sábado, 25 de octubre de 2014

Apostasía y confusión

Apostasía y Confusión
Dr. Carlos A. Disandro
("La Hostería Volante" No. 42, Nov. 1994)   





El estado de la vida teológica, litúrgica, espiritual de la iglesia romana es sobrecogedor. Demolida desde dentro a partir del Concilio Vaticano II; con sus jerarcas Wojtyla, Ratzinger, Lustiger, etc. fomentando y propagando el neo-arrianismo anticrístico (Cf. La Hostería Volante números 36 a 39, sección Teología y Geopolítica), ha completado un largo proceso de treinta y cinco años de progresiva y, al parecer irreparable ruina, cuya consecuencia fundamental es la generalización de la Apostasía y el debilitamiento y relegamiento de la Fe.

Contra  el  accionar de las "jerarquías oficiales" se han pronunciado los denominados sectores "tradicionalistas", en un amplio arco de posiciones, que abarca desde aquellos "moderados" que se mantienen sometidos a la conducción de la jerarquía vaticanista, o los miembros de la Fraternidad San Pio X, los seguidores de Mons. Lefebvre, a los sectores que sostienen la vacancia de la Sede Romana.

En los treinta y cinco años que median entre la muerte de Pio XII y el presente, el sector "tradicionalista" mostró, en general, graves carencias, sobre todo en lo que se refiere a ciencia teológica y a ciencia filológica, armas fundamentales para afrontar la lucha contra la herejía carencias que no solo facilitaron el triunfo de las más avanzadas formulaciones "progresistas", sino, lo que es más grave aún, motivaron que muchos "tradicionalistas" perdieran coherencia, vieran aumentada su propia confusión, y por esa vía, directa o indirectamente, favorecieran a la propagación y consolidación de la Apostasía.

Muchos creyeron que con el planteo de la lucha en el exclusivo -o casi exclusivo- plano del derecho canónico encontrarían vías operativas para "restaurar" la vida de la FE, y por esa vía "salvar" a la Iglesia. Pero, como afirmara siempre el Dr. Carlos A. Disandro, el Código do Derecho Canónico no es fuente de la FE.

No nos detendremos a analizar el accionar de la jerarquía neo-arriana; o de sectores claramente perfilados, como la Fraternidad Iefebvrista, ya que La Hostería Volante se ocupó de estas cuestiones en reiteradas oportunidades y con argumentos contundentes.

Nos detendremos esta vez en el sector "sedevacantista". Esta posición fue sostenida inicialmente por pocas figuras, revistas o nucleamientos en el mundo, ante la contumaz oposición do muchos sectores "tradicionalistas", incluido el lefebvrismo. Fue el R.P. Joaquin Sáenz y Arriaga (Mexico) quien, en primer término, planteara la cuestión de la vacancia del Pontificado a partir de sus obras fundamentales: La Nueva Iglesla Montiniana y Sede Vacante. Junto con los decididos luchadores mexicanos, como el Dr. Ennque Salinas L. y el Ing. Anacleto González Flores. En Alemania, el Dr. E. Heller, director do la revista Einsicht; sólo algunas personas más en Estados Unidos y Europa; en Argentina sólo La Hostería Volante y su fundador el Dr. Carlos A. Disandro, traductor y difusor de la Bula "Cum ex Apostolatus Officio" de Paulo IV (1559).

La proclamación de la vacancia de la sede romana por parte del Arzobispo de Hue, Mons. Martín P. Ngo Din Thuc (Cf. La Hostería Volante No 33) y las consagraciones episcopales, por parte de éste, de Mons. Moisés Carmona, Mons. Adolfo Zamora y Mons. G. des Lauriers abrían una nueva instancia para revitalizar la lucha de la FE contra la Apostasia.

Hoy, la mayoría de los mencionados han fallecido; algunos como el mismo arzobispo vietnamita o Mons. Carmona en circunstancias sospechosas o poco claras. Paralelamente, se operó una repentina, y también sospechosa, "conversión" al "sedevacantismo" de figuras, grupos y revistas, en general provenientes de la Fraternidad lefebvrista y, a la vez, firmes detractores de la tesis de Sede Vacante (al menos en sus etapas iniciales). Tal  el  caso de la Dra. E. Gerstner (revista Kyrie Eleison - Alemania) o del Ing. R. Gorostiaga (revista Roma - Argentina).

En estos sectores advenedizos al "sedevacantismo" comenzó a especularse con la necesidad y posibilidad de terminar con la vacancia de la Sede Romana: La formula consistía en elegir un "papa". Surgió así la tesis Eligendus est Papam, sustentada en fundamentos canónicos, pero carente, en general, de fundamentos teológicos sólidos.

Hace cuatro años, en Estados Unidos fue convocado un Concilio Imperfecto; la iniciativa corrió por cuenta de la Sra. Teresa Benns y del Sr. David Bawden, quien resultó "electo" adoptando el nombre de "Miguel I". Esta acción irracional aumentó la confusión de muchos "tradicionalistas" dispersos y no restó Un ápice de su poder a la gran secta arriana de Roma. Los convocantes de ese desgraciado "evento" quedaron solos en su desatino ya que ninguna de las principales figuras del "sedevacantismo" secundó sus propósitos.


La Hostería Volante ha sostenido y sostiene la tesis de Sede Vacante según los argumentos formulados por el Dr. Carlos A. Disandro en numerosos trabajos, artículos y conferencias. De ninguna manera reconoce entidad ni legitimidad a lo acontecido en Asís de la mano de Gerstner-Gorostiaga. La Sede romana sigue vacante por imperio de la Bula de Paulo IV.
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El Dr. Disandro fue, oportunamente, consultado sobre la convocatoria del Concilio Imperfecto y la eventual elección de un papa por parte de los Obispos que sostenían la tesis de Sede Vacante. Para hacer explícita su posición, que es la posición de La Hostería Volante, reproducimos dos documentos: La carta que enviara a la Sra. Teresa Benns el 25-IV-1989 (Documento No 1) y la carta que remitiera a Mons. Carmona el 10-1-1990 (Documento No 2). Motivadas por el evento que condujo a la ridícula elección de "Miguel I", esta correspondencia contiene argumentaciones doctrinales e ideas prácticas para conducir y consolidar la lucha de la Fe contra el Antikhristos, al mismo tiempo que rechaza la pretensión de erigir una jurisdicción universal por considerarla una vía errónea y peligrosa. Por ello, esas argumentaciones de entonces pueden aplicarse al caso de la "elección" de Asís, con provecho en la clarificación y desgiose de hechos que no sólo aumentan la confusión imperante, sino que termina facilitando la propagación de la herejía.


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He aquí los documentos:

Documento No 1

   
La Plata (Argentina), 25-IV-89.
Muy estimada Teresa Benns:

Primero: le aclaro que recibí tardíamente su carta y envío de enero/89. [...] La he leído, releído y estudiado. Los documentos adjuntos, algunos me eran conocidos ya, y los no conocidos, que he considerado a su vez, me ilustran sobre los problemas y vías que Ud. plantea, y puedo decir que no rechazo nada de esos documentos, ni de su propia argumentación sobre  el  Concilio Imperfecto.

Segundo: Pero creo que Ud. CONFUNDE los planos, que me permito discnminar sin entrar en polémicas; pero como le digo y le repito nada en sus palabras o en sus apoyos y contrafuertes doctrinales, hay contrario a la FE, nada es herético, ni cismático, ni antitradicional. SIN EMBARGO, eso no quita ese desglose de planos que paso a exponer, y que en la quaestio propiamente dicha tienen gran importancia.

    A) Toda la argumentación canonista (incluida la valoración del Concilio de Constanza, en lo que estoy de acuerdo), en fin esa ARGUMENTACION transcurre en el plano lógico-jurídico, que no es en ninguna forma la FUENTE de la FE. La Ecclesia, en efecto, no se funda en ese plano, aunque NO lo niega, ni excluye, ni rechaza. Pero no lo tiene por ARKHE (principium) mystérico, mystico, teándrico, histórico, sacramental, teológico. El C.I.C. no es una teología. Y por eso junto con el plano lógico jurídico debemos meditar en

    B) el plano eclesiologico estricto, o sea Mysterium Ecclesiae, en cuyo nivel transcurre el problema de la Ecclesia Romana y del papa (romano u obispo de Roma). En toda esta comprensión se trata NO de lo que fuera la oscuridad (que se expresa en contra o anti), sino de lo que es la LUZ. Pues es ésta la que determina el corpus de la FE, y luego el C.I.C.

    C) En fin, la tradición histórica, epocal, kairológica (kairós), sería un tercer plano, en cuanto el Mysterium Ecclesiae debe afrontar en el tiempo el poder del ANTIKHRISTOS, para que triunfe la FE y resplandezca pese a TODO, antes de los tiempos escatológicos.

En resumen, muy en resumen, distingo tres planos:

1) el lógico, jurídico, canónico;
2) el plano mystérico, de entidad teándrica, que es la ECCLESIA (sin epíteto: ni romana, ni griega, ni antioquena, ni americana);
3) el plano de la coyuntura o kairós epocal (el nuestro desde 1958-1989), treinta años en que se edifica DENTRO de la Ecclesia romana el poder real y total del ANTIKHRISTOS.


Mi primera objeción a su carta: Ud. pasa inadvertidamente de uno a otro plano, o simplemente los da por inexistentes, lo que sería un principio de herejia implícita, y saca conclusiones lógicas para enfrentar el kairos presente de la iglesia romana (apuntando sin fundamento a la ECCLESIA), y además olvida en su lógica (congruente y perfecta en la ley canónica) la lógica del ANTIKHRISTOS, que acontece precisamente porque la iglesia romana se ha restringido y se restringe a la ley...

Segunda objeción: un Concilio Imperfecto que podria cuadrar teórica y empíricamente en la antigúedad cristiana hasta  el  siglo XVII, es empíricamente irrealizable, no por defecto de la ley canónica, sino por defecto de la FE, por la oscuridad semántica que lo tornaria impreciso, azaroso, confuso, y probablemente írrito. Pues aquí la distinción de los planos que formula es fundamental; aunque el actuar, a acción que Ud. imagina se cumpliera según la ley canónica, el resultado no es el ente, a res entitativa y teándrica (divino-humana) que es la ECCLESIA. Esa res entitativa, superior siempre a la ley y al C.I.C., que Ud. tan afanosamente considera ahora no un "rempart", una muralla, sino un puerto de navegación para llegar a otro puerto difuso precisamente en su entidad. Me temo entonces que el "papa" elegido se inclinara finalmente por el campo del ANTIKHRISTOS.

Tercera objeción: estamos de acuerdo, como le dije, en cuanto al Concilio Imperfecto. Pero un Concilio eminentemente canonista como el de Constanza que Ud. señala como modelo -y estamos de acuerdo- debió incluir como partes a los doctores canonistas de la Universidad de Paris y otras; o sea, debió incluir a quienes carecían de entidad sacerdotal estricta, pero se los incluyó precisamente para no perder el timón. En el Concilio Imperfecto que Ud. concibe o imagina, eso es imposible, y tornaria nub todo lo actuado. Pues la coyuntura (kairos) del siglo XV era la de los canonistas, pero no a del siglo XX (in fine). Pues aquellos canonistas podían actuar -y actuaron- porque no existía la apostasía de la ecclesia romana. Era una disputa del poder en el marco de la FE. De otra menera el Concilio de Constanza sería nulo, y tendríamos que sospechar que carecemos de papa legítimo desde el siglo XIV o XV. Pero no es así, porque la FE de todos o casi todos estaba por encima de las concupiscencias, que no anulan la raíz de la FE.

La coyuntura (kairos) de este siglo es todo lo contrano: la claridad canonica se puede perfilar y restablecer, pero esa claridad y ejecución no puede restablecer la FE, que es obra del Paráclito; es decir, no puede desalojar la apostasía de la iglesia,o si quiere no puede liberar a la iglesia de la apostasía, real, pública, contumaz y total. De modo pues que el Concilio Imperfecto sería judaizante, parque sellaría el imperio de la ley contra la FE, de nomos contra kharis, en oposición a lo que enseña San Juan.

Así pues de mi sentencia se deduce:

a) que debemos empeñar resueltamente la clarificación, exaltación y extension de ha FE;
b) que debemos empenar sin ambages el combate de la FE (genitivo subjetivo: la FE combate a través de nosotros contra el Antikhristos); c) para ese combate no se supone ninguna prevención contra la ley canónica, pues a FE la inchuye, y no a la inversa;
d) que es preciso golpear la cabeza de los heresiarcas romanos y sus "obispos", Wojtyla, Ratzinger, Casaroli, y tutti quanti, para iiustración y defensa de la FE.


Ultima objeción: toda su argumentación reposa en un axioma implícito: Es preciso salvar la iglesia romana; y esto seria herético, porque nadie salva a la Iglesia, que es la única que salva.

Resumo pues. Sustancialmente de acuerdo con la argumentación canonista, pero en desacuerdo en cuanto a su eficacia sacramental en orden al Mysterium Ecclesiae; luego la distinción de tres planos orgánicos, que permiten callbrar hodie las características de un Concilio Imperfecto en el siglo de la apostasía.

Propongo entonces no en contradicción a lo que Ud. dice, sino como praeparatio:

1) defensa e ilustración de la FE:
2) combate de la Fe contra la cabeza de los heresiarcas;
3) combate contra Wojtyla, Lefebvre, Ratzinger, etc.;
4) combate contra  el  ANTIKHRISTOS, como pedía San Plo X en su primera encíclica (1903).


Para lo cual es menester ilustrar teológicamente  el  misterio del ANTIKHRISTOS, cuya negación implícita por la iglesia romana judaizada, significa lisa y llanamente la negación de la Resurrección de Cristo, o sea, la negación de la FE in totum; El ANTIKHRISTOS, que actúa por intermediación de la iglesia romana QUE HA CESADO POR OBRA DE LA APOSTASIA. Atención: La ecclesia romana, no la ECCLESIA ABSOLUTA, como la formula el Credo de Nicea (sin epíteto).

La resolución canónica a través del Concilio Imperfecto sera un motivo de mayor dispersion del tradicionalismo, del que queda ya poco, por escasez de teología y de filología capaz de afrontar las fuentes antiguas. Debemos transmitir la semántica de la FE, cuando la iglesia romana ha abolido los sacramentos. No puede abolir el bautismo y el matrimonio; to demás o no existe, o es incierto, espúreo y corrupto, o se refugia en el desierto de los pocos que quedan. Esa es la Tebaida, más terrible que la de San Antonio y San Atanasio, pero es así.

Tales son mis modestas reflexiones, sin ánimo de controvertir. Sólo subrayo que los canonistas y el Codigo no traerán la revigorización de la FE para combatir el ANTIKHRISTOS, que está dentro de la IGLESIA, y la domina desde dentro por falencia de la FE. Restabiezcamos las jerarquías entitativas, en que se fundan las jerarquías orgánicas. Pues Cristo es Dios verdadero y hombre verdadero. Esta es la esencia del Evangelio.

Muy agradecido por su carta y enseñanzas. Escríbame a La Plata. Estaré por ahora aquí. Un abrazo in Xto. ut semper.

Dr. Carlos A. Disandro

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Documento No 2



Alta Gracia (Argentina), 10-1-1990.


Monseñor
Moisés Carmona
Acapulco - Mexico
Querido Monseñor:

Recibí en Alta Gracia, primero su carta del 18 de setiembre de 1989, con que me avisaba el fallecimiento de mi querido amigo Enrique Salinas [...] Luego vine a Alta Gracia y apenas hace unos días llegó su carla del 6 de diciembre de 1989, con copia de su nota dirigida a los obispos Mons. MacKenna y Elmer, que conocía en la traducción alemana de Einsicht (Munich). Contesto pues ambas correspondencias.

[...] Estoy perfectamente de acuerdo con Ud. en cuanto a la VACANCIA de la Sede Romana ut sic, sin los rabinismos de M. G. des Lauriers y sus seguidores; y en cuanto a la necesidad de unir a los obispos legítimos de la linea Thuc, como Ud. intenta.

En cuanto al Concilio lmperfecto lo considero un error y un peligro; y así se lo hice saber a Miss Teresa Benns de Estados Unidos que me consultó hace un año sobre  el  asunto. No me contestó, creo que por desacuerdo. Creo que Ustedes, los obispos legítimos y fieles, deben unirse y reunir un Sínodo para estudiar la situación presente y proceder, en primer lugar, a proclamar solemnemente la Vacancia de Roma, sin muchas argumentaciones ya. Luego recabar las adhesiones de otros -obispos, sacerdotes, laicos, organizaciones, revistas- para pasar, posteriormente, en un año, a un segundo Sínodo que informe a todos los fieles del mundo sobre la necesidad de estrechar filas en contra de la Apostasía y del Reino del antikhristos, ya iniciado. El Antikhristos no ha nacido todavía, pero el Reino sí.

Determinaría, además, claramente:

1) que ninguno de Ustedes (separadamente ni colegiadamente) pretendan una jurisdicción universal, que está por ahora cesante;
2) que la misión es defender y proclamar la Fe Trinitaria y Teándrica (es decir el Credo atanasiano);
3) que ni Wojtyia y sus obispos, ni Lefebvre y sus obispos, con pretensiones de "ortodoxia y jurisdicción", son confiables en nada, pues representan estos últimos una colateral de Roma apóstata;
4) que la Ecclesia es la ünica que salva, pues es la única que siendo Santa, santifica;
5) que Karol Wojtyla es un antikhristos, de entre la serie preanunciada por San Juan;
6) que ha caducado la institución del Conclave establecido por Nicolas II en el siglo XI y que en consecuencia, con la muerte del Cardenal Siri (Genova) en mayo de 1989, ha quedado extinguida la legitimidad cardenalicia por imperio de la Bula de Paulo IV.


Estas proclamaciones de lo que llamo Segundo Sínodo son fundamentales como faro de la FE, en un mundo entenebrecido y mancillado. Su nota a los obispos MacKenna y Elmer podría ser el punto de partida de todo lo que brevemente expongo. No por autoridad ninguna lo hago, sino porque confío en su bondad y en su discernimiento: oponerse al Concilio Imperfecto que dividirá y dispersará los núcleos fieles sedevacantistas que se han multiplicado tal vez. El enemigo quiere confundirlos y destruirlos. Para eso están Lefebvre y su Fraternidad. Tratare de hacerle llegar el documento aludido sobre "El enigma de Mons. Lefebvre".
   
[...] ¿Pueden reunirse para estudiar estas ideas? Es hora de reflexionar y ver en ésta tiniebla. Con gran afecto.

Dr. Carlos A. Disandro

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