viernes, 15 de agosto de 2014

Nulidad de los pontificados de apóstatas

Enviado por ATF.


Este tema ha sido discutido hasta por demás. La razón fundamental de la abundancia de discusiones, resulta que hay muchas personas, y en especial clérigos, que no distinguen entre derecho eclesial o canónigo y Ley Divina. Entre éstos se encuentra el P Ceriani, el Dr Salza y los dominicos de Avrillé y otros.
Este tema está profusamente expuesto en la Cum Ex Apostolatus Officio, del tiempo en que la Iglesia se alarmó a causa de la ruptura luterana. Las personas que no distinguen entre los dos órdenes jurídicos, creen que esta Bula ha sido abrogada. No queremos negar que algún aspecto de ella, de característica netamente canónica, lo haya sido. No somos doctores en Derecho Canónico, pero el meollo de la Bula, como el texto que transcribimos, es de derecho Divino y no caduca:

6. Nulidad de todas las promociones o  elevaciones de desviados en la Fe.
Agregamos que si en algún tiempo aconteciese que un Obispo, incluso en función de Arzobispo, o de Patriarca, o Primado; o un Cardenal, incluso en función de Legado, o electo Pontífice Romano que antes de su promoción al Cardenalato o asunción al Pontificado, se hubiese desviado de la Fe Católica, o hubiese caído en herejía. o incurrido en cisma, o lo hubiese suscitado o cometido, la promoción o la asunción,incluso si ésta hubiera ocurrido con el acuerdo unánime de todos los Cardenales, es nula, inválida y sin ningún efecto; y de ningún modo puede considerarse  que tal asunción haya adquirido validez, por aceptación del cargo y por su consagración, o por la subsiguiente posesión o cuasi posesión de gobierno y administración, o por la misma entronización o adoración del Pontífice Romano, o por la obediencia que todos le hayan prestado, cualquiera sea el tiempo transcurrido después de los supuestos antedichos. Tal asunción no será tenida por legítima en ninguna de sus partes, y no será posible considerar que se ha otorgado o se otorga alguna facultad de administrar en las cosas temporales o espirituales a los que son promovidos, en tales circunstancias, a la dignidad de obispo, arzobispo, patriarca o primado, o a los que han asumido la función de Cardenales, o de Pontífice Romano, sino que por el contrario todos y cada uno de los pronunciamientos, hechos, actos y resoluciones y sus consecuentes efectos carecen de fuerza, y no otorgan ninguna validez, yningún derecho a nadie. 
Es de clara evidencia que este tema es de LEY DIVINA, ya que una persona que está fuera de la Iglesia no puede ser su Cabeza, ni vicariar al Señor en ella.
Para más aclarar, señalemos que la Iglesia doctoró a San Alfonso María de Ligorio, a raíz de que expuso esta doctrina con claridad. Veamos sus dichos:
Si alguna vez el Papa, como persona privada, cayese en la herejía, se vería al instante despojado del pontificado; pues, como estaría entonces fuera de la Iglesia, ya no podría ser jefe de la Iglesia.
Más claro; échale agua.

1 comentario:

  1. El autor cae en la falacia del hombre de paja. Los autores mencionados distinguen perfectamente entre derecho divino y eclesiástico (“eclesial” dice pertenencia a la Iglesia y también el derecho divino es eclesial) o canónico (“canónigo” designa a un oficio eclesiástico, no a una rama del derecho). Lo que no conceden sin pruebas es que por derecho divino se produzca la nulidad de modo automático. Existe una larga tradición de la escuela tomista en este sentido que arranca con Cayetano y llega hasta Garrigou-Lagrange. Sería bueno que algunos aprendieran a argumentar con menos arrogancia y más rigor científico.

    ResponderEliminar

Muchas gracias por dejar tu mensaje. Si el mismo contiene insultos o groserías, será eliminado.
Benedicamus Domino!