martes, 4 de agosto de 2015

Por qué apostatan los "tradicionalistas"

Quisiera reproducir hoy este texto publicado en el blog "El integrista Mexicano", dejando abierto, para quienes quieran, la posibilidad de responder al autor el porqué de la apostasía de sacerdotes tradicionalistas en la Iglesia del Anticristo.


Entre el mundillo "tradicionalista" todos conocemos personajes, ya sean sacerdotes, obispos, monjes y laicos, que abandonaron el real o supuesto "combate" por la Fe y la Liturgia tradicional de la Iglesia, para descaradamente solicitar su ingreso con la secta modernista del Vaticano II.

Pero dentro de esta apostasía, hay ciertos "niveles" o "grados" de acercamiento con la secta conciliar (y de alejamiento de la Fe y del culto de siempre).

Por ejemplo, algunos grupos decidieron "arreglarse" con la Roma modernista y neoprotestante antes de las consagraciones episcopales de 1988, como el Monasterio de San José de Clairval del Abad Agustín Joly en 1987 o los jóvenes seminaristas que salieron de Ecóne para fundar el seminario "Mater Ecclesiae" en 1986.

Otros grupos dejaron el combate a raíz de las consagraciones episcopales, como la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro y el Monasterio de Le Barroux del Abad Gerard Calvet.

Otros buscaron arreglos verdaderamente bochornosos con Roma como la Sociedad San Juan Vianney de Campos en 2002 encabezada por e ahora "Obispo" Fernando Areas Rifán; el Instituto del Buen Pastor en 2006 encabezado por el P. Paul Aulagnier (quien fue uno de los primeros sacerdotes ordenados por Monseñor Lefebvre en 1972), y el Oasis de Jesús sacerdote en 2007 del Padre Pedro de la Inmaculada Muñoz. Ahora son birritualistas y modernistas salidos del closet.

Aun en 2012 los Redentoristas Transalpinos de la Isla de Papa Stronsay igualmente arrearon las banderas del buen combate en busca de una "placa" y un certificado de "no cisma".

Todos estos casos si bien son penosos, desde cierto punto de vista pueden comprenderse, pues se trata de largos procesos de diálogos, acercamientos, concesiones mutuas, promesas, promociones, etc, que se dieron entro grupos más o menos numerosos de antiguos tradicionalistas y las autoridades de la Entidad Vaticana.

Pero hay casos que en lo personal me llaman mucho la atención y son los de sacerdotes en lo individual que proviniendo de un entorno "tradicionalista", ingresaron a los seminarios de la Fraternidad de San Pío X, cursaron los 6 o 7 años de estudios, con un programa que incluía materias como latín, música, catecismo, canto gregoriano, teología natural, conferencias espirituales, magisterio de la Iglesia, historia, espiritualidad, sagrada escritura, liturgia, lógica, apologética, filosofía, derecho canónico, teología dogmática, etc., sujetos a las estrictas normas de disciplina y horarios, todo lo cual, sabemos bien, imprimen carácter.

¿Qué puede suceder en el alma y en mente de estos seminaristas recién ordenados que sin mayor experiencia del mundo ni de la labor pastoral deciden "volver" a la iglesia modernista?

Y no digamos que "regresan" a la secta modernista para "dar la batalla desde dentro" defendiendo a la Tradición, lo cual sabemos bien que es una ilusión espiritual diabólica (el diablo es el padre de la mentira), y que ha sido el pretexto de grupos como San José de Clairval, Le Barroux, la Fraternidad de San Pedro, Campos, el Buen Pastor, etc., sino que hablamos de casos en los que abierta y descaradamente vuelven a abrazar el modernismo en su máximo esplendor, de una vez y para siempre.

Cuando pienso en estos casos, me vine a la mente el caso del "Padre" Luis Gabriel Barrero Zabaleta, colombiano ordenado en La Reja, en diciembre de 1997 por Mons. Galarreta.

5 comentarios:

  1. Separemos los tantos Don Miguel: por un lado está la atmósfera corrupta y asfixiante del "tradicionalismo", en que hay redes siniestras de manipuladores (no me refiero específicamente a los Padres, sino laicos), dedicadas a sacarles plata o extorsionarlos sistemáticamente. El Clero es una buena víctima para estos heleogábalos, carentes de cualquier moral, que no temen usar sus propios hijos para tan deplorable crimen. Este tipo de personas generan hartazgo en muchos, y finalmente una desilusión completa.

    En el otro extremo tenemos la reivindicación lisa y llana de la decadencia. Ya no se esconde ningún pecado, sino que orgullosamente se lo revindica, entonces lo que antes se usaba para manipular, ahora es un gustillo perverso que se tolera. Al principio esta situación puede parecer más saludable a quien se saturó con el doble juego fariseo, pero termina en lo mismo: odio a Dios y a su Santa Iglesia.

    La única salida de estos scilla y jaribdis, es una gran tribulación que limpie el clero y los fieles, eliminando el deseo pecuniario como aliciente para la manipulación. Entonces, solo la Caridad seguirá en pie y convocará.

    Romualdo

    ResponderEliminar
  2. Excelente el título y muy adecuado, ya que solo hablas de los tradicionalistas y esto es la FSSPX, que al no definirse sobre la cuestión de la autoridad en la Iglesia, lleva a sus miembros y fieles a un camino sin salida, o mejor dicho a la Roma apóstata.

    ResponderEliminar
  3. Estimado Juan Diego, el artículo se refiere a la FSSPX, pero es una situación que también implica a los sedevacantistas, incluso grandes intelectuales del sedevacantismo han apostatado y ahora vagan por ahí, creando su propia iglesia, entre modenista y tradicionalista. Es un problema de mentalidad, te recomiendo leer el ensayo publicado aquí:

    http://sursumcordablog.blogspot.com.ar/2015/04/la-fe-catolica-o-la-fe-barroca.html

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El problema de la FSSPX es que mezcla la religión con doctrinas polìticas abominables y trasnochadas (maurrasianismo=nazismo, carlismo y cualquier otro movimiento abslutista, incluyendo la payadasa de la monarquía y la condena a la independencia amerciana). Le aseguro que es una violencia moral ir a un priorato para encontrar la Misa Tradicional (único lazo que me une con estos personajes).

      Eliminar
  4. Sinquinchus Non-Asaditus5 de agosto de 2015, 16:10

    "...Volver, con la frente marchita...", dice el tango. Volver, para no morir ahogado en la locura del mundo tradi (que es distinto de la Tradición). En el mundo tradi, conviven todo tipo de sujetos: desde el que le dice al cura que cosa debe predicar (o como poner las manos en el paternoster!!), hasta el puritano-escrupuloso mas taimado. En ese mundo tradi, casi que hay más obispos que curas (en proporción), y más filósofos que simples fieles. En ese mundo tradi es deporte la búsqueda de "lo que dijo fulano" para salir a matarlo. Ojo!, que también hay buena gente. Pero todo eso, en un mismo saco, así, todo junto y embarrao. Como diría Discepolín, encontramos en ese mundo a la Biblia llorando junto al calefón.

    Entonces, ¿qué cura no se dejaría embaucar con la ilusión de tener una capilla con tipos normales?. Aunque sea un espejismo, a muchos le es más atractivo.

    ResponderEliminar

Muchas gracias por dejar tu mensaje. Si el mismo contiene insultos o groserías, será eliminado.
Benedicamus Domino!