jueves, 14 de agosto de 2014

Notas definitorias sobre juicio racional

Texto gentilmente enviado por un lector y colaborador frecuente.


NOTAS DEFINITORIAS SOBRE JUICIO RACIONAL


Algunos expositores sobre temas que rozan la actual crisis de la Iglesia, pretenden que no se puede juzgar sobre el tema, si no media una declaración explícita del Magisterio.

Pero esa posición no es correcta. Agregamos dos expresiones que aclaran perfectamente el tema:

De l’Abbe de Nantes:

La concordancia o discordancia de una doctrina nueva con el cuerpo de nuestro Credo católico es objeto de una reflexión intelectual guiada por la razón, y le cabe a todo hombre. No se trata sino de pasos de la lógica, si bien el creyente tiene a su favor lo que Sto.Tomas señala como la connaturalidad con la Fe. Esto le permite intuir, sin que le sea necesario la demostración" (Comentario al discurso de Wojtyla el 30 de diciembre de 1986 en sala Clementina)


De Sardá i Salvany:

¿Es necesario recurrir a un juicio especial de la Iglesia, sobre un punto litigioso o este escrito? ¡De ninguna manera!
Si esta paradoja liberal, fuera cierta, le estaríamos dando un arma poderosísima, que anularía de hecho, por su eficacia, todas las condenas hechas por la Iglesia.
 
5 El juicio de la simple razón humana, debidamente iluminada
Si; la razón humana; para hablar según hablan los teólogos; tiene su lugar en materias de religión. La Fe domina la razón, que debe estarle subordinada en todo.
 
Pero es enteramente falso, el pretender que la razón no pueda hacer nada, en relación con las cosas de la Fe: es falso pretender que la luz inferior, iluminada por Dios en el entendimiento humano, no tenga su brillo, por no ser tan fuerte, como sería en los superiores. Al fiel cristiano le es permitido y aun mandado, el dar razón de su Fe: sacar consecuencias; hacer aplicaciones; deducir paralelos y analogías de ella.
Es por tanto, por el uso de su razón, que el fiel tiene derecho a sospechar y medir la ortodoxia de toda nueva doctrina que se le presente, comparándola con la doctrina ya definida. Si no estuviera de acuerdo, puede combatirla. (Fr. Felix Sarda y Salvany, Liberalism is a Sin, trans. and adapted by Conde B. Pallen [Rockford, IL: TAN Books, 1993 pp.151 153])

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