martes, 18 de marzo de 2014

Jansenismo: El Padre Feeney y la secta de los Dimond

En la historia de la Iglesia Católica, las herejías estuvieron siempre a la orden del día. Normalmente surgen por dos motivos muy diferentes, pero con el mismo trasfondo, el mismo justificativo. El núcleo duro es una idea errónea del estado de naturaleza caída, es decir, el estado en el cual quedó el hombre tras el pecado de los Primeros Padres. Para ellos, la naturaleza humana quedó completamente destruída, no dañada. En el hombre, con el pecado original, se produjo un cambio ontológico, su escencia es completamente diferente. No se encuentra ya inclinado al mal, sino que es la encarnación misma del mal y sin la Gracia de Dios es imposible que pueda obrar bien, y en caso de hacerlo, solo aumentaría sus pecados, ya que en él no opera el amor, sino la concupiscencia. Ante esto hay dos soluciones:

  1. se aumenta el rigor y las exigencias, encontrándose en quienes pueden soportarlas a la Verdadera Iglesia de los Elegidos, los Predestinados.

  1. se relajan todas las normas y leyes de Dios y la Iglesia, porque son demasiado duras y los hombres no las pueden cumplir.

El Jansenismo y el modernismo serían los dos extremos opuestos, pero que parten del mismo punto: el hombre no puede cumplir los mandamientos de Dios dado que su naturaleza quedó absolutamente destruida. Los primeros modernistas, por ejemplo, sostenían que el hombre e su estado actual no puede conocer la esencia de Dios
Un error de éstas características tiene, como ya expusimos, consecuencias terribles para el desarrollo de cualquier sistema teológico.

Una de las cosas que más puede sorprender al católico actual, es la inmensa similitud entre los seguidores de la hermenéutica del Padre Leonard Feeney sobre el Bautismo de Deseo y de Sangre, y sus heraldos más estrictos (los señores Dimond), y los jansenistas.

En primer lugar, para ambos, la naturaleza humana, destruida por el pecado original sólo puede ser regenerada únicamente por el bautismo de agua, que es un signo visible y externo, ya que la Gracia no puede operar de ninguna manera en quien no haya pasado por el agua. ¿Qué pasa con los catecúmenos? Como los mismos no fueron bautizados no serían verdaderos miembros de la Iglesia en caso de que murieran o fueran asesinados en el nombre de Cristo. En efecto, si ellos mueren sin bautizar, eso sería una señal de que Dios los habría predestinado al infierno.

En segundo lugar, es interesante que, como consecuencia de esta doctrina errónea sobre la naturaleza humana, todo acto realizado por quien no está en estado de gracia es siempre e indefectiblemente malo. Sus acciones, aunque en apariencia buenas (rezar, pedir a Dios la Fe, dar limosna, o ser catecúmenos, es decir, no encontrarse aún bautizados, pero estudiar la Doctrina Cristiana en preparación para el bautismo) no tienen como fin el amor de Dios, sino el amor propio. Se trata de seres egoístas, perdidos por la sobervia y la avaricia. Enemigos de la Fe Católica.

Esto lo podemos ver en algunos dimonianos que suelen pasearse por los blogs para expandir sus errores y doctrinas. Un ejemplo es Jorge Eduardo Clavellina Peñaloza. Él se refirió a mí y a otros “falsos tradicionalistas como gusta llamar a todos los católicos que rechazamos los errores de los señores Dimond, en varias oportunidades con los siguientes términos. De una larga lista seleccioné los ocho siguientes:

  1. Raúl Miguel sigue endurecido en su corazón soberbio, calumniando, y atacando a los católicos, con su mezcla de verdades y errores (…) Literalmente, Raúl se condena sólito, por su propia boca (o sus propios dedos, si somos mas precisos :Y)

  1. (…) el grado de penumbra espiritual al que ha llegado Raúl Miguel…

  1. (…) refuto en detalle al hijo del diablo Raul Miguel, en honor a la Verdad.

  1. Es increíble la ceguera e idiotez de este personaje [Raúl Miguel], que en aras de deformar el mundo a sus gustos, se rebelan contra la realidad, llegando a caer en estas teorías falsas y monstruosamente contradictorias.

  1. gran parte de los problemas espirituales de Raúl Miguel nacen de su incapacidad para aceptar con sumisión católica las verdades reveladas.

  1. Miden [los que niegan el bautismo de deseo y de sangre] a Dios en función de su propia concupiscencia, por lo tanto, su perversidad moral encuentra tiránica la Ley Moral Divina, su liberalismo religioso ve con ojos furiosos la exaltación de la Única religión Verdadera, y su intelecto depravado, presa de los más diversos sofismas, ve con incomprensión absoluta, las razones y pronunciamientos Dogmaticos de la Santa Iglesia Católica, La Esposa de Cristo [Doctrina del doble amor.

  1. herejes desde tiempos apostólicos, ciudadanos de la ciudad infernal, que combatían y combaten con diabólico furor a los hijos de la luz [Sosteniendo que los herejes no pueden convertirse y están predestinado a su estado actual, aún cuando Jorge Eduardo Clavellina Peñaloza reconoce que él fue uno de esos herejes].


La incapacidad que, quien estas lineas escribe, tiene, se debe a que al no adherir a la hemeneutica del Padre Feeney he caído en herejía, fui expulsado de la Iglesia y he quedado completamente ciego. Según Jorge, mi estado es exactamente al mismo que yo tenía antes de mi bautismo: carente de gracia, mis acciones solo redundan en el mal. Pero al llamarme hijo del Diablo, éste extraño personaje presupone además que mi estado es “lógico” ya que yo fui predestinado al fuego del Infierno y estoy aquí para probar a los verdaderos elegidos y para servir de ejemplo, con mi condena, el Día del Juicio Final (¡Whoaaaa!).

Finalmente, y como corolario de las dos anteriores, ellos redefinen que es la Iglesia Católica. Para ellos, torciendo el texto de la bula Cantate Domino, la Iglesia se compone únicamente de los elegidos, de los fieles que permanecen unidos de manera indefectible al Cuerpo Místico de Cristo y que por ello, no pueden errar jamás. La Iglesia de los señores Dimond es la Iglesia que soñaban los jansenistas, la Iglesia de los Perfectos, de los Predestinados. Paradójicamente, la misma que Predicaban Huss y Wycliffe, Lutero y Calvino.

Para finalizar, dejo un apéndice con algunas condenas del Magisterio de la Iglesia a las doctrinas jansenistas y pre-jansenistas, como fue el bayanismo. En una entrada posterior, quisiera abrevar sobre como ciertos elementos del jansenismo sobrevivieron en ciertas regiones de Europa y como aún pueden verse hasta el día de hoy en algunos grupos “tradicionalistas”.


APÉNDICE.


Bula Ex omnibus afflictionibus, de 1.º de octubre de 1567 contra Miguel du Bay. Papa San Pío V.

No es verdadera obediencia a la ley la que se hace sin la caridad (Dz 1016).

Con Pelagio sienten los que entienden el texto del Apóstol ad Rom. II: Las gentes que no tienen ley, naturalmente hacen lo que es de ley (Rm 2,14), de las gentes que no tienen la gracia de la fe (Dz 1022).

Todas las obras de los infieles son pecados, y las virtudes de los filósofos son vicios. (Dz 1022)

El libre albedrío, sin la ayuda de la gracia de Dios, no vale sino para pecar. (Dz 1027)

No son ladrones y salteadores solamente aquellos que niegan a Cristo, camino y puerta de la verdad y la vida, sino también cuantos enseñan que puede subirse al camino de la justicia (esto es, a alguna justicia) por otra parte que por el mismo Cristo (Dz 1029)

Todo lo que hace el pecador o siervo del pecado, es pecado. (Dz 1035).

La concupiscencia en los renacidos que han recaído en pecado mortal, en los que ya domina, es pecado, así como también los demás hábitos malos. (Dz 1074).


Constitución Cum occasione, de 31 de mayo de 1653. Inocencio X.

En el estado de naturaleza caída, no se resiste nunca a la gracia interior. (Dz 1093: es la tesis central del sistema jansenista y la segunda proposición condenada, de las cinco originales)


Errores de los jansenistas condenados por el Decreto del Santo Oficio del 7 de diciembre de 1690.

Aunque se dé ignorancia invencible del derecho de la naturaleza, ésta, en el estado de la naturaleza caída, no excusa por sí misma al que obra, de pecado formal. (Dz 1292)

Los paganos, judíos, herejes y los demás de esta laya, no reciben de Cristo absolutamente ningún influjo; y por lo tanto, de ahí se infiere rectamente que la voluntad está en ellos desnuda e inerme, sin gracia alguna suficiente. (Dz 1295)

Forzoso es que el infiel peque en toda obra. (Dz 1298)

Es fútil y ha sido otras tantas veces extirpada la aserción sobre la autoridad del Romano Pontífice sobre el Concilio ecuménico y su infalibilidad en resolver las cuestiones de fe. (Dz 1319. Se aplica cuando los Dimonianos rechazan la condena del Santo Oficio contra el Padre Feeney diciendo que la misma era herética).

La Bula de Urbano VIII In eminenti es subrepticia. (Se aplica a la condena del Santo Oficio cintra el Padre Feeney por el mismo principio: herejía del documento y sentencia subrepticia de Pío XII como ignorante del a verdad)

Constitución dogmática Unigenitus de 8 de septiembre de 1713. Clemente XI. Errores de Pascasio Quesnel.

¿Qué otra cosa le queda al alma que ha perdido a Dios y a su gracia, sino el pecado y las consecuencias del pecado, soberbia pobreza y perezosa indigencia, es decir, general impotencia para el trabajo, para la oración y para toda obra buena? (Dz. 1351)

La gracia de Jesucristo, principio eficaz del bien de toda especie, es necesaria para toda obra buena; sin ella, no sólo no se hace nada, mas ni siquiera puede hacerse. (Dz 1352)

Fuera de la Iglesia no se concede gracia alguna. (Dz 1379)

El primer efecto de la gracia bautismal es hacer que muramos al pecado, de suerte que el espíritu, el corazón, los sentidos no tengan ya más vida para el pecado que un hombre muerto para las cosas del mundo. (Dz 1393)

No reinando ya el amor de Dios en el corazón de los pecadores, es necesario que reine en él la concupiscencia carnal y que corrompa todas sus acciones. (Dz 1395)

¿Qué otra cosa podemos ser sin la luz de la fe, sin Cristo y sin la caridad, sino tinieblas, sino aberración, sino pecado ?  (Dz 1398)

La nota de la Iglesia cristiana es ser católica, comprendiendo no sólo todos los ángeles del cielo, sino a los elegidos y justos todos de la tierra y de todos los siglos. (Dz 1422)

¿Qué es la Iglesia, sino la congregación de los hijos de Dios, que permanecen en su seno, que fueron adoptados en Cristo, que subsisten en su persona, que fueron redimidos con su sangre, que viven de su espíritu, que obran por su gracia, y que esperan la gracia del siglo futuro? (Dz. 1423)

El que no lleva una vida digna de un hijo de Dios y miembro de Cristo, cesa interiormente de tener a Dios por padre y a Cristo por cabeza. (Dz 1427)


Declaradas y condenadas respectivamente como falsas, capciosas, malsonantes, ofensivas a los piadosos oídos, escandalosas, perniciosas, temerarias, injuriosas a la Iglesia y a su práctica, contumeliosas no sólo contra la Iglesia, sino también contra las potestades seculares sediciosas, impías, blasfemas, sospechosas de herejía y que saben a herejía misma, que además favorecen a los herejes y a las herejías y también al cisma, erróneas, próximas a la herejía, muchas veces condenadas, y por fin heréticas, que manifiestamente renuevan varias herejías, y particularmente las que se contienen en las famosas proposiciones de Jansenio y tomadas precisamente en el sentido en que éstas fueron condenadas (Dz. 1451)

19 comentarios:

  1. muy buen post.......el argentino Abelardo Pithod escribió un par de artículos extraordinarios sobre el tema. Sorprendentemente las particularidades de esta tendencia,que él equipara al catolicismo "burgués" (siguiendo si mal no recuerdo a marcel de corte), han sido nota característica, no tanto como herejía explícita, sino como inclinación (de gran alcance) en el cristianismo de los últimos siglos........

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  2. Lamento informarle que este artículo es bastante anti-católico; estoy de acuerdo con condenar a los modernistas, pero es falso eso que se dice de los supuestos "jansenistas", como si "jansenismo" fuese alguna especie de secta, cuando la gran secta que nosotros estamos enfrentando es la Secta del Vaticano II, la cual es satánica, se lo aseguro. Le recomiendo que investigue sobre personalidades como Pascal y sus "Letras Provinciales": http://romancatholicism.org/pascal/index.html
    Lamento informarle que usted es un hereje, porque admite los llamados "bautismos" de deseo y sangre, que son falsos. El bautismo es sólo por agua:

    "UN Señor, UNA fe, UN bautismo". Efesios 4:5.

    Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia (también llamado de Basilea), “Exultate Deo”, 22 de noviembre de 1439, EX CATHEDRA: “El primer lugar entre los sacramentos lo ocupa el santo bautismo, que es la puerta de la vida espiritual pues por él nos hacemos miembros de Cristo y del cuerpo de la Iglesia. Y habiendo por el primer hombre entrado la muerte en todos, ‘si no renacemos por el agua y el Espíritu’ como dice la Verdad, ‘no podemos entrar en el reino de los cielos’ (Juan 3, 5). La materia de este sacramento es el agua verdadera y natural”


    Papa Pablo III, Concilio de Trento, can. 2 sobre el sacramento del bautismo, sesión 7, 1547, EX CATHEDRA: “Si alguno dijere que el agua verdadera y natural no es necesaria en el bautismo y, por tanto, desviare a una especie de metáfora las palabras de nuestro Señor Jesucristo: ‘Si alguno no renaciere del agua y del Espíritu Santo’ (Juan 3, 5), sea ANATEMA”.



    Papa Pablo III, Concilio de Trento, can. 5 sobre el sacramento del bautismo, sesión 7, 1547, EX CATHEDRA: “Si alguno dijere que el bautismo [el sacramento] es libre, es decir, no necesario para la salvación (Juan 3, 5), sea ANATEMA”.



    Papa Pablo III, Concilio de Trento, del pecado original, sesión V, ex cathedra: “Por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte (…) para que en ellos por la regeneración se limpie lo que por la generación contrajeron. ‘Porque si uno no renaciere del agua y del Espíritu Santo, no puede entrar en el reino de Dios (Juan 3, 5)”

    “Dejad que preste atención a lo que el bienaventurado apóstol Pedro predica, que la santificación por el Espíritu se realiza por la aspersión de la sangre de Cristo (1 Pedro 1, 2), y no dejéis que pasen más allá de las mismas palabras del apóstol, considerando que habéis sido rescatados de vuestro vano vivir según la tradición de vuestros padres, no con plata ni oro, corruptibles, sino con la sangre preciosa de Cristo, como cordero sin defecto ni mancha (1 Pedro 1, 18). Tampoco hay que resistir el testimonio del bienaventurado Apóstol Juan: y la sangre de Jesús, su Hijo, nos purifica de todo pecado (1 Juan 1, 7); y otra vez, ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Y quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Él es el que vino por el agua y por la sangre, Jesucristo; no en agua sólo, sino en agua y en la sangre. Y es el Espíritu el que lo certifica, porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los que testifican: el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres se reducen a uno solo (1 Juan. 5, 4-8). EN OTRAS PALABRAS, EL ESPÍRITU DE SANTIFICACIÓN Y LA SANGRE DE REDENCIÓN Y EL AGUA DEL BAUTISMO. ESTOS TRES SON UNO Y PERMANECEN INDIVISIBLES. NINGUNO DE ELLOS ES SEPARABLE DE SU VÍCULO CON LOS DEMÁS”. Papa San León Magno, Concilio de Calcedonia, 451.

    Lea aquí, por más información: http://vsuis.forouruguay.net/t219-refutacion-de-los-bautismos-ficticios

    Sigo...

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  3. El Magisterio infalible de la Iglesia, no deja lugar a dudas acerca de lo siguiente:

    1- Fuera de la Iglesia no hay salvación (sin excepciones).
    2- Sólo a través del bautismo de agua, se ingresa a la Iglesia.
    3- Sólo se salvan los predestinados por la Gracia de Dios (justificación por fe y por obras); no confundir con doble predestinación calvinista y no por méritos propios.


    Los catecúmenos que mueren sin el bautismo, se van al infierno. Eso es evidente.
    Los niños que mueren sin el bautismo, van a un sector del infierno, denominado limbo (sin fuego). No es dogma de fe el limbo, pero es algo piadoso creerlo.

    Las personas que están fuera de la Iglesia, sino ingresan a la misma, se van a ir todas al infierno. Viven en el pecado y no pueden obtener la Gracia de Dios.

    Finalmente, sobre asuntos más comunes, he de decir, que en realidad el Padre Leonard Feeney fue un defensor de la fe católica.
    Usted no fue "predestinado" al fuego del infierno; eso no puede saberse, usted está a tiempo de salvarse aún, pero para eso debe arrepentirse y aceptar la fe católica íntegramente y no sólo lo que a usted le parezca "correcto". No deje que sus sentimientos cieguen su entendimiento. No se trata de "rigorismo", sino simplemente de aceptar la INTEGRIDAD de la fe, tal como lo enseñaron los Padres de la Iglesia. San Agustín, en especial, trató del tema de la predestinación: http://vsuis.forouruguay.net/t93-predestinacion
    Usted confunde burdamente la predestinación católica (le recomiendo este libro: http://alertairreligion.blogspot.com/2013/09/libro-textos-silvianos-en-defensa-del.html), con la doble predestinación calvinista. Que Dios lo ilumine y lo saque de su error, saludos.

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  4. Pepe Rivas,
    El artículo no es anti-católico, es un artículo contra los herejes, especialmente los neo-jansenistas entre los que podemos ubicar a los dimonianos que en su versión iberoamericana han llegado a un literalismo bíblico que es escandaloso, demostrando así que son ustedes quienes hacen su propio magisterio, contrario al de la Iglesia Católica Romana.
    De hecho, usted parece defender al jansenismo, al igual que el Señor Thomas Sparks, director del sitio Romancatholicism al que hace referencia.
    Sobre el bautismo de deseo y de sangre, aqu´se escribió bastante, dejando en claro el error de los dimonianos y todos sus seguidores. Las citas del magisterio que usted publica, si bien son correctas están mal interpretadas, porque como se señaló, ustedes interpretan el magisterio como ustedes quieren, de manera sesgada y anticatólica.

    A la primera, ustedes olvidan que en a cita del Evangelio de Juan se menciona que es menester renacer DEL AGUA Y DEL ESPÍRITU.

    A la segunda, nadie niega que el baustismo sea innecesario, eso es lo que ustedes quieren hacer creer. La fe católica sostiene que un catecúmenos puede salvarse si es que muere deseando el bautismo y no lo pudo conseguir, verbigracia por estar aislado, verbigracia por sufrir el martirio.

    A la tercera, nadie dice que el baustimo sea libre. Eso es una herejía.

    A la cuarta ¿No te das cuenta que refuta tu opinión herética?

    Sobre el foro ese, se trata de un grupo de personas con problemas mentales que, descontentos con el mundo real, deciden inventarse una micronación. Si quieres discutir, lo hacemos de manera seria. Aquí no estamos jugando.

    Sobre los catecúmenos que mueren sin el bautismo, demuestras una gran ignorancia sobre el magsterio, la teología, los Padres y los Doctores de la Iglesia. El limbo no tiene relación con el tema, de hecho como dices no es un dogma de fe y las escuelas discutieron las penas que allí había, en caso de existir. Lo demás que agregas, es una forma matizada de jansenismo. Si Dios no concediera ninguna gracia a los que están fuera de la Iglesia no podría nadie convertirse desde las religiones falsas. Ese es el error de los jansenistas.

    El Padre Feeney cayó en el error y fue excomulgado por el Papa Pío XII y rehabilitado por Antipapa Montini/Paulo VI. Sobre lo demás, se lo recomiendo a usted mismo.

    En Cristo Nuestro Señor,
    Raúl

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  5. Bueno, mire, en primer lugar agradezco por aprobar el comentario y su respuesta; en segundo lugar, me temo que está equivocado, pero no porque lo diga yo o los Dimonds, sino porque lo dice el Magisterio infalible.
    Mire, yo no he hecho interpretación alguna del Magisterio, sino que simplemente lo cité.
    Primero cité la Biblia, en Efesios 4:5, y no cité Juan 3:5, porque está incluido en mi segunda cita. Ya sé que menciona por el agua y el Espíritu, pero en seguida, el Magisterio aclara: " la materia de este sacramento es el agua verdadera y natural" . Eso yo no lo puse, está en el texto de Exultate Deo del Concilio de Basilea.
    Usted me pregunta: "A la cuarta ¿No te das cuenta que refuta tu opinión herética?"
    Perdón, pero no le entiendo la pregunta. ¿Dónde alguna cita que mencioné refuta mi supuesta "opinión herética"? Por favor, indíquemelo específicamente.

    Usted declara, sobre otro tema: "Sobre el foro ese, se trata de un grupo de personas con problemas mentales que, descontentos con el mundo real, deciden inventarse una micronación. Si quieres discutir, lo hacemos de manera seria. Aquí no estamos jugando."

    Bueno, está bien. Esa es su opinión, pero no la comparto. Sólo me registré en ese foro porque me pareció interesante lo que dicen. Le aseguro que yo no estoy jugando, sino que le estoy hablando en serio.

    "Sobre los catecúmenos que mueren sin el bautismo, demuestras una gran ignorancia sobre el magsterio, la teología, los Padres y los Doctores de la Iglesia."

    Si usted dice que demuestro una "gran ignorancia", ¿me podría indicar en qué parte del Magisterio infalible se enseña que los catecúmenos que mueren sin el sacramento del bautismo, se salvan? Aguardo sus respuestas.

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  6. Hola Raúl Miguel, veo que ha actualizado su blog, pero sin embargo sigo esperando sus respuestas a mis últimas preguntas. Reitero:

    1- ¿Dónde alguna cita que mencioné refuta mi supuesta "opinión herética"?
    2- ¿Me podría indicar en qué parte del Magisterio infalible se enseña que los catecúmenos que mueren sin el sacramento del bautismo, se salvan?

    Y le agrego otra más, si es que me lo permite: ¿Usted alega respetar o no el canon 2, de la sesión 7 del Concilio de Trento, donde dice específicamente como anteriormente cité (sin interpretar nada): "Si alguno dijere que el agua verdadera y natural no es necesaria en el bautismo y, por tanto, desviare a una especie de metáfora las palabras de nuestro Señor Jesucristo: 'Si alguno no renaciere del agua y del Espíritu Santo' (Juan 3, 5), sea ANATEMA"? Y si lo respeta, ¿qué entiende que dice en el mismo? Es decir, ¿usted lo entiende tal cual está escrito o le da alguna clase de interpretación personal?

    Esas son mis humildes preguntas. Aguardo respetuosamente su respuesta. Saludos.

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  7. Hola, no entiendo por qué el silencio, máxime teniendo en cuenta de que mis argumentos vienen desde una "gran ignorancia", como usted expresa con sus propias palabras, es decir, que supongo que serían muy fáciles para refutarlos de su parte.
    Por eso, sigo aguardando las tres preguntas que anteriormente le formulé:

    1- ¿Dónde alguna cita que mencioné refuta mi supuesta "opinión herética"?
    2- ¿Me podría indicar en qué parte del Magisterio infalible se enseña que los catecúmenos que mueren sin el sacramento del bautismo, se salvan?
    3- ¿Usted alega respetar o no el canon 2, de la sesión 7 del Concilio de Trento, donde dice específicamente como anteriormente cité (sin interpretar nada): "Si alguno dijere que el agua verdadera y natural no es necesaria en el bautismo y, por tanto, desviare a una especie de metáfora las palabras de nuestro Señor Jesucristo: 'Si alguno no renaciere del agua y del Espíritu Santo' (Juan 3, 5), sea ANATEMA"? Y si lo respeta, ¿qué entiende que dice en el mismo? Es decir, ¿usted lo entiende tal cual está escrito o le da alguna clase de interpretación personal?

    Aguardo con ansiedad sus respuestas. Saludos.

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  8. Estimado señor Pepe Rivas. Valen algunas aclaraciones.
    En primer lugar, como soy el único administrador del blog ((y además de él tengo otras obligaciones laborales) no puedo estar contestando todos los mensajes. Por eso a veces debo dejarlos pendientes, o tardo en contestarlos porque tengo que editarlos por las referencias a sitios contrarios a la fe católica, tal como los que dejó el dimoniano Lord Stob. También considero que algunos no merecen réplica alguna, para ver porqué, lo remito a usted al siguiente enlace:

    http://sursumcordablog.blogspot.com.ar/2013/08/derecho-replica.html

    El Magisterio del a Iglesia no está sujeto a la libre interpretación, como hacen ustedes, sino que debe ser entendido en el sentido que lo entiende la Iglesia. Ustedes elevan el magisterio a la sola scriptura protestante y al igual que estos, lo libran a su capricho. El mismo debe ser entendido como lo señaló el Papa Pío IX en la Tuas Libenter.

    Vayamos ahora por partes. En primer lugar lo del foro al que usted hace referencia y al que yo califiqué como "un grupo de personas con problemas mentales que, descontentos con el mundo real, deciden inventarse una micronación. Si quieres discutir, lo hacemos de manera seria. Aquí no estamos jugando."

    Pues lamento que no sea su opinión, pero el foro se llama de hecho: "Foro oficial del Quinto Supremo Ultra Imperio Saurésrico de Neoneosaurolandia. Organización alternativa a la O.N.U., a la U.N.P.O. y a la O.M.U."

    Entonces, aquellos como el dimoniano Lord Stob y sus adláteres "micronacionalistas" pueden seguir jugando en sus espacios virtuales, proclamándose principes, reyes, emperadores, etc. Pero Sursum Corda es un espacio destinado a la teología y la filosofía católica.

    Sobre el bautismo de deseo y de sangre, le ruego que visite el siguiente enlace:

    http://sursumcordablog.blogspot.com.ar/2013/08/bautismo-de-deseo-lo-que-dice-la-iglesia.html

    También puede ver todos los artículos sobre el tema, incluyendo las desviaciones de los dimonianos aquí:

    http://sursumcordablog.blogspot.com.ar/search?q=bautismo+de+deseo

    También puede visitar lo siguiente:

    http://sursumcordablog.blogspot.com.ar/search?q=Clavellina


    Sus opiniones contrarias al magisterio y la explicación a todo lo que exige lo encontrará en el primer enlace.

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  9. Señor Raúl Miguel, como veo que usted tiene problemas de índole personal con el administrador de aquel foro, prometo no enviarle más enlaces sobre el mismo.
    Su respuesta, quizás un poco extraña a mi humilde entender, me obliga a efectuarle nuevas preguntas y reiterarle algunas, en el entendido de que no fueron completamente contestadas (puesto que usted se desvió hacia un tema personal con un forero, tema el cual a mí no me interesa en lo más mínimo):

    1- Si usted considera, teniendo en cuenta el Tuas Libenter (http://sursumcordablog.blogspot.com/2013/07/tuas-libenter-el-sentir-comun-de-los.html), el cual no es magisterio infalible, sino una carta dirigida a un obispo, que el bautismo de deseo es algo que ha sido sostenido por el consentimiento universal y constante, ¿por qué los Padres han dicho que el bautismo es de agua y por qué entonces, explícitamente el canon 2 de la sesión 7 del Sacrosanto Concilio Ecuménico (infalible como todos los concilios ecuménicos) de Trento dice: "Si alguno dijere que el agua verdadera y natural no es necesaria en el bautismo y, por tanto, desviare a una especie de metáfora las palabras de nuestro Señor Jesucristo: 'Si alguno no renaciere del agua y del Espíritu Santo' (Juan 3, 5), sea ANATEMA"?
    Yo ahí no he interpretado nada, simplemente lo cité, por lo cual usted me obliga a reiterarle acerca de dicho canon, una pregunta más:
    2- ¿Qué entiende que dice en el mismo? ¿Cuál es su interpretación?
    3- Si usted dice que el bautismo de deseo es "el consentimiento UNIVERSAL y CONSTANTE de los teólogos católicos", ¿por qué entonces San Gregorio Nacianceno declara lo siguiente?: “De todos los que no han sido bautizados algunos son completamente animales y bestiales, según si sean necios o malvados. A esto, pienso, debe añadírseles sus otros pecados, que ellos no tienen ninguna reverencia por este don, sino que lo consideran como cualquier otro don, para aceptarlo si se les da, o abandonado si no se les da. Otros conocen y honran el don; pero demoran, algunos por descuido, algunos por el deseo insaciable. Sin embargo otros no pueden recibirlo, posiblemente por causa de la infancia, o alguna circunstancia perfectamente involuntaria QUE LES IMPIDE RECIBIR EL DON, INCLUSO SI LO DESEAN… Si sois capaz de juzgar a un hombre que tiene la intención de cometer un asesinato, tan sólo en su intención y sin ningún acto de asesinato, entonces también podéis CONSIDERAR COMO BAUTIZADO A QUIEN DESEÓ EL BAUTISMO, SIN HABER RECIBIDO EL BAUTISMO. Pero, ya que no podéis hacer lo primero, ¿cómo podéis hacer esto último? YO NO VEO CÓMO. Si os parece, digámoslo de esta manera: si en vuestra opinión el deseo tiene el mismo poder que el bautismo real, entonces haced el mismo juicio con respecto a la gloria. Entonces os podéis contentar con anhelar la gloria, como si ese mismo anhelo fuese la gloria. ¿Sufrís algún daño por no alcanzar la gloria real, con tal que tengáis un deseo de ella?”
    4- Si usted cree en el bautismo de deseo, ¿es sólo para los catecúmenos o para todo el mundo? Y, ¿considera que los catecúmenos ya están dentro de la Iglesia? Y si cree eso, ¿por qué San Agustín dijo esto?: “Por mucho que avance el catecúmeno, todavía lleva la carga de su maldad: ni se le quitara de él a menos que venga al bautismo”.
    Sigo...

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  10. 5- Y además, ¿No dice el IV Concilio de Letrán esto?: “Y UNA SOLA ES LA IGLESIA UNIVERSAL DE LOS FIELES” (Dz. 430) ¿Acaso usted considera a los catecúmenos como "fieles"?
    6- Leyendo esto: http://sursumcordablog.blogspot.com.ar/search?q=bautismo+de+deseo
    He notado que usted considera Magisterio infalible cualquier declaración de santos, y no el Magisterio ex cathedra de los Papas o de los Concilios Ecuménicos; ¿podría ser más concreto (pues así como usted no tiene tiempo por motivos laborales, lo comprendo, y yo tampoco), en citarme al menos UN pasaje del Magisterio infalible (ex cathedra) de un Papa o de algún Concilio Ecuménico, donde se acepte al bautismo de deseo? Creo que con eso, la discusión quedaría esclarecida.
    7- Usted citó correctamente lo siguiente:
    "1. CONCILIO DE TRENTO 1545-1563
    Cánones sobre los sacramentos en general (canon n.º 4):
    «Si alguno dijere que los sacramentos de la nueva ley no son necesarios, sino superfluos para salvarse; y aun cuando no todos sean necesarios a cada particular, asimismo dijere que los hombres sin ellos, o sin el deseo de ellos (sine eis auteorum voto), alcanzan de Dios, por la sola fe, la gracia de la ustificación; sea excomulgado».
    Decreto sobre la justificación (session 6ª, capítulo 4º):
    «En esas palabras se describe la justificación del pecador: de suerte que es tránsito de aquel estado en que el hombre nace hijo del primer Adán, al estado de gracia y adopción de los hijos (Ro. 8:15) de Dios por el segundo Adán, Jesucristo nuestro Salvador; y esta traslación no se puede lograr, después de promulgado el Evangelio,sin el bautismo o sin el deseo de él (sine lavacro regenerationis aut eius voto);según está escrito: El que no naciere de agua y del Espíritu Santo no puede entrar en el reino de Dios (Juan 3:5)»."
    Estoy de acuerdo, pero por eso reitero mi pregunta que todavía no fue concretamente contestada: ¿Usted alega respetar o no el canon 2, de la sesión 7 del Concilio de Trento, donde dice específicamente como anteriormente cité (sin interpretar nada): "Si alguno dijere que el agua verdadera y natural no es necesaria en el bautismo y, por tanto, desviare a una especie de metáfora las palabras de nuestro Señor Jesucristo: 'Si alguno no renaciere del agua y del Espíritu Santo' (Juan 3, 5), sea ANATEMA"?

    Aguardo sus respuestas.

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  11. Estimado señor, es en balde que usted y yo tengamos un debate sobre un tema en el que usted insiste con los mismos errores que aquí, en Sursum Corda ya se abordaron. Existen entradas en las que se explicita la Doctrina Católica. Van mis respuestas:
    El IV Concilio de Letran dice:

    Una vero est fidelium universalis Ecclesia, extra quam nullus omnino salvatur.

    Los catecúmenos son fieles si mueren sin bautizar pero deseándo el sacramento. En efecto ¿No dice El Concilio de Trento en su Ses VI, Cap IV lo siguiente?

    En esas palabras se describe la justificación del pecador: de suerte que es tránsito de aquel estado en que el hombre nace hijo del primer Adán, al estado de gracia y adopción de los hijos (Ro. 8:15) de Dios por el segundo Adán, Jesucristo nuestro Salvador; y esta traslación no se puede lograr, después de promulgado el Evangelio, SIN EL BAUTISMO O SIN EL DESEO DE ÉL (SINE LAVACRO REGENERATIONIS AUT EIUS VOTO); según está escrito: El que no naciere de agua y del Espíritu Santo no puede entrar en el reino de Dios (Juan 3:5)

    Quibus verbis iustificationis impii descriptio insinuatur, ut sit translatio ab eo statu, in quo homo nascitur filius primi Adae, in statum gratiae et 'adoptionis filiorum' (Rm 8,15) Dei, per secundum Adam Iesum Christum Salvatorem nostrum; quae quidem translatio post Evangelium promulgatum sine lavacro regenerationis (can. 5 de bapt.) aut eius voto fieri non potest, sicut scriptum est: 'Nisi quis renatus fuerit ex aqua et Spiritu Sancto, non potest introire in regnum Dei' (Jn 3,5).


    El cánon es claro y contundente y establece además como debe interpretarse el pasaje de Jn 3:5 al que los dimonianos citan como prueba de la teoría errónea del jesuita condenado por el Santo Oficio Leonard Feeney, quien además fue rehabilitado por la Iglesia Conciliar del Vaticano II a la que adhería, como semipelagiano que fue en vida. Finalmente, el Código de Derecho Canónico establece en su Canon 1239 §2 reza: Catechumeni qui nulla sua culpa sine baptismo moriantur, baptizatis accensendi sunt.

    Usted pide un cánonm, un dictámen, alguna evidencia del Magisterio. Bueno, aquí va:

    Quibus verbis iustificationis impii descriptio insinuatur, ut sit translatio ab eo statu, in quo homo nascitur filius primi Adae, in statum gratiae et 'adoptionis filiorum' (Rm 8,15) Dei, per secundum Adam Iesum Christum Salvatorem nostrum; quae quidem translatio post Evangelium promulgatum sine lavacro regenerationis (can. 5 de bapt.) aut eius voto fieri non potest, sicut scriptum est: 'Nisi quis renatus fuerit ex aqua et Spiritu Sancto, non potest introire in regnum Dei' (Jn 3,5).

    Se trata de un canon que ustedes los jansenistas seguidores de los herejes y falsos monjes Dimond gustan mutilar. Quisiera remarcarlos:

    ...sin el bautismo o sin el deseo de él (sine lavacro regenerationis aut eius voto).

    Así como se suple la confesión auricular por medio de la contrición perfecta, el Catecismo de San Pío X establece que por " un acto de perfecto amor de Dios o de contrición que vaya junto con el deseo al menos implícito del Bautismo" (q. 568). No es la forma ordinaria, sino la extraordinaria, al igual que el martirio.
    Estimado Señor Pepe Rivas, yo adhiero plenamente al Concilio de Trento, como a todos los Concilios Ecuménicos y a todo el Magisterio de la Iglesia Católica Romana.

    Aquí fueron mis respuestas y espero que usted, llamado a la reflexión, ore al Señor y Él lo ilumine. Si insiste en los mismos planteos y en la misma dureza de corazón y mental, se ahorre el escribir.

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  12. Recién ahora veo la primera parte de su comentario. Estaba en la carpeta de "spam" del blog. Responderé brevemente a la primera parte.

    1. Es una táctica común de los jansenistas desvirtuar el magisterio o mejor aún, variarlo, decir que es y que no es magisterio, poner nuevas reglas, interpretarlo a su manera o variar la hermenéutica de sus tesis erroneas, acusar a los Papas de herejes o de errados, etc. Vañga como ejemplo de lo que hace usted sobre la Carta Tuas Libenter: Dz 1321: "La Bula de Urbano VIII In eminenti es subrepticia". El comentario del Dezinger dice:

    En esta Bula de Urbano VIII (publicada el año 1641), se confirman las Constituciones de Pío V y de Gregorio XIII, en que se condenan las 79 proposiciones de Bayo; en ella se prohibe nuevamente el libro de Jansenio, que lleva el título de Augustinus. Bayanos y jansenistas dijeron que esta Bula era subrepticia, como publicada por el Pontífice ignorante de la verdad, siendo así que en ella afirma el Pontífice que: por la madura y diligente lectura del mismo libro que lleva por título Augustinus está averiguado que en el mismo se contienen muchas proposiciones de Bayo ya proscritas. Cf. Viva, sobre esta proposición. TOURNELY, De Gratia q. 3; Historia Iansenismi, Epoch. I, § «Liber Iansenii Urbano VIII denuntiatur et ab eo probibetur».

    También convendría tener en cuenta: Dz 1501, 1504, 1513 y 1514.

    Sobre el segundo aspecto en la misma pregunta, remito a usted al Concilio de Trento Ses VI, Cap IV:

    Quibus verbis iustificationis impii descriptio insinuatur, ut sit translatio ab eo statu, in quo homo nascitur filius primi Adae, in statum gratiae et 'adoptionis filiorum' (Rm 8,15) Dei, per secundum Adam Iesum Christum Salvatorem nostrum; quae quidem translatio post Evangelium promulgatum sine lavacro regenerationis (can. 5 de bapt.) aut eius voto fieri non potest, sicut scriptum est: 'Nisi quis renatus fuerit ex aqua et Spiritu Sancto, non potest introire in regnum Dei' (Jn 3,5).

    2. Entiendo lo que la Iglesia entiende y lo que nos manda a creer. No la interpretación privada y errónea de un sacerdote jesuita que sostenía que toda la Iglesia Católica salvo él habían errado en la fe, el mismo que terminó siendo excomulgado por Pío XII y rehabilitado por y para la Iglesia Conciliar del Vaticano II, en la cual murió en paz y comunión.

    3. Los doctores privados no son infalibles, salvo que estén acorde con el magisterio. No hablo de cada doctor en particular, sino del sentir general y común de ellos.

    4. El Catecismo de San Pío X aclara el punto, para los qu emueren sin estar bautizados por culpa propia pero ansiando el bautismo. Solo se puede ansiar el bautismo, en el sentido que lo señala Trento Ses. VI, Cap IV. Lo demás es desviartuar la enseñanza de San Agustín, el Doctor de la Gracia, tal como hacían los jansenistas.

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  13. Entiendo Raúl Miguel, leí sus comentarios; yo sí estoy de acuerdo con todo lo dicho por el Concilio de Trento, incluyendo la sesión 6, capítulo 4, lo cual usted me ha citado en español y en latín, y se lo agradezco. Concuerdo con que el pasaje es claro y contundente; dice "sine lavacro regenerationis aut eius voto" ("sin el bautismo o su deseo"), y por eso, le pregunto:

    1- Si yo digo, a modo de ejemplo, "no se puede ingresar al autobus para hacer un viaje, sin el boleto o sin el deseo de viajar", ¿esto quiere decir que puedo viajar por ese autobus con el boleto o bien, simplemente con el deseo de viajar (esto es, sin la necesidad de boleto)?
    2- Si yo digo "no se puede salvarse sin el bautismo o sin el deseo de él, SEGÚN ESTÁ ESCRITO en Juan 3:5 ("El que no renaciere del agua y del Espíritu Santo no puede entrar en el Reino de Dios"), ¿esto significa que es opcional salvarse o bien con el bautismo o bien con el deseo de bautizarse?
    Es decir, 3- ¿Usted le da el significado de "o bien", a la palabra latina "aut", que en este contexto significa "y", porque allí mismo dice " según está escrito en Juan 3:5 " y en el mismo Concilio, en su canon 2, sesión 7 dice, reitero: "Si alguno dijere que el agua VERDADERA Y NATURAL no es necesaria en el bautismo y, por tanto, desviare a una especie de metáfora las palabras de nuestro Señor Jesucristo: 'Si alguno no renaciere del agua y del Espíritu Santo' (Juan 3, 5), sea ANATEMA"?
    4- ¿No se da cuenta de que, es contradictorio a la lógica aseverar que dicho pasaje que usted cita (y se lo agradezco nuevamente por citarlo), afirma el "bautismo de deseo", cuando en realidad está afirmando "según está escrito"? Es decir, ¿cuál parte de la categórica afirmación "según está escrito" ("SICUT SCRIPTUM EST") usted no entiende?
    5- Finalmente, ¿cómo interpreta usted, la siguiente cita (que decidí dejársela para el final)?:
    "Papa San León Magno, carta dogmática a Flaviano, Concilio de Calcedonia, 451:
    “Dejad que preste atención a lo que el bienaventurado apóstol Pedro predica, que la santificación por el Espíritu se realiza por la aspersión de la sangre de Cristo (1 Pedro 1, 2), y no dejéis que pasen más allá de las mismas palabras del apóstol, considerando que habéis sido rescatados de vuestro vano vivir según la tradición de vuestros padres, no con plata ni oro, corruptibles, sino con la sangre preciosa de Cristo, como cordero sin defecto ni mancha (1 Pedro 1, 18). Tampoco hay que resistir el testimonio del bienaventurado Apóstol Juan: y la sangre de Jesús, su Hijo, nos purifica de todo pecado (1 Juan 1, 7); y otra vez, ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Y quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Él es el que vino por el agua y por la sangre, Jesucristo; no en agua sólo, sino en agua y en la sangre. Y es el Espíritu el que lo certifica, porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los que testifican: el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres se reducen a uno solo (1 Juan. 5, 4-8). EN OTRAS PALABRAS, EL ESPÍRITU DE SANTIFICACIÓN Y LA SANGRE DE REDENCIÓN Y EL AGUA DEL BAUTISMO. ESTOS TRES SON UNO Y PERMANECEN INDIVISIBLES. NINGUNO DE ELLOS ES SEPARABLE DE SU VÍCULO CON LOS DEMÁS”"


    "Aquí fueron mis respuestas y espero que usted, llamado a la reflexión, ore al Señor y Él lo ilumine. Si insiste en los mismos planteos y en la misma dureza de corazón y mental, se ahorre el escribir."

    No insisto en ningún planteo; sólo me limito a formularle preguntas. Si le molesta dígamelo y lo dejaré de hacer. Saludos.

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  14. Si entendiera, señor, no insistiría con las mismas cosas una y otra vez.

    1. No puede comparar el bautismo con un viaje en colectivo. Eso es ridiculizar la doctrina. Y en todo caso, usted puede, de hecho viajar con o sin el boleto y etso último no es lo ordinario, sino lo extraordinario, verbigracia si usted no tiene para pagar o si le robaron y el conductor lo levanta.

    2. El que se salva se salva porque Dios así lo quiere, pero el que se condena lo hace por culpa propia. Aquellos que mueren sin bautizar sin culpa propia, pero desean el bautismo, reciben el bautismo de deseo. Es un medio extraordinario de salvación, no el ordinario.

    3. Nadie lo hace una metáfora. Se entiende el canon en lo que quiere decir y según lo que la Iglesia dictamina. Una cosa es sostener (como la Teología y el Magisterio) que hay medios extraordinarios de ingresar a la Iglesia (bautismo de deseo o de sangre) y otra es (como los jansenistas dimonianos desean hacer creer) decir que el bautismo es optativo. Así operaban los jansenistas y así operan ahora ustedes.Y el anatema vale para ustedes que mutilan los cánones y los toman según vuestro capricho particular

    4. ¿Sostiene usted que hay contradicción en Trento? ¿O es que como los jansenistas elijen que creer y que no creer? ¿Qué es infalible y que no lo es? No veo ninguna contradicción por lo expresado en el punto 2. Si usted no lo ve, es su problema.

    5. Tal como lo interpreta la Santa Iglesia. De hecho, me parece que eso contradice la enseñanza errónea del semipelagiano Feeney y de los hipócritas dimonianos.

    Finalmente, no me molesta, pero no sacaremos nada de esto más que una cosa: poder desenmascarar los falsos argumentos de los herejes y enemigos de la Iglesia Católica. Ayer fueron los jansenistas, hoy son los modernistas y también los falsos tradicionalistas.

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  15. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo

    Estimado Pepe Rivas lo que ahora contrariamente a la FE, escribe lastimosamente, Raul Amado editor de Sursum Corda es solo consecuencia de que solo el Amor a la Verdad te libra en estos tiempos de ser complaciente en la iniquidad

    Hace tan solo algunos 2 años, Raul Amado que pretendía librarse de la apostasía en que creció como la mayoría y se preparaba para eso escribía lo siguiente textualmente:

    La caída y la Gracia.
    Es dogma católico que con la caída de nuestros padres (el pecado original) la naturaleza humana quedó terriblemente herída, el genero humano “hecho inmundo” (Is 64,4) perdio completamente la inocencia y así, despojados de todas las virtudes, fue arrojado del Paraíso. El hombre, quedó entonces como un esclavo del pecado y del Demonio, lejos de Dios se hizo merecedor del infierno.
    Esta falta no quedó en Adán, como sostenían los pelagianos y los reformadores del Siglo XVI (Wycliff y Zwilingo), ni se borró en el vientre materno de los predestinados (como imaginó Calvino), sino que el Concilio de Trento afima:

    Si alguno afirma que la prevaricación de Adán le dañó a él solo y no a su descendencia; que la santidad y justicia recibida de Dios, que él perdió, la perdió para sí solo y no también para nosotros; o que, manchado él por el pecado de desobediencia, sólo transmitió a todo el género humano la muerte y las penas
    del cuerpo, pero no el pecado que es muerte del alma: sea anatema, pues
    contradice al Apóstol que dice: Por un solo hombre entró el pecado en el
    mundo, y por el pecado la muerte, y así a todos los hombres pasó la muerte,
    por cuanto todos habían pecado [Rom. 5, 12; v. 175] (Dz 789)



    A raíz de esto es imposible, como enseñó San Agustín que el hombre pueda agradar a Dios, para ello debe ser justificado, como repitió dogmáticamente el Sacrosanto Concilio de Trento. ¿Qué es la justificación? Es el acto que lleva al hombre del Estado de Caída al Estado de Gracia, que nos regenera y nos permite permanecer en el camino de Dios durante la vida y después de la muerte, contemplarlo y adorarlo en su Santa Presencia.
    Quienes mueren en pecado no son sino merecedores del infierno por culpa propia. Dios no castiga a nadie si no es por su propia culpa. Somos merecedores del infierno por todos nuestros pecados y si nos mantenemos en la Fe, en la Verdad y en la Vida no es por nuestros méritos, sino por la Gracia de Dios que nos permite obrar bien y sostenernos. Sin la gracia no somos nada. Es por ello que debemos, en nuestras oraciones pedirle a Dios que nos la aumente, debemos confesarnos periódicamente, debemos acercarnos al Santísimo y adorarle, debemos comulgar espiritualmente en caso de estar en pecado, pidiendo al Señor que nos de la Gracia de levantarnos de nuestra caída y que así, limpios por la Gracia podamos hincarnos de rodillas y recibirle sacramentalmente.



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  16. Continua...

    El bautismo.

    El Bautismo es un sacramento absolutamente necesario para la justificación. Sin el bautismo nadie, absolutamente nadie puede aspirar a la salvación de su alma, sino que por el contrario se condena. El Bautismo nos limpia del Pecado Original y nos hace hijos de Dios:

    El primer lugar entre los sacramentos lo ocupa el santo bautismo, que es
    la puerta de la vida espiritual, pues por él nos hacemos miembros de Cristo y
    del cuerpo de la Iglesia. Y habiendo por el primer hombre entrado la muerte en
    todos, si no renacemos por el agua y el Espíritu, como dice la Verdad, no podemos entrar en el reino de los cielos [cf. Ioh. 3, 5]. La materia de este sacramento es el agua verdadera y natural, y lo mismo da que sea caliente o fría. Y la forma es: Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. (…) El efecto de este sacramento es la remisión de toda culpa original y actual, y también de toda la pena que por la culpa misma se debe. Por eso no ha de imponerse a los bautizados satisfacción alguna por los pecados pasados, sino que, si mueren antes de cometer alguna culpa, llegan inmediatamente al reino de los cielos y a la visión de Dios.
    (Dz 696: Concilio de Florencia)



    Nadie puede aspirar a la Gloria del Padre sin el bautismo, por ello el Concilio de Florencia decretó en la Cantate Domino .
    Firmemente cree, profesa y predica que nadie que no esté dentro de la Iglesia Católica, no sólo paganos, sino también judíos o herejes y cismáticos, puede hacerse participe de la vida eterna, sino que irá al fuego eterno que está aparejado para el diablo y sus ángeles [Mt. 25, 41], a no ser que antes de su muerte se uniere con ella; y que es de tanto precio la unidad en el cuerpo de la Iglesia, que sólo a quienes en él permanecen les aprovechan para su salvación los sacramentos y producen premios eternos los ayunos, limosnas y demás oficios de piedad y ejercicios de la milicia cristiana. Y que nadie, por más limosnas que hiciere, aun cuando derramare su sangre por el nombre de Cristo, puede salvarse, si no permaneciere en el seno y unidad de la Iglesia Católica

    Remarquemos esto:

    ¿Puede salvarse alguien que esté sin bautizar por sus “Buenas obras”?
    No.

    ¿Puede algún judío, pagano, o hereje salvarse por “obrar bien”?
    No, no puede.

    ¿Pero si estaba “de buena fe” en el error?
    El texto del Concilio es claro: irá al fuego eterno que está aparejado
    para el diablo y sus ángeles.

    ¿Puede un catecúmeno que derrama su sangre por Cristo salvarse?
    El Concilio dice que nadie que no esté bautizado con agua, de forma sacramental puede salvarse.

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  17. Esto es un dogma de fe, esta es la regla que tenemos que seguir sin dudar. No tenemos derecho a “atemperar” el magisterio por razones humanitarias, por lo que nos gustaría que fuera. La Iglesia habla, nosotros no solo escuchamos, sino que tenemos que someternos a su juicio infalible.
    Para rematar podemos citar al II Concilio de Orange:


    Si alguno porfía que pueden venir a la gracia del bautismo unos por misericordia, otros en cambio por el libre albedrío que consta estar viciado en todos los que han nacido de la prevaricación del primer hombre, se muestra ajeno a la recta fe. Porque ése no afirma que el libre albedrío de todos quedó debilitado por el pecado del primer hombre o, ciertamente, piensa que quedó herido de modo que algunos, no obstante, pueden sin la revelación de Dios conquistar por sí mismos el misterio de la eterna salvación. Cuán contrario sea ello, el Señor mismo lo prueba, al atestiguar que no algunos, sino ninguno puede venir a El, sino aquel a quien el Padre atrajere [Ioh. 6, 44]; así como al bienaventurado Pedro le dice: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Joná, porque ni la carne ni la sangre te lo ha revelado, sino mi Padre que está en los cielos [Mt. 16, 17]; y el Apóstol: Nadie puede decir Señor a Jesús, sino en el Espíritu
    Santo [1 Cor. 12, 3] (Dz 181)
    El magisterio es claro: nadie, absolutamente nadie que no fuera bautizado (hombre o mujer, adulto o niño) puede ser merecedor de la Gracia y de la Vida Eterna, sino que por el contrario es arrojado al infierno....

    Condena al pelagianismo y al “lugar intermedio”.

    El XIV Concilio de Cartago, convocado contra los pelagianos y semipelagianos fijó la doctrina a seguirse respecto a la gracia y al bautismo. En él la influencia de San Agustín es evidentísima, quien lee esos cánones no puede sino remitirse continuamente a los escritos del gran Santo de Hipona.
    El cánon segundo atacaba directamente la doctrina pelagiana de los niños nacidos en estado de gracia. De la misma forma ataca al “lugar intermedio” donde supuestamente los infantes no bautizados gozarían de una felicidad terrena. El texto es muy elocuente y nos muestra la verdad, asegurando su enseñanza en la Sagrada Escritura:


    Igualmente plugo: Si alguno dijere que el Señor dijo: En la casa de mi Padre hay
    muchas moradas (Ioh 14, 2), para que se entienda que en el reino de los cielos
    habrá algún lugar intermedio o lugar alguno en otra parte, donde viven
    bienaventurados los niños pequeños que salieron de esta vida sin el bautismo,
    sin el cual no pueden entrar en el reino de los cielos que es la vida eterna,
    sea anatema. Pues como quiera que el Señor dice: Si uno no renaciere del agua y
    del Espíritu Santo, no entrará en el reino de los cielos (Ioh. 3, 5), ¿Qué
    católico puede dudar que será partícipe del diablo el que no mereció ser
    coheredero de Cristo? Porque el que no está a la derecha, irá sin duda alguna a
    la izquierda.

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  18. Conclusión:
    La doctrina del limbo entendida como un lugar intermedio de felicidad terrena, donde las almas de los niños sin bautizar no sufren otra cosa que la sola privación de la visión beatífica es muy cercana a las tesis pelaginas.
    Yo personalmente, prefiero creer que el limbo no existe y que aquellos que mueren sin bautizar son arrojados al infierno, portadores del Pecado Original y por lo tanto aborrecibles a los ojos de Dios, tal como enseñó San Pablo, San Agustín y confirmaron los Concilios Ecuménicos.
    Se que mi postura (que no es mía, sino la del Magisterio de la Iglesia) puede ser “poco estética”. Habrá quienes digan que la no existencia del limbo quita la misericordia a Dios. ¿Quiénes somos para juzgar la misericordia divina? ¿Somos más que Dios? Él nos salva gratuitamente, no nos debe nada, y salva a quien el quiere por su libre y magnífica voluntad. Dios salva a algunos para mostrar su misericordia, mientras que condena a los pecadores e impíos para mostrar su justicia.


    (http://sursumcordablog.blogspot.mx/2012/01/el-limbo-un-lugar-inexistente.html)( espero Raul Amado que no borres este articulo que tu mismo hiciste y lo leas nuevamente para que abraces de nuevo la Fe Cristiana por la Gracia de Dios, la que con tanto celo defendías en enero de 2012)


    Esto que en solo 2 años le paso Raul me recuerda la sentencia de de Nuestro Señor Jesucristo; que si estos días no se acortasen nadie se salvaría

    Camina pues José Rivas con la cabeza en alto pues se acerca el día de nuestra liberación

    VIVA CRISTO REY!!!
    FIAT

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  19. Hector, muchísimas gracias por dejar tu comentario. Y Pepe... estás en nuestras oraciones.

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Benedicamus Domino!