, se le respondió y se le explicó cada una de mis objeciones y las de todos aquellos que consideramos que es una locura realizar un cónclave cuya único resultado será un nuevo antipapa.

Además de todas éstas cuestiones, el blog se encuentra bastante desactualizado. Los temas centrales se han dejado de lado por The Squetino Affair. Los partidarios del obispo conclavista consiguieron desviar la atención de la objeción que Sursum Corda encabezó: las ordenaciones de hombres que carecen aptitud canónica y presentan serios desordenes de fe y morales y los planteos eclesiológicos en contra de la tesis conclavista sui generis de Squetino.

Es por ello, que decidí que dentro de un par de horas, Sursum Corda estará fuera de línea por razones de mantenimiento. Se contestarán comentarios y preguntas de los lectores, se dará una lavada de cara y se reorganizarán las etiquetas, programándose nuevas entradas. Es mi intención que Sursum esté en línea el día viernes a primera hora. Luego de la reconstrucción, Sursum Corda volverá a la normalidad.
Muchas gracias y que Dios los bendiga,

Raúl Miguel


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[1] Los arzobispos no son "válidos", son en todo caso lícitos. La validez se refiere al sacramento del orden, es decir, un obispo o un sacerdote es válido cuando fue realmente ordenado o inválido cuando nunca recibió el orden sagrado. Los cargos como el arzobispado, el cardenalato o el patriarcado son "lícitos" porque son creados o nombrados para cumplir una función de gobierno, pero no tienen un poder sacramental extraordinario. En todo caso, un arzobispo es nombrado por el Papa. Si éste señor dice ser e único arzobispo válido, podemos objetar una clara ignorancia sobre la eclesiología, luego, que debió ser nombrado en la época de Pío XII, es decir, antes de 1958. Considerando una carrera meteórica y jugando al límites con la edades canónicas tendríamos que éste arzobispo debería haber nacido en 1923, ser consagrado y nombrado titular un arzobispado en 1958, justo a los 35 años y hoy contaría con 90 años. En caso de ser un arzobispo lícito, creo que todos estaríamos más que agradecidos si pudiera declarar la sede vacante, ya que conserva jurisdicción ordinaria. Lo otro es que se trate de un provocador más.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Visita de Fray León de la Inmaculada OFMC a Vedia

Hace pocos días me enteré de que Fray León de la Inmaculada OFMC visitó a nuestros amigos en Vedia. Respecto a la visita, el Padre Mauricio Zárate SRSLRF publicó el siguiente artículo en el blog, que a mi entender, merece ser destacado, porque describe muy bien la lamentable situación en la Resistencia Católica, donde muchos tienen el espíritu de secta:



Durante la pasada semana hemos tenido el agrado de recibir en nuestra Casa Religiosa a nuestro estimado amigo Fray León de la Inmaculada OFMC, que desde hace más de 10 años está ejerciendo su ministerio sacerdotal en la hermana República de México. 
Él por humildad, (propia de los hijos de San francisco de Asís) y para evitar que algún colega -de esos que no faltan entre la -secta tradicionalista- le cuestionen o le hagan alguna persecución, nos pidió que no publicásemos nada sobre su estadía en Vedia, pero luego nos dio libertad y es por eso que lo hacemos.
Los fanatismos y estúpidos rigorismos siempre se envician y no aportan nada a la Defensa de la Fe, ya en otra ocasión hemos escrito algo sobre nuestra manera de pensar, en particular me refiero a que Nuestra Sociedad Religiosa con todas sus limitaciones y defectos no integra ningún bando de "istas", lejos esos rótulos de modern"istas", tradicional"istas", lefebvr"istas", tuch"istas", nacional"istas", disandr"istas" etc,etc..., jamás hemos levantado la bandera de ser los dueños de la Verdad y menos creernos que estamos para salvar a la Iglesia; todo lo contrario, creemos que la Iglesia Católica es la depositaria de la Verdad y no deseamos otra cosa que ser salvados por Ella.

R.P. Mauricio María SRSLRF



sábado, 23 de noviembre de 2013

Carta del Padre Arturo Madrigal Madrigal

El R. P. Arturo Madrigal Madrigal, de la Fundación San Vicente Ferrer me envió el siguiente comentario. Quisiera responder de manera pública a su escrito.

JOVEN DE SURSUM CORDA Y AMIGOS,
ESTO SE ACABARÍA SI USTED HABLA PERSONALMENTE CON MONS JUAN JOSE, SOY DE MEXICO Y ES MI OBISPO, USTED NUNCA PUBLICO SI FUE A VERLO A SU CASA PUES EL LE DIO EL DOMICILIO, ES LO QUE LE CONTESTO MONS EN SU BLOG O FUE A VERLO? PUES NUNCA NOS DIO A SABER Y SI NO FUE ASÍ, PUES VENGA A MEXICO Y HABLEN, CREO QUE USTED TIENE LOS MEDIOS NECESARIOS Y ASÍ TERMINE CON ESTAS RABIETAS USTED Y SU SÉQUITO.
JOVEN DE SURSUM CORDA, USTED DICE QUE LE OFENDEN Y POR SU PUESTO PUES AHÍ SE REFLEJA LA BAJA CALIDAD DE SU MORAL POR PERMITIR CIERTOS COMENTARIOS CONTRA LOS UNGIDOS DE DIOS Y AHORA USTED SE HACE LA VICTIMA, NO PUES NO, USTED ES EL CAUSANTE DE TODAS ESTAS OFENSAS QUE RAYAN A PUERCADAS DIOS LE PEDIRÁ CUENTAS JOVEN DE SURSUM CORDA.

ATTE ARTURO MADRIGAL MADRIGAL.
SANTA MARÍA DE GUADALUPE SALVA NUESTRA PATRIA Y CONSERVA NUESTRA FE.

Mi respuesta.

R. P. Arturo Madrigal Madigal,
                                                  Gracias por dejar el comentario en representación de la Fundación San Vicente Ferrer. Lamentablemente observo que usted no comprende el núcleo duro de la discusión. No se trata de una cuestión personal con el obispo Juan José Squetino, sino de una cuestión dogmática y canónica. Yo no tengo que hablar nada personal con él porque sus acciones no me afectan a mi como sujeto privado, sino que afectan a la Iglesia Católica Apostólica y Romana, de la cual él se proclama salvador al convocar a un cónclave o Concilio Imperfecto, para hablar con propiedad.

                                                 Las acciones del obispo Juan José Squetino fueron y son graves. La gravedad de las mismas fue explicitada en mi blog en varios artículos. No obstante existen dos discusiones diferentes: la primera versó sobre el conclavismo. Yo expuse puntualmente mis objeciones y creo haber demostrado que el conclavismo sui generis de Squetino es cismático y está rosando (según lo que estoy leyendo ahora) la herejía. En efecto, el Papa es Papa porque es obispo de Roma, no es obispo de Roma porque es el Papa, por lo tanto, los únicos electores válidos y lícitos serían los clérigos de roma. Squetino no es un clérigo de Roma, sino un obispo que carece de toda jurisdicción que no sea supletoria, es decir, entregada por la Iglesia dado el grave estado de necesidad. Sin embargo, al convocar un cónclave Squetino está violando los límites de la Epikeya, los cuales fueron definidos por varios canonistas como Wernz y Vidal, Zubizarreta, Coronata,  y Prümmer. En todo caso aquí entrariamos en una cuestión disputada. Lamentablemente el obispo Juan José Squetino nunca contestó ninguna objeción a su convocatoria conclavista, sino que redactó una serie de cartas, pero no esbozó ningún argumento, al contrario, citó y re-publicó artículos referentes a la elección de Victor Von Pentz. En todo caso podríamos preguntarnos: si Victor von Pentz fue electo de manera lícita y válida ¿Por qué Squetino no se somete a él? ¿Por qué no le reconoce como Papa? ¿Con qué derecho convoca a un nuevo cónclave? Y si convoca a un nuevo cónclave reconociendo a Lino II como Papa ¿No es acaso un cismático? ¿Y si reconoce a Lino II como Papa, no es ya un cismático al adherir a un Antipapa?

                                               Diferente, estimado padre Madrigal es el escándalo de las ordenaciones de Juan María Ibacache y Cristian Muñoz Lillo. Las objeciones de una gran cantidad de católicos, que incluso se comunicaron de manera telefónica con el obispo Squetino para pedirle que detuviera las ordenaciones se basan en la absoluta falta de aptitud canónica de éstos personajes y la celeridad de la ordenación. En cinco meses Squetino tonsuró y elevó al sacerdocio a éstos dos modernistas que simularon la celebración de misas haciéndose pasar por sacerdotes católicos. A eso debe sumarse que ninguno de ellos posee la preparación mínima, siquiera para la tonsura. Como señalé en mi artículo "ordenaciones sin aptitud canónica", el obispo Juan José Squetino violó:


  • Canon 974, que establece las condiciones mínimas que requiere cualquiera que se presente a recibir las sagradas órdenes.
  • Canon 972, que se refiere a la conducta moral que debe ser observada por los superiores.
  • Canon 1365, que se refiere a los estudios necesarios para ascender en las Sagradas Ordenes.


                                              Además, el obispo Squetino desoyó las adventencias de todos quienes les señalaron éstas y otras causas mucho más graves, a lo cual está obligado según el mismo ritual de ordenación. El Código Pío-Benedictino deja bien en claro que ocurre con un obispo que decide ordenar a personas a sabiendas de que no debe hacerlo:

Canon 973 §3:Episcopus sacros ordines nemini conferat quin ex positivis argumentis moraliter certus sit de eius canonica idoneitate; secus non solum gravissime peccat, sed etiam periculo sese committit alienis communicandi peccatis.

                                           Como puede usted apreciar, Reverendo Padre no son cuestiones personales, sino doctrinales las que me llevan a señalar el accionar de Squetino como gravemente escandaloso.

                                           Me sorprende, estimado Padre que usted justifique los graves insultos que recibo de parte de su superior, sus cofrades de la Fundación San Vicente Ferrer y los familiares de Juan María Ibacache y Cristian Muñoz Lillo. Los escritos que me enviaron dejan bastante que desear de la moral de vuestro grupo, no de quien esta carta le escribe, ya que, como señalé mis objeciones son por cuestiones de fe, no personales. A mí la vida personal de Juan María Ibacache y Cristian Muñoz Lillo, del obispo Juan Jospe Squetino, del Padre Martinez, del Padre Varela o usted me importan muy poco. Acá estamos discutiendo cuestiones doctrinales, estamos sobre un tema gravísimo y es la ordenación de dos personas que no poseen ninguna aptitud canónica, que no poseen conocimientos mínimos, que ni siquiera conocen la fe católica y de un obispo que, aún cuando fue advertido de todo ello decidió proseguir y se encargó de atacar, insultar y amenazar a todos los que dijimos la verdad.

                                           Finalmente no puedo omitir dos observaciones finales: la primera es que ustedes defienden el accionar escandaloso de Squetino basados en que es un obispo, como si un obispo cualquiera, y para peor, un obispo que posee únicamente jurisdicción supletoria. Un obispo no puede hacer lo que se le antoje, está sujeto más que nadie a la Doctrina, la Ley de la Iglesia. No puede pasar sobre ellas. Squetino violó sistemáticamente el Derecho, las normas y también las disposiciones disciplinarias de los Concilios Ecuménicos referentes a las ordenaciones. Me pregunto ¿Según ustedes, él puede hacer algo semejante? Por que si es así (y aquí va mi segunda observación) no actúa como un obispo de la Iglesia Católica Apostólica Romana, sino como otro de los obispos "católicos independientes". Sería interesante saber si aún se considera católico, si recibió algún mandado de Lino II a quien considera Papa o simplemente si fundó una nueva iglesia.

Siempre suyo en Cristo Nuestro Señor,
Raúl Miguel.
Administrador de Sursum Corda.

jueves, 21 de noviembre de 2013

El terrible escándalo de Juan José Squetino



En éstos mismos momentos, el obispo cismático y conclavista Juan José Squetino está consumando un gravísimo escándalo. Violando todas las leyes de la Iglesia Católica, contraviniendo toda la disciplina, está ordenando sacerdotes a dos hombres sin ninguna preparación, a dos perfectos modernistas que en menos de un año pasaron de ser activos militantes de la Iglesia Conciliar a “conclavistas”. A dos hombres, digo y afirmo, que como demostramos y pudimos documentar SIMULARON LA ADMINISTRACIÓN DE SACRAMENTOS y que por eso y otras cuestiones morales graves, de las que Juan José Squetino fue advertido, no pueden recibir la ordenación. Dicha ordenación había sido planificadas con anterioridad, pero mi artículo del día 26 de octubre impidieron que Squetino consumara el escándalo. 

Él y su secta, incluyendo a parientes de los diáconos Juan María Ibacache y Cristian Muñoz Lillo se encargaron de escribirle a muchas personas, con amenazas e insultos. ¡Esos son los "defensores de la Verdadera Iglesia! ¡Ahí está el que quiere salvar a la Iglesia Católica! 

Juan José Squetino ha decidido violar todas las leyes, abusando del estado de necesidad. Ha decidido actuar con total temeridad sólo porque éstos le prometieron asistirlo en su aventura conclavista. Luego de éste artículo, él y sus partidarios volverán a la carga contra Sursum Corda y contra mí por decir la verdad sobre él y sobre su plan, tan maquiavélico como infantil de provocar un nuevo cisma en la Iglesia. Squetino, quien acusa a todos los que se niegan a obedecerle de ser "Legión" hoy a demostrado cuanto le importa la Iglesia Católica y la Resistencia a la Iglesia Conciliar. ¿Qué hará tras la publicación de éste artículo? Enviará a los ciegos que le siguen para que llenen de comentarios con insultos a Surcum Corda, enviarán e-mails de bajísima calidad espiritual, moral y humana, me acusarán y calumniarán, como ya lo hizo, amenazarán a quienes conocen la verdad.

Hoy sí, la Iglesia de Dios está dolida...

Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros.


viernes, 15 de noviembre de 2013

Reflexión sobre la aparición de Garabandal

El siguiente texto fue escrito por nuestro amigo en el combate por la Fe Católica, Jorge. Quiero agradecer su colaboración y sus comentarios, siempre muy inteligentes.

Una reflexión sobre la aparición de Garabandal
Por Jorge.

Una cosa que me ha llamado la atención en las apariciones de la Virgen es la diversidad en el aspecto que presentan las diferentes apariciones, evidentemente tiene que haber un simbolismo en el aspecto con el que se aparece. Más allá de los diferentes  vestidos que usa, hay un asunto sobre el que he estado dando vueltas. Llámenme superficial si quieren, pero no deja de ser curioso que en las tres apariciones más importantes (desde mi punto de vista) la Virgen prácticamente aparece con el cabello cubierto, o al menos casi completamente cubierto, y uno ni siquiera podría decir si es rubia o morena. Véanse las siguientes imágenes:



La Salette:        http://www.marypages.com/LaSaletteEng1.htm
Lourdes:   http://santa-maria-reina.blogspot.com.ar/2011/02/nuestra-senora-de-lourdes-i.html

Fátima:          http://moimunanblog.wordpress.com/2013/06/29/tercer-secreto-de-fatima-un-testimonio/

Hay una gran diferencia con





En mi opinión este es un detalle muy significativo al grado de llevarme a dudar de la veracidad de las últimas dos apariciones. Investigando un poco de diversas fuentes encontré lo siguiente: Históricamente, siempre fue signo de recato, modestia y humildad en la mujer el llevar el cabello cubierto. La razón por la que en el judaísmo se usa el cabello cubierto se deriva de la Biblia, Números 5:18: (Donde se explica la ofrenda por celos de la mujer):

5:18  Y hará el sacerdote estar en pie a la mujer delante del Eterno, y descubrirá la cabeza de la mujer, y pondrá sobre sus manos la ofrenda recordativa, que es la ofrenda de celos; y el sacerdote tendrá en la mano las aguas amargas que acarrean maldición...

Está implícito que si dice "el sacerdote DESCUBRIRÁ…" es porque las mujeres hebreas acostumbraban llevar el cabello cubierto desde lo que pasó con los ángeles caídos de Génesis 6. Es por eso que la halaja (la ley judía) exige que las mujeres casadas cubran su cabello, una soltera virgen no está obligada, aunque lo puede usar si desea, las mujeres también se cubren la cabeza cuando oran o estudian Toráh.

Por otro lado, el apóstol Pablo dijo al respecto:

1Co 11:5  Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado.

1Co 11:6  Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra.

1Co 11:7  Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria del Eterno; pero la mujer es gloria del varón. (BJ2 El hombre no debe cubrirse la cabeza, pues es imagen y reflejo de Dios; pero la mujer es reflejo del hombre.)

1Co 11:8  Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón,

1Co 11:9  y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón.

1Co 11:10  Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles.

1Co 11:11  Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón;

1Co 11:12  porque así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede del Eterno.

1Co 11:13  Juzgad vosotros mismos: ¿Es propio que la mujer ore al Eterno sin cubrirse la cabeza?

1Co 11:14  La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello?

 1Co 11:15  Por el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello.


También en los relatos de A. C. Emmerick se menciona esa costumbre de llevar el cabello cubierto:

“Vi a la Virgen Santísima en un éxtasis continuo durante la flagelación de nuestro divino Redentor. Ella vio y sufrió con un amor y un dolor indecibles todo lo que sufría su Hijo. Muchas veces salían de su boca leves quejidos y sus ojos estaban bañados en lágrimas. Las santas mujeres, temblando de dolor y de inquietud, rodeaban a la Virgen y lloraban como si hubiesen esperado su sentencia de muerte. María tenía un vestido largo azul, y por encima una capa de lana blanca, y un velo de un blanco casi amarillo. Magdalena, pálida y abatida de dolor, tenía los cabellos en desorden debajo de su velo.”


Resumiendo, en mi opinión la Virgen presenta, durante las apariciones, las nomas de recato y humildad que tuvo en su vida mortal. Un probable (ojo digo probable) indicio para discernir si una aparición es verdadera o no es el aspecto recatado y humilde en especial en lo referente al tocado que debe cubrir el cabello de la Virgen.