miércoles, 24 de agosto de 2016

Jesucristo no es el Arcángel Miguel

Convirtiendo a los Testigos de Jehová
Jesucristo no es el Arcángel Miguel

Como hemos demostrado a lo largo de la serie “Convirtiendo a los Testigos de Jehová”, ellos sostienen que Jesucristo no es Dios, sino que Dios es sólo el Padre y su nombre es Jehová. Para ellos, Jesucristo es uno de los nombres del Señor Jesús en el cielo antes de su nacimiento terrenal y posteriores a su resurrección.

En el presente artículo vamos a ver qué dice la literatura de la Sociedad Watchtower, su interpretación por parte de los Testigos y finalmente como nosotros podemos responder únicamente con la Biblia y demostrar que el Jesucristo no es el Arcángel Miguel.

Para nuestro estudio, utilizaremos el libro “¿Qué enseña realmente la Biblia?” que es el principal que utilizan los testigos de Jehová para sus estudios bíblicos con los no conversos y que contiene un resumen muy sencillo de sus creencias.

En ese libro, en el apéndice podemos encontrar el siguiente artículo:

En la Biblia hay solo unos cuantos pasajes donde se llama Miguel a cierto ser espiritual. Pero en todos ellos siempre aparece haciendo algo. En el libro de Daniel, está combatiendo contra ángeles malos; en la carta de Judas, está discutiendo con el Diablo, y en el libro de Revelación (o Apocalipsis), está guerreando contra Satanás y sus demonios. En efecto, siempre defiende la autoridad de Jehová como Rey y lucha contra los enemigos de Dios. De esta manera hace honor a su nombre, que significa “¿Quién Es Como Dios?”. Ahora bien, ¿quién es Miguel?
Antes de nada, recordemos que algunas personas tienen más de un nombre. Por ejemplo, a Jacob, que fue cabeza de una gran familia, también se le conoció como Israel, y al apóstol Pedro, como Simón (Génesis 49:1, 2; Mateo 10:2). De igual modo, la Biblia contiene indicaciones de que Miguel es otro nombre que recibe Jesucristo tanto antes de venir a la Tierra como después de regresar al cielo. Veamos qué razones encontramos en las Escrituras para llegar a esta conclusión.
Arcángel. La Palabra de Dios presenta a Miguel como “el arcángel” (Judas 9). Este término significa “ángel principal”. Notamos que a Miguel se le llama el arcángel, lo que da a entender que solo hay uno de estos ángeles. De hecho, la Biblia nunca emplea la palabra “arcángel” en plural, sino siempre en singular. Además, Jesús aparece relacionado con la labor de arcángel. Así lo vemos en 1 Tesalonicenses 4:16, donde se  indica lo que hará el resucitado Jesucristo: “El Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel”. Este pasaje dice que Jesús hablará con voz de arcángel. Por lo tanto, da a entender que el propio Jesús es el arcángel Miguel.
Comandante. La Biblia señala que “Miguel y sus ángeles combatieron con el dragón [...] y sus ángeles” (Revelación 12:7). Es obvio que Miguel es el Comandante de un ejército de ángeles fieles. El libro de Revelación también presenta a Jesús como el Comandante de un ejército de ángeles fieles (Revelación 19:14-16). Y el apóstol Pablo menciona expresamente al “Señor Jesús” y “sus poderosos ángeles” (2 Tesalonicenses 1:7). Así pues, la Biblia habla tanto de Miguel y “sus ángeles” como de Jesús y “sus ángeles” (Mateo 13:41; 16:27; 24:31; 1 Pedro 3:22). La Palabra de Dios no dice en ningún lugar que existan dos ejércitos de ángeles fieles, uno dirigido por Miguel y otro por Jesús. Por lo tanto, es lógico llegar a la conclusión de que Miguel es nada menos que Jesucristo desempeñando sus funciones en el cielo

Respuesta
Lo primero que debemos presentar es lo siguiente:
¿Existe algún pasaje de la Biblia en el que se lo llame a Jesucristo “Arcángel Miguel”?
El Testigo de Jehová dirá que no. Usted debe insistir siempre en eso. Yo he dicho cosas así:
“Hermano, con qué usted me muestre un solo pasaje de la Biblia en la que se le diga a Jesucristo “Arcángel Miguel” será más que suficiente para mi”. Obviamente el Testigo no podrá presentar ningún pasaje y utilizará el argumento que aparece en el texto citado recién:

[…] recordemos que algunas personas tienen más de un nombre. Por ejemplo, a Jacob, que fue cabeza de una gran familia, también se le conoció como Israel, y al apóstol Pedro, como Simón (Génesis 49:1, 2; Mateo 10:2). De igual modo, la Biblia contiene indicaciones de que Miguel es otro nombre que recibe Jesucristo tanto antes de venir a la Tierra como después de regresar al cielo. Veamos qué razones encontramos en las Escrituras para llegar a esta conclusión.

En realidad, siempre que se indica que un personaje tiene otro nombre, se da esa información. Así por ejemplo, sabemos que cuando estuvieron en Babilonia, a ciertos nobles de la casa de Judá se le cambiaron los nombres: “a Daniel, Baltasar; a Ananías, Sidraj; a Misael, Misaj, y a Azarías, Abed-Nego” (Daniel 1: 17). También es cierto que al Apóstol Pedro se le cambió el nombre y que se llamaba, originalmente Simón. En Mateo 10: 2, en la lista de los Doce, sabemos que era llamado “Pedro” y en Mateo 16: 18, es Cristo quien le cambia el nombre. De la misma manera podemos ver en la Biblia que siempre que un personaje tiene más de un nombre, se aclara la situación para dejar en claro de que se trata de la misma persona.
Esto lo vemos incluso en el caso de Dios y uno de los nombres con los que él se manifestó: El Shaddai. En Génesis 17:  1-6 tenemos un doble ejemplo: Dios y Abraham:

Gén 17:1  Cuando era Abram de noventa y nueve años, se le apareció Yahvé y le dijo: “Yo soy El Shadday; anda en mi presencia y sé perfecto.
Gén 17:2  Yo haré contigo mi alianza y te multiplicaré muy grandemente.”
Gén 17:3  Cayó Abram rostro a tierra y siguió diciéndole Yahvé:
Gén 17:4  Cuanto a mí, he aquí mi pacto contigo: serás padre de una muchedumbre de pueblos,
Gén 17:5  y ya no te llamarás Abram, sino Abraham, porque yo te haré padre de una muchedumbre de pueblos.
Gén 17:6  Te acrecentaré muy mucho y te haré pueblos, y saldrán de ti reyes;"

Y en Éxodo 6: 3, el Señor dice:
Yo me mostré a Abraham, a Isaac y a Jacob como El-Shadday, pero no les manifesté mi nombre de Yahvé.

Ahora, es interesante notar que los Testigos de Jehová han vertido “El-Shadday” como “Dios Todopoderoso” en la Traducción del Nuevo Mundo de la Sagrada Escritura. Vale señalar en ese caso lo siguiente, que esa es una traducción de la versión griega del Antiguo Testamento, la Septuaginta, donde se vierte el texto como θεὸς ὢν αὐτῶν, y no del texto hebreo del que ellos dicen haber realizado la traducción.
Continuando. No vemos que para Jesucristo sea evidente que antes de su nacimiento se le llamara “Arcángel Miguel”. Y si bien, el Arcángel Miguel desempeña papeles importantes, no puede ser Jesucristo, como veremos a continuación. En primer lugar, los Testigos de Jehová sostienen que Jesucristo fue el primer ser creado, la única creación directa de Jehová Dios, y por lo tanto, no existe ningún otro ser como él. Pero en Daniel 10: 13 vemos que Miguel es uno entre varios como él. ¿Qué dice el pasaje? Veamos primero el texto hebreo y luego varias traducciones, para comprender quién es Miguel:

ושׂר מלכות פרס עמד לנגדי עשׂרים ואחד יום והנה מיכאל אחד השׂרים הראשׁנים בא לעזרני ואני נותרתי שׁם אצל מלכי פרס׃

La mención a Miguel son las palabras subrayadas, que dicen:
Mikael ejad sar rishon = Miguel uno de los principales príncipes

Este pasaje se ha vertido de la siguiente manera en varias versiones de la Biblia:

  • El príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días, pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia (Biblia Textual, 3er Edición).
  • Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso por veintiún días, pero he aquí, Miguel, uno de los primeros príncipes, vino en mi ayuda, ya que yo había sido dejado allí con los reyes de Persia. (La Biblia de las Américas)
  • Pero el príncipe del reino de Persia se me opuso veintiún días; mas Miguel, uno de los príncipes supremos, vino en mi ayuda, y yo prevalecí allí sobre los reyes de Persia (Nácar-Colunga 1944 [Los Testigos la citan en su bibliografía]).
  • Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. (Biblia Reina-Valera 1960)
  • Mas el príncipe del reino de Persia se puso contra mí veintiún días; y he aquí, Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y yo quedé allí con los reyes de Persia. (Reina-Valera Gómez)


Y la más interesante de todas, la Traducción del Nuevo Mundo, de los Testigos de Jehová vierte el pasaje así:

Pero el príncipe de la región real de Persia estuvo plantado en oposición a a mí por veintiún días, y, ¡mira!, Miguel, uno de los príncipes prominentes, vino a ayudarme; y yo, por mi parte, permanecí allí al lado de los reyes de Persia.

En todas las traducciones, incluso en la misma de los Testigos de Jehová, podemos apreciar que Miguel es uno entre varios como él, no es diferente, no es especial, ni siquiera es el prominente, sino uno de los prominentes.

No obstante, hay algo más que se debe agregar y que hecha por tierra toda la “argumentación de los Testigos de Jehová” y de otros como los mormones, para quienes Jesucristo es el Arcángel Miguel.
En Judas 1: 9 leemos:

Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda.

En la Traducción del Nuevo Mundo, a su vez encontramos:

Pero cuando Miguel el arcángel tuvo una diferencia con el Diablo y disputaba acerca del cuerpo de Moisés, no se atrevió a llevar un juicio contra él en términos injuriosos, sino que dijo: “Que Jehová te reprenda”.

La pregunta es obvia ¿Jesucristo reprendió a Satanás durante su ministerio? ¡Sí, y muchas veces? Por ejemplo, en Mateo 4: 10 tenemos una clara y evidente reprensión del Señor a Satanás. Si Jesucristo era el Arcángel Miguel ¿Por qué no reprendió al Demonio, sino que remitió el juicio al Señor?

Como podemos ver, SÓLO CON LA BIBLIA, basta para demostrar que Jesucristo no es el Arcángel Miguel.


Si ustes desea conocer otras manera de mostrar nuestra fe y responder a los Testigos de Jehová, para llevarlos a los pies del Señor Jesucristo, lo invito especialmente a la conferencia que daré en la Fundación Tridentina, este viernes 26 de agosto, a las 19 horas. ¿Dónde? En la calle Ayacucho 1556 (Salón de usos múltiples), Ciudad de Buenos Aires.

Los esperamos. Recuerde: traer biblia, lápiz y papel.

2 comentarios:

  1. Muy buen artículo Raúl. Es un gusto ver que te dedicás a estas cosas y no caes en las peleas e internas del tradicionalismo

    ResponderEliminar
  2. Gracias Raúl por este nuevo estudio sobre los Testigos de Jehová. ¡Qué lástima que esto no llame la atención de los tradicionalistas! Para ellos la doctrina es menor, lo importante es si Lefebvre era o no un infiltrado y todo eso. Luego nos quejamos

    ResponderEliminar

Muchas gracias por dejar tu mensaje. Si el mismo contiene insultos o groserías, será eliminado.
Benedicamus Domino!