sábado, 1 de febrero de 2014

Sofronio de Jerusalén: cántico a la Santísima Virgen María





Salve, madre de la alegría celeste;

salve, tú que alimentas en nosotros un gozo sublime;

salve, sede de la alegría que salva;

salve, tú que nos ofreces la alegría perenne;

salve, místico lugar de la alegría inefable;

salve, campo dignísimo de la alegría indecible.



Salve, manantial bendito de la alegría infinita;

salve, tesoro divino de la alegría sin fin;

salve, árbol frondoso de la alegría que da vida;

salve, madre de Dios, no desposada;

salve, Virgen íntegra después del parto;

salve, espectáculo admirable, más alto que cualquier prodigio.



¿Quién podrá describir tu esplendor?

¿Quién podrá contar tu misterio?

¿Quién será capaz de proclamar tu grandeza?

Tú has adornado la naturaleza humana.

tú has superado las legiones angélicas,

tú has superado a toda criatura,

Nosotros te aclamamos: Salve, llena de gracia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por dejar tu mensaje. Si el mismo contiene insultos o groserías, será eliminado.
Benedicamus Domino!