jueves, 15 de diciembre de 2016

Obligados a predicar la Verdad

Obligados a predicar la verdad. Respuesta del magisterio a un ignorante pseudo -"nacionalista católico"


Hace unas semanas tuve un enfrentamiento en Facebook con un tradicionalista que también es un "nacionalista católico". Lamentablemente, como ya me ha ocurrido muchísimas veces, pensé que podía mantener un intercambio intelectual, pensé que cuando uno realiza un planteo bíblico, la otra persona debe también contestar basándose en las fuentes de la revelación cristiana: la Biblia y la Tradición.

Lamentablemente, esta persona no lo hizo, sino que dio un triple triste espectáculo: de agresividad, de ignorancia bíblica y de falta de comprensión de la actual situación apocaliptica que estamos viviendo. En síntesis esa persona me acusó, entre otras cosas, de lo siguiente:


  • De no ser un verdadero nacionalista argentino. Yo le expliqué que nuestra verdadera Patria es el Cielo (Filipenses 3: 20-21) y que el estado-nación moderno en realidad es enemigo de la patria.
  • De no ser un verdadero católico por adherir al libre examen protestante. Traté de explicarle que yo no adhiero al libre examen, sino que soy un frecuente lector de la Sagrada Escritura y que leer la Biblia no lo convierte a uno en un hereje. Al contrario, no leer las Escrituras debilita la fe, anula el conocimiento y lo dejan a merced de cualesquier secta (protestante, modernista o tradicionalista).
  • De ser un puritano hereje. Imagino que se debía a mi insistencia a que me contestara con la Biblia sobre cuál es nuestra patria y sobre todo, cuál es nuestra lucha en el estado actual del mundo.
  • De sostener que toda la doctrina católica se puede demostrar con la Biblia. Esto es cierto. Existen dos fuentes de revelación: la Escritura y la Tradición.
  • No someterme al Magisterio, el cual igualaba a la Tradición. Es un error muy frecuente entre los tradicionalistas que no han leído teología ni historia de la Iglesia. La Tradición son aquellas verdades de fe que fueron transmitidas oralmente de generación en generación, desde los Apóstoles hasta nuestros días. El magisterio de la Iglesia es la enseñanza infalible de los Pontífices, que es infalible porque se apega a la tradición, no es en sí misma la Tradición, sino que se apega, se une, se liga a ella.
  • Mentiroso en cuanto a mi apostolado bíblico con los no-católicos, el cual además consideró inutil. Se ve que este tradicionalista no conoce ni siquiera el primer evangelio, sino conocería el pasaje de Mateo 28: 18-20: "Y, acercándose Jesús, les dijo: Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra; id, pues, enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todo cuanto yo os he mandado. Yo estaré con vosotros siempre hasta la consumación del siglo.
  • Si tanto me gustaba la predicación, porqué no me hacía sacerdote. Como quien sostiene que la prédica y la defensa de la Fe Católica sólo corresponde al estado clerical.

Bueno, yo podría contestar con bastante extensión (y el magisterio en mano, no sólo la Sagrada Escritura) lo que sostuvo esta persona, podría incluso rebajarme a cuestiones personales, como él también lo hizo, verbigracia pidiéndole que de su nombre real, ya que yo, a quién el acusa de hereje mentiroso, puritano y protestante doy mi nombre y pongo mi cara e invierto mi tiempo y dinero, no sólo escribiendo pavadas en Facebook (desde dos perfiles con los nombres alterados) sobre la Patria, escondido tras el anonimato, sino que me muevo en el mundo real y doy estudios bíblicos, conferencias y charlas sobre la doctrina católica.

Pero bueno, no deseo ahondar en todo eso, sino responder al último punto, muy frecuente en ciertos tradicionalistas de teclado, anonimato y facebook, y es, MAGISTERIO EN MANO, la necesidad e importancia del apostolado de los seglares, para ello, les dejo este hermoso fragmento del Papa León XIII


Del apostolado de los seglares [Encíclica Sapientiae christianae, de 10 de enero de 1890]

...Y nadie objete que Jesucristo, conservador y vengador de la Iglesia, no necesita para nada de la ayuda de los hombres. Porque no por falta de fuerza, sino por la grandeza de su bondad, quiere Él que también de nuestra parte pongamos algún trabajo para obtener y alcanzar los frutos de la salvación que Él nos ha granjeado.

Lo primero que este deber nos exige es profesar abierta y constantemente la doctrina católica y, en cuanto cada uno pudiere, propagarla... A la verdad, el cargo de predicar, es decir, de enseñar toca por derecho divino a los maestros, que el Espíritu Santo puso por obispos para regir a la Iglesia de Dios [Act. 20,28] y señaladamente al Romano Pontífice, Vicario de Jesucristo, puesto con suprema potestad al frente de la Iglesia Universal, maestro de la fe y de las costumbres. Nadie piense, sin embargo, que se prohibe a los particulares poner alguna industria en este asunto, aquellos particularmente a quienes dió Dios facilidad de ingenio juntamente con celo de obrar el bien. Éstos, siempre que la ocasión lo pida, muy bien pueden no precisamente arrogarse oficio de maestros, sino repartir a los demás lo que ellos han recibido y ser como un eco de la voz de los maestros. Es más, la cooperación de los particulares hasta punto tal pareció oportuna y fructuosa a los Padres del Concilio Vaticano que juzgaron había a todo trance que reclamarla: "Por las entrañas de Jesucristo suplicamos a todos sus fieles..." [v. 1819]. Por lo demás acuérdense todos que pueden y deben sembrar la doctrina católica con la autoridad del ejemplo y predicarla con la constancia en profesarla. Entre los deberes, por ende, que nos ligan con Dios y con la Iglesia, hay que contar particularmente éste de que cada uno trabaje y se industrie cuanto pueda en propagar la verdad cristiana y rechazar los errores.

6 comentarios:

  1. "El católico es esencialmente tradicionalista". San Pío X.

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    1. Estimado Andrés González. Esa frase es adjudicada a San Pío X y muy cara a los lefebvristas y a las otras sectas que de ellos se desprendieron.
      Más aún, el nombre de "tradicionalistas" era el que se adjudicaban los adherentes de la Action française, grupo enemigo de la Iglesia Católica como su hereje líder, Charles Maurras autoproclamado “positivista agnóstico”. En comunión con ellos estuvieron los herejes simpatizantes del archifamoso Ignaz von Döllinger, artífice de los “tradicionalistas veterocatólicos” y que usaron el término tradicionalista para alterar la fe y el rito que la fe expresaba, ya en 1870.
      "Tradicionalistas" eran también respaldados por el cardenal jesuita Luois Billot, su hermano en la fe, el espiritista Henri Le Floch, los tradicionalistas Jacques Maritain y Henri Massis, el cabalista René Guenon, y la familia Lefebvre.

      Por eso, Andrés, cuando usted cite, hágalo con la referencia y fíjese que dice el original, sino será como un Testigo de Jehová, pero pseudo-católico.

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  2. Estimado Raúl Miguel:
    No gaste tiempo ni saliva con estos personajes. Son incorregibles, para usar la expresión de Borges.
    No queda más remedio que encontrarse con ellos cuando se asiste a la Misa Tridentina (es una prueba que Dios nos pone). Pero hay que evitar el más mínimo contacto con ellos.
    Saludos.
    ADMDG

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  3. Raúl Miguel:

    Usted ya es habitual en peleas y discusiones con lectores de su foro. No me extraña.
    Lo que me extraña es que denoste a la idea de patria y el llamado nacionalismo, cuando tenemos variados ejemplos de obispos y cardenales que comulgaron con estas ideas, baste mencionar aquellos que apoyaron a Franco en la guerra civil española, uno de los más reputados el cardenal primado de España Isidro Gomá, que seguro para Ud. es un baluarte de la fé y ante quien no dudaría en hincarse y besar su anillo.
    Dejo imágenes de prelados haciendo el saludo nazi entre ellos Gomá.
    Pedro.
    https://www.google.cl/search?q=fotos+curas+fascistas&espv=2&biw=1366&bih=662&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwjTpYyrharRAhUKHJAKHaUrARoQ_AUIBigB#imgrc=FwQi53e2W6QY8M%3A

    http://4.bp.blogspot.com/_KHpOtg410M0/STM1ChX4CwI/AAAAAAAAB6k/_KjBWb7Nz1E/s400/obispo-malaga.jpg

    http://1.bp.blogspot.com/-5T5rprvwOqM/UVGZL1_A6jI/AAAAAAAANjI/Jtgw3BRt1ZI/s1600/curas-fascistas.jpg

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    1. Querido hermano en Cristo,
      Muchas gracias por dejar su comentario. Hace tiempo esperaba que alguien trajera a colación el tema de la Guerra Civil Española, o mejor dicho, la Cruzada Española, porque creo que es un hermoso (y heroico) ejemplo para los católicos, y sobre todo, nos sirve para comparar con las situaciones históricas posteriores, para analizar conceptos como "patria", "guerra justa" y "legitimidad".
      Yo no estoy en contra de la idea de "Patria", ni la Patria Terrena ni mucho menos la Patria Celeste, a la que el mismo Apóstol San Pablo llama "verdadera". A lo que yo me opongo es a la idea de confundir el estado-nación moderno, liberal, gobernado y controlado por infieles con "Patria". Los fines de la Patria terrestre son diferentes a los del Estado Nacional moderno, el cuál es producto histórico del proceso de secularización, el cual es una creación meramente humana y está dotado de una doble lógica: la burocracia como funcionamiento, y el poder por el poder mismo. ¡Qué lejos de los estados cristianos de antaño!
      La Cruzada Española fue una guerra justa: se realizó por la defensa de la Fe Católica, se realizó contra un gobierno ilegítimo y tiránico que perseguía a la Iglesia. Ese fue un movimiento verdaderamente nacional y verdaderamente patriótico, porque no se hizo por amor a España, sino por amor a Dios y a la España consagrada a Dios.
      Muy diferente es el caso de los estados nacionales modernos gobernados por infieles, herejes y apóstatas, con burocracias que creen en todo menos en Dios, estados que no defienden la Fe, sino que por el contrario, desean su destrucción.
      ¿Qué guerra justa tenemos hoy en día, que no sea la de los valientes cristianos que luchan contra los asesinos musulmanes allí en Siria? Ninguna. ¿Puedo yo considerar justa una guerra que lanza un actual gobierno latinoamericano contra otro que es tan apóstata e infiel como él?
      Cuando de patria se trata debemos ir a las Escrituras y a la Tradición. Tenemos hermosos pasajes en los libros de Josué, Jueces, Reyes y Macbeos, por poner algunos ejemplos, y tenemos las interpretaciones autorizadas de San Agustín y de Santo Tomás de Aquino.

      Sobre las fotos del Cardenal Isidro Gomá, de Venerable Memoria, en realidad él no realiza el saludo nazi, sino el saludo romano, muy anterior al nazismo e incluso al fascismo.
      Más aún, piense que tras el final de la II Guerra Mundial Franco lo eliminó. Pero hay algo que quiero señalar respecto al saludo. ¿Conoce la historia de la Legión Tebana? Cuando los legionarios debían realizar un ritual pagano de adoración al Emperador y exclamar "Cesar es el Señor", pero ellos se negaron. Cuando eran martirizados realizaron el saludo romano exclamando "¡Cristo es el Señor!".
      Si, Cristo es el Señor, y a él, Al Dios Único y verdadero, no a los modernos estados apóstatas, sea la Gloria y la Honra por Siempre.

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    2. Saludos:

      Gracias por su aclaración, aclarar también que el Papa Pío XI condenó al nacional socialismo racista de Hitler y compañía.
      Saludos desde Chile.
      Pedro.

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