domingo, 7 de septiembre de 2014

Cristo, la maravillosa Roca

La siguiente homilía fue enviada por un sacerdote amigo.

Sobre la maravillosa roca de Sión

He aquí que pondré en Sión por fundamento una piedra, piedra probada, piedra angular preciosa, sólidamente asentada; el que confía en ella no necesita huir” (Isaías 28:16).

Hermanos, esta maravillosa roca es nuestro Señor Jesucristo. Pues si el profeta hubiera pensado en ella como una roca ordinaria, no habría puesto su fe en ella, y por otro lado habría profetizado la idolatría. El profeta Daniel también habla sobre una roca que rodó por la colina y se estrelló contra el gran ídolo y creció como un gran monte que llenó toda la tierra: “Mientras estaba todavía mirando, se desgajó una piedra (no desprendida por mano de hombre) e hirió la imagen en los pies, que era de hierro y de barro, y los destrozó. Entonces fueron destrozados al mismo tiempo el hierro, el barro y el bronce, la plata y el oro, y fueron como el tamo de la era en verano. Se los llevó el viento de manera que no fue hallado ningún rastro de ellos, pero la piedra que hirió la estatua se hizo una gran montaña y llenó toda la tierra” (Daniel 2:34-35). La profecía sobre la roca en Daniel es para los paganos, y la profecía sobre la roca en Isaías es para los judíos. El Señor Jesucristo es la roca que se colocó en primer lugar, es el fundamento de toda la creación de Dios, pues es el Verbo de Dios y la Sabiduría de Dios; en segundo lugar, es el fundamento del Antiguo Testamento como preparación, y tercero, es el fundamento del Nuevo Testamento como el cumplimiento. La “piedra angular”, es la roca más firme y más fuerte que conecta y une las demás rocas y sostiene los muros de varias direcciones en unidad e integridad. Si observamos al Señor Jesucristo en nosotros, Él es la “piedra angular” que une y enlaza nuestras diferentes capacidades espirituales en unidad e integridad para que todo trabajo se dirija a un fin, hacia la dirección de Dios y del reino de Dios. Si observamos a Cristo el Señor en la historia de la humanidad, Él es la piedra angular que une y enlaza el judaísmo y el paganismo en una Casa de Dios, en la Iglesia de Dios. “Porque nadie puede poner otro fundamento, fuera del ya puesto, que es Jesucristo” (1ª Corintios 3:11), dice el apóstol del Nuevo Testamento de acuerdo con el profeta del Antiguo Testamento. Quien hasta ahora ha creído en esta Roca de Salvación, no ha sido avergonzado. Y tampoco serán avergonzados ninguno de los que crean en ella. Pues esta roca es un “fundamento seguro” y verdaderamente “una roca elegida”, una “preciosa y honorable roca”.


Oh Señor Jesús, nuestra Roca de Salvación, fortalece nuestra fe, esa fe santa y salvadora en Ti, nuestro único Redentor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por dejar tu mensaje. Si el mismo contiene insultos o groserías, será eliminado.
Benedicamus Domino!