viernes, 7 de marzo de 2014

Soberbia, ignorancia y malicia

Nicolás Desposito, una muestra de soberbia, de ignorancia y malicia.

Hace poco he venido desarrollando en Sursum el tema de la formación de los sacerdotes, de la creencia de ciertos tradicionalistas en la infalibilidad de los ordenados y de la facilidad con la que aparecen autodenominados “teólogos” y “salvadores” de la Iglesia Católica. Esta tendencia es peligrosa por varios motivos, en primer lugar porque otorga al sacerdote una maiestas que no posee más allá de su elevación por el sacramento del orden. Un sacerdote no es sinónimo de un teólogo, un sacerdote es, principalmente, un “Ministro de lo sagrado”, no necesariamente un theologos, ya que si bien tiene un acceso a las cosas Divinas, no siempre posee un conocimiento íntimo, especial y elevado sobre ellas, ya que esa es la definición de teología de San Clemente de Alejandría y de San Agustín, el Doctor de la Gracia. En efecto, Santo Tomás de Aquino y San Buenaventura coincidieron además que los theologos tienen ese conocimiento de una manera más elevada que la de los simples fieles, pero no por mérito propio, sino por un carisma especial, el carisma de los doctores (didaskaloi). La Didakhé, por ejemplo no señala que los presbíteros y epíscopos sean por su ordenación misma doctores, sino que éstos deben cumplir las funciones, “cumplir el servicio” (leitorgousi ten leitourgian) de los profetas y los doctores en la fe.
La creencia en que los ministros son, por ellos mismos infalibles fue una de las causas de que la herejía Conciliar se expandiera como lo hizo. Apostatóla jerarquía y con ella los fieles porque ¿Acaso no eran los mismos sacerdotes? ¿Acaso si los sacerdotes y los obispos lo decían no era, por eso mismo, la verdad? La falta de estudios, un catolicismo sansulpiciano, dado a las beaterías, a los catecismos más básicos y poco profundo, fue uno de los grandes males que azotó a la Iglesia y de los que se sirvió el Demonio para su golpe maestro.
Hoy muchos quieren imponer esa visión en la Resistencia Católica. Algunos porque se creen teólogos y esbozan rabinismo elevándolos a enseñanzas cercanas a la fe. Otros porque se creen realmente iluminados. Otros, porque carentes de conocimiento e inteligencia se dedican a cortar y pegar lo que escucharon en sus seminarios como si eso les diera autoridad. Y a veces dicen verdaderas barbaridades, impropias de alguien que, se supone, pasó por una casa de estudios.
El ejemplo más reciente lo dio el Padre Nicolás Desposito, argentino, egresado del seminario del obispo Donald J. Sanborn.
¿Qué escribió el presbítero Despósito?

"Una sóla Misa "una cum" es más ofensiva a Dios que todos los abortos juntos de la historia"

Abortion is a sin against the 5th Commandment, a Mass offered in union with an apostate is a sin against the 1st Commandment...


¿Qué se puede decir de él? ¿Qué conclusiones podemos sacar de su formación? De no haber visto que realmente él lo escribió, no lo hubiera creído. Triste, más que triste, lamentable. Evidencia de la soberbia, la ignorancia y la malicia de un grupo de hombres que en lugar de enfocarse en el modernismo, en la Iglesia Conciliar buscan desesperadamente quedarse con las capillas y los fieles de la Fraternidad San Pío X. muchos de estos sacerdotes tienen padres y hermanos que aún hoy asisten a las Misas, no solo de las capillas y prioratos, sino incluso de los SEMINARIOS de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, padres que, cuando se enferman, son visitados y asistidos espiritualmente y con los sacramentos por los sacerdotes de la Fraternidad.
Rencor, odio, ignorancia, soberbia. Esos parecen ser los tristes frutos que algunos pueden dar a la Iglesia Católica en esta época de crisis.

4 comentarios:

  1. Estos sinverguenzas y déspotas se dicen que son semejantes al Corazón de Jesús, mansos y humildes , paradojas de la vida.
    Javier

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  2. Jajajajja Nicolás Despósito que raro no mandándose bolasos, este individuo siempre lo ha hecho, es un imprudente de mierda, lo más lindo de todo esto es que a este sinverguenza los yankis lo pusieron de prefecto de disciplina del "seminario" de Sanborn en Florida; imagínense los profesores y el nivel de esa casa de ignorantes, soberbios e hipócritas.
    Javier

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  3. EL DERECHO A IMPONER: Santo Tomás nos enseñó que cuando entramos en una discusión lógica, limitada al uso de la razón, el argumento de autoridad, es el más flojo de todos. Pero esto no nos autoriza a constituirnos en autoridad por el hecho de que tengamos la razón.

    Quiero referir este principio a la discusión en derredor del “una cum”. Hemos visto desaforados deseando prohibirlo, así, como notorios pensadores que están en la misma línea. Seamos humildes; no nos usurpemos la autoridad que es de la Iglesia; que hoy no funciona; hecho que nos permite afirmarlo sin duda alguna, pero no nos constituyamos en autoridad. Es paradoja que un discípulo de Sanborn, que con toda razón, acusó a Lefevbre de usurpar la autoridad Papal, venga a usurparla él mismo.

    Estamos en LAODICEA; no es tiempo de misionar, sino de esclarecer a “muchos”, tal cual previó el Profeta Daniel, y dispuso la Providencia que tuviéramos, para ello, la cibernética.


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  4. No se puede creer, pensar que este individuo nació en tras las sierras cordobesas, la zona en donde ejerció su ministerio el santo cura gaucho, el conocido cura Brochero.
    Este sí que se fue a USA para perder la poca espiritualidad católica para abrazar la fe farisáica del nefasto Sanborn y compañía.
    Pablito

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