martes, 11 de abril de 2017

Defender la fe en las escuelas

¿Se puede defender la fe en colegios públicos?

En muchos países latinoamericanos existe una total separación entre la Iglesia y el Estado. Y esta diferencia se aprecia en el sistema educativo, dónde está prácticamente prohibido hacer mención a doctrinas religiosas.
Aunque les parece extraño, yo estoy muy de a cuerdo en parte, porque si entendemos por Iglesia a la institución que tiene por cabeza al actual Sumo Pontífice de la Iglesia Conciliar del Vaticano II, yo no quiero tener nada que ver con él, con sus ordenes, con sus dictámenes, con sus rituales, con nada. Así de sencillo. Más aún, me parece inmoral que mis impuestos sirvan para alimentar las arcas de una falsa organización. Si un docente obliga a un niño a asistir al Novus Ordo, yo protestaría y esgrimiría el principio de “libertad religiosa” que nuestra legislación contempla. Si a mí me quieren obligar, en mi lugar de trabajo (en cualesquiera de ellos) a comulgar en una misa de Paulo VI, me negaré (como me he negado) porque eso ofende a la Fe.

Ahora, si en cambio entendemos Iglesia por lo que realmente es: el cuerpo místico de Cristo, la ἐκκλησία, la comunión de los Santos, y en estos últimos tiempos los que “guardan los mandamientos de Dios y tienen la Fe de Jesús” (Apoc 14: 12), creo que nosotros, que tenemos puestos de responsabilidad (por ejemplo los docentes) podemos hacer algo muy interesante.

Una de esas cosas es soliciar la oración en las escuelas. No oraciones por el “Papa”, sino simplemente la Oración del Señor, y los profesores católicos, dirigir la oración. Yo hago esto en escuelas públicas, en la universidad y en el colegio privado y jamás se ha quejado un padre. Suelo empezar así:

“Buenos días a todos. Padre Todo Poderoso, hoy te pido que derrames tu bendición sobre todos los que trabajamos y estudiamos en esta escuela. Te pido por nuestros alumnos para que los lleves a la Verdad, te pido por mis compañeros, te pido por las familias que componen esta comunidad educativa, que nos llenes del Espíritu Santo y nos conviertas a la Verdad. Todo esto te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo y por eso, rezaremos la oración que nos entregó tu Hijo:

Padre Nuestro que estás en los Cielos…”

De esta manera, y con esta introducción es usted es que está orando y los demás lo están acompañando. No está usted orando con herejes (objeción que sé, alguno escribirá ni bien lea este artículo), sino orando por ellos y ellos estarán orando por la intención que usted manifestó.

En cierta ocación, en una escuela pública la directora me dijo que eso no se podía hacer y yo le dije que mi religión me obligaba a orar y que así como los Testigos de Jehová no asistían a los actos escolares y los protegía la ley, también me protegía a mí que oraba por mis alumnos. Problema resuelto.

¿Consecuencias de introducir, de a poco la oración a la escuela? Bajaron los conflictos entre los alumnos. Cambia la imagen del profesor ante el alumno y luego, algunos vienen a pedirnos que mencionemos en la oración de la próxima cláse algo en particular: que el padre que es violento y golpea a la madre no lo haga más, que el hermano que está en las drogas las deje, que la madre que es el único sostén del hogar y quedó sin trabajo pueda recuperarlo…

Con algo tan hermoso como una oración al empezar las clases, damos un ejemplo a nuestros alumnos y los ponemos en las manos del Señor. Jesucristo dijo en Mateo 7: 7-12


Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.¿O qué hombre hay entre vosotros que si su hijo le pide pan, le dará una piedra, o si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden? Por eso, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también haced vosotros con ellos, porque esta es la ley y los profetas.

Cumplamos la Voluntad del Señor, porque él dijo “Si me amáis guardad mis mandamientos” (Juan 14: 15).


3 comentarios:

  1. Saludos.

    Hay una manera muy sencillita de demostrar que es una patraña eso que citas de Mateo 7:7-12.

    Solo ve al Hospital Pediátrico más cercano a tu casa, y ve específicamente al ala de Oncología Infantil, y en ese mismo lugar te daras cuenta que hay muchos padres que oran a tu dios pidiendole que sane a sus hijos, y este sin embargo, se le olvida sus promesas hechas en Mateo 7:7-12!

    Bien podrías decirme que son de la denominación cristiana equivocada, pues en caso de esa eventualidad, para eso te pidas que vayas! Para que le pidas a tu dios que los salve puesto que me imagino que tu si eres de la denominación cristiana correcta, y si en determinado caso dios no contesta tus oraciones, pues no importa, por que conforme a lo que dice Juan 14:12, tu misma podrás curar a esos pobres niños!

    Luego nos contarás como te fue, me imagino que al ver el sufrimiento de esas pobres criaturas tu corazón te llevara a salvarlos! Adelante, anímate y conoce en verdad la clase de dios que crees que existe.

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  2. No solo de pan vive el hombre, estimado hijo de Pirrón. El Ser de Dios, al igual que sus palabras y sus promesas, no refieren exclusivamente al mundo material y natural, sino por el contrario y principalmente, al orden espiritual y sobrenatural.

    No crees en el Dios cuyas obras dices no ver. ¿Debiera yo creer en la existencia de tu cerebro, del cual tengo incluso menos pruebas evidentes?

    Que en esta semana Santa te dediques más a pensar, y menos a hablar. Luego me cuentas.

    Cálidos saludos.

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  3. Esceptico,
    A lo largo de mis 32 años he visto y conocido a muchos "ateos" y en realidad, lo que he descubierto a es agente que, como usted, está enojada con Dios ¿Podría decirme cuál es el motivo de su ira contra Dios?

    En primer lugar, las enfermedades (desde las más leves hasta las más terribles) no fueron creadas por Dios, sino originadas por nuestra desobediencia al Creador. Por medio de la desobediencia, por medio del pecado entró al mundo la muerte, la enfermedad, el hambre.
    Los días que cada cual debe vivir no depende de nuestros deseos, sino de la Voluntad de Dios, y quienes mueren creyendo en Él, orando a Él, dormirán en el Señor y día del Juicio podrán estar de pie. Los padres de esos niños que usted menciona, los hermanos de los enfermos, los familiares, los amigos, todos ellos necesitan que los acompañemos, necesitan nuestro apoyo, nuestras oraciones, necesitan fuerzas y esperanzas.

    Dios no hace acepción de personas como a usted le gusta insinuar. Yo también le pido que vaya al hospital pediátrico más cercano, y que acaricie la frente de un enfermo, que comparta cinco minutos con cada ellos.
    Yo creo en un Dios de amor, en un Dios que los puede librar del dolor, de la enfermedad y también del de este mundo. Un Dios que si decide que ellos ya han cumplido su tiempo en este Valle de Lágrimas los hará dormir.

    Yo creo en un Dios de amor. Pero usted también cree en un dios, usted cree en un dios de dolor y de angustia, un dolor creado por su propia experiencia (la cual no conozco, pero por sus palabras intuyo). Ore, ore al Dios Verdadero y él le mostrará la Luz y la Esperanza.
    Lo tengo en mis oraciones,

    RM

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