sábado, 5 de marzo de 2016

En espíritu y verdad

En Espíritu y verdad


Hace unas cuantas horas recibí un llamado de mi amigo Eduardo, el cual trabaja e impulsa la “Fundación Tridentina” y entre los varios temas que pudimos tratar estuvo un comentario sobre el encuentro de Nuestro Señor Jesucristo con la Samaritana.

Antes de pasar al tema central que tiene un gran significado para nuestros tiempos (Jn 4: 23-24), quisiera tratar algunas cuestiones que suelen pasarse por alto en la mayoría de los estudios bíblicos.

  • El Capítulo IV del Evangelio de Juan se inicia con las razones por las cuales Jesús y sus discípulos tuvieron que abandonar Judea y trasladarse hacia Galilea: los discípulos de Cristo bautizaban a más personas que los discípulos de Juan el Bautista. ¿Qué baptismo era este? Era el baptismo de agua, no del Espíritu, que los apóstoles habían aprendido del bautista, el cual había sido apresado (Mt 4: 12), razón por la cual, junto a los primeros cabildeos de los fariseos contra Cristo, motivó la partida de este hacia fuera de la región del Jordán.
  • El centro de la acción está en derredor de Garizim, dónde se encontraba el templo de los samaritanos y uno de los principales motivos de rivalidad entre los judíos y los samaritanos.
  • Jesús rompe todas las normas de las época: estando sólo habla con una mujer desconocida y le pide que le dé de beber y a partir de la incredulidad de esta ante el pedido de un judío, comienza a revelarse como el Mesías.
  • Cristo en todo el Evangelio no se rebela ni se define a sí mismo como el Mesías  salvo en este episodio, son otros los que lo reconocen como tal, pero con ella tiene el siguiente diálogo:

“Díjole la mujer: Yo sé que el Mesías, el que se llama Cristo, está para venir y que, cuando venga, nos hará saber todas las cosas.
Díjole Jesús: Yo Soy, el que contigo habla.”

  • El relato insinúa (según Lokhart y otros hermeneutas) que la Samaritana intentó seducir a Cristo cuando le pidió que le diera del Agua que él mencionó. Cristo le respondió “Vete, llama a tu marido y ven acá”, y cuando ella le dice “no tengo marido”, Cristo pone en evidencia que había tenido ya cinco maridos y al presente estaba con un concubino, lo que llevó a que la mujer hiciera un planteo sobre el lugar del culto:


Díjole la mujer: Señor, veo que eres profeta. Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que es Jerusalén el sitio donde hay que adorar.”

Y ahora vamos al tema sobre el que quería hacer una breve reflexión. Cuando la mujer plantea la diferencia entre el lugar del culto, Cristo le dice que llegará al momento en el que ni en Garizím ni en Jerusalén se ha de adorar al Padre, agregando:

pero ya llega la hora, y es ésta, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, pues tales son los adoradores que el Padre busca. Dios es espíritu, y los que le adoran han de adorarle en espíritu y en verdad.(Jn 4:23-24)

Ahora viene una pregunta para nosotros ¿Somos adoradores en Espíritu y Verdad? ¿O por el contrario somos adoradores, bien de Jerusalén o de Samaria? Los católicos que gustan llamarse tradicionalistas, que conservan las tradiciones y todo el andamiaje de la fe anterior a la hecatombe del Vaticano II son como los judíos que menciona Jesús: adoran lo que conocen, más los modernistas, aquellos que están en la Iglesia Conciliar del Vaticano II, adoran o creen adorar lo que no conocen. ¿Y si adoran lo que no conocen, pueden ser salvos? En el mismo Evangelio de San Juan (17: 3) podemos leer qué es la Vida Eterna, la ὁ αἰών:

Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado Jesucristo.

Por consiguiente, los católicos tradicionalistas, se podría decir están en ventaja, porque aquellos que permanecen en la Tradición de la Iglesia tienen los medios de salvación, el conocimiento de Jesucristo, del Único Dios Verdadero.

No obstante, muchos de estos católicos tradicionalistas han pervertido la tradición católica ¿De qué manera? En lugar de predicar y adorar a Jesucristo, han elaborado una nueva fe en derredor de la Misa, la causa de su combate. Como dijimos anteriormente en un artículo que causó cierto malestar en algunos círculos, la causa del combate, el motivo por el cual resistimos alVaticano II y todas sus reformas NO ES LA MISA, sino la Fe. 

Los tradicionalistas no adoran en Espíritu y en Verdad, sino que adoran en lo exterior, su fe muerte en los adornos, en las puntillas, en los colores, su devoción está tan muerta y tan ornamentada como en las reliquias a las que levantan altares, y tan plastificadas como las estampitas que gustan imprimir. No obstante, estos tradicionalistas desconocen la causa de todo ello. Ignoran estos tradicionalistas que nuestro combate es por la Fe y que la oposición al Vaticano II, sus reformas y toda la jerarquía de la Iglesia Conciliar que conforman, junto a todas las falsas religiones a Babilonia, la Gran Ramera, no es por el Novus Ordo, sino por lo que le Novus Ordo transmite: una fe diferente, una fe anti-crística.

Los autodenominados tradicionalistas, los que gustan mostrarse piadosos y hacer que los demás vean como guardan los ayunos y calendarios han elegido correr hacia Jerusalén, olvidando y negando que hoy en día, la Iglesia, la Verdadera Iglesia, el Pueblo Remanente de Cristo, despojado de los templos, ayuno de los sacramentos son los “verdaderos adoradores que el Padre busca” ¿Por qué? Simple, porque “así está escrito”: Dios es espíritu, y los que le adoran han de adorarle en espíritu y en verdad. 

3 comentarios:

  1. Buenos dias, se que no viene al caso, la verdad hasta hace poco sostenia las creencias protestantes para la salvacion a pesar de que fui bautizada como catolica cuando niña, para mi ha sido muy confuso desde que decidi volver a la Iglesia Catolica y me encuentro con toda esta informacion, viniendo de un lado y del otro, lo unico q tengo claro es que la secta del vaticano II no es la verdadera Iglesia Catolica, que la Sede de Pedro esta vacante desde 1958 y que practicamente no hay donde recibir los sacramentos.
    Uno de los temas que mas me inculcaron cuando estuve expuesta al protestantismo es que Maria no era importante solo fue una Virgen que sirvio para que Jesus pudiera venir al mundo como decian las Santas Escritura, no se le debia el mayor reparo en su persona. En la Fe Catolica ella es una figura importante, la Madre Dios, la Reina del cielo y la tierra, nuestra abogada y el Arca de la nueva Alianza, algo dificil de asimiliar para alguien quien desde muy niña se le dijo lo contrario.
    Ahora bien, leyendo el escrito de San Luis Maria de Monfort, me genera duda de si lo que el sostiene de que es necesario la consagracion a La Satisima Virgen Maria es una exageracion? Le da demasiado protagonismo a ella y tal vez eclipsa un poco a Nuestro Señor Jesucristo? Se debe tener esta consagracion como una herramienta para la salvacion? Por favor comentame cual es tu opinion al respecto.
    Por otra parte, en esta epoca de gran apostacia entonces donde debemos recibir los sacramentos y como se que ya soy miembro de la verdera Iglesia catolica?
    Me disculpo por mi ignorancia en algunos temas, apenas he comenzado a investigar un poco de cadacosa, pero tanta informacion me abruma, aunque creo que El Espiritu Santo me ha dado algunos empujones en la direccion correcta, me ha gustado mucho el contenido de tu blog me ayudado mucho para entender mejor cierto temas, ya que me he encontrado primero con el contenido de los hermanos Dimond y ellos me generaron mas dudas. Espero que puedas responderme prontamente, y gracias de antemano por tu respuesta.

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  2. Estimada, Sin duda Don Oscar y otros comentaristas podrán ayudarla a retomar el sendero. Desde mi posición, también de converso de la secta conciliar (aunque a decir verdad, venía gestándose desde la caída de los ángeles rebeldes), creo importante recordar que quienes más denigraron a Nuestra Señora cuando les consulté por ella, eran los falsos presbíteros (casi en su totalidad masones) que consideran la sodomía como una revindicación de "género". Y no crea que hablo de lo que se conoce como "progresistas" o "liberales". Esto lo escuché y con horror observé en medio de una hermandad "sacerdotal" considerada una competencia del opus monei (je!).

    Juan Palotti

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  3. Estimada, próximamente subiremos buen material sobre la Santa Madre de Dios a nuestro blog, evangeliumblog@gmail.com Puedes escribirnos allí y te enviaremos los pdf. ¡Saludos en Cristo!

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