martes, 4 de marzo de 2014

Los autodenominados sucesores de Monseñor Lefebvre

Hoy les traigo una carta muy interesante de Monseñor Marcel Lefebvre donde se refiere a la que muchos consideraron la más grande de las crisis de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, la salida con varios sacerdotes y seminaristas liderados por el entonces Padre Morello. Es interesante como muchos sacerdotes que salieron de la Fraternidad San Pío X han centrado su apostolado, no en la lucha contra el modernismo, sino en una lucha interna, una lucha intra-trincheras contra los otros sacerdotes de la Resistencia Católica contra la Iglesia Conciliar. ¿Actitud casual? Claro que no, porque es algo general, casi se diría endémica entre quienes salen de la FSSPX. Todos tienen ánimo y espíritu de fundadores, de publicistas los más limitados, de ser llamados "Monseñor" (a cualquier precio) o "Nuestro Padre" y por supuesto, de ser los legítimos y verdaderos herederos de la obra de Monseñor Lefebvre.
El arzobispo Francés señala dos razones por las cuales se han producido deserciones de la acuerdismo, siempre agónico y el sedevacantismo. Desliza además una tercera que no es el sedevacantismo, pero que termina en él porque otra ya no le queda, se trata de ciertas cuestiones de índole personal que, para justificarse, se erigen en "rigorismos". Recientemente, en una disputa con un sacerdote sedevacantista argentino que salió de la FSSPX, recordé que antes de proclamarse públicamente sedevacantista, él "descubrió" problemas disciplinares, falta de rigor y una espiritualidad "liviana" en la Fraternidad. Así inició, según él gusta contar ahora, un camino espiritual que lo llevó al sedevacantismo bajo la hermenéutica de la Tesis de Monseñor Guerard Des Lauriers. La verdad, para quienes conocimos la historia original fue otra: él siempre fue sedevacantista, pero deseaba ser ordenado y por ello ingresó a la Fraternidad, donde sus padres son fieles, aún hoy de la Fraternidad a sabienda de sus nuevos "superiores", aunque él predica en contra de la "misa una cum".
A veces, quienes dejan la Fraternidad esperan que vengan corriendo a ellos los fieles, esperan torcer el brazo de los superiores y ser recibidos como los salvadores. Cuando ven que eso fue una fantasía, deciden proclamarse sedevacantistas, bien de una manera bastante sui generis, o por medio de largos rabinismos a los que califican como la única manera real y verdadera de sedevacantismo, ya que las demás son todas heréticas. Son los predicadores del odio, del resentimiento, que insisten en ser los mantenedores del espíritu original de la Resistencia Católica, verdaderos formadores de sacerdotes, cuando en realidad, en sus escritos se puede apreciar una grave ignorancia sobre cuestiones teológicas o, para peor, confusiones gravísimas debido a que han plagiado las conferencias y textos que los sacerdotes y obispos de la FSSPX subieron a Internet. ¿Un ejemplo? En una carta pastoral, el obispo Andrés Morello confunde a Nicolás de Cusa con Kant, y le adjudica al primero todo el sistema del segundo. Y estamos hablando de alguien que "restauró" la Compañía de Jesús...
Sin más, la carta de Monseñor Lefebvre.


Carta de julio 1989 a Monseñor de Galarreta y a los sacerdotes,
seminaristas y fieles del Distrito de Sudamérica

Queridos sacerdotes, seminaristas y fieles:

Con ocasión de la nueva escisión que afecta a nuestra querida Fraternidad, provocada en América del Sur por el P. Morello, me parece oportuno que analicemos cómo procede el demonio, buscando debilitar o destruir nuestra obra.

Los autores de estas separaciones, ¿no proceden acaso según dos principales tentaciones que luego se diversifican?

La primera tentación consiste en mantener relación con el Papa o con los obispos actuales. Evidentemente es más normal y más agradable llevarse bien con las autoridades que estar en dificultades con ellas, sobre todo cuando esas dificultades pueden concluir en sanciones.

La Fraternidad es entonces acusada de exagerar los errores del Vaticano II, de criticar abusivamente los escritos y los actos del Papa y de los obispos, de aferrarse de una manera demasiado rígida a los ritos tradicionales, en definitiva, de tener una tendencia al sectarismo que llevará algún día al cisma.

Una vez evocado el fantasma del cisma se asustará a los seminaristas y a sus familias y se los llevará a la decisión de abandonar la Fraternidad, tanto más fácilmente cuanto que los sacerdotes, obispos y Roma misma, dicen ofrecer garantías para una cierta Tradición.

Podríamos establecer una larga lista de aquellos que nos han abandonado por estos motivos.

Era evidente que las consagraciones episcopales y la excomunión aparecerían como motivos más que suficientes para dejar la Fraternidad, sobre todo con las garantías ofrecidas por la Roma conciliar en favor de la tradición litúrgica.

A pesar de que las mentiras de la Roma conciliar han sido varias veces confirmadas por los hechos, siempre vale la pena reiterar el intento, porque nunca falta quien muerda el anzuelo.

Pero los errores del Vaticano II y su espíritu se ven continua y públicamente confirmados en las palabras y en los hechos. Nada cambia a nivel de los principios liberales y modernistas. La apostasía se expande, la fe católica continúa desapareciendo.

La mayoría de nuestros sacerdotes, seminaristas y fieles no se hacen ilusiones y están convencidos de que no es posible confiar en las autoridades de la Iglesia conciliar, mientras éstas profesen dichos errores.

La segunda tentación que el diablo suscita en el espíritu de algunos de nuestros sacerdotes, que provoca ahora una nueva escisión a la Fraternidad, se puede resumir así: “Hemos tenido confianza en la Fraternidad de los comienzos, en sus principios y en su acción; sin embargo, verificamos que su espíritu cambia y de este modo, por fidelidad a la Fraternidad inicial, dejamos la Fraternidad actual”.

Para justificar esta actitud se les hace necesario buscar las evidencias de los cambios. A partir de allí, los hechos más ínfimos serán explotados, agrandados, llegando a transformarse en verdaderas calumnias. (…). La acusación me alcanzaba a mí mismo.

A ellos se les hacía necesario, también, engañar a los fieles, a fin de que los siguiesen. Una empresa basada, verdaderamente, en la mentira.

En aquel caso, los que buscaban oponer la Fraternidad de hoy a la de ayer eran “sedevacantistas” y rehusaban rezar públicamente por el Papa.

En el caso del P. Morello, el principio es el mismo, pero los presuntos cambios que él dice advertir se situarían más bien en el nivel espiritual y moral. Esta actitud del P. Morello se origina en una psicología personal, una necesidad innata de hacerse discípulos personales, exclusivos, pues él está persuadido de que lo anima un carisma particular para santificar las almas.

Esta actitud ya se había manifestado respecto de las religiosas, queriendo fundar su propia congregación, según sus ideas personales. Desgraciadamente los seminaristas han sido víctimas de esta tendencia posesiva y un grupo de ellos se convirtió en “su grupo”.

La decisión del cambio de destino del P. Morello produjo la ruptura de ese grupo con el Seminario. Se les hizo necesario encontrar motivos para justificar la salida de la Fraternidad. Fue fácil: “nosotros somos los puros, los otros son los impuros”.

A partir de ese momento, es verdaderamente un espíritu diabólico el que se apodera de ellos y los conduce a buscar manifestaciones de todo tipo de taras y vicios.

No me hago ilusiones. Pronto yo mismo seré calumniado como ya lo he sido por parte de todos aquellos que han desgarrado a la Fraternidad.

El proceso es siempre el mismo, se les hace necesario justificar a todo precio el acto escandaloso que significa desviar a un grupo de sacerdotes, seminaristas y fieles.

Esforcémonos por esclarecer a quienes nos dejan sobre el grave daño que causan a la obra de la Tradición, pero no nos dejemos perturbar, guardemos la paz en medio de la prueba. La historia de la Fraternidad se asemeja a la de la Iglesia y la continúa: Oportet haereses esse (Es necesario que haya herejes). La Providencia permite estas purificaciones a fin de evitar que la obra se contamine.

En este último caso, se trata de un falso concepto de la formación espiritual, que tiene un dejo de jansenismo. ¡Dios nos preserve de este espíritu! Nos dimos cuenta tarde y el mal ya se había realizado en algunos jóvenes sacerdotes y en casi la mitad de los seminaristas.

La prudencia exige que no tengamos absolutamente ninguna relación con los que nos dejan, ni siquiera epistolar, excepto si alguno de entre ellos manifiesta signos serios de arrepentimiento. Recemos por ellos, esa es la verdadera caridad que podemos ejercitar para con ellos.

Que estas separaciones sean la ocasión de hacer un examen de conciencia, a fin de vigilar valerosamente para no admitir debilitamientos en lo doctrinal, moral, espiritual y disciplinario. Vigilate et orate (Velad y orad).

Dios continúa bendiciendo a la Fraternidad en medio de las pruebas pero no puede hacerlo sino a condición de que permanezcamos fieles a nuestras Constituciones, en la vida de oración, de sacrificio, viviendo el Santo Sacrificio del Altar en nuestra vida interior y exterior, como la Santísima Virgen María y como todos los santos.

Todo vuestro en Cristo y María,

+Marcel Lefebvre
Ecône, 16 de julio de 1989,
en la Fiesta de Nuestra Señora del Monte Carmelo.

12 comentarios:

  1. Me parece Raúl que el que este Monseñor Morello confunda a Kant con Cusa te cae como una patada al higado.

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  2. Mons. Lefebvre ha tenido muchísimos errores y los que son eclesiológicos son casi heréticos; pero si hay algo que no se le puede atribuir al prelado francés, es el de estúpido, me refiero al caso que aqui hoy traes, el de Morello, este individuo dañino que ha arruinado a muchos jóvenes durante su estadía en la Reja, el obispo Lefebvre lo tenía bien ficahdo, él -morello- se creia que era las niñas de los ojos de Lefebvre pero no fue así, por algo no lo quiso consagrar obispo y este desaire Morello se lo cobró caro, bueno, es una forma de decir ya que le hizo un favor a la Fraternidad sacarle de encima a esa banda de soberbios y falsas vocaciones que se fueron con Morello.
    Imagínense en lo que hubiese parado la FSSPX con un obispo como andresito, otra que Williamson.
    La carta de Lefebvre a Degalarreta esta´imperdible por supuesto.
    Juan Marcelo

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  3. La carta es muy interesante, desde ya se aprecia que M. Lefebvre era una persona brillante. La admiración que tengo por Lefevbre no quita que su argumentación tenga algunas debilidades yo creo. Me refiero a que pareciera que el bisturí que el aplica a Morello quizás se le podría aplicar a el mismo.

    P. ej , donde dice:
    "La segunda tentación…se puede resumir así: “Hemos tenido confianza en la Fraternidad de los comienzos, en sus principios y en su acción; sin embargo, verificamos que su espíritu cambia y de este modo, por fidelidad a la Fraternidad inicial, dejamos la Fraternidad actual”. ¿No es lo mismo que dijo M. Lefebvre de la Iglesia? cambiemos "fraternidad" por "Iglesia" (o por Iglesia conciliar si prefieren) y es el mismo argumento.

    Al final hace un paralelismo, dice " La historia de la Fraternidad se asemeja a la de la Iglesia y la continúa" Si sigo esa línea de argumentación que me impide deducir que Morello le hizo a la Fraternidad lo mismo que Lefevbre le hizo a la Iglesia.

    En el fondo, la idea que subyace, en mi humilde opinión, es que para M. Lefebvre la Fraternidad es la Iglesia. Por eso estoy totalmente de acuerdo con Raúl Miguel en que también los sarmientos de la vid de la Fraternidad que se han separado de ella tienen la característica de reclamar para sí el ser la Iglesia. Pero no solo ellos, todos los grupos tradicionalistas también lo proclaman.

    Entonces ¿Dónde está la Iglesia? ¿Un poco en todas partes, incluida la Iglesia concilar? ¿Dónde haya dos o tres reunidos en su nombre?

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  4. Muy buen articulo. Yo estoy un poco cansado de leer a todos los ex lefebrvistas despotricar contra la fraternidad. Sobre Morello, yo no lo conozco, pero lo que leí de él me parece impropio de un obispo. Poca formación y un gran rencor. ¿Podrías colocar el texto donde habla de Nicolás de Cusa? Soy profesor de filosofía y me sorprende que lo compare con Kant.

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  5. El amigo anónimo de las 10:10 podría poner algunos ejemplos de eso que llama "errores eclesiológicos casi heréticos" de Mons. Lefebvre? Gracias.

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  6. Aquí van dos
    1º Creer que al papa se lo puede obedecer cuando le conviene.
    2º Creer que un hereje manifiesto como lo fue J.P.II, Paulo VI, pueden ser miembros de la Iglesia.
    3ºConsagrar obispos sin autorización del Papa válido y legítimo, eso es romper la Unidad, nota distintiva de la verdadera Iglesia.
    Juan Marcelo

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  7. sin ser lefevbriano....pero los 3 puntos o errores que le achaca el amigo Juan Marcelo al arzobispo suizo-francés no resisten mayor análisis....mas seriedad y responsabilidad en los juicios!!

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  8. Ninguno de los tres es ejemplo de "error eclesiológico cercano a la herejía". Ni siquiera son errores. El primero supone que la obediencia es absoluta, lo cual no es defendido por nadie, que yo sepa. El segundo supone el sedevacantismo, que no pasa de ser una opinión. El tercero ha sido taaantas veces respondido que no procede hacerlo nuevamente aquí.

    Sigo esperando al menos un ejemplo.

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  9. Estoy de acuerdo con el Sr. Juan Marcelo, Mons. Lefebvre era hereje y cismatico (aunque admirable)tanto para la Iglesia Conciliar como para la Catolica........
    Brian Castillo Esparza

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  10. Argumentos señores, argumentos. Eso de acusar de herejía así no más es poco varonil. Argumentos y si no es mejor el silencio.

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  11. Estimado Raúl Miguel
    Relacionando los últimos comentarios con el post sobre la teología y los seglares, en el sentido de la ignorancia supina reinante sobre todo en los ambientes "tradicionalistas", me gustaría decir algo: me aventuro a señalar que, luego de algún tiempo revisando blogs y artículos, al sedevacantismo (salvo honrosas excepciones) habría que dividirlo, a grandes rasgos, en dos grupos: el de Disandro y su afines y el "resto".
    No me estoy refiriendo a la buena o mala fe,o de ciertas "tendencias" doctrinales sino al RIGOR INTELECTUAL, la preparación y sapiencia en teología, filosofía, filología, derecho, historia, etc.(la división la hago, por tanto, en relación al rigor intelectual, que en los hechos cuadra con la labor del Dr. Disandro.... espero se entienda)
    frente a tanta ignorancia e inepcia en la argumentación del grupo del "resto", la HIPÓTESIS,repito HIPÓTESIS de la vacancia de la sede parece perder peso.Cualquier persona medianamente instruida se percata de las debilidades de cierta argumentación.
    Generalmente (este blog es una excepción) uno encuentra articulos más interesantes y con mayor rigor en ambientes no-sedevacantistas.......
    Saludos.
    P.S: Raúl Miguel, no le publique mas comentarios a los orcos!!

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  12. Raúl, deja de publicar los comentarios de los orcos. Es una buena definición. Esos tontos desvirtuan el blog y hace que pierda seriedad.

    Claudio

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