sábado, 31 de mayo de 2014

Santa María Reina

FIESTA DE LA REALEZA DE MARÍA 



La realeza de Cristo es dogma fundamental de la Iglesia y a la par canon supremo de la vida cristiana. 

Esta realeza, consustancial con el cristianismo, es objeto de una fiesta inserta solemnemente en la sagrada liturgia por el Papa Pío XI a través de la bula QUAS PRIMAS del 11 de diciembre de 1925. Era como el broche de oro que cerraba los actos oficiales de aquel Año Santo. 

La idea primordial de la bula podría formularse de esta guisa: Cristo, aun como hombre, participa de la realeza de Dios por doble manera: por derecho natural y por derecho adquirido. Por derecho natural, ante todo, a causa de su personalidad divina; por derecho adquirido, a causa de la redención del género humano por El realizada. 

Si algún día juzgase oportuno la Iglesia -decía un teólogo español en el Congreso Mariano de Zaragoza de 1940- proclamar en forma solemne y oficial la realeza de María, podría casi transcribir a la letra, en su justa medida y proporción claro está, los principales argumentos de aquélla bula. 

Y así ha sido. El 11 de octubre de 1954 publicó Pío XII la encíclica AD CAELI REGINAM. Resulta una verdadera tesis doctoral acerca de la realeza de la Madre de Dios. En ella, luego de explanar ampliamente las altas razones teológicas que justifican aquélla prerrogativa mariana, instituye una fiesta litúrgica en honor de la realeza de María para el 31 de mayo. Era también como el broche de oro que cerraba las memorables jornadas del Año Santo concepcionista. 

El paralelismo entre ambos documentos pontificios y aun entre las dos festividades litúrgicas, salta a la vista. 

La realeza de Cristo es consustancial, escribíamos antes, con el cristianismo; la de María también. La realeza de Cristo ha sido fijada para siempre en el bronce de las Sagradas Escrituras y de la tradición patrística; la de María lo mismo. 

La realeza de Cristo, lo insinuábamos al principio, descansa sobre dos hechos fundamentales: la unión hipostática -así la llaman los teólogos, y no acierta uno a desprenderse de esta nomenclatura- y la redención; la de María, por parecida manera, estriba sobre el misterio de su maternidad divina y el de corredención. 

Ni podría suceder de otra manera. Los títulos y grandezas de Nuestra Señora son todos reflejos, en cuanto que, arrancando fontalmente del Hijo, reverberan en la Madre, y la realeza no había de ser excepción. La Virgen, escribe el óptimo doctor mariano San Alfonso de Ligorio, es Reina por su Hijo, con su Hijo y como su Hijo. Es patente que se trata de una semejanza, no de una identidad absoluta. 

"El fundamento principal -decía Pío XII-, documentado por la tradición y la sagrada liturgia, en que se apoya la realeza de María es, indudablemente, su divina maternidad. Y así aparecen entrelazadas la realeza del Hijo y la de la Madre en la Sagrada Escritura y en la tradición viva de la Iglesia. El evangelio de la maternidad divina es el evangelio de su realeza, como lo reconoce expresamente el Papa; y el mensaje del arcángel es mensaje de un Hijo Rey y de una Madre Reina. 

Entre Jesús y María se da una relación estrechísima e indisoluble -de tal la califican Pío IX y Pío XII-, no sólo de sangre o de orden puramente natural, sino de raigambre y alcance sobrenatural trascendente. Esta vinculación estrechísima e indisoluble, de rango no sólo pasivo, sino activo y operante, la constituye a la Virgen particionera de la realeza de Jesucristo. Que no fue María una mujer que llegó a ser Reina. No. Nació Reina. Su realeza y su existencia se compenetran. Nunca, fuera de Jesús, tuvo el verbo "ser" un alcance tan verdadero y sustantivo. Su realeza, al igual que su maternidad, no es en Ella un accidente o modalidad cronológica. Más bien fue toda su razón de ser. Predestinóla el cielo, desde los albores de la eternidad, para ser Reina y Madre de misericordia. 

Toda realeza, como toda paternidad, viene de Dios, Rey inmortal de los siglos. Pero un día quiso Dios hacerse carne en el seno de una mujer, entre todas las mujeres bendita, para así asociarla entrañablemente a su gran hazaña redentora. y este doble hecho comunica a la Virgen Madre una dignidad, alteza y misión evidentemente reales.

Saliendo al paso de una objeción que podría hacerse fácilmente al precedente raciocinio, escribe nuestro Cristóbal Vega que, si la dignidad y el poder consular o presidencial resulta intransferible, ello se debe a su peculiar naturaleza o modo de ser, por venir como viene conferido por elección popular. Pero la realeza de Cristo no se cimenta en el sufragio veleidoso del pueblo, sino en la roca viva de su propia personalidad. 

Y, por consecuencia legítima, la de su Madre tampoco es una realeza sobrevenida o episódica, sino natural, contemporánea y consustancial con su maternidad divina y función corredentora. Con atuendo real, vestida del sol, calzada de la luna y coronada de doce estrellas vióla San Juan en el capítulo 12 del Apocalipsis asociada a su Hijo en la lucha y en la victoria sobre la serpiente según que ya se había profetizado en el Génesis. 

Y esta realeza es cantada por los Santos Padres y la sagrada liturgia en himnos inspiradísimos, que repiten en todos los tonos el "Salve, Regina". 

Hable por todos nuestro San Ildefonso, el capellán de la Virgen, cantor incomparable de la realeza de María, que, anticipándose a Grignon de Monfort y al español Bartolomé de los Ríos agota los apelativos reales de la lengua del Lacio: Señora mía: Dueña mía, Señora entre las esclavas, Reina entre las hermanas Dominadora mía y Emperatriz. 

Realeza celebrada en octavas reales, sonoras como sartal de perlas orientales y perfectas como las premisas de un silogismo coruscante, por el capellán de la catedral primada don José de Valdivielso cuando, dirigiéndose a la Virgen del Sagrario, le dice: 

Sois, Virgen santa, universal Señora 
de cuanto en cielo y tierra ha Dios formado; 
todo se humilla a Vos, todo os adora 
y todo os honra y a vuestro honrado; 
que quien os hizo de Dios engendradora, 
que es lo que pudo más haberos dado, 
lo que es menos os debe de derecho, 
que es Reina universal haberos hecho. 

Los dos versos finales se imponen con la rotundidez lógica de una conclusión silogística. 

En el 2º concilio de Nicea, VII ecuménico, celebrado bajo Adriano en 787, leyóse una carta de Gregorio II (715-731) a San Germán, el patriarca de Constantinopla, en que el Papa vindica el culto especial a la "Señora de todos y verdadera Madre de Dios". 

Inocencio III (1198-1216) compuso y enriqueció con gracias espirituales una preciosa poesía en honor de la Reina y Emperatriz de los ángeles. 

Nicolás IV (1288-1292) edificó un templo en 1290 a María, Reina de los Angeles. Juan XXII (1316-1334) indulgenció la antífona "Dios te salve, Reina", que viene a ser como el himno oficial de la realeza de María. 

Los papas Bonifacio IX, Sixto IV, Paulo V, Gregorio XV, Benedicto XIV, León XIII, San Pío X, Benedicto XV y Pío XI repiten esta soberanía real de la Madre de Dios. 

Y Pío XII, recogiendo la voz solemne de los siglos cristianos, refrenda con su autoridad magisterial los títulos y poder reales de la Virgen y consagra la Iglesia al Inmaculado Corazón de María, Reina del mundo. Y en el radiomensaje para la coronación de la Virgen de Fátima, al conjuro de aquellas vibraciones marianas de la Cova da Iria, parece trasladarse al día aquel, eternamente solemne, al día sin ocaso de la eternidad, cuando la Virgen gloriosa, entrando triunfante en los cielos, es elevada por los serafines bienaventurados y los coros de los ángeles hasta el trono de la Santísima Trinidad, que, poniéndole en la frente triple diadema de gloria, la presentó a la corte celeste coronada Reina del universo... "Y el empíreo vio que era verdaderamente digna de recibir el honor, la gloria, el imperio, por estar infinitamente más llena de gracias, por ser más santa, más bella, más sublime, incomparablemente más que los mayores santos y que los más excelsos ángeles, solos o todos juntos; por estar misteriosamente emparentada, en virtud de la maternidad divina, con la Santísima Trinidad, con Aquel que es por esencia Majestad infinita, Rey de reyes y Señor de señores, como Hija primogénita del Padre, Madre ternísima del Verbo, Esposa predilecta del Espíritu Santo, por ser Madre del Rey divino; de Aquel a quien el Señor Dios, desde el seno materno, dio el trono de David y la realeza eterna de la casa de Jacob; de Aquel que ofreció tener todo el poder en el cielo y en la tierra. El, el Hijo de Dios, refleja sobre su Madre celeste la gloria, la majestad, el imperio de su realeza, porque, como Madre y servidora del Rey de los mártires en la obra inefable de la redención, le está asociada para siempre con un poder casi inmenso en la distribución de las gracias que de la redención derivan..." 

Por esto la Iglesia la confiesa y saluda Señora y Reina de los ángeles y de los hombres. 

Reina de todo lo creado en el orden de la naturaleza y de la gracia. 

Reina de los reyes y de los vasallos. 

Reina de los cielos y de la tierra. 

Reina de la Iglesia triunfante y militante. 

Reina de la fe y de las misiones. 

Reina de la misericordia. 

Reina del mundo, y Reina especialmente nuestra, de las tierras y de las gentes hispanas ya desde los días del Pilar bendita. 

Reina del reino de Cristo, que es reino de "verdad y de vida, reino de santidad y de gracia, reino de justicia, de amor y de paz". 

Y en este reino reinado de Cristo que es la Iglesia santa es Ella Reina por fueros de maternidad y de mediación universal y, además, por aclamación universal de todos sus hijos. 

En este gran día jubilar de la realeza de María renovemos nuestro vasallaje espiritual a la Señora y con fervor y piedad entrañables digámosla esa plegaria dulcísima, de solera hispánica, que aprendimos de niños en el regazo de nuestras madres para ya no olvidarla jamás: 

"Dios te salve, Reina y Madre de misericordia; Dios te salve... 

FILIBERTO DÍAZ PARDO. (1) 


. MARÍA REINA, De la "Mística Ciudad de Dios". Ven. Sor María de Jesús de Agreda. 

LA REINA DEL CIELO EN LA RESURRECCIÓN DE SU DIVINO HIJO, Ven. Sor María de Jesús de Agreda, de la (Mística Ciudad de Dios", Libro VI, Cap. 26. 

. MARÍA SANTÍSIMA, NUESTRA REINA, San Luis María Grignion de Montfort, de su "Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen.

viernes, 30 de mayo de 2014

Francisco, el sínodo de obispos y los marcianos

Alejandro se ha convertido en uno de los articulistas que colabora con Sursum Corda desde hace ya varios meses remitiendo artículos muy interesantes de su autoría. Hoy presentamos para nuestros lectores, el último que redactó. Como siempre, renuevo la invitación, no sólo a comentar, sino también a enviar sus colaboraciones a la casilla de correo del blog.
¡Buena lectura!


Francisco, el sínodo de obispos y los marcianos.
Por ASL


Decididamente, Francisco parece haberse propuesto pasar a la posteridad como el « papa » más innovador y atípico en la historia de la « Iglesia ». Y en rigor de verdad, debe admitirse que hasta el momento ha alcanzado su objetivo de manera destacada. Recapitulemos algunos de los hitos más notables de su aún breve « pontificado ». Afirmó impertérrito no creer en un Dios católico, pues « no existe un Dios católico », sostuvo que el proselitismo es « soberanamente absurdo », blasfemó diciendo que María al pie de la Cruz se rebeló contra Dios por haberse sentido « engañada », explicó que el soberano pontífice  no es quien para juzgar a los « gay», aconsejó a los musulmanes que buscaran consuelo espiritual en el Corán, aseveró que la « cultura del diálogo » es el único camino para alcanzar la paz en el mundo, que la laicidad del Estado es positiva para garantizar el « pluralismo religioso », que lo importante en la educación de los niños no es la religión en la que se los instruye sino « que se les dé de comer », que todos los hombres son hijos de Dios y se salvan, « incluso los ateos », que el ministerio petrino es « un trabajo insalubre », que la fe es incompatible con la certeza, que la antigua alianza « nunca ha sido revocada » y que los judíos « no necesitan convertirse », que el presidente uruguayo José Mujica, ateo, abortista y homosexualista, es « un hombre sabio » (Sobre todas esas declaraciones cf:https://moimunanblog.wordpress.com/2014/03/13/un-extrano-pontificado/). Y esto no es más que una acotada muestra de sus innumerables despropósitos, soltados con un desparpajo a toda prueba, a través de un pseudo magisterio mediático en el que la verborragia demagógica va de la mano con una vulgaridad sin límites…En su encomiable afán por superarse sin cesar y por asegurarse un sitial de honor en un hipotético libro Guinness eclesiástico, que merecería con creces le fuera dedicado, hete aquí que Francisco, alias « mi rabino » (es así como lo llama su amigo, el rabino Sergio Bergman : http://opinion.infobae.com/sergio-bergman/2013/03/14/bergoglio-mi-rabino/), se despachó recientemente durante un sermón dado en la Casa Santa Marta, en la que humildemente reside, con la originalísima idea de que la « Iglesia » de ningún modo debería rehusar el bautismo a los marcianos…(http://www.news.va/es/news/el-espiritu-santo-impulsa-siempre-a-la-iglesia-mas). Esto en el supuesto caso de que ellos lo solicitasen, obviamente…Porque bien sabido es que el « Espíritu Santo » impulsa siempre a la « Iglesia » hacia adelante, « más allá de sus límites », y que nosotros no debemos « poner impedimentos ni cerrar puertas » a aquellos a quienes  erróneamente consideramos « impuros ». A decir verdad, no estimo probable que Francisco esté pensando seriamente en administrar bautismos extraterrestres (aunque, viniendo de su parte, debo confesar que ya absolutamente nada podría sorprenderme…), sino más bien en el acceso a los sacramentos, principalmente a la comunión, de los divorciados vueltos a casar  y de los « gay », por utilizar el inédito lenguaje bergogliano, a quienes la « Iglesia » visiblemente cerraría las puertas de manera intolerante y arbitraria, impidiendo así al « Espíritu » soplar donde quiera…Ni que decir tiene que esta disparatada salida del actual ocupante de la sede petrina se inscribe en la estrategia de sensibilización de los espíritus con vistas a lo que habrá de tratarse en la Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de Obispos, convocada por Francisco bajo el lema  « Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización » , que se desarrollará en la Ciudad del Vaticano entre el 5 y el 14 de octubre de este año (http://www.aica.org/8826-el-papa-convoca-un-sinodo-extraordinario-sobre-la-familia-en.html). Lo que también había sido el caso, semanas atrás, de la llamada telefónica que le hiciera a una mujer unida civilmente con un divorciado, quien le había escrito expresándole su incomprensión ante la negativa de su cura párroco a confesarla y a darle la comunión (http://www.unavox.it/ArtDiversi/DIV800_Belvecchio_Telefonata_da_quattro_soldi.html). A lo cual Francisco, según el testimonio de la amancebada, difundido como reguero de pólvora por la prensa mundial, habría respondido diciéndole que algunos sacerdotes son « más papistas que el papa » y que para solucionar el problema bastaría con que fuera « a confesarse y a comulgar a otra parroquia » (http://www.telam.com.ar/notas/201404/60447-el-llamado-del-papa-a-la-esposa-de-un-divorciado-reavivo-el-debate-sobre-la-comunion-a-los-separados.html). Versión que, cabe destacar, jamás fue desmentida por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, dando así implícitamente por cierta la versión difundida por la pareja adúltera tras la « llamada telefónica privada » (!!!) que habían recibido desde el Vaticano (http://pagina-catolica.blogspot.fr/2014/04/esto-es-todo-padre-lombardi.html). Esta hoja de ruta, que de modo previsible habrá de desembocar en la implementación de innovaciones radicales en el ámbito de la práctica sacramental y de la pastoral familiar, había sido anunciada solapadamente por Francisco en su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, promulgada en noviembre pasado. Esto es lo que decía al respecto en el § 47 : « La Iglesia está llamada a ser siempre la casa abierta del Padre. Uno de los signos concretos de esa apertura es tener templos con las puertas abiertas en todas partes. De ese modo, si alguien quiere seguir una moción del Espíritu y se acerca buscando a Dios, no se encontrará con la frialdad de unas puertas cerradas. Pero hay otras puertas que tampoco se deben cerrar. Todos pueden participar de alguna manera en la vida eclesial, todos pueden integrar la comunidad, y tampoco las puertas de los sacramentos deberían cerrarse por una razón cualquiera. Esto vale sobre todo cuando se trata de ese sacramento que es la puerta, el Bautismo. La Eucaristía, si bien constituye la plenitud de la vida sacramental, no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles. Estas convicciones también tienen consecuencias pastorales que estamos llamados a considerar con prudencia y audacia. A menudo nos comportamos como controladores de la gracia y no como facilitadores. Pero la Iglesia no es una aduana, es la casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas. » Además de las situaciones de irregularidad matrimonial, no hace falta ser profeta para atreverse a anticipar que en el próximo Sínodo se abordará igualmente la cuestión de las personas que reivindican la práctica del vicio contra natura. Varios hechos altamente simbólicos así lo sugieren, entre los que pueden mencionarse, además del ya legendario « ¿Quién soy yo para juzgar ? », lanzado por Francisco al concluir las JMJ de Río de Janeiro en su célebre conferencia de prensa aérea de regreso a Roma, los funerales de Don Gallo (http://www.dosmanzanas.com/2012/10/don-andrea-gallo-sacerdote-italiano-la-homosexualidad-es-un-don-de-dios.html), famoso sacerdote comunista, adepto del aborto e incondicional de las reivindicaciones homosexualistas, celebrados en Génova por el cardenal Angelo Bagnasco, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, en mayo de 2013. Durante dicha celebración, el cardenal Bagnasco realizó un panegírico encendido del difunto militante de la causa sodomita, permitiendo que dos transexuales hicieran la apología de la ideología LGBT en la lectura de la « plegaria universal », durante la cual agradecieron al clérigo apóstata por haberlos ayudado a « sentirse creaturas trans-gender (sic) deseadas y amadas por Dios », y a los que finalmente él distribuyó personalmente la comunión, mancillando sacrílegamente las Santas Especies eucarísticas (http://www.lavanguardia.com/internacional/20130527/54374872580/cardenal-italiano-rompe-tabu-comunion-transexual.html). Escándalo de proporciones mayúsculas que, huelga decirlo, no provocó ninguna reacción por parte del Vaticano. Podríamos añadir muchísimos otros casos de semejante tenor, como por ejemplo el de la pareja de « madres » lesbianas cuya « hija » fue bautizada con gran pompa mediática en la Catedral de Córdoba el mes pasado (http://pagina-catolica.blogspot.fr/2014/04/francisco-el-papa-de-la-inclusion.html), con la anuencia pública del arzobispo del lugar (http://www.aciprensa.com/noticias/bautismo-de-hija-de-lesbianas-en-argentina-arzobispo-explica-las-razones-26509/#.U3uF0fl_sXs), siendo la madrina nada menos que el Presidente de la Nación Argentina (me estoy refiriendo a la harpía furiosa que engendró el « matrimonio igualitario » y la « adopción homoparental », ahora devenida colaboradora en la « educación cristiana » de la pobre niña…). O bien el del cardenal Dolan (http://www.lifesitenews.com/news/bravo-archdiocese-says-cardinal-dolan-did-not-mean-to-condone-homosexual-ac), arzobispo de Nueva York, quien congratuló públicamente a un jugador de fútbol homosexual por haber hecho su « coming out » (« ¡Bravo, me alegro por él, que Dios lo bendiga ! »), o el del cardenal Schönborn, arzobispo de Viena (http://www.unavox.it/FruttiPostconcilio/NuoviPreti/Card_Schonborn_plaude_Drag-Queen.html), quien felicitó calurosamente a su compatriota, la « drag queen » barbuda Conchita Wurst por su triunfo en el festival de Eurovisión (« ¡Me alegro que haya tenido tanto éxito ! En el colorido jardín de Dios hay variedad de colores : rezo para que su vida sea bendecida. »), o el del rabino Bergoglio, actual obispo de Roma, caminando tomado de la mano ante las cámaras de la televisión italiana con el sacerdote homosexualista Luigi Ciotti (http://callmejorgebergoglio.blogspot.fr/2014/04/compassionate-francis.html), o inclusive el del padre Decimejorge, cura porteño campechano y muy humilde, inquilino de la Casa Santa Marta del Vaticano, besando las manos al sacerdote igualmente homosexualista Michele de Paolis (http://intuajustitia.blogspot.com.br/2014/05/vatican-two-days-ago-salesians-of-don.html), sin contar con la inaudita recompensa que atribuyera a Francisco la revista The Advocate, la principal publicación LGBT de los Estados Unidos, al elegirlo « Persona del Año » en diciembre de 2013 (http://www.advocate.com/year-review/2013/12/16/advocates-person-year-pope-francis), sin que hubiese habido la menor reacción o aclaración por parte del Vaticano ante la atribución de un premio tan embarazoso y acerca del cual, lo menos que podría decirse, es que resulta desconcertante y que crea confusión entre los fieles…Y de más está decir que esta lista podría prolongarse indefinidamente.  Lo que en cambio con seguridad no se prolongará indefinidamente es la paciencia divina. Estamos en condiciones de poder afirmarlo sin sombra de duda, puesto que Dios ha tenido para con nosotros, testigos impotentes de esta hora trágica en la que se despliega arrogante el misterio de iniquidad, la inmensa delicadeza de comunicarnos por anticipado cual habrá de ser el desenlace de esta farsa grotesca (http://radiocristiandad.wordpress.com/2013/01/16/p-jose-rovira-s-j-parusia/), de esta impostura abominable a la que asistimos azorados desde aquel saludo inaudito, desde aquel profano « buona sera » (http://www.vanguardia.com.mx/buonaseraelmundocelebraraprimeranodelpapafrancisco-1966163.html), pronunciado desde la loggia de la plaza San Pedro, cargado de un contenido simbólico tal que permitía ya entonces presagiar las calamidades sin fin que luego habrían de acaecer. « Y fue apresada la bestia, y con ella el falso profeta que hacía señales delante de ella, con las cuales engañaba a los que habían recibido la marca de la bestia y a los que adoraban su imagen. Ambos fueron arrojados vivos al lago de fuego que arde con azufre. » (Ap. 19, 20) Todos los que tienen ojos para ver y oídos para oír comprenden perfectamente quien es el falso profeta al que alude el apóstol San Juan en su revelación escatológica : lo único que falta ahora es que se manifieste « el otro », como lo llamó Nuestro Señor (Jn. 5, 43), « el hombre de iniquidad, el hijo de perdición, el adversario » (2 Tes. 2, 3). El cual, mientras aguarda pacientemente a que llegue su hora, observa desde las sombras como alguien está trabajando a destajo para allanarle el camino…
A.S.L. – 20/05/14

martes, 27 de mayo de 2014

Hermenéutica de la continuidad

Sin palabras... para todos los conservadores responsables y aquellos que llenos de gozo cantaron el Te Deum cuando Raztinger/Benedicto XVI "liberó" la Misa Tridentina, una Misa indultada, un simple acto prorritualista, y no como han querido ver los neo-conservadores, una restauración de la fe.

Como ya hemos explicado en Sursum Corda, Ratzinger y Bergoglio tienen la misma fe y adhieren a la misma Iglesia: la Iglesia del Anticristo, la Sinagoga de Satanás.



También recomendamos:



lunes, 26 de mayo de 2014

Por qué la Fraternidad San Pío X no es sedevacantista

A continuación reproduzco una muy vieja carta de Monseñor Richard Williamson. La misma data del año 1992. En la misma, el obispo británico expone sus críticas y objeciones al sedevacantismo. Creo que se trata de un texto demoledor para aquellos que sostienen que el ex rector del Seminario de la Reja es en realidad un sedevacantista y que la denominada resistencia, constituye un refugio para todos aquellos católicos "tradicionalistas" que no pueden aceptar a Bergoglio como Papa. 



Dear Friends and Benefactors,

Let us get into another argument (no, not yet Flak III !). A Catholic likes using his mind on his Faith, like burnishing a treasure.

The position taken by the Society of St. Pius X in today's crisis of the Church has again come under attack. The arguments of the sedevacantists who believe the See (Sedes) of Rome is vacant have been brought forward once more in the first issue of a magazine just launched in the U.S.A. which I will call CR. The arguments are not new, but it will do no harm to explain once more why the Society acknowledges the authority of the present Church leaders, despite the damage they are doing, or allowing to be done, to the Catholic Church.

This damage is of course the reason why the so-called sedevacantists cannot accept that the recent Popes (since, say, Paul VI) have really been Popes. How could Christ’s own Vicars so betray Christ's own Church? Answer, they cannot be real Vicars! The argument is simple, and notice that it rests on truths of the Faith. If the sedevacantists did not believe in Christ, in his Vicars and in his Church, the present betrayal would be no problem. The sedevacantists believe in Our Lord and in his Church. In this respect they differ from the Liberals and are far superior to them. However, their arguments are too simple. Let us have a look at the latest version of them.

CR says that faced with this crisis of the Church we can take one of three positions, that of "Ecclesia Dei", or that of the "Lefebvrists" (i.e. the Society of St. Pius X), or that of the sedevacantists. The "Ecclesia Dei" position is at least consistent, says CR, but it means submitting to and siding with the liberals. The lefebvrist position refuses to submit to the liberals, but it is riddled with contradictions. The only non-liberal and non-contradictory position is that of the sedevacantists.

As for the futility of the "Ecclesia Dei" compromise with the official Church, the Society and the sedevacantists are agreed. No chicken with its head still on walks into the fox's den for protection! But how does CR argue that the Society is mired in contradiction? By a triple-barreled argument, or by three parallel arguments based on the Church, on the Faith and on the Papacy.

Firstly, the Catholic Church as instituted by Our Lord must be visible and indefectible. But the presently visible Church , i.e. the official Church, has gravely defected, by liberalism. Therefore either liberalism is acceptable - absurd, or the official Church is not the real Church. But the Society insists on partly treating it as the true Church, partly not treating it as the true Church, so the Society is in contradiction.

Secondly, the Catholic Faith is either integral, i.e. complete in all its elements, or it is not at all. Now the Novus Ordo system of doctrines, moral teachings, worship and discipline pertains to the Catholic Faith. Therefore it is either integrally Catholic and to be accepted entirely, or it is not Catholic at all and it is to be entirely rejected. But the Society insists that for instance the Mass of the Novus Ordo is not automatically invalid, and yet it refuses to let people attend it, so the Society is again in contradiction.

Thirdly, true Catholic Popes even outside of their solemn or extraordinary Magisterium can prescribe nothing harmful to souls in discipline or worship (Denzinger 1578). But the liberal Novus Ordo system was prescribed with the full authority of the recent Popes. Therefore either the Novus Ordo system is not harmful to souls — absurd, or these seeming Popes are not real Popes. But the Society insists on recognizing their authority while refusing their authority! And so once more the Society is caught in impossible contradiction.

Moreover, an extra difficulty for the Society is that since it is caught in contradictions, somebody has to decide what it will accept and what it will refuse. But Archbishop Lefebvre alone had the prestige within the Society to do this work of sifting, so that now that he is gone, the Society must disintegrate.

Leaving aside for the moment the last argument, it will be noticed that each of the three main arguments consists in, an either-or. Since the "either" always results in liberalism while the "or" results in sedevacantism, both rejected by the Society, then obviously the Society believes there is a third possibility which is in each case being excluded by CR. Let us take each argument in turn:

Firstly, the Catholic Church considered in her pure state as Bride of Christ is indeed indefectible. But she is embodied, by Christ's will, in human beings, churchmen, who are, as human beings, defectible. By the CR argument, no churchman should ever defect! But see how the Apostles ran away in the Garden of Gethsemane! What the Church's indefectibility requires is that at no one time should all, the churchmen defect, which has not happened, even today. Hence the Society, believing in the Church, sifts the churchmen, as Our Lord told us to do — "beware of wolves in sheep's clothing".

Secondly, the Catholic Faith must indeed be professed integrally in all its parts, and any system defective in any of those parts will not be Catholic, either as a whole or in its defective parts. But nobody can say that any of its Catholic parts, as a Catholic part, is not Catholic. For instance in the third century the Church judged, after a bitter dispute, that baptism administered by the Donatist heretics was valid. This baptism was culpably incorporated in a non-Catholic whole, but that did not invalidate it as a Catholic part. Thus the Society rejects the Novus Ordo Mass both as a whole and in all its non-Catholic parts, but it no more says that the hereticising whole necessarily invalidates all the parts; including for instance the Consecration correctly said, than that the Donatist heresy invalidated the Donatist baptism. Hence the need to sift.

Thirdly, it is true that if the Pope uses the full weight of his Apostolic authority to impose upon souls some measure of discipline or worship, that measure cannot be harmful, but from the very beginning of, for instance, the Novus Ordo Mass, a handful of wholly competent canon lawyers pointed out that Paul VI never, while instituting the New Mass, at the same time strictly abrogated or prohibited the continuation of the Old Mass.  Therefore, strictly, the Novus Ordo was an option rather than an obligation. So neither the Society nor anyone else was, or is, obliged to declare Paul VI was only a seeming Pope. Providence in a sense kept him liberal even when he enforced his favorite laws! But neither the society nor anyone else is obliged to accept those anti-catholic laws, even if Paul VI was a true Pope. Hence again the need to sift.

Nor is the Society nor any other Catholic essentially dependent upon Archbishop Lefebvre to do the sifting of what to accept and what to refuse amongst the parts of the Novus Ordo religion, always refusing it as a whole. The yardstick is Tradition, which is independent of us all. True, Archbishop Lefebvre proved himself to be an outstanding yardstick of Tradition while he lived, and all true Catholics miss him today, but he would have been the first to say that the documents and monuments of Tradition are as accessible to us now as they ever were to him.

Contrary to what many sedevacantists and liberals may think, the Society did not follow the Archbishop blindly. Had he ever made a major departure from Tradition, I am sure the Society would have split much worse than it ever did. And then, were he so indispensable, how could the Society have lasted already one year without him?

Sedevacantists will not like being told they resemble liberals, but when they, like them, exaggerate the importance of Archbishop Lefebvre's person to the Traditional movement, surely it is because they like them overestimate authority and underestimate objective Truth. That Truth is the whole strength of the so-called Traditional movement. Our Lord said that if all human voices were silenced in his defence, the very stones of the street would cry out in protest. And that is one more statement true not only because of the "Fear not, little flock ...."

However, the interesting thing with the article of CR is to attempt to discern the common pattern or mistake behind its three main arguments. Surely there is a common mistake of sedevacantists, and surely it is this: they fail in general to distinguish between the abstract and the concrete, between abstract principles and concrete people, between abstract errors and the people erring.

St. Augustine said, "Slay errors but love those who are erring'", (which is still neater in Latin: "Interficite errores, diligite errantes"). Contrariwise, liberals love the errors together with those erring, while sedevacantists slay the erring together with their errors. The Liberals' softness on people extends to softness on principles; the sedevacantists' hardness on principles makes them go hard on people. Only the Catholic in St. Augustine's footsteps keeps his balance by being firm on principles while going easy (not soft) on people.

Thus it is true that the Catholic Church, Catholic belief and the Catholic Papacy are in their abstract state free of all taint, but to save us concrete sinners, Our Lord willed that Church, belief and Papacy be embodied respectively in churchmen, believers and Popes, in which human condition all three are bound to be mixed more or less with human failings and non-Catholic elements. For, underneath the moon, what is more contradictory and mixed up than human beings?

But sedevacantists do not understand mixture. For them everything is either-or. Thus CR cannot understand how the "Conciliar Church" and the Catholic Church can overlap, and indeed as abstract systems concilliarism and Catholicism absolutely exclude one another. But in the concrete, or in real life, what is easier than for conciliar folk still to have something Catholic in them, or for Catholics still to have slack things or something conciliar, about them? To many conciliar folk surely applies Our Lord's own rule: "The bruised reed he shall not break: and the smoking flax he shall not extinguish" (Is XLII, 3; Mt XII, 20), meaning that so long as there is a glimmer of Catholicism in them, Catholics should make every reasonable effort to restore that glimmer to a bright flame, which is of course why the Society has long reached out to the erring conciliarists, believers and Popes. On the other hand, to all Catholics surely applies Hamlet's saying, "Use each man according to his deserts and who should escape whipping?"

Fortunately Our Lord looks first not upon our weak achievements but upon our good intentions; a man can be mired up to his neck and over in error, in the kingdom of slacks, in contradictions, in filth, but for as long as he still seeks God, or desires the truth, or wants to do his best as he sees it, the Good Shepherd reaches out to him and will not let him go.

Let CR go back over the words and deeds of the Archbishop and the Society. CR is entitled to judge that either of them here or there went astray in the delicate task of discerning between the error and the erring, but CR cannot make the accusation stick that the policy of slaying the error while loving the erring is contradictory. It is the Sacred Heart's own policy, fortunately for us all!

There will be confirmations this spring in the U.S.A. as follows:- by your servant in Denver(CO) on Sunday March 15 (contact Fr. Jack Adair (303) 730-6331); in Salt Lake City (UT) on March 22, in the Twin Cities (MN) and in Sturgis (SD) on March 29, in San Jose (CA) on April 4, in Sacramento (CA) on April 5, in Cincinnati (OH) on May 3, in Davie (FL) on May 10 (contact for all these, S.S.P.X U.S. H.O. at (816) 753-0073); in Lauzon (Quebec) on May 16 and Ottawa (Ontario) on May 17 (contact S.S.P.X in Canada at (418) 837-3028); in St. Mary's (KS) on May 22, in Manselona and Kalamezoo (MI) on May 24, in Armada (MI) on May 31 a.m., in Nashville (TN) on May 31 p.m. (contact (316) 753-0073); in Vienna (VA) on June 7 (contact Fr. Ronald Ringrose at (703) 759-4555). Finally His Excellency Bishop Tissier de Mallerais will confirm at St. Cloud (MN) on June 2 1, in Pittsburgh (PA) on July 5, in Buffalo (NY) on July 6, in Syracuse (NY) on July 7, in Binghamton (NY) on July 8, in Glens Falls (NY) on July 9, and lastly in Farmingville (NY) on July 12.

Amongst other flyers enclosed is one for Our Lady of Victory Home School which recently moved from California to Idaho. Last year we recommended Our Lady of the Rosary Home School based in Kentucky. The Society of St. Pius X in the U.S.A. recommends at present both of these Home Schools to Catholic parents, not because it thinks that everything that either of them does is perfect (they do not recommend one another!), but because home-schooling is becoming so important, and our best information is that each of them does much more good than harm. Heaven knows, either of them could at any point cease recommending the Society, but we recommend them.

Dear readers, may the penances of this Lent serve to diminish mightily within us the part of error, and to enable the Truth to shine ever more purely within us. The struggle will be over only when we die, or, as St. Francis de Sales said, a quarter of an hour after we are dead, but it is a sacred struggle. God bless You and keep you.

Most sincerely yours in the Sacred and Immaculate Hearts,



+Richard Williamson

Siria: no puede haber paz con los musulmanes

Fundamentalistas islamistas prendieron fuego a una iglesia cristiana en la ciudad de Al Rakka, en el norte del país, informó un testigo.

Los extremistas, que pertenecían al grupo cercano a Al Qaeda Estados Islámico de Irak y Siria (ISIS), arrancaron de las paredes de la iglesia ortodoxa de Sajjida al Bishara todas las cruces e imágenes y les prendieron fuego.

Después se dirigieron a la iglesia de los mártires armenios, donde quitaron la cruz del tejado. Al parecer no hubo heridos en estos actos.

En Al Rakka vivían unas 80 familias cristianas, pero tras la conquista de la ciudad por rebeldes islamistas muchos han huido.

En la guerra civil en el país árabe se producen continuos ataques a la población cristiana y a sus iglesias.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos informó entre tanto que un comandante dela ISIS murió en un enfrentamiento en una zona entre Atme y Yandiris, cerca de la frontera con Turquía.

El terrorista oriundo de los Emiratos Arabes Unidos fue atacado por milicianos kurdos, según la información.

domingo, 25 de mayo de 2014

V Domingo después de Pascua

Reflexión dominical del V Domingo después de Pascua
Tomado del sitio de la Sociedad Religiosa San Luis Rey de Francia


Queridos Amigos y Fieles en Cristo y María:
Muchas veces deseamos la felicidad duradera en este mundo, la verdadera paz, la completa armonía entre las personas etc, etc., por lo general podemos decir que esta búsqueda es en vano y el motivo es porque siempre se busca en los lugares equivocados. Mientras sigamos colocando toda nuestra confianza y esperanza en las creaturas, en la ciencia, en el progreso, las finanzas, los gobiernos y la técnica estaremos siempre incompletos. No vamos a negar que hay cosas que ayudan, pero es raramente completa y muchas veces está acompañada de consecuencias no deseadas, efectos colaterales. Todas estas cosas son herramientas, medios o alguna forma de ayuda para vivir en este mundo, pero ninguno de estos son la respuesta completa para nuestros problemas ó necesidades y mucho menos para nuestra completa felicidad.

Quienes dicen que han encontrado la felicidad y la solución, en las cosas de este mundo, para los problemas de hoy, son charlatanes.
Sólo Dios puede curar todos los males, luego entonces sería tonto buscar en cualquier otro lugar la felicidad, Cristo nos ofrece esta solución a todos nosotros, cuando leemos en el Evangelio de la Misa de este Domingo 5º de Pascua:
“En verdad, en verdad os digo, que cuanto pidiereis al Padre en mi nombre os lo concederá; hasta ahora nada le habéis pedido en mi Nombre. Pedíd y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo”.
La oración hecha a Dios en nombre de Jesucristo abre todas las posibilidades para poder nosotros recibir ayuda. Todas las cosas son posibles a Dios. Siempre estamos en la necesidad de algo, luego entonces debemos orar. Debemos buscar que toda nuestra vida sea una constante oración a Dios. Debemos siempre elevar nuestro corazón y mente a Dios y algo mas debemos hacer, mantener siempre el hábito de la buena intención en todo lo que hacemos. Este es un acto de la voluntad, aposento del amor.
Este es el amor al que nos llama Dios Nuestro Señor cuando nos dice que debemos amarlo con todo nuestro ser: mente, corazón y alma. Este amor nos mantendrá en constante comunicación, oración, con El. Y todo lo que, quien verdaderamente ama a Dios, pida en nombre de Su Hijo, sin duda alguna lo recibirá.
Debemos, sin embargo, continuar practicando nuestra oración formal (oración de la mañana, rezar antes de dormir o al comenzar alguna tarea o viajes etc.), pero no debemos considerarla suficiente. Debemos mantener en mente que jamás amaremos a Dios como debemos, consecuentemente nuestras oraciones siempre serán pocas.
No podemos abandonar nuestras otras obligaciones de esta vida o estado, para dedicar todo nuestro tiempo a la oración formal, pero si podemos formar la intención y deseo de dedicar todas nu
estras acciones, palabras y pensamiento a Dios como una simple muestra de nuestro amor por El.
Quienes proclaman acercarse a Dios tal y como son (en el sentido de hacer oración) porque Dios ya los conoce y quieren ser “honestos” con Él haciéndose los improvisados; sólo demuestran la falta de verdadero amor o respeto por Dios.
Quienes aman a Dios de verdad raramente suelen pedir cualquier otra cosa mundanal, sólo piden la gracia necesaria para perseverar en su amor o incrementarlo a pesar de todos los obstáculos que este mundo con sus vanidades, nuestras pasiones y el demonio pone en nuestro camino.
Todo lo que nos sucede en nuestra vida, ya sea de manera directa o indirecta es querido o por lo menos, permitido por Dios. Y como tal, quienes verdaderamente lo aman, buscan a toda costa unir su voluntad con la de Él. Por lo tanto, si Él quiere que suframos de alguna manera alguna dificultad, quienes verdaderamente lo aman, estarán ansiosos por recibir y vivir esta situación.
La oración de quien ama real y verdaderamente no pide algo para sí mismo (egoísta) sino que busca el beneficio para el ser amado.
Esta es la meta que Dios nos tiene preparada. Esta es la meta que todos los santos alcanzaron. La misma que los arrimó a pedir a Dios, no tanto el que disminuyeran sus sufrimientos en el aquí y ahora, sino mas bien incrementarlos, si con esto obtendrían como resultado, mayor honor y gloria a Dios. (El mayor y mejor amante)
Alimentando estos pensamientos espirituales serán la mejor manera para alcanzar la felicidad, consuelo y alegría en todas las cosas que nos tocan vivir a diario, no sólo en lo placentero sino en las cruces y sufrimientos.
Pidamos a la Virgen Santísima la gracia de poder amar a Dios por sobre todas las cosas como Ella lo sabe hacer.

viernes, 23 de mayo de 2014

Monseñor Richard Williamson: sobre el sedevacantismo y la infalibilidad

COMENTARIOS ELEISON-357 
17 de Mayo de 2014 
Mons. Richard Williamson 

LA INFALIBILIDAD DE LA IGLESIA - III

Las alocadas palabras y actos del Papa Francisco están al presente conduciendo hacia al sedevacantismo a muchos Católicos creyentes, lo cual es peligroso. La creencia que los Papas Conciliares no han sido y no son Papas puede comenzar como una opinión, pero demasiado a menudo uno observa que la opinión se convierte en un dogma y luego en una artimaña mental acorazada. Pienso que las mentes de muchos sedevacantistas se cierran porque la crisis sin precedente del Vaticano II ha causado a sus mentes y a sus corazones católicos una agonía que halló en el sedevacantismo una solución simple, y ellos no tienen ningún deseo de re-abrir la agonía re-abriendo la cuestión. Así que ellos absolutamente hacen cruzada para que otros se les unan en su simple solución y, haciendo tal cosa, muchos de ellos – no todos -- terminan desplegando una arrogancia y una amargura que no son signos ni frutos de un verdadero Católico. Ahora bien, estos “Comentarios” se han abstenido de proclamar con certeza que los Papas Conciliares hayan sido verdaderos Papas, pero al mismo tiempo han argumentado que los argumentos sedevacantistas de costumbre no son ni concluyentes, ni obligan en conciencia a los Católicos, como algunos sedevacantistas quisieran hacernos creer. Retornemos a uno de sus más importantes argumentos el cual es de la infalibilidad Papal: los Papas son infalibles. Ahora bien, los liberales son falibles y los Papas Conciliares son liberales. Por consiguiente no son Papas.

A esto uno puede objetar que un Papa es ciertamente infalible solamente cuando él compromete las cuatro condiciones del Magisterio Extraordinario de la Iglesia, enseñando 1 como Papa, 2 sobre la Fe o la moral, 3 definitivamente, 4 obligando en conciencia a todos los Católicos. Después de lo cual los sedevacantistas y liberales a la par replican que la enseñanza de la Iglesia es que el Magisterio Ordinario Universal es también infalible, entonces – y aquí está el punto débil en su argumento -- siempre que el Papa enseña solemnemente aún fuera de su Magisterio Extraordinario, él debe también ser infalible. Ahora bien, la enseñanza liberal Conciliar es solemne. Por consiguiente debemos devenir o bien liberales o bien sedevacantistas, dependiendo por supuesto en quien está esgrimiendo este mismo argumento. Pero lo que distingue la enseñanza que pertenece al Magisterio Ordinario Universal de la Iglesia no es la solemnidad con la cual el Papa enseña fuera del Magisterio Extraordinario, sino si lo que él está enseñando corresponde o no a lo que Nuestro Señor, Sus Apóstoles y virtualmente todos sus sucesores, los obispos de la Iglesia Universal, han enseñado en todos los tiempos y en todos los lugares -- en otras palabras, si corresponde a la Tradición. Ahora bien, la enseñanza Conciliar (ejemplo libertad religiosa y ecumenismo) está en ruptura con la Tradición. Por consiguiente los Católicos hoy en día no están obligados de hecho a devenir o liberales o sedevacantistas.

Sin embargo, tanto liberales como sedevacantistas perseveran en su exageración de la infalibilidad Papal por razones que no carecen de interés, pero esa es otra historia. De cualquier manera no se entregan fácilmente, y así es que retornan con otra objeción que merece ser respondida. Ambos dirán que argumentar que la Tradición es lo que distingue al Magisterio Ordinario es montar un círculo vicioso. Porque si la autoridad enseñante de la Iglesia, o Magisterio, existe para decir lo que es doctrina de la Iglesia, como lo hace, entonces ¿cómo puede la doctrina católica decir al mismo tiempo lo que es Magisterio? O bien el maestro autoriza lo que se enseña o bien lo que se enseña autoriza al maestro, pero no pueden ambos al mismo tiempo autorizarse mutuamente. Así que argumentar que la Tradición que se enseña autoriza al Magisterio Ordinario que está enseñando, está equivocado, y entonces el Papa es infalible no solamente en su enseñanza Extraordinaria, y entonces debemos devenir sea liberales sea sedevacantistas, ellos concluyen. El porqué no hay círculo vicioso debe esperar hasta la próxima semana. Es tan interesante como el porqué ambos sedevacantistas y liberales caen en el mismo error sobre la infalibilidad.

Kyrie eleison.

Si cuatro condiciones todas en juego no entran.
Los Papas pueden errar en lo que dicen o enseñan.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Johann Sebastian Bach



Navegando por Internet encontré una de las mejores páginas dedicadas al gran compositor Johann Sebastian Bach. La misma está diseñada y mantenida por David J. Grossman, quien se encargó de recopilar una gran información y colocar casi toda la obra de uno de los más grandes compositores de todos los tiempos en formato MIDI, muy liviano y que puede transportarse a todos lados, reproducirse en computadoras, teléfonos móviles y sobre todo, ser nuevamente secuenciados y editados y cargados a los teclados eléctricos.
Mientras escribo escucho la excelente versión de las Variaciones Goldberg.. ¡en clave!

martes, 20 de mayo de 2014

Eclesiología moderna: la repetición de errores

Hace muy pocos días me invitaron a una mesa redonda en un centro de estudios independientes en los que se leyó el trabajo de un colega por el cual siento un gran aprecio, a pesar de las enormes diferencias académicas y religiosas entre nosotros. El trabajo versaba sobre la eclesiología, y en él, exponía que la eclesiología post-conciliar (del Vaticano II) recuperaba la eclesiología antigua, de los primeros siglos.

Según este colega (y una profusa bibliografía), en la Edad Media, el Papado, por su conflicto con Oriente, decidió "cerrar" el concepto de Iglesia, que pasó de ser "un pueblo nuevo, una nueva raza que establecerán el Reino de Los Cielos en la Tierra", a "la Iglesia de los perfectos sometidos al Papa". El trabajo continuaba exponiendo que, precisamente esta visión teológica había generado los movimientos rigoristas del siglo XVII que concluyeron al Concilio Vaticano I.

Normalmente, cuando soy invitado a estas reuniones, tengo la costumbre de leer antes las ponencias y preparar todas las preguntas y observaciones. Sabiendo que se trataba de un amigo y colega respetado (o por lo menos con cierto respeto en el mundo académico) me sorprendí de una serie de errores que había cometido, pero mucho más me sorprendí al ver que todos esos errores se encontraban apoyados en una "sólida" bibliografía académica. Quisiera, en el presente ensayo dejar un breve punteo de los errores de esta visión, propia de la nueva eclesiología. Recomiendo a los lectores que repasen los pasados artículos sobre la Eclesiología Católica y la Eclesiología Modernista, que alcanzó con Ratzinger su máximo y mejor exponente.

Ahora, sin más preámbulo, algunos "errores" que vi en ese trabajo y que son muy repetidos por los exponentes de la eclesiología modernista:

1) Es falso y erróneo que la Iglesia Católica haya pasado de una "eclesiología abierta" a una "cerrada", al contrario. En los primeros siglos del Cristianismo, incluso señalan las fuentes históricas, se solía negar el bautismo o la absolución hasta que un fiel estaba a punto de morir.
2) La palabra εκκλησία de la cual proviene Iglesia, significaba originalmente la asamblea de los congregados para la celebración de la Misa. Ahora, todas las liturgias antiguas exigían que los catecúmenos se retiraran, para que no presenciaran, precisamente la "Misa de los fieles". En la liturgia latina, si bien existe esa división, la misma no es tan patente como en las orientales. Incluso, en algunas el diácono "expulsa" a los catecúmenos.
3) No hay un sólo documento en el cual se designe a la εκκλησία como otra cosa que no sea la Iglesia de Cristo, la Iglesia del Señor. La idea de universalidad está ausente, tanto en la tradición latina como en la oriental. De hecho, en las Reglas Apostólicas, la excomunión parece ser una pena muy habitual.
4) En la Didaché (documento fundamental para estudiar la llamada "Iglesia Primitiva") la condición de "una" y "santa" de la Iglesia se enfatizan. Se deja en claro que hay un único camino posible para la salvación y que el mismo está en la Iglesia que nos conduce a Cristo, que quienes se extravían de ese camino van a la perdición.
5) Es falso que la Iglesia proclamara que la misma se encuentra únicamente constituida por los perfectos. De hecho ese error fue condenado en varias oportunidades, especialmente contra los jansenistas.
6) El Concilio Vaticano (Primero y único) no está en concordancia con ninguna eclesiología "cerrada", sino con la Eclesiología Católica tal como fue desarrollada desde los primeros siglos. Si bien la definición de la jurisdicción universal y la infalibilidad pontificia eran completamente innecesarias (ya habían sido proclamadas en la antigüedad y eran sostenidas como verdades de fe evidentes), eso no invalida al Concilio.

Pristina Liturgica: Spring Mailbag

El excelente y muy inteligente blog Pristina Liturgica continúa informándonos sobre las andadas y deshonestidades de algunos autoproclamados salvadores de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana. Personas con una singular deshonestidad y que han causado un daño importante a muchísimas personas.
Para leer todos la serie completa de artículos sobre el particular, recomendamos visitar el blog de nuestros amigos de Estados Unidos. Hasta tanto, dejamos el primero de estos:



SPRING MAILBAG #1


Editor's Note: It's time to catch up on our email correspondence.
Dear Readers,
[Last week's post] reminded me when I occasionally attended Mass at one of the SGG satellite chapels while on the road. Whenever Cekada celebrated "High Mass," after he finished saying the Creed he would go down to the steps to kneel for the choir's Et incarnatus est and then go sit at the bench. No other priests ever did this. They all headed straight to their seat after saying the Creed. Fortescue says that in a Sung Mass after the celebrant says the Creed "he goes, by the shorter way, to sit. The M.C. assists him as before. When the verse Et incarnatus est, etc. is sung, the M.C. and all the servers (if standing) kneel at their place. The celebrant uncovers and bows." So much for the so called "great liturgist." You are right: they just make it up as they go along.
Our correspondent has a sharp eye. One of the Readers recalls the Blunderer's timing his recitation of the Credo so as to be able to kneel in front of the altar before going to sit. (There was always plenty of time, he noted, so it was never the case that the Bonehead was "caught" by the verse en route to the scamnum.)  Our colleague reports he hadn't been able to understand Checkie's behavior either, especially since Laurence O'Connell in his The Book of Ceremonies, the much-cited U.S. authority, like Fortesue, teaches that, after the recitation, the celebrant goes by the shorter way to sit, removing his biretta and bowing, from Et incarnatus est until after Et homo factus est.* 

The only way our co-worker could make sense of the deviant practice was to conjecture that Cheeseball Checkie had failed to read carefully John O'Connell's instruction in his The Celebration of Mass: "If the Celebrant does not go to sit, he should kneel on the edge of the footpace in the middle of the altar, with the M.C. kneeling beside him, while these words are sung." (Emphasis ours.) However, our fellow Reader insisted his explanation was only a desperate attempt to give a reasonable explanation to a behavior so at odds with approved authors and the standard practice of other, better-trained priests.

The cult masters, he observed, always did march to the maniacal beat of a different drummer.  No one ever asked questions because they knew they wouldn't get a straight answer while in the cultic loony bin. Other priests who on occasion served the chapel, however, used to smile sardonically when they learned of Erroneous Antonius's novelty. One urbane Latin American, trained in Italy, archly observed in private to a few laymen, "I don't claim to be an expert on the liturgy, but I do know that'swrong."

Whatever the Blunderer's motives, the correspondent's recollection is another example proving our point that the cult masters don't care about getting the details right. The books of ceremonial instructions are easily obtainable, so anyone, including their numerous adversaries, can easily verify whether or not the cult masters are doing things right. Under such conditions, most self-respecting men would make sure they wereletter perfect in order to escape withering criticism.

But not so the cult masters.

Inasmuch as they "minister" solely to the vilest dregs of Traddie scum, they don't bother about accuracy. Dannie only has to tell the mouth-breathing, head-twitching, saliva-gurgling cultlings that the sub-mediocre Checkmeister is a great liturgiologist, a profound theologian, and a distinguished writer, and the booger-encrusted, hilljack imbeciles take his word. All that blank-faced gullibility certainly makes it easy on the low-achieving clergy: they don't even have to appear to be competent. They merely announce it.

Of course, we had to ask ourselves whether the cult masters regretted not attracting intelligent, mentally well-adjusted chapel members drawn from a superior social class, whose critical eye and ready tongue might have inspired them to improve their game. After all, cutting-edge research in special education tells us that most human beings, even those with severe cognitive deficiencies, thrive under a challenge. However, after a few seconds of thought, we safely concluded that the answer must be a throaty naaahhhh

Way down deep, they actually don't want to get any better; moreover, truth to tell, they probably lack the modest, natural gifts to realize such an ambition anyway. Besides, they know from years of rejection that normal, educated folks -- folks with symmetrical facial features --  never tolerate them for long. It's far better to stick with the grotesquely twisted asylum inmates.

The bar has been set very low, and it will remain at ground level -- or below -- so long as a monstrous cadre of slobbering, runny-nosed, cross-eyed cretins fund the cult madhouse


STOP RUNNING WITH LOW-CLASS LOONIES, GENETIC MISTAKES, AND MONSTROUS THROW BACKS. GET OUT OF THE CULT TODAY. YOUR I.Q., YOUR SOCIAL STANDING, AND YOUR FINANCES WILL GET A BIG BOOST.

*In his instructions for Sung Mass, L. O'Connell directs the celebrant, after the intonation of the Creed, to "proceed as at Solemn Mass." In those instructions, he has the following note (p. 194) for the exception:
At the three Masses of Christmas and on the Feast of the Annunciation, do not go to the sedilia immediately after you have finished saying the Creed, but remain standing at the center. Just before the choir sings Et incarnatus est,go down to the top step and kneel on the edge of the platform. Remain kneeling and bow until after Et homo factus est. Then go up again, genuflect, and go to the sedilia per breviorem




sábado, 17 de mayo de 2014

Carta abierta a Monseñor Williamson, algunas presiciones y comentarios

El día de ayer, a la mañana recibí por correo electrónico el siguiente mensaje:

Greetings.We are sending here a link to an open letter addressed to His Grace Bishop Williamson.This is important information. It must be known. Please send it to your contacts in the catholic tradition, and ask them to send it again.You will find the letter, in this link:https://archive.org/details/OpenLettertoBishopWilliamson

En un principio no deseaba publicarla, pero luego de una detallada lectura, decidí hacerlo, pero escribiendo una pequeña introducción. La carta se presenta en inglés y español.

Consideraciones previas

El autor de la misma es el  Padre Sergio Ruiz Vallejo, ahora Fray de Jesús. El fue uno de los que salió de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X cuando el Padre Morello (luego consagrado obispo) se marchó con un grupo de sacerdotes, seminaristas e ingresantes. En aquel momento, ni Morello ni ninguno de los que salieron eran propiamente sedevacantistas, antes bien, algunos de ellos (como el mismo Morello) habían expulsado a estudiantes de clara tendencia sedevacantista y antiliberal. Monseñor Lefebvre incluso, dejó en claro que Morello no se separaba por cuestiones doctrinales.

Mientras que el "grupo de Morello" dijo siempre, de manera pública poseer esas pruebas sobre la infiltración judía a la FSSPX, y las esgrimió en cartas y comunicados públicos, jamás lo hicieron a los fieles entre los que hacían circular esos comunicados. Esto no se limita únicamente al ahora obispo sedevacantista argentino, sino también a otros ex miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Algunos ejemplos:


  • El Padre Lázaro Romero, quien hace unos meses, dijo al autor de un blog que poseía "evidencias" sobre un escándalo que estallaría "muy pronto" y que involucraba a un grupo de sacerdotes sedevacantistas, de una posición teológica diferente a la propia. Cuando en virtud de ello, y de un intercambio de mensajes en algunos foros, le hice notar al Padre Romero como él había variado en sus dichos, se dedicó, no sólo a bloquearme y pedir mi expulsión, sino además de difamarme y alentar a sus seguidores a que ataquen y provoquen en Sursum Corda.
  • El Padre Roberto Mardone, quien se ha comunicado con varios fieles mexicanos y argentinos difamando a un obispo sedevacantista, esgrimiendo tener ciertas "pruebas", que, al serles exigidas, decidió guardar silencio.
  • El Padre Manuel Martinez, quien trabaja con el obispo conclavista Juan José Squetino (uno más del "grupo de Morello), me escribió una carta de 974 palabras, en las que 278 estaban destinadas únicamente a lanzar comentarios difamatorios sorbe sacerdotes que se oponen al conclavismo y además, me aclaró que "esto ni siquiera lo conoce el Sr. Raul de México y otros que estarian de placemes por atacar". En ningún momento respondió a mis argumentos, sino que él y los demás adleteres del obispo Squetino se encargaron de difamar, mentir y atacar Sursum Corda.
  • El obispo Markus Ramolla, primero pasó por la FSSPX, de donde salió expulsado, luego pasó por el Padre Cekada y Mons. Sanborn, hizo ciecular cartas y comentarios para quedarse con el control de los colegios y seminarios, le salió tan mal que hubo de huir. Se acercó a Monseñor Francis Slupski, quien lo promovió para el episcopado, siendo consagrado por Monseñor Robert Dymek. Luego de su consagración episcopal rompió con ellos y los acusó de formar un grupo falsamente católico. Siempre ha mencionado poseer "evidencias" y "pruebas" con las que puede hacer tambalear a todos los tradicionalistas, no obstante, jamás las presentó.
  • El Padre José María Lestani, hoy "católico ortodoxo", que se hace llamar David Lestani, me envió cartas en las que acusó a todos los sacerdotes con los cuales se refugió y sobre todos ellos tenía "evidencias" y "pruebas" contra quienes lo habían recibido: FSSPX, sedevacantistas, conclavistas, cismáticos con antipapas e incluso las "Iglesias Nacionales" y ahora los ortodoxos. 


Por lo tanto, la referencia a pruebas contra el Padre Jean-Michel Faure con las que pretende detener su (posible) consagración episcopal, no constituye sino otra muentra más del comportamiento que pone en duda la altura moral de quien escribe semejante carta. ¿Qué pruebas tiene? ¿Por qué no las presente en público? ¿Qué otra cosa es, sino una "amenaza" o peor, prácticamente un chantaje? Además, si Fray de Jesús/Padre Sergio Ruiz Vallejo es sedevacantista ¿Qué le importa lo que haga un grupo que sigue manteniendo que el actual usurpador de la Silla Apostólica es verdadero Papa? ¿Acaso Monseñor Williamson no ha cesado cualesquier movimiento dentro del grupo que le sigue al sedevacantismo? ¿Acaso es desconocido que el Padre Altamira es profundamente antisedevacantista?

Por lo tanto, si  Jesus O.M.Carm/Sergio Ruiz Vallejo tiene pruebas, que las presente. Así actúa un hombre, así actúa un verdadero cristiano. ¿Acaso teme a la luz? ¿Es que acaso se maneja en las tinieblas? Si tiene pruebas, si tiene evidencias de lo que dice, que las presente... hasta tanto, seguirá siendo, para cualquier persona con un mínimo de honestidad, un resentido más.


Texto en Inglés

R.P. Fray Juan de Jesus O.M.Carm.
Francia 1262 Colonia Moderna
CP. 44190 Tel. 33-12-04-86-57
Guadalajara Jalisco. Mexico.



His Grace, Most Reverend Bishop Richard Williamson.

I greet affectionately Your Most Reverend Excellency, praying that Our Lord Jesus Christ may
keep you with an abundance of blessings and good health in these times of misfortune.

I do not know if Your Grace remembers me, but I dare to speak to you again after approximately
25 years since having sent you personally abundant information about the serious events which took
place in the Seminary of La Reja in Argentina. You knew me then as Father Sergio Ruiz Vallejo; but now,
after having embraced the Carmelite religious life, I bear the name Fray Juan de Jesus.

In those times, I sent not only to Your Grace but aiso to all the District and Seminary Superiors of
the SSPX the information mentioned in the previous paragraph to solicit your help in asking that an
investigation should be carried out concerning the infiltration in the Priestly Fraternity of St. Pius X,
specifically in the District of South America, and should it be necessary, in the whole Fraternity.
Unfortunately only one of them answered me, giving me only spiritual support. Some others years later
--too late, of course- sent notice that what we had alleged had turned out to be true, that we should go
forward and not be discouraged. But by then 1 had already been expelled from the Fraternity and now
could do nothing in regard to the matter. Nevertheless I am now faced with the alarming news that not
only are the principals denounced by us in the case of the Seminary of La Reja and of the then District of
Latin America/collaborating with your Grace, but that you are even thinking of consecrating one of them
bishop. For all these reasons I break my silence of 25 years with this Open Letter, and also because I am
not now in any way subject to the canonical secret as ! then was.

Your Grace, i am in conscience bound to write you again for the same reason, because the same
persons are involved as in those times. I write you to ask you for the love of God and for your eternal
salvation that you consider that if you carry out this Consecration you could be doing most serious
damage to the Church and to all those souls and priests who attempting to escape the betrayal of the
Superiors of the SSPX are seeking to take refuge in you.



Your Grace knew at that time - I personally made sure of that - the serious accusations which
weighed upon the then-District Superior of Latin America, Jean Michel Faure and some of his associates,
especially his protege, R.P. Aivaro Calderon. These were - among others- -inexplicably defended by the
then-Superior General Franz Schmidberger, who trampled with impunity and violated in an astounding
manner all the proceedings established under obligation by the Code of Canon Law for the handling of
all those cases where the Faith or Religion are in danger. 1

I have asked myself if your intention of consecrating this person is due to the fact that with the
passage of years that information was lost in your memory, perhaps mixed up among so many other of
the many serious affairs which every Bishop ought to face. If it is so, and you do not now have in your
possession the documents which I sent you then, I ought to tell you that I still have them and I offer to
send them to you again if it is necessary.

Please understand that if it Is necessary, ! will make public by all necessary means that which
then I did only to inform the proper ecclesiastical authorities. This is in no way a threat to Your Grace,
but I want you to know that if I must do this it will only be to fulfill the duty to warn the faithful of the
danger, so that they may know in whose hands they are placing their souls and the souls of their
children.

I ask your pardon if anything in this letter 2 has been unbecoming or disrespectful, or improperly
bold toward your condition and dignity as Bishop. Nothing is further from my intent. Only God and I
know the things of which I will have to render an account on the day of my death, and I do not wish that
there should be added to them the omission of having kept silent when I ought to have spoken.

I take leave of Your Grace asking you to grant me your Blessing and I ask the most holy Virgin of
Carmel, Our Mother, to lead you by the hand on your way to eternity.

May Our Lord enlighten you.



1. Code of Canon Law, Canon 1935 §2

2. i ask that in case of doubt you refer before anything else to the original in Spanish which I send
together with the English translation.


hray Juan de Jesus, O.M. Carm.
Obra Mariana Carmelitana

Texto en español.

25 de Abril del 2014



R.P. Fray Juan de Jesus O.M.Carm.
Francia 1262 Colonia Moderna
CP. 44190 Tel. 33-12-04-86-57
Guadalajara Jalisco. Mexico.



S.E.R. Mons. Richard Williamson.



Saludo afectuosamente a Su Excelencia Reverendisima, rogando a N.S. Jesucristo lo mantenga
con abundancia de bendiciones y buena salud en estos tiempos de desgracia.

No se si Su Excelencia me recuerde, pero de nuevo me atrevo a dirigirme a Ud. despues de
aproximadamente 25 anos de haberle enviado personalmente abundante informacion sobre los graves
acontecimientos sucedidos en el Seminario de La Reja en Argentina, Ud. me conocia entonces como el
Padre Sergio Ruiz Vallejo, pero ahora, despues de haber abrazado la vida religiosa carmelitana llevo el
nombre de Fray Juan de Jesus.

En aquellos tiempos envie, no solo a Su Excelencia, sino a tambien a todos los Superiores de
Distrito y Seminaries de la FSSPX la informacion mencionada en el parrafo anterior con el fin de
solicitar su apoyo para pedir que se llevara a cabo una investigacion sobre la infiltration en la
Fraternidad Sacerdotal San Pio X, especificamente en el Distrito de Sudamerica, y de ser necesario en
toda la Fraternidad. Por desgracia, solo uno de ellos me contesto dandome solamente apoyo espiritual,
y otros mas que me enviaron decir anos despues -ya tarde por supuesto-, que lo que habiamos
denunciado habia resultado verdadero y que siguieramos adelante sin desanimarnos. Pero ya para
entonces yo ya habia sido expulsado de la Fraternidad y ya no podia hacer nada al respecto. Sin
embargo ahora me encuentro con la alarmante noticia de que no solo estan colaborando con Su
Excelencia los principales denunciados por nosotros en el caso del Seminario de la Reja y del entonces
Distrito de Latinoamerica, sino que hasta piensa consagrar obispo a uno de ellos. Por todo lo cual
rompo mi silencio de 25 anos con esta carta publica, y tambien porque ahora no estoy en modo alguno
sujeto al secreto canonico como entonces. Su Excelencia, estoy en conciencia obligado a escribirle de
nuevo por los mismos motivos, porque estan involucradas las mismas personas que en aquellos
tiempos. Le escribo para pedirle por amor de Dios y por su salvation eterna que considere que si lleva
a cabo tal consagracion puede estar haciendo un dano gravisimo a la Santa Iglesia y a todas aquellas
almas y sacerdotes, que intentando escapar de la traicion de los Superiores de la FSSPX buscan
refugiarse en Usted.



Su Excelencia conocio en aquel tiempo -me asegure personalmente de ello-, las graves
acusaciones que pesaban sobre el entonces Superior de distrito de Latinoamerica Jean Michel Faure y
algunos de sus allegados, en especial su protegido el P. Alvaro Calderon. Los cuales -entre otros-, fueron
inexplicablemente defendidos por el entonces Superior General Franz Schmidberger quien
impunemente pisoteo y violo de forma asombrosa todos los procedimientos obligatoriamente
establecidos en el Codigo de Derecho Canonico para el manejo de todos aquellos casos donde peligra la
fe o la religion 1 .

Me he preguntado si su intencion de consagrar a esta persona se debe a que con el paso de los
anos aquella information quedo perdida en su memoria, quiza revuelta entre tantas otras de muchos
graves asuntos que todo Obispo debe enfrentar. Si es asi, y ya no tiene en su poder los documentos que
entonces le envie, debo decirle que aiin los tengo y se los ofrezco para hacerselos llegar de nuevo si es
preciso.

Debe saber Ud. que si es necesario, hare publico por todos medios necesarios lo que en aquel
entonces solo hice saber a las autoridades eclesiasticas correspondientes. Esto no es de ninguna
manera una amenaza a Su Excelencia, sino que quiero que sepa Ud. que si lo llego a hacer sera
solamente para cumplir con el deber de advertir del peligro a los feligreses, para que estos sepan en
manos de quienes estan poniendo sus propias almas y las de sus hijos.

Le pido perdon si algo en esta carta 2 ha sido indigno, irrespetuoso o impropiamente atrevido
para con su condition y dignidad de Obispo, nada mas lejos de mi intencion. Solo Dios y yo sabemos las
cosas de las que tendre que darle cuenta e! dla de mi muerte y no quiero que a ellas se agregue la
omision de haber callado cuando debf hablar.

Me despido de Su Excelencia rogandole me conceda su bendicion y pido a la Santisima Virgen
del Carmen, Nuestra Madre, que lo lleve de la mano en su camino a la eternidad.



Que Nuestro Senor lo ilumine.




Fray Juan de Jesus O.M.Carm.



Codigo de Derecho Canonico, canon 1935 § 2.
2 Le ruego en caso de duda, se atenga ante todo al original en casteilano que le envfo junto a la traduccion
inglesa.