miércoles, 26 de octubre de 2016

Manuel Lacunza Díaz: la Venida del Mesías en Gloria y Majestad pdf completo

Manuel Lacunza Díaz: La venida del Mesías en Gloria y Majestad (PDF completo)


Recientemente, he recibido muchísimos correos electrónicos de personas defendiendo la obra de Lacunza, aunque algunos, se sinceraron diciéndome que jamás lo habían leído. Aquí deseo hacer una breve pausa. He decidido colgar aquí en Sursum Corda una edición reciente de la obra de Manuel Lacunza Díaz, "La Venida del Mesías en Gloria y Majestad", para que cualesquier cristiano pueda acceder a ella y estudiarla. Cualesquier persona que lea a Lacunza de manera no prejuiciada, podrá darse cuenta cuales son los errores fundamentales en el método del autor y porqué su milenarismo es peligroso y cuál es su relación con la doctrina errónea del rapto pre-tribulacionista.

Haciendo click en cada enlace, usted podrá acceder al texto en PDF y descargarlo en su computadora.

15 comentarios:

  1. Gracias por ponerlo a disposición. Es muy precisa su aclaración.
    Estuvo oportuna la publicación sobre los decretos del Santo Oficio aprobados por el Papa. De todos modos eso no es motivo para despreciar los decretos referidos al milenarismo lancunziano.
    Pero sería interesante que al menos usted viera los motivos de los autores serios que defienden a Lacunza. Me refiero específicamente al artículo del blog En gloria y majestad.

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  2. En anterior entrada usted defiende al Santo Oficio contra Lacunza. Lo cual corresponde.
    Y ahora pone un libro condenado al alcance de cualquiera, capaz o incapaz de abordar una obra de tal especie. Lo cual no corresponde.
    Debería eliminar esta entrada y pedir disculpas. En épocas del Santo Oficio no se le hubiera permitido ofrecer abiertamente obras condenadas. Ni poseerlas, excepto probada razón de oficio.

    Augusto

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    1. Estimado Augusto,
      Muchas gracias por pasar por el blog y comentar. Me alegro mucho la corrección fraterna y que se marquen los errores que este servidor puede cometer.
      Según usted, el que yo haya puesto en mi blog, que yo edito y administro, no corresponde el que incluya una obra como el libro de Lacunza. ¿Es así? No obstante, no veo que usted se haya escandalizado cuando puse a disposición de los lectores del blog el programa e-Sword que contiene miles de biblias, muchas de ellas editadas por las Sociedades Bíblicas de distintos países y no autorizadas por la Iglesia Católica. ¿Puedo preguntarle porqué eso no le pareció incorrecto?
      No comprendo tampoco el por qué yo debo eliminar esta entrada y más aún, a quién debo pedir disculpas. En efecto, en épocas normales de la Iglesia, el Derecho Canónico restringía a circulación de las obras colocadas en el índice sólo a quienes las necesitaban para su estudio. Como soy historiador y como estoy graduado en dicha carrera y estoy escribiendo mi tesis de doctorado, la obra de Lacunza me es imprescindible para mi trabajo. También, usted debe saber que la misma se puede encontrar, no sólo en Sursum Corda, sino en centenares de sitios de internet que ofrecen la misma copia que yo pongo aquí, a disposición de cualesquier persona que desee estudiar el libro de Lacunza, su doctrina y comprobar el método que utilizó este autor y como sus ideas terminan acercándose demasiado al rapto pre-tribulacionista, absolutamente emparentado con el pensamiento lacunziano.
      Veo, con tristeza, que usted no ha podido leer la entrada, y que el sólo hecho de que el texto de Lacunza haya sido accesible desde Sursum Corda (como está en centenares de bibliotecas de todo el mundo) le ha llamado la atención.
      Estoy persuadido que usted considera que mis motivos son más que justificados.
      Sin otro particular, lo recuerdo en mis oraciones,
      Raúl

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    2. Qué increíble y tenebrosa falsedad la suya. Comienza la respuesta con amical sumisión, y luego arroja una serie de triviales sofismas cual idiótico esputo.
      Sus pretendidos argumentos en defensa, no hacen más que condenarlo. ¿Quién me ha constituido en inquisidor particular de Vueseñoría y su Blog, para tener que revisar todo lo que haya usted publicado desde que el mismo existe, de tal manera que por la reprobación de una entrada pueda justificar yo el correctivo de otra? Ingresé hoy y en la misma página de acceso figuraban las dos entradas a que hice referencia. Patente contradicción.
      El que usted sea apto, y aún más, esté necesitado de leer la obra en cuestión no le justifica a ponerla en manos del público común. A su manera, es como ostentar una obra condenada, en una librería católica. Ningún librero católico lo haría.
      Ya que centenares de páginas publican contenidos condenables, y este Blog se dedica a reproducirlos persuadido de que su existencia masiva lo justifica, espero ansioso el momento en que publique usted a borbotones contenido pornográfico, cometiendo así un acabado acto de coherencia editorial.
      Con muchos más particulares, pero sin deseos de expresarlos,

      Augusto

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    3. Estimado Augusto,
      Me sorprende la violencia de sus palabras. Le recomiendo que lea 2 Tes 3: 15. También veo que usted no ha leído los comentarios que se colocaron en otras entradas respecto a las condenas y la colocación de esta obra en el Index.
      Yo no veo ninguna contradicción. Todo católico formado e inteligente, que desee estudiar con detenimiento el caso aquí presentado, puede leer la obra porque se ha advertido, hasta en la misma entrada cual es el fin de la misma. El libro de Lacunza ha circulado y circula y existe una importante disputa sobre el alcance de la censura sobre el mismo, disputa que creo, querido hermano, que usted no ha reparado. Yo no adhiero al sistema lacunziano, pero he tenido que estudiarlo y para rechazarlo y demostrar las razones de mi rechazo, he puesto el texto aquí. Sobre si los libreros católicos colocaban el texto o no de Lacunza… me parece que usted debería leer un poco sobre la historia de la circulación de libros. El texto de Lacunza figura en los inventarios, no sólo de bibliotecas americanas, sino también de librerías y se podía conseguir por catálogo hasta 1880. Luego, el mismo aparece en negocios de venta al público y también reseñas y resúmenes favorables a él.
      Comparar una cuestión doctrinal como la hermenéutica de Apokalypsis 20 con la pornografía, finalmente, me parece un desacierto, una afirmación muy poco feliz.
      Lo recuerdo en mis oraciones,
      Raúl

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  3. Me parece bien que se ponga a disposición de los interesados el texto de Lacunza, que por otra parte se puede conseguir utilizando simplemente Google. Creo que los lectores de un blog de este tipo no son niños pequeños que carezcan de criterio propio para analizar un texto y ver si es católico o no, o en que cosas falla (los niños no leen este blog, están ocupados jugando a satánicos videojuegos o viendo el satánico anime o a Tinelli o directamente pornografia)
    En los tiempos que corren, los católicos debemos cambiar el chip de "no pienso y obedezco" por chip de "voy a examinarlo todo". Por lo menos, ese fue el camino para salir de la Iglesia conciliar. Además va acompañado de las otras entradas para dar marco crítico a la obra de Lacunza.

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  4. Estimado señor: antes que nada, felicitarlo por tan interesante blog, sobre todo las entradas referentes a Historia y Teología.
    Hacer accesible los enlaces para conocer la Obra del Padre Lacunza me parece un acto de apertura y sencillez. Pero tenga en cuenta que si bien algunos creerán ver fallas y peligros en su doctrina, otros podrán entender la profecía del Apocalipsis y las profecías del Antiguo Testamento, sobre todo las del gran Profeta Isaías; sin Reino Milenario de Cristo, éstas son de muy difícil comprensión.
    Con respecto a los decretos del Santo Oficio, habría que ver si el segundo decreto no abolió el primero, cosa que parece patente, y en concreto el decreto del año 1944 sólo condena un aspecto del milenarismo, que es el Reino "visible" de Nuestro Señor (Ya otros comentaristas hicieron referencia al estudio interesante del blog En Gloria y Majestad, allí está explicado en detalle). Si no aceptamos Apocalipsis XX literalmente, tampoco deberíamos hacerlo con el resto de la Escritura...
    Salvando este defecto antimilenarista, el blog es muy bueno. Siga adelante. Dios lo bendiga.

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    1. Pienso que no es obligatorio de ninguna manera tomar el capítulo XX literalmente, ¿porque no aceptamos literalmente la Bestia del Mar, la Prostituta sentada sobre la bestia, Las langostas con armadura que salen del abismo, etc?

      Es cierto, y yo mismo lo dije en un post anterior que el capítulo XX parece mas literal que el resto del Apocalipsis, parece que ahí San Juan cambia de tono, por lo menos no parece tener figuras indudablemente simbólicas. Siempre me he sentido inclinado a tomarlo literalmente, pero también reconozco que puede ser inconsistente, tomar algunas partes del apocalipsis de forma simbólica, metafórica, alegórica y otras de forma literal, quizás habría que aplicar un criterio uniforme.
      No hay que olvidar que el apocalipsis es una visión de San Juan, no es un relato de sucesos históricos como los evangelios.

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  5. Ud aclaró sea en los post anteriores que en éste cuál es la que Ud considera que es la posición de la Iglesia al respecto. Me parece que no está "promocionando" el libro de Lacunza, sino indicando dónde leerlo incluso para comprobar sus refutaciones.
    Lo contrario sería como pensar que porque aprecen las frases condenadas a Jansenio o cualquier hereje esto podría convencer a alguien y el decreto de condena fuera cómplice.

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  6. El Apocalipsis es el quinto Evangelio. Es un texto oscuro y de difícil interpretación, pero no puede denigrarlo llamándolo 'una visión de San Juan'. Es tan verdad revelada y palabra de Dios como los otro cuatro.

    Kw

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    1. ¿Cómo que lo "denigré" llamándolo una "visión de San Juan"? De ninguna manera. Me parece que es usted el que no entiende el sentido literal de las palabras. ¿Es una visión de San Juan o no? ¿Le parece poco?

      Y es indudable que debe ser leído y entendido de forma diferente a los evangelios que relatan sucesos vividos históricamente por los apostoles, p.ej, Jesús caminó sobre el agua, caminó sobre el agua y punto. Ahora, si San Juan ve una Bestia de 4 cabezas, eso es una visión con un significado simbólico discutible (parte de su significado explicado por el mismo ángel a san Juan, Ap. 17:7) Esta visión es verdad revelada claro, y no se puede cambiar una tilde como dice el mismo libro, pero no deja de ser exactamente la "visión de San Juan" ¿desde cuando llamar las cosas por su nombre es denigrar?

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    2. No es "una visión", sino una Revelación. Objetivamente a San Juan se le aparecieron Nuestro Señor y sus Ángeles anunciando las últimas realidades. Como parte de este mensaje también le fueron concedidas visiones.

      No lo tome personal. También a mi me enseñó mucho Don Raul, con un estilo bastante poco diplomático. En esta "aula virtual", sugiero que no seamos suceptibles.

      Su critica también me aporta.

      Nuestra Señora nos ampare!

      Kw

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    3. Perdone si le contesté agrio, es que el espíritu de división que flota en el aire a veces me supera.
      El amparo de Nuestra Señora va a ser muy necesario!


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  7. Hola Raúl. Muchas gracias por subir este libro tan importante para la historia de la teología. Me cuesta entender un poco la manera en la que te escribieron algunos, como Augusto. Creo que ese espíritu es el mismo que nos llevó al Vaticano 2.
    Dios te bendiga

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  8. Muy buenas,

    A modo de duda de un recién llegado a la Tradición católica como yo, querría preguntar, si son tan amables, acerca del milenarismo.

    Teniendo en cuenta que la Iglesia no ha definido una postura (aunque, según creo, ha negado el milenarismo carnal por judaizante), me gustaría saber si pensáis que es cierto y cómo sería.

    También me gustaría saber en qué consiste la tesis de Lacunza y qué le diferencia de otros milenarismos.

    Simplemente pido una información por encima, para que pueda entender un poco todo ésto. Ya que no tengo a quién preguntar porque prácticamente he llegado sólo hasta estas conclusiones católicas.

    Por último, dejar claro que ni soy ni dejo de ser milenarista. Precisamente lo pregunto porque ignoro el tema.

    Gracias de antemano y enhorabuena por el blog.

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Benedicamus Domino!