miércoles, 30 de abril de 2014

Reflexión sobre la inteligencia elevada por la fe

Muchas veces creemos que es algo obvio lo que decimos, bien contra el ecumenismo, bien contra la "libertad religiosa" o contra cualesquiera de las herejías del Falso Concilio Vaticano II. Nos parece que estamos repitiendo cosas que todos sabemos:

La misa nueva es invalida y sacrílega.
El Concilio Vaticano II enseñó doctrinas nuevas y heréticas.
El ecumenismo es herético.
La libertad religiosa es una locura.
Las actuales autoridades de la Iglesia "Católica" no actúan como tales, sino más bien como agentes del Anticristo.
La Sede Apostólica está usurpada...

Y podríamos seguir. Hace poco, encontré nuevamente por internet un listado de las herejías del Falso Concilio Vaticano II. Cuando se lo comenté a un amigo de la Resistencia Católica, me dijo "eso es viejo, todos lo conocemos". ¿Todos? ¿Quienes son todos? Los católicos, por supuesto que ya lo sabemos, pero nos olvidamos de cuando no eramos católicos, cuando (la mayoría) no habíamos aún conocido la Verdadera Fe de Cristo y estabamos, "perplejos", en la Iglesia Conciliar del Vaticano II. Sé de muchos tradicionalistas que, hará cosa de diez o doce años aplaudían en los coros parroquiales, elevaban sus manos durante la "consagración" y aprovechaban el "beso de la paz" para acercarse a la chica linda de la parroquia. Conocí ardientes defensores del ecumenismo a los que hoy, pronunciar el nombre de Wojtyla les produce un efecto emético o que al ver a un "sacerdote carismático" buscan un arma.

Sí, hoy podemos, los católicos, decir "sabemos que el Vaticano II es un falso concilio y que sus enseñanzas son heréticas, por eso lo rechazamos, al igual que sus reformas y todas sus autoridades". Pero hubo un tiempo en el que, muchos de nosotros, ignorábamos la verdad. ¿Cuántas veces nos hemos planteado que personas tan inteligentes y cultas continúen en la Iglesia Conciliar? ¿Cuántas veces nos encontramos en arduas discusiones ante defensores ardientes del "Papa" y del "Concilio" que se escandalizan al escucharnos? ¿Cuántas veces nos hemos topado con escolásticos que no encuentran ninguna contradicción entre el Vaticano II y Santo Tomás de Aquino?

Creo que la respuesta es simple. San Buenaventura sostiene que la visión de inteligencia natural es inferior y distinta a la visión de la inteligencia elevada por la Fe (Col. in Hex. Col VII, 1), por ello es menester que la luz divina ilumine al hombre para que así poder Ver, no ya con la simple inteligencia humana, sino con la de aquellos que han nacido del Agua y del Espíritu. Por eso, continuemos con el apostolado, sigamos repitiendo lo que para nosotros es conocido, sigamos promoviendo la Fe, sin rencores, pero con amor a la Verdad, que es Cristo y como tal es inmutable. Pero sobre todo, oremos por todos aquellos que aún no recibieron la Fe Católica.

5 comentarios:

  1. Muy bueno Raul. Lo que para nosotros es obvio no lo es para los demas. Lo que me sorprende es porque a los modernistas les cuesta tanto ver la verdad. Quizas sea por lo que vos decis.
    Un abrazo en Jesucristo,

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  2. Raul, sería necesario que lo que decis de las herejías del Vaticano II se presente fundadamente aquí en tu blog. Si bien hay mucho escrito,no todo es serio, y ¿quièn lee los documentos?. Hay quienes justifican el Vaticano II, tratan de demostrar la inexistencia de contradicciones, o sostienen que los textos son solo ambiguos, o hasta erróneos pero nunca heréticos.
    Lo mismo pasa con la nueva misa, etc.
    Si se puede demostrar la herejía con los textos en la mano, y sin sacarlos de contexto -como hacen algunos-, quienes sean de buena fe
    actuaràn en consecuencia.


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  3. Tanto los modernistas como así los llamados tradicionalistas, casi nadie ha leido los documentos del Vaticano segundo, los 1º lo defienden sin conocerlos y los segundo los condenan si haberlos leído, es bueno leerlos y verán que sí existen dos documentos que tiran por el suelo la doctrina católica, uno es el de la Libertad religiosa y el otro sobre el Ecumenísmo.
    Germán

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  4. Además tenemos la "Constitución sobre la sagrada liturgia" en la que se da una definición sobre la Misa que no es católica.
    En realidad, ya si los textos son "confusos", "ambiguos" o sólo erróneos, ya son contrarios a la Fe y a los Dogmas, porque el Dogma jamás puede ser ambiguo o confuso. Las fórmulas de fe, como enseñó Santo Tomás de Aquino expresan lo que tenemos que creer con propiedad y con precisión. Por eso el credo es claro, no es ambiguo, por ello todas las definiciones conciliares son claras y jamás fueron ambiguas.

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  5. Aquí están las pruebas de que Richard Williamson es un agente de Inglaterra y su conversión a la lefebvrismo no fue verdadera, sino que fue solamente para infiltrarse y destruir la Obra del Arzobispo Lefebvre, y por lo tanto sus ordenaciones, pese a quien les pese fueron nulas e inválidas entre ellas del no menos criptotradicionalista Lázaro Romero.

    http://moimunanblog.wordpress.com/2013/08/05/quien-es-de-verdad-monsenor-williamson/

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