martes, 29 de julio de 2014

El agonizar de los cristianos sirios

Enviado por un sacerdote amigo.

Aunque representan cerca del diez por ciento de la población siria, los cristianos son uno de los colectivos más amenazados en un conflicto en el que las principales jerarquías eclesiales se han mantenido neutrales.

La entrada y fortalecimiento de grupos extremistas musulmanes en el país, vinculados a al Qaida, ha provocado que la amenaza sobre los cristianos haya aumentado considerablemente. Secuestros, destrucción de iglesias o extorsiones continuas provocan el miedo y, finalmente, la huida de miles de cristianos de Siria.

La situación de Siria, según algunos observadores internacionales, comienza a parecerse a la de Irak, donde después de la guerra sólo quedaron 400.000 cristianos de una comunidad de más de millón y medio de fieles que había en 2003.

“La gente tiene que huir de las zonas que dominan los grupos rebeldes porque se enfrenta al exterminio sectario. O vienen a lugares que controla el régimen o se van al extranjero, no hay otra opción. En provincias como Idlib el puñado de cristianos que resiste reza como en los primeros años del cristianismo, a escondidas y sin símbolos de ningún tipo, en Raqqa las iglesias se han reconvertido en centros de mando del EIIL (Estado Islámico de Irak y Levante, un grupo musulmán militarizado) y en Deir Ezzor han sido directamente saqueadas y destruidas”, denuncia el padre Gabriel, sacerdote católico en la ciudad vieja de Damasco, en un resumen de la trágica situación padecida por la comunidad cristiana en el norte del país.

En estos casi tres años de guerra, seis religiosos han sido asesinados y diecisiete permanecen secuestrados, entre ellos el obispo metropolitano de Alepo y Alejandría, Bulos Yaziji, y el siriaco ortodoxo de Alepo, Yuhanna Ibrahim, capturados por un grupo armado cuando viajaban en coche cerca de la frontera con Turquía a comienzos del año pasado. También un grupo de trece monjas fueron secuestradas. Para su liberación los captores exigen que sean soltadas mil prisioneras de las cárceles del régimen, el levantamiento de los cercos del Ejército sobre los bastiones opositores y un comunicado público por parte de la jerarquía eclesiástica en el que se pronuncien de forma oficial contra el actual Gobierno de Siria.

Son abundantes las historias personales de aquellos que han huido buscando refugio, ya sea en el extranjero o en la capital. La situación ha sido denunciada por organismos internacionales y por la Iglesia Católica, la Ortodoxa, la Siríaca, y entidades como la Alianza Evangélica Mundial. Todas hablan de la posibilidad de “extinción” de la comunidad cristiana de uno de los lugares donde comenzó el cristianismo hace casi dos mil años.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por dejar tu mensaje. Si el mismo contiene insultos o groserías, será eliminado.
Benedicamus Domino!