viernes, 31 de enero de 2014

Los católicos perplejos se preguntan que hacer con Bergoglio

He tomado el siguiente artículo de blog Wenderer Revisited, quizás uno de los blogs católicos más inteligentes que existen en la actualidad. En él, se presenta la traducción del artículo de Louie Verrechio "How do you solve a problem like Francesco?". Se trata de un texto que muestra las grandes dificultades que poseen aquellos que poseen una inclinación modernista hacia el catolicismo, es decir, aquellos que consideran que la fe es una cuestión subjetiva, un "sentimiento". Para ésta visión (errónea, cuando no herética) de nuestra fe, Bergoglio ha ido más allá de lo que puede ser tolerado. Aparecen así toda una miríada de nuevos "católicos perplejos" como los llamaría Monseñor Marcel Lefebvre. ¿Qué pasará con todas estas personas que se tranquilizaron durante los años de Ratzinger/Benedicto XVI, pero que ahora se enfrentan ante lo más descarnado y patético del Conciliábulo Vaticano II?
Quisiera tratar el tema en una entrada posterior, pero adelanto algunas de mis observaciones:


  • Algunos esperarán a que pase la tormenta, como hicieron los anglicanos con Rowan Williams.
  • Algunos virarán hacia la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y grupos similares que se irán formando, dichos grupos se mantendrán en la "actitud prudencial".
  • Algunos, especialmente los más duros que ya adhierena la "actitud prudencial", se irán con Monseñor Williamson u otros sacerdotes que están en contra de la política de Monseñor Fellay, actual superior de la FSSPX
  • Otros  terminarán aceptando lo evidente, que la Sede Apostólica se encuentra usurpada por un hereje y engrosarán las filas del sedevacantismo.

Antes de dejarles el articulo de Verrechio, quiero dejar una pregunta que me asalta ¿Bergoglio servirá para aunar a la Resistencia Católica o la dividirá aún más?
Buena lectura.



¿Cómo se resuelve un problema como Francisco?
Louie Verrechio

Hay una razón para referirse a la vida en la Iglesia Militante como a la de quienes están "gimiendo y llorando en este valle de lágrimas". Nunca nadie dijo que la cosa sería fácil.
Y aunque siempre ha sido así, me parece bastante claro que a los hijos de la Iglesia en los días que corren les toca vivir tiempos asombrosamente difíciles.
Muchas de las razones ocultas para que la presente situación de la Iglesia se muestre tan difícil tiene que ver con sucedidos del pasado; cosas que han sido dichas y hechas y que no se pueden, hablando en plata, borrarse; sino sólo condenadas y corregidas por un futuro Pontífice, y eso siempre y cuando el Señor en su indulgencia quisiera proveernos con un pastor así.
Pero me interesa enfocarme en el aquí y el ahora, en esas cosas que las futuras generaciones de católicos contemplarán retrospectivamente, cosas que ellos verán como del pasado y que sirvieron para acelerar la crisis; y de entre todas ellas, ninguna más urgente que el comportamiento de quien es hoy Obispo de Roma.

"El que no amontona conmigo, desparrama." (Mt. 12:30).

Teniendo presente esto, los católicos de los días que corren se encuentran frente a un serio dilema: para tomar prestada una frase que aparece en "La novicia rebelde": cómo resolvemos un problema como Francisco, un papa que cualquier persona razonable no puede sino comprobar cómo desparrama, de palabra y de hecho, con impresionante frecuencia.
Seguro, alguno se apresurará a indicar la inmensa popularidad del papa como evidencia de que no, de que lo contrario es el caso. Después de todo, no por nada fue elegido como el Hombre del Año en la revista "Time".
Con todo, lo que los apologistas del papa no alcanzan a ver, es que el mundo admira tanto al Papa Francisco precisamente porque él no amontona, porque justamente no conduce a las ovejas perdidas al único redil verdadero, la Iglesia Católica.
En otras palabras, si bien es probable que la gente que de otro modo ignoraría la voz del papa y que ahora lo escuchan, habría que ver qué cosa escuchan.
Desde que ascendió a la Cátedra de San Pedro, el Papa Francisco no sólo ha hecho mucho para confirmar a los que están fuera de la Iglesia en su error, sino que además los ha alentado activamente para que permanezcan exactamente allí donde están.
Sólo en el curso de la semana pasada, el Santo Padre se dirigió a los fieles católicos diciendo que

"Dialogar no equivale a renunciar a nuestras propias ideas y tradiciones, sino que consiste en renunciar a la pretensión de que sólo ellas son válidas y absolutas".

Cualquier persona que se sepa su catequesis reconocerá inmediatamente la contradicción en la frase, puesto que el que se aleja o se mantiene a distancia de la realidad de la Iglesia Católica como única custodia de las verdades religiosas absolutas, es precisamente porque ya ha renunciado a la Fe.
Y unos pocos días antes, el Papa Francisco suministró ante el mundo un ejemplo asombroso de qué cosa es desparramar a las ovejas, cuando le pareció apropiado alentar a los musulmanes para que se mantengan fieles al Corán y a su "fe" islámica, asegurándoles que, procediendo de ese modo les ayudará a superar las dificultades de la vida.
En cualquier tiempo moderadamente sensato, semejante afirmación habría suscitado la indignación de parte de los que se llaman católicos; y sin embargo, aparte de un manojo de comentadores, la sentencia pasó sin que nadie la mentara siquiera.
Ahora, que no se mencionara no significa que pasara desapercibida.
No tengo dudas de que un buen número de obispos (e incluso de cardenales) se han quedado mudos de horror ante el constante fluir de ofensas contra Nuestro Señor que se propalan desde Roma a partir del papado de Jorge Bergoglio.

Y seguramente se preguntarán, aunque más no sea en callada oración, ¿cómo resolvemos un problema como el de Francisco?
Y en verdad, ¿cómo nos pondremos del lado de Nuestro Bendito Señor en este momento en el que su vicario, con las llaves del Reino en una mano, tan a menudo desparrama con la otra?
En circunstancias normales, estar del lado de Cristo y de su Santa Iglesia Católica implicaría defender al papa frente a sus detractores; ahora, sin embargo, demasiadas son las veces en que implica convertirse uno en detractor de la retórica papal con miras a defender el magisterio católico.
El problema se extiende tanto al punto de que abarca la Exhortación Apostólica "Envangelii Gaudium", un mamotreto de 50.000 palabras, la mayor parte del cual se parece más al diario personal de un protestante trabajando en una O.N.G. por la paz, que no un documento emanado del Soberano Pontífice.
Esta exhortación se halla a tal punto desprovista de sustancia católica que el Cardenal Burke afirmó públicamente que ni siquiera puede considerarse como parte del magisterio papal, confesando por fin que "ni siquiera he podido establecer exactamente cómo describir semejante documento".
Y no es tampoco que aquí estemos hablando de cuestiones de estilo; sino que nos referimos a afirmaciones que se dan de lleno contra la misión de la Iglesia, como la desconcertante sugerencia que los paganos, gente que no cuenta con el beneficio del bautismo, están bajo la influencia de las operaciones de la gracia santificante (cf. EG 254).
De manera que pregunto nuevamente, ¿cómo resolvemos un problema como Francisco?
Y lo primero que debemos reconocer es que nosotros no podemos resolver un problema como Francisco, un papa cuyas palabras y gestos demasiadas veces reflejan la peste que se apoderó con saña del Cuerpo de Cristo hace cosa de cincuenta años atrás; el mismo cáncer que aflojó un tanto durante un breve período bajo el pontificado anterior, pero que ahora avanza con más fuerza que nunca.
Últimamente, sólo el mismísimo Médico Divino puede resolver este problema.
Y con todo, uno también comprende que quedarse quieto en el mientras, sin hacer nada, tampoco es la solución, de manera que el dilema permanece intacto, haciendo que nos preguntemos cuál será la mejor manera de reaccionar.
¿Acaso se puede afirmar seriamente que nosotros recogemos con Cristo mientras permanecemos en silencio ante las ofensas que se acumulan contra Él? ¿Y por ventura la respuesta cambia si resulta que el que ofende es el mismísimo Vicario de Cristo? ¿Es posible refutar las palabras y los hechos del papa en defensa de Nuestro Señor sin parecer que estamos atacando a la persona del sucesor de Pedro?
Lo he dicho ya, estos son tiempos asombrosamente difíciles, de modo que no hay por qué esperar respuestas sencillas.
Como uno que trabaja en medios católicos, aferrarme a la política de un "reverente silencio" frente a lo que claramente contradice el magisterio católico, especialmente cuando procede del papa, para mi gusto se acerca demasiado a volverse cómplice de los que desparraman. Obviamente, hay quienes no están de acuerdo conmigo.
¿No será que a veces, en circunstancias como estas, resulta harto difícil defender la Fe con la prudencia necesaria?
Por cierto, doy por descontado que probablemente erre el viscachazo más a menudo de lo que me doy cuenta, pero a fin de cuentas  o uno está con el Señor, o está contra Él; aquí no hay neutralidad posible. Preferiría cruzar la línea para ponerme al lado del Señor, antes de hacerme el tonto mientras su gente es engañada por su Vicario.
Ahora, habiendo dicho todo esto, hay un par de rasgos que deberían caracterizar a todos los que se esfuerzan por hacer frente a los desafíos de la hora.
En primer lugar, debemos rectificar la intención a menudo, examinando nuestras razones, asegurándonos de que el deseo dominante al confrontar estas ofensas sea porque han sido cometidas contra Nuestro Señor y no movidos por defendernos a nosotros mismos, quizás por las tribulaciones que nos tocan en suerte a resultas de todo esto.
En segundo lugar, mantenernos firmes en esta convicción, de que está bien que experimentemos pena y dolor al saber que Nuestro Señor está siendo injustamente privado de su honor, de tal modo que hemos de ofrecer actos de reparación, juntando aquel sufrimiento a su cruz, sabiendo que al actuar así, a lo mejor contribuimos a la redención del Cuerpo de Cristo.
En tercer lugar, hemos de concentrarnos en las realidades objetivas; no en juicios subjetivos. Esto es, lo que nos importa es si este o aquel otro hecho objetivamente está fundado en la verdad: no estamos llamados a juzgar a quien así actúa delante de Dios.
Por último, hemos de rezar y ayunar por el papa, pidiendo al Señor le otorgue la gracia necesaria para servir a la Iglesia de conformidad con su Voluntad en todas las cosas.

6 comentarios:

  1. Amamos al Santo Padre Francisco, lo conocemos mucho. El quiere hombres y mujeres pobres de corazón. quiere la paz del mundo y la salvación de las almas! Adiós a los protocolos y a las eminencias! sólo Dios Basta! por favor vivan el día presente haciendo el bien sin criticar a los santos de Dios. que cuando venga Cristo nos va a pedir cuenta sobre el amor, nada más que eso.... en el resumen de su ley Amor a Dios y al Prójimo, lo de más viene del DEMONIO!!!!

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  2. Es notable como diferentes personas tienen una percepción de la realidad totalmente distinta (lo digo por el comentario de Laurita). Eso si, nadie se priva de medio amenazar a los demás con lo que les va a pasar en el juicio Divino. En eso coinciden todos, lefevbrianos, sedevacantistas, vaticanosegundistas etc. Si hay algo que amamos por sobre todas las cosas es tener la razón (me incluyo)y que Dios nos la dé luego en el dia del Juicio.

    En cuanto al tema de post. Pienso que con Francisco no se puede "hacer" nada, lo mismo que con la Iglesia oficial, ya está como está.
    Sobre los que están fuera de la Iglesia oficial, mi impresión desde afuera del todo, siguiendo los blogs de los difentes grupos, es que están "asilvestrados" y además tienen diferentes objetivos y diagnósticos de la situación. Para unos hay que elegir un Papa, para otros esperar la Parusía, para otros hacer "que la Iglesia vuelva a la tradición". Con esa diversidad de opiniones, mas las diferencias personales, soy pesimista en que se pongan de acuerdo.

    Saludos cordiales.

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  3. Laurita Delgado.
    Atenderé brevemente a su comentario, omitiendo toda contrastación entre la complejidad (aunque errada) de pensamiento de los primeros modernistas con ustedes. Como decía un conocido "herejes eran los de antes".
    En primer lugar, me gustaría que ustedes nos explicaran que entienden por “pobreza” y especialmente por “pobreza de corazón”. Quizás confundan la pobreza con la miseria, que es en la que desean dejar lo poco que queda aún en pie.
    ¿Adiós a los protocolos y a las eminencias? Los católicos rechazamos la falsa humildad que tanto agrada al mundo, igual de hipócrita. Rechazamos esa parafernalia semipornográfica de la que la Iglesia Montiniana hace gala y que tanto agrada al Mundo y a su Príncipe, porque es una humildad falsa, hipócrita, no sincera, codiciosa y maquiavélica. Hoy quien se sienta en el trono del beatísimo Pedro ha decidido des-sacralizar y profanar todo aquello que es sagrado? Lo que usted llama “protocolos y eminencias” es lo que nosotros llamamos respeto por lo sagrado. A eso rechazamos.
    Ustedes dicen ser la Iglesia Católica, pero sus enseñanzas son diferentes a las de la Iglesia de siempre: “tienes nombre de vivo, pero estás muerto” (Apoc III, 1). La paz que ustedes, encabezados por Bergoglio predican y desean, la paz que tanto anhelan no es la paz de Nuestro Señor Jesucristo, la paz centrada en Dios, en la Verdad, que es una e inmutable, sino una falsa paz, humanista, la paz des-centrada, la del Anticristo. Nosotros no amamos al mundo, porque el mundo odia a Nuestro Señor, en efecto, así dijo Jesucristo: “a mí me aborrece, porque doy testimonio contra él de que sus obras son malas” (Jn VII, 7). El mundo tiene su príncipe, que no tiene nada en Cristo (Jn XIV, 30). Cristo es la Verdad, él es la Vid Verdadera y todo aquel que no tenga fruto en él será cortado (Jn XV, 1). Nosotros permanecemos fieles a la Verdad, que es Cristo. Salimos de esa falsa Iglesia nacida en el Vaticano II, la cual nació y morirá en la herejía. No queremos tener nada que ver con el amor en el mundo, ni con su falsa paz. Dijo el Señor:

    “Si fueseis del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, sino que yo os escogí del mundo, por esto el mundo os aborrece” (Jn XV, 19).


    Nosotros vivimos el presente. Vivimos en el presente, no en el pasado. Como vivimos el presente luchamos por la Fe Católica, porque ella no puede mutar como mutan los hombres. La Iglesia Católica es eterna en su verdad y su doctrina. Usted pertenece a una Iglesia, Laura que evoluciona, que se transforma según los pareceres del Mundo y su Príncipe, donde la fe es algo subjetivo, no algo que Dios nos entrega, algo que vamos a pedirle a la Iglesia cuando recibimos el bautismo. ¿Santos de Dios? ¿Cómo sabe usted que Bergoglio es un Santo? ¿Puede acaso usted escrutar los corazones? ¿Acaso no se puede someter a juicio a quienes se dicen “apóstoles” y no lo son porque (Apoc II, 2) no son fieles a la Verdad inmutable de Cristo?
    Y para despedirme de usted ¿De dónde sacó que eso será lo que pedirá Cristo cuando venga? ¿De donde sacó que la Doctrina Católica, defendida por la Iglesia por dos milenios es lo que viene del Demonio? Ustedes, al considerar que todo lo anterior fue un error, caen en el mismo error de los protestantes que sostienen que Cristo dejó de velar por su Iglesia.
    Que Dios la ilumine.

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  4. Lamentablemente, la mayoria de los catolicos deformados por una mala catequesis y por malos pastores, ya no saben que decir. La opinion de la Sra Laurita, me parece de lo mas lamentable, falta de conocmiento sobre la Iglesia e influenciada por una catequesis centrada en el hombre y para el hombre basada en una falsa humildad. Pobres la mayoria de catolicos que como ella, no ven mas alla de los gestos demagogicos de su Santidad. Segundo comparto plenamente la viion de que cada grupo de ovejas, las que tienen la gracia o la desgrcia de percibir que las cosas no van bien y que el Vicario de Cristo, no cumple con su mision y que no solo rebaja la dignidad y autoridad que tiene cmo Vicario de Cristo y sucesor de San Pedro, sino aun mas graves son sus actos contra la sana doctrina y contra la majestad de Nuestro Señor Jesucristo. Si el mundo aplaude al Papa, ese mundo que crucifico a Benedicto XVI, tn solo por ser un poquito mas tradicional y por intuir en sus gstos y palabras que algo andaba mal... Esos diarios, comentaristas, medios, que no les importa Cristo, ni la Iglesia y que sirven a otro amo. Eso me asusta. En fin tambiem me da tristeza que todos los que sabemos que este Papa ultraja al Papado y a la Realeza de Nuestro Señor y de Nuestra Señora, que sabiedo nos que toda autoridad es dada por Dios, quien sabe por que Dios dio autoridad a este hombre Jorge Bergoglio, un Arzobispo mediocre, un hombre de fe universalista, diria temerariamente filo mason, que hace cosas que van contra todo principio catolico, y quisiera ser ingenuo y pensar que lo que hace lo hace en forma inconciente pero lamentablemente sus muchos gestos son bien concientes. Me da mucha pena que los que sabemos que esto es a drede, callemos, que los que tienen autoridad para frenarlo cayen y con ello seamos complices de sus ultrajes a Cristo y su obra demoledora. Todas las furzas conservadoras, tradiconales e incluso mas modernas, sin llegar a la herejia modernista, deberian aunar furzas para frenar a este hombre que por gracia de Dios nos toco como Papa, un verdadero bochorno para toda la iglesia, un excabdalo que desnuda la poca fe que tenemos y la mala formacion que tienen la mayoria de persons como la Sra Laurita, tengo varios conocidos y hasta gente de mi flia, que se escandalizan cuando escuchan que los que como dijera al principio tenemos la surte o la desgraca de intuir que el Papa Francisco no actua como catolico, ni como defensor de la ortodoxia de la fe, que no bendice para no ofender a los infieles, que les dice a los pecadores a todos nos que sigamos nuestros instintos, nuestras pasiones y nos dejemos misericordiar por el Señor... Que gran mentira, cuantas almas se perderan o nos perderemos por seguir las mentiras y falsa doctrina del qye debiera ser el Faro del mundo. A todos los catolicos naif como la Señora Laurita, les diria abran los ojos antes que sea tarde, los clerigs como el mismo Papa Francesco, son lobos disfrazados de cordero. Que dan a todos nios pecadores palabras de aliento para que sigamos en nuestros errores, es mas facil decir a todo que si, que corregir el error por doloroso que esto sea. Dios nos mande la ayuda Divina en esta hora oscura y triste y nos de la fuerza a las ovejas y pastores que algo intuimos de mal que nos aqueja, a que dejemos de lado nuestras divisiones particulares, que son obra del demonio y aunemos fuerzas para una nueva Cruzada contra el mal. Mucho hemos de padecer pues el mundo, escarnia a Cristo y su Doctrina y muchos malos pastores a la cabeza lamentablemente el Papa popular... No estan a kla altura de l lucha titanica que hay que llevar a cabo contra el demonio y los enemigos de la unica y verdadera fe. A los catolicos, mal formados como usted Señora Laurita, lea, lea mucho sobre la Doctrina de la iglesia, lea un buen catecismo, incluso lea el nuevo catecismo de Juan Pablo II y vera los errores de gesto y palabra de Papa Frncisco. Creo que es un antipapa y no soy sedevacantista. gott mit uns!

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  5. Me gustaría agregar algo al anterior comentario, respecto de la autoridad que da Dios a cada persona; ya que el mismo reproche que hacemos de las actuales autoridades, en su momento lo pudieron haber hecho los Apóstoles, como es posible que Dios haya dado el poder a Caifas, a Pilatos etc.Pero el Plan Divino esta más allá de nuestra comprensión y así como en aquellos días se cumplieron las profecías de la primera venida de NS Jesucristo, así se cumplirá todo lo escrito para su Parusia, con herejes, antipapas,traidores etcétera hasta el anticristo.
    Saludos Federico A. Ruiz

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  6. Los verdaderos católicos (que por el momento hay muy, muy pocos) deberían rezar el Santo Rosario Completo para que renuncie el judío bergoglio.

    "Nuestra Señora, llena de gracia,
    Dios es contigo,
    Bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre.
    Nuestra Señora, Madre de Dios,
    ruega por nosotros, pecadores,
    ahora, y en la hora de nuestra muerte." Esto se reza 150 veces sin interrupción.

    En el siguiente enlace están las intrucciones.

    http://rosariofatima.wordpress.com/2013/03/05/modo-de-rezar-el-rosario-150-el-rosario-mas-cercano-al-original/

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Benedicamus Domino!